Internet con el ingenio de los humildes

Internet con el ingenio de los humildes

Un proyecto comunitario brinda acceso a la red de redes en un barrio marginal de La Habana

Antena wifi “camuflada” (Foto: Eliseo Matos)

LA HABANA.- Hace dos años un grupo de cuatro jóvenes de un barrio humilde, conocido como “El Sucu Sucu”, ubicado en el poblado capitalino de Párraga, probaron crear una red wifi independiente para interconectarse entre ellos y jugar a través de sus computadoras.

La idea se extendió cuando decidieron probar una red wifi que tuviera incorporada el servicio Nauta que ofrece la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, Etecsa, para la conexión a internet. “Aquí los jóvenes tienen poco acceso o nulo a tener una computadora en la casa así que la red se limitaba a pocas casas, y se nos ocurrió traer la wifi de Etecsa al barrio para que se entretuvieran todos los vecinos y ocuparan su tiempo en algo mejor que estar sentados en una esquina planeando algo malo o tomando ron”, comentó uno de los jóvenes que lidera el proyecto y que, por cuestiones de seguridad, decidimos no mostrar su identidad.

A partir de ahí estos emprendedores han creado un proyecto comunitario en esa zona “marginal” de La Habana y han establecido doce puntos de conexión vía wifi. Aunque el servicio no es gratuito, pues lo que se hace es traer mediante un sistema de nanos el servicio de internet Nauta hacia este barrio, tiene como novedad que permite compartir las cuentas.

“Cuando alguien pone su cuenta de internet Nauta, todas las personas que se conectan a la red wifi en ese momento tienen acceso gratis a internet por lo que no tienen que pagar y casi siempre hay personas conectadas que comparten su cuenta, por lo que casi siempre hay internet gratuito”, explicó el joven. Además, agregó que el sistema está concebido para que todos los usuarios disfruten de una misma velocidad de conexión.

Una red diferente

Si bien este proyecto está muy cercano a otros nodos de SNET, la red wifi independiente de La Habana, sus creadores no tienen intención de estar vinculados a Snet, precisamente, porque no comparten las rígidas normas que impiden que los usuarios puedan acceder a Internet.

Refiriéndose al tema del porqué en la red Snet no se ofrece igual servicio para sus usuarios, el joven líder del grupo de emprendedores expresó: “Están perdiendo tiempo y muchas oportunidades, ya que, si está la red, ¿por qué no usarla para que todos tengan acceso a internet? Creo que hay fuertes intereses políticos dentro de Snet, por eso preferimos estar apartados”.

En la frontera de la legalidad

En Cuba hacer este tipo de proyectos no está permitido por Etecsa, pues solo se permiten aquellas redes que el monopolio cubano de las telecomunicaciones instala en las zonas previamente designadas para ello. Sin embargo, en muchos lugares, sobre todo, en los barrios apartados como en este caso El Sucu Sucu aún la conectividad no había llegado.

“No tenemos nada que ocultar. Creemos que Etecsa y las autoridades se ven más beneficiadas con eso que otra cosa. Esperamos no tener malas consecuencias, al final no ganamos ni un peso con esto. Sabemos que esto no es legal, pero tampoco creemos que hacemos algún daño a nadie, no es nuestro interés hacer política ni nada por el estilo. Lo único que queremos poder jugar y tener Internet”, afirmó.

Además, otra de las cuestiones que han señalado los funcionarios de Etecsa criticando los mecanismos que hacen muchos usuarios en la Isla para mejorar su calidad de conexión y abaratar los servicios, es lo relacionado con la seguridad dentro de la red, pues se han dado casos en que las identidades, así como las contraseñas de muchas personas pueden ser robadas.

“Hay ciertos programas, uno de ellos tiene por nombre –Espejo-, que refleja la cuenta de quien se conecte, sin embargo, eso sucede, sobre todo, en lugares donde no se conoce a la persona que brinda el servicio. Pero nuestra red en este caso, por decirlo de alguna manera, es comunitaria, por lo que no caben esas cosas”, aseveró.

Los beneficios se hacen notar

Uno de los beneficios más importantes que han logrado conseguir este grupo de jóvenes es lo relacionado con la alfabetización tecnológica, es decir, cada vez más usuarios de la localidad han podido tener acceso directo a los medios de comunicación y las diversas funcionalidades que brinda la red de redes.

También, según comenta el líder del proyecto comunitario, con el establecimiento de estos puntos wifi, las personas está mucho más entretenidas, se ha podido promover la unidad entre los vecinos al compartir muchas de las cuentas de usuario en beneficio común e inclusive, han disminuido los índices de robos y otros delitos en la zona.

Por otro lado, a pesar de los costos de los equipos para la trasmisión de la red wifi (generalmente son del modelo Nano), cuyo precio en el mercado negro cubano ronda entre los 120 y 200 CUC, estos jóvenes esperan que, junto con las colaboraciones de los vecinos, la idea siga expandiéndose.

“Internet es un derecho, debería estar presente en todas y cada una de las casas cubanas, muchos amigos ya se han interesado en lo que hacemos y hay quienes ya han comenzado sus pequeños proyectos en otros barrios como este y esperamos que la idea se expanda”, acotó.

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