MIAMI, Estados Unidos ― El empresario cubanoamericano Alfonso “Alfy” Fanjul Jr., figura decisiva en la expansión de Florida Crystals y uno de los principales magnates del azúcar en Estados Unidos, murió este lunes a los 89 años en Cleveland, Ohio, donde recibía atención médica, informó el diario dominicano Listín Diario.
Fanjul residía desde hacía décadas en Palm Beach, Florida, y hasta su fallecimiento aparecía como codirector ejecutivo de Florida Crystals junto con su hermano José “Pepe” Fanjul. También conservaba los cargos de copresidente del Consejo de Directores y codirector ejecutivo de Central Romana Corporation, en República Dominicana.
Nacido en La Habana en 1937, Fanjul era el hijo mayor de Alfonso Fanjul Sr. y Lillian Rosa Gómez-Mena, herederos de dos familias vinculadas durante generaciones a la producción azucarera. Sus negocios en Cuba comprendían ingenios, destilerías de alcohol y propiedades inmobiliarias, pero el régimen de Fidel Castro confiscó el patrimonio familiar y los Fanjul buscaron asilo en Nueva York.
La familia comenzó a reconstruir el negocio en el sur de Florida en 1960, después de comprar terrenos en Pahokee y trasladar desde Luisiana varias instalaciones azucareras desmanteladas, que fueron transportadas en barcazas y ensambladas para formar el ingenio Osceola. Alfy Fanjul trabajó con su padre en el desarrollo inicial de la empresa, incluida la construcción del molino y la preparación de los terrenos para el cultivo.
Aquel proyecto se convirtió en Florida Crystals, una compañía integrada verticalmente que cultiva caña, arroz y otros productos, opera ingenios, una refinería, instalaciones de empaque y una planta de energía de biomasa. Su filial ASR Group es presentada por la propia empresa como la mayor refinadora y comercializadora de azúcar de caña del mundo y controla marcas como Domino, C&H, Florida Crystals, Redpath, Tate & Lyle, Lyle’s y Sidul.
Fanjul también encabezó la expansión familiar en República Dominicana. En 1984, él y su hermano Pepe se convirtieron en accionistas mayoritarios de Central Romana junto con los empresarios Ramón Menéndez, Carlos Morales Troncoso y Eduardo Martínez Lima. Bajo su dirección, el grupo extendió sus actividades desde la producción de azúcar hacia el turismo, los bienes raíces, las zonas francas, los servicios portuarios y aeroportuarios, la ganadería y la industria alimentaria.
En septiembre de 2024, Central Romana designó como presidente a José Fanjul Jr., sobrino del fallecido, mientras Alfy y Pepe permanecieron al frente del Consejo de Directores y como codirectores ejecutivos. Entre los activos asociados al conglomerado figuran Casa de Campo Resort & Villas, el Aeropuerto Internacional de La Romana, una terminal de cruceros, una marina y el primer parque de zonas francas para exportación establecido en República Dominicana.
La influencia de los hermanos Fanjul trascendió los negocios. Alfy fue durante años un importante donante y recaudador del Partido Demócrata, mientras Pepe respaldó principalmente a candidatos republicanos. La familia financió además organizaciones partidarias de las sanciones contra el régimen cubano y cultivó relaciones con presidentes, legisladores y funcionarios de ambos partidos, al tiempo que defendía el sistema federal de protección de la industria azucarera estadounidense.
Pese a ese historial, Alfy Fanjul regresó discretamente a Cuba en abril de 2012 y febrero de 2013 como integrante de delegaciones organizadas por la Brookings Institution. Durante esos viajes se reunió con altos funcionarios del régimen, incluido el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, y visitó explotaciones agrícolas estatales y un ingenio azucarero. En 2014 hizo públicas sus gestiones y declaró: “Si hay alguna manera de que la bandera de la familia pueda ser llevada de vuelta a Cuba, entonces estaré feliz de hacerlo”.
Fanjul condicionó cualquier inversión a que fuera legal bajo las normas estadounidenses y a que existiera en Cuba un marco que garantizara la seguridad y rentabilidad del capital, pero no estableció públicamente la caída del régimen como requisito. Su posición provocó críticas de dirigentes cubanoamericanos como Marco Rubio, Ileana Ros-Lehtinen y Mario Díaz-Balart, quienes consideraron que los negocios con La Habana aportarían recursos a la dictadura sin beneficiar a la oposición ni a la sociedad civil independiente.
La trayectoria del conglomerado también estuvo marcada por cuestionamientos laborales. En noviembre de 2022, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos ordenó detener las importaciones de azúcar de Central Romana tras identificar indicios de abuso de vulnerabilidad, aislamiento, retención de salarios, condiciones abusivas de vida y trabajo y jornadas excesivas. La compañía rechazó las acusaciones y sostuvo que no reflejaban el trato brindado a sus empleados ni las inversiones realizadas para mejorar sus condiciones.
La restricción quedó inactiva tras una modificación efectiva el 17 de marzo de 2025.
La familia Fanjul también mantuvo una extensa actividad filantrópica mediante organizaciones como New Hope Charities, dedicada a servicios educativos, sanitarios y de asistencia para comunidades rurales de Palm Beach.
El hermano del fallecido, José “Pepe” Fanjul, mantiene una estrecha relación con Donald Trump, quien en mayo de 2026 lo presentó públicamente como “un amigo” de “mucho tiempo” y recordó que había sido partidario suyo “casi desde antes” de que anunciara su primera candidatura presidencial.










