Revolución cubana: la estrepitosa caída de un mito
No hay dudas que el cubano de a pie se sacudió y cayó el ropaje del silencio. En el recuerdo aún se percibe la desnudez de aquel coro gigantesco clamando por el fin de la dictadura.
Jorge Olivera Castillo. Ciudad de la Habana, 1961. Periodista, escritor,
poeta y editor de televisión. Durante 10 años trabajó como editor en la
televisión cubana (1983-1993). A partir de 1993 comienza su labor en las filas de la disidencia hasta hoy. De 1993 a 1995 como secretario de divulgación y propaganda del sindicato independiente Confederación de Trabajadores Democráticos de Cuba (CTDC). A partir de 1995 labora como periodista independiente. Fue director de la agencia de prensa independiente Habana Press, de 1999 hasta el 2003. El Instituto Lech Walesa publicó en 2010 su libro de poemas Cenizas alumbradas en edición bilingüe (polaco-español). También en el 2010 la editorial Galén, publica en edición bilingüe (francés y español), su libro de poemas En cuerpo y alma, editado en el 2008 por el Pen Club checo.
No hay dudas que el cubano de a pie se sacudió y cayó el ropaje del silencio. En el recuerdo aún se percibe la desnudez de aquel coro gigantesco clamando por el fin de la dictadura.

En la Isla son escasas las noticias que ayuden a levantar el ánimo de una población expuesta a un estrés sostenido y carencias de todo tipo

Basta con que se disparen las muestras de descontento para que la ira gubernamental sobrepase los rutinarios arrestos temporales, los juicios exprés y las difamaciones en los medios de prensa
Lo importante a estas alturas de la historia no es propiamente la muerte del dictador, que dejará este mundo cuando le llegue la hora sin dar cuenta de sus tropelías, sino en la continuidad del engendro que articuló junto a su hermano y una gavilla de compinches.
Detrás de las atalayas con guardias armados y los altos muros que terminan en enredaderas de alambres punzantes, miles de vidas se apagan entre el hambre y el hacinamiento

El final de esta larga tragedia sigue siendo una incógnita. Mientras ese momento llega, nadie sabe cuándo ni cómo, los verdugos cumplen a cabalidad sus agendas y los rehenes tratan de mantenerse vivos

Estoy a punto de convencerme que el remendado socialismo cubano tampoco se derrumbará este año, más allá de sus habituales torpezas y desvaríos
Este 18 de marzo llega a su final la medida punitiva que me impuso el fiscal con alma de inquisidor que me mostró con todo rigor la magnitud de su desprecio
La emancipación no puede llegar mientras la mayoría se resigne a asumir sus privaciones con apatía o soltando una carcajada

Patria y Vida es la contraseña para entrar de lleno en un futuro sin los lastres de la escasez, la marginalidad y los miedos. Dos palabras y una letra que sirven de soporte a la esperanza.