Racionar la pobreza, de Cuba a Venezuela

Racionar la pobreza, de Cuba a Venezuela

Los venezolanos, que están inaugurando el racionamiento por estos días, pueden tener una idea engañosa sobre su alcance y perspectivas, por lo que es necesario transmitirles la experiencia cubana

Libreta racionamiento cuba_AFP
Libreta racionamiento cuba_AFP

LA HABANA, Cuba. -Los venezolanos, que están inaugurando el racionamiento por estos días, pueden tener una idea engañosa sobre su alcance y perspectivas, por lo que es necesario transmitirles la experiencia cubana.

El 12 de marzo de 1962 se dictó en Cuba la Ley No. 1015: “Sobre la mejor distribución de los abastecimientos”, que en el tercer POR CUANTO se refería “al brutal cerco económico dirigido por el imperialismo norteamericano” y en el siguiente expresaba textualmente:

“Esta situación de escasez relativa de ciertos artículos ha sido utilizada por elementos antisociales y contrarrevolucionarios para especular unos y fomentar otros campañas dirigidas a promover el acaparamiento y a fomentar la incertidumbre de los consumidores respecto al suministro de artículos cuya existencia es sin embargo suficiente para cubrir el consumo actual”.

En correspondencia con ello se emitió una Resolución que determinaba la cuantía del racionamiento para todo el país -por persona al mes- de los artículos siguientes: 2 libras de grasa comestible, aceite o manteca de puerco; 6 libras de arroz; 13 y media libras de frijoles de cualquier clase, garbanzos, chícharos o lentejas.

Para las principales ciudades: una pastilla de jabón de lavar por persona al mes, un paquete mediano de detergente al mes, una pastilla de jabón de tocador por persona al mes- que según expresó Fidel Castro en un discurso al efecto alcanzaba para bañarse economizándolo bien-, un tubo grande de pasta de dientes cada dos personas.

Pero existían artículos regulados exclusivamente en la gran Habana: tres cuartos de libra de carne de res por persona a la semana, un pollo de 2 libras netas por persona al mes, media libra de pescado de escama limpio y en ruedas por persona cada 15 días, 5 huevos por persona al mes, un litro de leche diario por cada niño menor de 7 años y un litro diario por cada 5 personas mayores de 7 años, tres y media libras de viandas a la semana por persona, 2 libras adicionales de malanga semanal para cada niño menor de 7 años, un octavo de libra de mantequilla por persona al mes(1).

Todo fue menguando paulatinamente y para todo el mes de febrero de 2015 se distribuirán por consumidor en La Habana: 7 libras de arroz, 10 onzas de granos, 3 libras de azúcar refino, 1 libra de azúcar crudo, media libra de aceite y 4 onzas de café para mayores de 7 años. Además se entregan durante el mes a los municipios que les toquen: 1 libra de pollo para mayores de 14 años, media libra de mortadela, una libra de picadillo de res para niños menores de 13 años, 5 huevos y 11 onzas de pollo por pescado(2).

Lo que se distribuye en la actualidad no alcanza para una semana de consumo y las familias deben adquirir el resto a elevados precios en los Mercados Agropecuarios o en las Tiendas de Recaudación de Divisas, con un salario medio mensual que ascendió –según fuentes oficiales- en 2014 a 514 pesos, equivalentes a 20,56 dólares.

Los venezolanos deberían mirarse en este espejo y avizorar lo que les están preparando.

(1)Folleto Obra Revolucionaria 14 de marzo de 1962.

(2)Semanario Tribuna de La Habana, primero de febrero de 2015.

(Arnaldo Ramos Lauzurique)

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