
De “Cuba no está sola” a “implementar cambios urgentes”
El ataque a Irán ha dejado claro, para quienes todavía dudaban, que Trump no tiene reparos a la hora de asumir los desafíos que otras administraciones estadounidenses rechazaron.

El ataque a Irán ha dejado claro, para quienes todavía dudaban, que Trump no tiene reparos a la hora de asumir los desafíos que otras administraciones estadounidenses rechazaron.

Si de algo nos ha terminado de persuadir Miguel Díaz-Canel con su ausente don de la palabra es de que cada minuto se vuelve más necesaria y urgente la caída del castrismo.

Mauricio de Miranda Parrondo también dijo que los anuncios de Díaz-Canel eran «más de lo mismo» y que «ya» era «tarde».

El líder de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC) aseguró a ‘CubaNet’ que Díaz-Canel volvió a recurrir a una retórica «antiimperialista» sin ofrecer soluciones a la crisis.

En una comparecencia en un momento crítico en el que se esperaban anuncios y explicaciones de peso, el gobernante volvió a refugiarse en consignas como “vamos a vivir tiempos difíciles, pero lo vamos a superar entre todos, con resistencia creativa”.

El congresista cubanoamericano, el único nacido en la Isla, les sale al paso a los dos dirigentes del régimen cubano.

La captura del dictador Nicolás Maduro y el fin del mecenazgo chavista han dejado al régimen cubano en la posición más delicada, posiblemente, de toda su historia.

La llamada «guerra de todo el pueblo» es solo otra jugada sucia con la que el régimen pretende salvar su vida o al menos ganar tiempo para huir o esconderse.

Tarde o temprano, ser un títere pasa factura. Díaz-Canel se ganó el repudio del pueblo cubano al dar la orden de combate el 11 de julio de 2021.

«Y también quiero que se lleven a la mujer de Canel, la mal vestida, y a Marrero, el barriga llena, que tienen al pueblo muerto de hambre. Ojalá se los lleven a ver si somos felices. A ver si podemos trabajar y ver el fruto».

El ataque a Irán ha dejado claro, para quienes todavía dudaban, que Trump no tiene reparos a la hora de asumir los desafíos que otras administraciones estadounidenses rechazaron.

Si de algo nos ha terminado de persuadir Miguel Díaz-Canel con su ausente don de la palabra es de que cada minuto se vuelve más necesaria y urgente la caída del castrismo.

Mauricio de Miranda Parrondo también dijo que los anuncios de Díaz-Canel eran «más de lo mismo» y que «ya» era «tarde».

El líder de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC) aseguró a ‘CubaNet’ que Díaz-Canel volvió a recurrir a una retórica «antiimperialista» sin ofrecer soluciones a la crisis.

En una comparecencia en un momento crítico en el que se esperaban anuncios y explicaciones de peso, el gobernante volvió a refugiarse en consignas como “vamos a vivir tiempos difíciles, pero lo vamos a superar entre todos, con resistencia creativa”.

El congresista cubanoamericano, el único nacido en la Isla, les sale al paso a los dos dirigentes del régimen cubano.

La captura del dictador Nicolás Maduro y el fin del mecenazgo chavista han dejado al régimen cubano en la posición más delicada, posiblemente, de toda su historia.

La llamada «guerra de todo el pueblo» es solo otra jugada sucia con la que el régimen pretende salvar su vida o al menos ganar tiempo para huir o esconderse.

Tarde o temprano, ser un títere pasa factura. Díaz-Canel se ganó el repudio del pueblo cubano al dar la orden de combate el 11 de julio de 2021.

«Y también quiero que se lleven a la mujer de Canel, la mal vestida, y a Marrero, el barriga llena, que tienen al pueblo muerto de hambre. Ojalá se los lleven a ver si somos felices. A ver si podemos trabajar y ver el fruto».
