Cuatro cubanos deportados por EE.UU. a República Centroafricana piden ayuda para regresar

Omar Rodríguez, Arístides Fernández García, Yasmani Noel Moreno de Armas y Daniel Lázaro Fuente denuncian que permanecen en Bangui sin documentos ni certeza sobre su futuro.
Un vuelo de deportación operado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE)
Un vuelo de deportación operado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) (Imagen de archivo: ICE/DHS)

MIAMI, Estados Unidos ― Cuatro cubanos deportados por Estados Unidos a la República Centroafricana pidieron este miércoles 12 de agosto ayuda a congresistas de Florida para regresar al país y denunciaron que permanecen en Bangui sin documentos y sin información clara sobre qué ocurrirá con ellos.

Los migrantes fueron identificados como Omar Rodríguez, Arístides Fernández García (37 años), Yasmani Noel Moreno de Armas (31 años) y Daniel Lázaro Fuente en un despacho de EFE y un artículo de El País.

Caren Cáceres, esposa del hondureño Brayan Sánchez, entregó una carta de su marido en la oficina de la representante cubanoamericana María Elvira Salazar, en Miami, para pedirle que interceda por él y por sus compañeros cubanos, así como por el ecuatoriano Mauricio Alvarado. 

Cáceres y Juan Flores, presidente de la Fundación 15 de Septiembre, también buscan reunirse con el representante Mario Díaz-Balart y el senador Rick Scott. Los deportados sostienen que sus procesos migratorios estaban pendientes cuando fueron enviados a África.

Fernández y Moreno participaron junto con Sánchez en una llamada realizada durante la gestión en Miami y aseguraron que fueron deportados sin previo aviso el 30 de julio. De acuerdo con su testimonio a EFE, permanecen alojados en un hotel de Bangui, carecen de documentos y temen por su seguridad. “No saben qué hacer con nosotros. Esto es nuevo para ellos, que nunca han tratado [con] cubanos aquí en África Central, que no saben lo que van a hacer”, declaró Moreno.

Los migrantes afirman que en el lugar donde permanecen hay 36 hombres deportados desde Estados Unidos y que ellos constituyen el único grupo de latinoamericanos. Se comunican con el exterior mediante un teléfono que Sánchez consiguió en Bangui. Según su relato, las autoridades tampoco les han precisado qué estatus tendrán en República Centroafricana ni cuánto tiempo podrán permanecer en el alojamiento. Sánchez dijo a EFE que les habían hablado inicialmente de 90 días, con la posibilidad —no garantizada— de extender otros 90.

Un reportaje publicado por El País cuatro días antes aporta detalles sobre el traslado. Según los testimonios recogidos por ese diario, los cubanos fueron esposados y embarcados junto con decenas de migrantes de otras nacionalidades en un vuelo que hizo escalas antes de llegar a Bangui la noche del 1 de agosto. 

“Nos esposaron de pies, manos y cintura, no podíamos ni rascarnos la cara en el avión, ni ir al baño”, relató Fernández García. El periódico indicó que el recorrido hasta República Centroafricana duró unas 22 horas.

El cubano también aseguró a El País que había entrado en Estados Unidos por Arizona en 2022 y permanecía bajo una orden de liberación I-220A. Según su testimonio, ICE lo detuvo en enero de 2026 cuando se presentó en una corte de inmigración de Miami y posteriormente estuvo recluido en el centro de detención conocido como Alligator Alcatraz. El diario precisó que Fernández no había cometido delitos.

Yasmani Noel Moreno de Armas, por su parte, contó a El País que ICE lo detuvo el 11 de mayo de 2025 en West Palm Beach y que desconoció inicialmente el destino de su deportación. “Yo pensé que me iban a llevar para Cuba. Solo me di cuenta de que era para África cuando llevaba más de dos horas en el avión”, afirmó. El migrante también dijo que sus padres viven en Hialeah y que los llamó una vez que pudo comunicarse desde Bangui.

Los deportados están alojados en Maison Confort, en el barrio Lakouanga de Bangui. Según El País, no pueden abandonar libremente el recinto. 

Fernández y Moreno habrían tenido problemas de salud por los que fueron llevados a un hospital. Ambos aludieron en entrevista con EFE a las dificultades para comunicarse debido a la barrera lingüística.

Estados Unidos envió a esos migrantes a un país sobre el que su propio Departamento de Estado mantiene una alerta de viaje de nivel 4 (“No viajar”) la categoría de mayor riesgo. La advertencia, emitida el 15 de enero de 2026 y aún vigente, cita como amenazas los disturbios, la delincuencia, los secuestros, las minas terrestres, los problemas sanitarios y el terrorismo.

La Administración de Donald Trump llegó en 2026 a un acuerdo con República Centroafricana para recibir ciudadanos de terceros países expulsados desde Estados Unidos. Reuters informó el 7 de junio, citando fuentes conocedoras de las negociaciones, que Bangui había aceptado incorporarse al programa. El 12 de junio llegó un primer contingente de deportados; Human Rights Watch documentó entre ellos ciudadanos de Afganistán, Irán, Irak, Jordania, Turquía, Armenia, Georgia, Kirguistán, Camerún, Egipto y Túnez. El vuelo que trasladó posteriormente a los cubanos fue el segundo que llegó a Bangui desde Estados Unidos en menos de dos meses, según El País.

El programa de deportaciones a terceros países continúa en medio de una disputa judicial sobre las garantías que deben recibir los afectados. El 23 de junio de 2025, la Corte Suprema de Estados Unidos suspendió la orden preliminar de un tribunal federal que exigía aviso previo y una oportunidad significativa de alegar temor a persecución o tortura antes de una deportación hacia un país distinto del señalado originalmente en el proceso migratorio.

La controversia no terminó allí. El 25 de febrero de 2026, el juez federal Brian Murphy declaró ilegal la política del Departamento de Seguridad Nacional para las deportaciones a terceros países, pero el 16 de marzo un panel dividido de la Corte de Apelaciones del Primer Circuito suspendió esa decisión mientras se resolvía la apelación, lo que permitió que la política siguiera aplicándose.

Los cuatro hombres que ahora están en Bangui no son los primeros cubanos enviados por Washington a África bajo este mecanismo. En julio de 2025, Estados Unidos deportó a Enrique Arias-Hierro y José Manuel Rodríguez-Quiñones a Sudán del Sur junto con otros seis hombres de varias nacionalidades.

Associated Press (AP) confirmó sus identidades a partir de información del Departamento de Seguridad Nacional y documentos judiciales. Los ocho habían sido trasladados previamente a una base militar estadounidense en Yibuti mientras se libraba la disputa judicial sobre si podían ser enviados a Sudán del Sur.

Amnistía Internacional informó el 18 de septiembre de 2025 que Rodríguez-Quiñones permanecía detenido en un lugar no revelado de Sudán del Sur junto con otros deportados. En una actualización del 11 de mayo de 2026, la organización seguía documentando la detención de Arias-Hierro, quien había vivido en Estados Unidos desde 1980, y afirmaba que seguía recluido en un lugar no revelado, con acceso limitado y vigilado a sus abogados.

Otro cubano, Roberto Mosquera del Peral, fue deportado al Reino de Esuatini en julio de 2025 junto con ciudadanos de Jamaica, Laos, Vietnam y Yemen. Un año después, Amnistía Internacional informó que Mosquera del Peral seguía entre los detenidos en el Complejo Correccional de Matsapha y señaló que el programa de deportaciones estadounidenses hacia ese país se había ampliado considerablemente.

En octubre de 2025, Mosquera del Peral realizó una huelga de hambre para protestar por su confinamiento, según informaron entonces Reuters, CBS News y Amnistía Internacional.

Además, un segundo vuelo enviado a Esuatini el 6 de octubre de 2025 incluyó ciudadanos de varios países, entre ellos Cuba. Las autoridades de Esuatini no divulgaron los nombres de los 10 integrantes de ese grupo. Third Country Deportation Watch, que recopila documentación pública sobre estos traslados, registra expresamente a Cuba entre las nacionalidades presentes, y el rastreador del U.S. Committee for Refugees and Immigrants recoge el mismo dato. No obstante, hasta ahora no aparece publicado el nombre del cubano en ese contingente.

Cubanos deportados a África

  • Enrique Arias-Hierro — deportado a Sudán del Sur el 4 de julio de 2025, después de permanecer durante semanas bajo custodia estadounidense en una base militar en Yibuti.
  • José Manuel Rodríguez-Quiñones — deportado a Sudán del Sur el 4 de julio de 2025 en el mismo grupo.
  • Roberto Mosquera del Peral — deportado a Esuatini en julio de 2025 y recluido en el Complejo Correccional de Matsapha; Amnistía Internacional continuaba documentando su detención un año después.
  • Ciudadano cubano cuya identidad no ha sido divulgada públicamente — incluido en el grupo de 10 hombres deportados a Esuatini el 6 de octubre de 2025. Las fuentes que documentan ese vuelo identifican a Cuba entre las nacionalidades, pero no publican el nombre del deportado.
  • Omar Rodríguez — deportado a República Centroafricana en el grupo enviado a finales de julio de 2026 y actualmente reportado en Bangui.
  • Arístides Fernández García — deportado a República Centroafricana en el mismo grupo.
  • Yasmani Noel Moreno de Armas — deportado a República Centroafricana en el mismo grupo.
  • Daniel Lázaro Fuente — deportado a República Centroafricana en el mismo contingente y actualmente reportado en Bangui.

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