MIAMI, Estados Unidos ― La ayuda humanitaria de 100 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos a Cuba está lista para comenzar a enviarse este mes e incluirá alimentos y medicinas, aseguró un alto funcionario del Departamento de Estado a Café Fuerte, al desmentir declaraciones recientes de Miguel Díaz-Canel sobre una supuesta demora hasta después de septiembre.
“Podemos confirmar que la ayuda está lista para ser enviada y que el régimen ilegítimo de Miguel Díaz-Canel ha estado retrasando las aprobaciones”, dijo el funcionario estadounidense al medio. “Esperamos grandes envíos en julio, si el régimen lo permite”, agregó.
El funcionario contradijo lo dicho por Díaz-Canel durante una entrevista con el periodista Roberto Cavada, del Grupo de Comunicación Corripio, de República Dominicana. En esa conversación, el gobernante cubano calificó la propuesta de “chiste” y sostuvo que, aunque La Habana había aceptado la ayuda “incluso por escrito”, los 100 millones no se empezarían a distribuir “hasta después del mes de septiembre”.
Díaz-Canel también afirmó que Washington había excluido dos renglones esenciales para la población cubana. “Han dicho que en esos 100 millones no están incluidos ni medicamentos ni alimentos”, dijo. “Cuesta mucho trabajo pensar que si quieren ayudar al pueblo cubano y si dos de las cosas más necesitadas que tenemos (…) son los medicamentos y los alimentos, ¿por qué la ayuda no puede contemplar medicamentos y alimentos?”.
El funcionario del Departamento de Estado rechazó esa versión. “Eso es total y absolutamente falso”, declaró a Café Fuerte. “Los envíos ofrecidos por el Departamento de Estado incluyen alimentos, tal como quedó demostrado durante las inspecciones realizadas en las fases de ayuda humanitaria tras el huracán Melissa [octubre de 2025] y esto puede ser verificado por la Iglesia Católica y otras ONG”.
La misma fuente agregó que Washington ha ofrecido llevar a Cuba varias organizaciones no gubernamentales “de prestigio” para prestar servicios de atención médica, pero que el Gobierno cubano se ha negado a aceptarlas.
El Departamento de Estado anunció en mayo pasado que estaba dispuesto a proporcionar 100 millones de dólares en asistencia directa al pueblo cubano si las autoridades de la Isla lo permitían, con distribución coordinada mediante la Iglesia Católica y organizaciones humanitarias independientes, no a través de estructuras estatales cubanas.
A mediados de junio, la Embajada de Estados Unidos en La Habana precisó que la Administración Trump proveería 60 millones de dólares gestionados por la Iglesia Católica y otros 40 millones mediante organizaciones no gubernamentales “de confianza”. El anuncio tuvo lugar después de reuniones del jefe de misión estadounidense, Mike Hammer, con Sean Callahan, presidente de Catholic Relief Services; Carmen María Nodal Martínez, directora de Cáritas Cuba; y Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba y presidente de Cáritas Cuba.
En esos encuentros, según la sede diplomática estadounidense, se abordó “la coordinación para la distribución de ayuda humanitaria para los cubanos de a pie, con el objetivo de garantizar que el apoyo llegue de manera eficaz a quienes más lo necesitan”.
La nueva partida de 100 millones se suma a entregas anteriores canalizadas por Cáritas Cuba tras el paso del huracán Melissa por el oriente del país. La organización católica informó que, con fondos concedidos por el Gobierno de Estados Unidos por valor de 3 millones de dólares, ha recibido y distribuido bienes adquiridos y enviados por Catholic Relief Services para familias afectadas por el meteoro del 29 de octubre de 2025.
Cáritas precisó que desde el 14 de enero comenzaron a recibirse kits de alimentos, higiene y hogar, y que hasta mayo se había ejecutado el 82% de esa primera ayuda. La organización calculó que el proyecto beneficiaría en total a 8.800 familias de Santiago de Cuba, Holguín, Las Tunas, Granma y Guantánamo; además, indicó que comenzaba la gestión de una nueva donación estadounidense por 6 millones de dólares.
Como parte de esas entregas, Cáritas Cuba reportó también la llegada al puerto de Santiago de Cuba de dos contenedores con módulos de alimentos e higiene destinados a damnificados de la diócesis de Guantánamo-Baracoa. Los recursos serían distribuidos entre familias vulnerables de las parroquias La Milagrosa, Santa Rosa de Lima, San José Obrero y pequeñas comunidades rurales de ese territorio.










