
José Ariel y la herencia de los Contreras
Casi siempre con el ‘52’ en medio de la espalda, dondequiera que se presentó llevó consigo aquellas artes para inspirar respeto desde la sobriedad más espontánea.
Michel Contreras (1973). Graduado de Comunicación Social en la Universidad de La Habana. Enamorado a tiempo completo de Borges, Messi, Vallejo, Sabina, Jordan, Dylan, Fischer, Lennon, Gehrig y Mishima. Después de ir al Camp Nou, solo le resta entrar al Yankee Stadium.

Casi siempre con el ‘52’ en medio de la espalda, dondequiera que se presentó llevó consigo aquellas artes para inspirar respeto desde la sobriedad más espontánea.

A finales de julio le escribí a Franger Reynaldo para solicitarle una entrevista. “Estoy de acuerdo en hacerla, pero a mí me conviene que sea para septiembre”, dijo el exmánager de los equipos beisboleros orientales. De inmediato intuí lo que se avecinaba…

Este domingo Leinier Domínguez se convirtió en el primer trebejista nacido en Cuba que subió al podio por equipos de una Olimpiada. Lo consiguió como parte de la tropa de Estados Unidos, país al que se trasladó hace más de un lustro.

A lo largo de casi tres décadas, Rodríguez Tabares impartió justicia en una liga que se preciaba de ser la segunda más poderosa del planeta.

Omara Durand supo trocar la adversidad en beneficio. Tanto lo hizo, que ahora mismo es la cubana con más premios en competencias de condición olímpica.

Pacheco le dio a Cuba lo que Cuba no podía retribuirle. Transitó por las escuadras de casa en todas las categorías, y en cada una ofreció rendimientos de excepción.

El exportero Fernando Griñán Rousseaux, quien en 1992 se convirtió en el primer futbolista cubano en quedar MVP en un torneo internacional, recuerda sus años en los equipos La Habana y el Cuba.

Ni siquiera la tradicional nave insignia, el boxeo, pudo sacar la cara por la delegación oficial de la Isla: de cinco concursantes, solo uno llegó a la discusión del título de su categoría.

No basta con descubrir el talento y hacerlo crecer física y técnicamente. Después de eso hay que garantizar que los atletas vivan una existencia decorosa.

«Ya tengo 50 años, y me gustaría algún día trabajar en un equipo nacional para transmitir allí mis experiencias como jugador», comenta el exfutbolista.