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Acusador de Magdariaga ratifica que el caso fue construido por la Seguridad

Opositor Tomás Núñez Magdariaga. Foto Archivo

MIAMI, Estados Unidos.- El testigo acusador de Tomás Núñez Magdariaga ratificó este miércoles en el juicio de revisión de causa de la sentencia, dictada en agosto de 2018 contra el opositor, que Magdariaga fue víctima de un delito fabricado por la Seguridad del Estado, e identificó con nombre y apellido al agente implicado en el hecho. Lo dijo anteriormente, y lo volvió a ratificar.

De acuerdo a una nota publicada por Martí Noticias, Aldo Rosales, exinformante de la policía cubana, aseguró en la vista oral celebrada este 28 de noviembre en un tribunal de Palma Soriano, que fue manipulado para ofrecer falso testimonio en el juicio anterior contra Núñez Magdariaga.

Rosales ratificó una vez más la declaración de Magdariaga en la que dice que el agente fue instruido por el oficial “Damián Vázquez, alias Norberto, que era el jefe de la Seguridad de aquí de Palma Soriano”, agrega la nota.

“El fiscal me defendió mucho, la abogada también. Aldo Rosales también me defendió y quedó todo concluso para sentencia”, aseguró el opositor al medio.

Núñez Magdariaga fue puesto en libertad el 15 de octubre después de permanecer 62 días en huelga de hambre exigiendo que se revisara su proceso, pues había sido condenado a un año de privación de libertad bajo el cargo de amenaza. Sin embargo, mucho antes de su liberación, Rosales se había retractado de su testimonio en una declaración notariada y había contado del plan para incriminar al opositor.

Desde entonces varias organizaciones internacionales defensoras de los derechos humanos como Amnistía Internacional, gobiernos y personalidades se han manifestado a favor de Núñez Madgariaga, y han pedido cuentas al régimen cubano, pero hasta hoy no han obtenido respuesta.

Así entonces solo quedará esperar, pues “luego de tres días siguientes a la solicitud de revisión, el Tribunal emplazará mediante copia a todos los que hubieren sido partes en el proceso, para que, en el término de diez días, comparezcan mediante escrito a sostener lo que convenga a su derecho”.




El régimen la vuelve a tomar con Magdariaga

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Tomás Nuñez Magdariaga tras ser liberado y finalizar su huelga de hambre (martinoticias.com)

LAS TUNAS.- Tomás Núñez Magdariaga, que estuviera por más de 60 días en huelga de hambre, reclamando su libertad, acaba de denunciar por Radio Martí que ha sido citado para un nuevo juicio a las dos de la tarde de hoy. Y luego del silencio de las autoridades cabe preguntarse: Y ahora… ¿qué hay con Magdariaga? ¿Una vista oral de revisión sin abogado defensor…?

“La muerte de Tomás Núñez Magdariaga, de 66 años de edad, en huelga de hambre hace 62 días hoy, puede producirse en cualquier momento si persiste la inacción judicial y congruente con sus propias leyes, las autoridades no suspenden la ejecución de la sentencia condenatoria, según testigos, fundada en hechos falsos”, publicamos en Cubanet el pasado octubre, añadiendo:

“Existen evidencias suficientes (son vox populi) para sustanciar un procedimiento de revisión y, el Ministro de Justicia, el Fiscal General o el Presidente del Tribunal Supremo, cualquiera de ellos, son los facultados para promover ese proceder.

“La vida de Núñez Magdariaga está en esas manos y voces; ellas pueden (por ley), mientras tramitan el procedimiento, solicitar al Tribunal competente para conocer la revisión, suspender la ejecución de la sentencia de quien, para probar su inocencia, se ha puesto al borde de la muerte. Ministro, Fiscal, Presidente… Tienen la palabra antes que Magdariaga muera”, dijimos en aquella oportunidad.

Y supuestamente concordante con el último párrafo del artículo 458 de la Ley de Procedimiento Penal, la ejecución de la sentencia que Magdariaga cumplía fue suspendida.

Digo “supuestamente” porque que yo sepa, por Magdariaga haberlo dicho a la prensa, fue puesto en libertad mediante un documento de las autoridades carcelarias, lo que está bien. Pero lo que no estaría bien es la infracción de los procedimientos de revisión subsecuentes.

Luego de tres días siguientes a la solicitud de revisión, el Tribunal emplazará mediante copia a todos los que hubieren sido partes en el proceso, para que, en el término de diez días, comparezcan mediante escrito a sostener lo que convenga a su derecho.

Transcurrido el término del emplazamiento, el Tribunal dispondrá la práctica de las pruebas propuestas por las partes declaradas pertinentes, y las que el Tribunal entienda practicar de oficio y requieran diligencias previas a la vista.

Pero ojo aquí: en el emplazamiento, y recuérdese que es a los tres días siguientes a la solicitud de revisión por parte de las autoridades precitadas, (Ministro de Justicia, Fiscal General, Presidente del Tribunal Supremo o los vice por ellos designados), se notifica al acusado o sancionado su derecho a designar abogado que lo represente.

Completadas las diligencias para proceder, el Tribunal traslada las actuaciones al Fiscal, y luego al Defensor (abogado), y si este no estuviera designado (por el acusado), actuará uno de oficio, designado por la institución de justicia.

Queda claro por la propia ley que, “cuando el Defensor no asiste al acto de la vista (juicio) sin causa justificada se suspenderá ésta”.

Pero según Magdariaga dijo a Radio Martí hoy, el pasado viernes, a través de un vecino fue citado para “un juicio de la misma causa hoy a las dos de la tarde”.

Y cuando un sancionado se halla en libertad, según dice la ley, no yo, “el Tribunal librará la citación con 15 días de antelación a la fecha de inicio de la vista”.

Luego Magdariaga no tiene abogado designado, y es su derecho designar qué letrado lo defienda. Luego… Repito la pregunta: Y ahora… ¿qué hay con Magdariaga?

Lo pregunto porque también dice la ley que, “contra la sentencia que recaiga en el proceso de revisión no se dará recurso alguno”.

Y son una ristra de más de una docena de causales sobre los que un Tribunal de Revisión puede dictar sentencia Con Lugar, (absolutoria, nuevo juicio, anulación por infracción, nulidad de actuación, retroacción del proceso…) como para que un abogado no tenga sitio, entiéndase plaza de defensa.

Así, esperemos alerta, por la presunta indefensión de este acusado, pero, sobre todo, por el precedente que para la jurisprudencia cubana representará el caso Magdariaga, donde si, se procede según hechos y derechos, será difícil que en lo adelante alguien proponga un testigo falso y que alguien se preste para, por encargo, cometer delito de perjurio.




“No voy a renunciar a la lucha, aunque tenga que morir plantado”

SANTIAGO DE CUBA, Cuba.- El activista de la opositora Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), Tomás Núñez Magdariaga, fue excarcelado el pasado lunes cuando cumplía 62 días en huelga de hambre, en forma de protesta por un supuesto delito de amenaza que le fue imputado.

Aunque el falso acusador Aldo Rosales Montoya ya había confesado en video el complot de la Seguridad del Estado, a la policía política no le bastó esta denuncia, ni el cargo de conciencia de Montoya, quien llegó incluso a intentar quitarse la vida ante la vivienda del opositor.

Núñez Magdariaga, en casi media hora de conversación con CubaNet, contó uno a uno los sucesos, desde el momento del amañado juicio, el pasado 14 de agosto.

“Me citaron para un juicio donde yo era acusado por parte de Aldo Rosales Montoya, pero este se suspendió cuando fueron mis testigos a prestar declaración. Me lo volvieron a programar para el 14 de agosto, pero no admitieron a mis declarantes, aunque éstos insistieron en pedir la palabra”, contó.

“No me dejaron casi decir nada, y a mi testigo le dijeron que si seguía hablando le pondrían 500 pesos de multa. Fue ahí cuando Aldo comenzó a decir barbaridades, luego deliberaron y cuando regresaron me dijeron: Tomás a usted se le pide por este juicio de amenaza tres años, pero se le imputará un año por su edad”.

Más adelante refirió que al terminar el juicio le dijeron que podía apelar, sin embargo, no lo dejaron hacerlo, y rápidamente fue trasladado hacia la Unidad Policial de Palma Soriano, municipio donde reside. “Desde que llegué allí dije, estoy plantando”, refirió.

Sus seis primeros días en prisión fueron en esa unidad policial palmera, cuenta a CubaNet, mientras recuerda con exactitud los días que pasó allí, “en dos ocasiones me desmayé y me llevaron al hospital para que me pusieran sueros”, relató.

Luego detalló que fue enviado hacia la prisión de Aguadores en el litoral santiaguero, pero el jefe del reclusorio no lo quiso aceptar, y fue encarcelado entonces en la Unidad de Operaciones e Instrucción Penal de Versalles.

“En Versalles fueron 22 días terribles, allí me metieron en la celda 35 con un menor de edad que no me dejaba dormir, cantaba y gritaba a toda hora, me parece que lo hicieron a propósito”. Dijo haberse desmayado el pasado primero de septiembre por el intenso calor que había en la celda. “Ahí fue cuando me llevaron para el clínico en la noche, pero en la mañana cuando me desperté llegó un Teniente Coronel y me preguntó: ¿tú vas a comer?, y le dije no, y de inmediato mandó a que me quitaran los aparatos y me volvieron a llevar para la prisión”.

De regreso a la cárcel más temida entre las personas que delinquen, cuenta que fue puesto en las últimas celdas, donde de día hace calor, pero de noche frío, y los mosquitos y la oscuridad reinan como un día sin luna. “Allí encontré un alacrán y una araña”, y asegura que se lo pusieron en la celda, pues tras conversar con otros reclusos, éstos negaron de la existencia de esos bichos.

Contó, además, que el primer jefe de la prisión cuando un día lo sacaron para una entrevista le dijo: “tiene que caminar por el centro del pasillo. Él sabía que estaba un poco débil y cojo, pero tuve que caminar sin poder aguantarme de la pared. Ahí comenzaron las primeras torturas con comida”.

Magdariaga indicó que le pusieron dos muslos de pollo y le preguntaron si iba a comer, pero tras su negativa el policía respondió: “no comas nada, al final no eres familia mía, como si te mueres, tú lo que eres es tremendo contrarrevolucionario. Yo no le contesté y me llevaron de nuevo para la celda”.

Después de 22 días en la prisión de Versalles fue trasladado hacia Boniato, “allí fue donde me torturaron con más crueldad, solamente el primer día pedí agua como a las seis de la tarde y me la trajeron a las nueve de la mañana del otro día”, dijo.

El activista opositor relató haber estado en una celda de castigo 7 días con poca ropa, donde recibió un cruel método de tortura conocido como “La Bicicleta”. “Esta tortura es utilizada por el policía Alexey Bell, segundo reeducador de Boniato, el asesino más grande que tiene la prisión”, denunció.

Magdariaga explicó que en cinco ocasiones fue expuesto a este método de martirio, que consiste en agarrarlo por la cabeza, inclinarlo hacia el suelo, aplicarle una llave en el brazo y así llevarlo corriendo escaleras arriba y escaleras abajo. Así trataron de que renunciase a la huelga de hambre.

Sin embargo, tras los intentos fallidos de tortura, fue valorado por el médico de la prisión quien determinó su ingreso con urgencia por el estado de deterioro que venía presentando. “Ahí fue cuando me llevaron para el Hospital Juan Bruno Zayas, pero la primera noche dormí completamente esposado de manos y pie”.

“En el hospital fue terrible. Cocinaban cerca de donde estaba, un lugar que era un espacio de consulta fue convertido en cocina para torturarme. Cocinaban carne de res, camarones, pescado frito, carne frita de puerco. Esa carne tiene mucho olor y ellos se la comían delante de mí. Esa comida era mejor que la del hospital. Pero no desistí”, confesó.

Apuntó haber pasado esos 19 días en el hospital entre la tortura del olor a comida y las esposas que lo ataban a la cama, las cuales solo eran retiradas en la hora del baño.

“Recuerdo con agrado la visita y palabras del arzobispo Dionisio García, conversó conmigo a solas y oró por mí, y sus oraciones fueron de mucho aliento”.

Una semana antes de su excarcelación se negó por completo a la asistencia médica, “no quería que me pusieran sueros ni me cogieran las venas, solo quería comer en libertad o morirme”, acotó.

“El lunes llegaron como a las siete de la noche, pero como yo no quería hablar con nadie y, además, por los fuertes dolores que tenía no quería que nadie me hablara. Entonces me tocó en el brazo un policía de apellido Granja de la prisión de Aguadores y me dijo: Tomás esta es su carta de libertad y el resumen de dieta blanda que usted debe seguir ahora cuando vaya para su casa”.

Aunque aún desconfiado se sentó en la cama, confirmó la veracidad de su liberación y entonces se vistió. El oficial le dio una lata de pera fría para que comiese, pero Magdariaga insistió en que solo comería cuando estuviese libre en su casa.

Núñez Magdariaga, de 66 años de edad, agradece la presión internacional realizada por parte de diferentes gobiernos amigos de la libertad y la justicia. “Si no hubiera sido por eso, por ese pueblo que me apoyó en esta huelga, ellos [la dictadura] me iban a dejar morir. Agradezco a la UNPACU y a todas las organizaciones opositoras cubanas que ayudaron desde el principio y a los periodistas les mando un fuerte abrazo, porque por ellos hoy estoy aquí, vivo”, aludió.

Selló su intervención manifestando que nunca renunciaría a la organización que tanto ha hecho por el pueblo cubano, la UNPACU. “Cada cosa que me pasa me hace más fuerte, si tuviera que volverme a plantar, aunque me muera, me planto, pero ellos [el gobierno] tienen que respetarnos, yo muero con mi organización”.




Liberan a Tomás Núñez Magdariaga tras 62 días de huelga de hambre

MIAMI,Estados Unidos.- El opositor cubano Tomás Núñez Magdariaga fue liberado en la noche de este lunes, tras pasar 62 días en huelga de hambre y encontrarse al borde de la muerte.

“Gracias a todos los que con su firmeza y solidaridad han hecho posible que la tiranía castrocomunista tuviese que liberar a nuestro hermano Tomás Núñez Magdariaga. La tiranía le encarceló injustamente, le torturó y si no llega a ser por la tanta solidaridad, le matan”, escribió en su cuenta de Twitter José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), organización opositora a la que pertenece Núñez Magdariaga.

“Yo les pido a las Naciones Unidas que sigan luchando por los hermanos que están en las prisiones (…) y le pido a la opinión pública que siga ayudando, que nosotros necesitamos mucho de ellos”, declaró por su parte Núñez Magdariaga a Radio Martí.

Su excarcelamiento ha sucedido un día antes de la sesión anunciada por las Naciones Unidas, donde se pretendía denunciar su condena por motivos políticos.

El caso de Tomás Núñez Magdariaga generó que entidades y personalidades como la ONU, el Departamento de Estado y el Congreso de Estados Unidos, el secretario general de la OEA, Amnistía Internacional, entre otras, alzaran su voz en favor de su liberación inmediata.




Magdariaga está muriendo… ¡Por favor, no callen!

LAS TUNAS.-  La muerte de Tomás Núñez Magdariaga, de 66 años de edad, en huelga de hambre hace 62 días hoy, puede producirse en cualquier momento si persiste la inacción judicial y congruente con sus propias leyes, las autoridades no suspenden la ejecución de la sentencia condenatoria, según testigos, fundada en hechos falsos.

En una huelga de hambre de prolongación ilimitada, y este es el caso de Magdariaga, sancionado a un año de cárcel por un delito de amenaza que según él y los testigos no cometió, la muerte por inanición puede ocurrir a partir de los 60 días por falta de riego al cerebro o fallo cardíaco, entre otras causas.

En la huelga de hambre del año 81 (en Irlanda del Norte), de los diez huelguistas fallecidos, seis murieron en un período de entre 60 y 66 días, uno murió a los 46 días, otro a los 59 y dos murieron entre los 71 y 76 días de abstención absoluta.

Bobby Sands, líder de los huelguistas irlandeses, falleció a los 66 días de haber iniciado la huelga de hambre; el irlandés tenía 27 años de edad, 39 menos que el cubano Magdariaga.

Los cubanos muertos en huelga de hambre más recientes son Orlando Zapata Tamayo y Wilman Villar Mendoza, aunque por su trayectoria política, capacidad intelectual y prolongado martirio, Pedro Luis Boitel, sancionado a 10 años de cárcel y que hubiera sido presidente de la FEU (Federación Estudiantil Universitaria) es el más emblemático de todos.

Boitel inició la huelga de hambre el 3 de abril de 1972 y falleció en cautiverio, en el Castillo del Príncipe, 53 días después, el 25 de mayo de 1972, certificando las autoridades su muerte como “suicidio”. Pero no es Boitel la primera víctima de la incuria castrista muerto en huelga de hambre.

Ex prisionero político el mismo, Pedro Corzo, escritor, periodista e historiador, residente en Miami, entrevistado vía telefónica para este reportaje dijo: “El primer fallecido de los muertos en huelga de hambre en las cárceles castristas fue Roberto López Chávez; él murió el 12 de noviembre de 1966, pasó 70 días en huelga de hambre.”

Luego… Roberto López Chávez murió en huelga de hambre justo cuando faltaban 12 días para yo cumplir 10 años de edad, y yo nací la noche que los castristas abordaron el yate Granma en México, para venir a Cuba. Historiadores hay que sitúan en 12 la cifra de muertos en huelga de hambre en las prisiones castristas, mientras otros cronistas, prudentes, mantienen en 13 el guarismo de los inmolados.

En el libro de Pedro Corzo, Cuba, cronología de la lucha contra el totalitarismo, encontramos una lista muy distinta a la de aquel nazi filántropo, dedicado a salvar judíos. En la lista de la misantropía castrista podemos leer los nombres de estos hombres, muertos en huelga de hambre:

1.- Roberto López Chávez.

2.- Luis Álvarez Ríos.

3.- Francisco Aguirre Vidaurrueta.

4.- Carmelo Cuadra Hernández.

5.- Pedro Luis Boitel.

6.- Olegario Charlot Espileta.

7.- Enrique García Cuevas.

8.- Reynaldo Cordero Izquierdo.

9.- José Barrios Pedré.

10.- Santiago Roche Valle.

11.- Nicolás González Regueiro.

12.- Orlando Zapata Tamayo.

13.- Wilman Villar Mendoza.

Escuché decir a Pedro Corzo que el caso de Olegario Charlot Espileta era “un caso muy particular, para un día comentar”, y cuando este domingo pregunté al historiador qué de particular tenía la muerte de Olegario, distinguiéndola de la del resto de los prisioneros políticos muertos en huelga de hambre en Cuba, su respuesta me condujo a una escena del Infierno, de Dante Alighieri: “¡Oh, los que entráis, dejad toda esperanza!”

Tras prolongada huelga de hambre, Olegario Charlot Espileta agonizaba, cuando llegando hasta él, un carcelero tiró una Biblia sobre su pecho, en el lado del corazón, diciendo al moribundo, “mira a ver si esto puede salvarte”.

Cabe preguntarse: ¿Tomás Núñez Magdariaga, probablemente el huelguista de mayor edad en la historia reciente de las huelgas de hambre en Cuba, engrosará con su cuerpo flácido, de peticionario persistente, la lista dantesca de víctimas del totalitarismo castrista…?

Para Tomás, para el castrismo y para todos, más vale que no, más vale que la lista permanezca sin crecer en víctimas y odios.

Pero es bueno recordar que, si ya moribundo a Olegario Charlot Espileta a modo de lapidación un carcelero de ayer le arrojó una Biblia sobre el corazón, a Tomás Núñez Magdariaga, con 66 años de edad y luego de 62 días en huelga de hambre, el carcelero de hoy lo mantienen encadenado a su cama. ¿Permanecerá esposado hasta que muera?

A raíz de la muerte en huelga de hambre de Orlando Zapata Tamayo, ocurrida el 23 de febrero de 2010, la Unión Europea emitió una resolución aprobada por 509 votos a favor y sólo 30 en contra, en la que “condenaba enérgicamente la muerte evitable y cruel” del prisionero, llamando los parlamentarios europeos a la “liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos” cubanos. Pero ocho años después, en Cuba otro prisionero político está por morir.

¡Y qué casualidad! Mientras este domingo en Santiago de Cuba el prisionero político Tomás Núñez Magdariaga languidecía en huelga de hambre, en La Habana, empresarios europeos y castristas, con un discurso bilabial y bilabiado (¿cuál si no?), inauguraban un nuevo hotel de lujo. ¿Qué dirá ahora la civilizada Europa?

En la causa de muerte de Pedro Luis Boitel, ocurrida en 1972, se lee, “suicidio”. Y en los informes de medicina legal que registraron las causas de muerte de los fallecidos en la huelga de hambre de 1981 en Irlanda del Norte, los médicos forenses escribieron: “inanición auto-infligida”.

Es útil preguntarse si en un Estado de Derecho, una persona puede suicidarse en presencia de sus semejantes, sin que éstos procuren salvarla, y esa omisión, la de permanecer de brazos cruzados ante el que muere, no constituya delito de auxilio al suicidio, valga decir, crimen. Dirán que no se puede interferir en la voluntad de las personas al permanecer en huelgas de hambre, y es cierto.

Pero privar de libertad ilegalmente a alguien, para luego darle muerte lentamente, más que inducir a otro al suicidio, por obrar el culpable con premeditación, por ejecutar la privación de libertad contra una persona incapaz de defenderse sin el debido proceso, por aumentar con alevosía el sufrimiento de la víctima, causándole lesiones y daños innecesarios, constituye delito de asesinato. Y en Cuba un hombre está muriendo en esas circunstancias. Magdariaga está muriendo… ¡Por favor, no callen!




¡Que alguien me ayude a entender!

Tomás Núñez Magdariaga en huelga de hambre (foto Unpacu)

SANTIAGO DE CUBA.- Sesenta y dos días en huelga de hambre reclamando justicia. Su inocencia está probada hace más de un mes y todo parece indicar que la dictadura le quiere muerto por ser un ciudadano valiente, negro, homosexual, rebelde y partidario de la democracia. La más sencilla lógica dice que ante un caso así, hasta el más torpe gobernante hubiese ordenado su liberación, no por bondad, sino por las consecuencias. Sin embargo, sigue preso cuando los médicos dicen que su vida se acerca a su fin.

Tomás Núñez Madariaga, 66 años de edad, miembro de la Unión Patriótica de Cuba, UNPACU, y promotor de Cuba Decide en Palma Soriano, lleva dos meses en huelga de hambre, encadenado a una cama y fuertemente custodiado en la Sala de Dermatología del Hospital General “Juan Bruno Zayas”, en Santiago de Cuba. Durante los últimos siete días se ha negado a recibir nutrientes por vía parenteral y rechaza toda atención médica.

Tomás fue condenado por el Tribunal Municipal de Palma Soriano el pasado 14 de agosto a un año de privación de libertad por un falso delito de Amenazas. Le acusó Aldo Rosales Montoya, confeso colaborador de la policía política bajo el seudónimo de “Cristian”. Desde el momento en que le sancionaron arbitrariamente Núñez Magdariaga se declaró en huelga de hambre. No estaba dispuesto a cumplir una segunda condena injusta, como venganza del régimen por su activismo político.

Desde que Tomás inició su protesta, la policía política del régimen y los carceleros le han sometido a todo tipo de tratos crueles e inhumanos con la intención de hacerle desistir de su justo reclamo. Actualmente, a pesar de su crítico estado, le mantienen encadenado y le torturan psicológicamente elaborando suculentos platos que ponen a escasos centímetros de la cama donde muere lentamente. La mayor parte del tiempo impiden que sus familiares le puedan ver.

A los treinta días en huelga de hambre, su falso acusador confesó que todo lo había planificado el Mayor de la Seguridad del Estado Damián Vázquez, alias Norberto. Aldo Rosales explicó en un video y también por escrito, que el oficial de la policía política le presionó y le ofreció casa, empleo y seguridad a cambio de la falsa acusación. En Cuba no existen tribunales independientes e imparciales. El agente aseguró que la condena ya estaba decidida porque Tomás era en esos momentos el alma del activismo opositor en Palma Soriano.

El acusador se presentó ante el Tribunal que condenó a Núñez Magdariaga, explicó la verdad y pidió la liberación de la víctima de tan evidente injusticia. Escribió al Tribunal Supremo, a la Fiscalía General de la República y al Ministro de Justicia. Expreso que prefería ir preso o morir antes de que por su culpa muriese un inocente. Ante el silencio de los que debían resolver el caso, Rosales intentó suicidarse. Le encontraron sin sentido frente a la vivienda de Tomás.

Durante las últimas semanas el caso de Núñez Magdariaga ha sido muy mencionado por importantes medios de prensa. El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, el Departamento de Estado de EEUU, partidos políticos españoles, el senador Marco Rubio, Amnistía Internacional, y el arzobispo de Santiago de Cuba, entre otros, han intercedido a favor de la vida del huelguista. Contra toda lógica, el régimen demora la solución del caso, cuando con una simple orden lo resolverían en segundos.

¿Por qué este comportamiento estúpido a la vez que cruel? Hay varias explicaciones o combinaciones de factores, ¿cuáles estarán en juego?: El régimen teme que de hacerle justicia a Núñez Magdariaga otros muchos inocentes que cumplen injusta prisión también reclamarían enérgicamente su libertad. Ya han tenido que ceder en otros casos. La tiranía quiere que muera para alimentar el terror, sin el cual se vendría abajo. La dictadura piensa que no importa un crimen más, pues ahí están los casos de Venezuela y Nicaragua. Y EEUU no es el de tiempos de Reagan y Bush padre, cuando intercedió en Granada y Panamá por cuestiones menos graves.

Yo me quedo con una de estas dos o con una tenebrosa combinación de ambas: Raúl Castro quiere que su títere Miguel Díaz-Canel también tenga sus muertos. Él y Fidel tuvieron demasiados. O Díaz-Canel quiere demostrar que él es tan malvado como sus maestros a los cuales debe fidelidad y gratitud, sobre todo a Raúl, por haberle convertido en su heredero y dejarle jugar al Presidente. ¡Que alguien me ayude a entender! Ya han muerto dos miembros de UNPACU en prisión. Wilman Villar murió donde mismo tienen a Tomás Núñez Magdariaga.




Deteriora salud de Núñez Magdariaga a 59 días de huelga de hambre

Tomás Nuñez Magdariaga (martinoticias.com)

MIAMI, Estados Unidos.- La salud del opositor cubano y preso político en huelga de hambre Tomás Núñez Magdariaga se deteriora progresivamente tras una decisión que tomó el pasado lunes de no aceptar alimentación vía intravenosa, en reclamo de su liberación inmediata, reporto Martí Noticias.

Magdariaga, quien está internado en la sala de penados del hospital Juan Bruno Zayas, en Santiago de Cuba, cumple este viernes 59 días en huelga de hambre en reclamo de su libertad, tras ser injustamente condenado a un año de prisión por el delito de “amenaza”.

De acuerdo al informe de Martí, la sobrina de Magdariaga, Nurvia Núñez, le comunicó a Carlos Amel Oliva, miembro de la directiva de la Unión Patriótica de Cuba, grupo opositor al que pertenece Magadariaga, una actualización del caso.

“El médico le dijo que el proceso degenerativo a raíz de que se niega a recibir asistencia médica, y sueros se ha acelerado considerablemente. Tiene problemas en la visión (veía nublado) y calambres en todo el cuerpo, esto es indicio de que el deterioro de sus órganos se ha acelerado y que pudiera ocurrir cualquier fatalidad en cualquier momento”.

El informe publicado por el medio incluye también la noticia de que Yenisey Jiménez Reina, activista de la UNPACU, una de las personas más cercanas al opositor en huelga de hambre y una persona clave en la divulgación de noticias sobre Núñez Magdariaga, fue detenida en Palma Soriano este jueves.

Entretanto, respecto al caso de Magdariaga, el líder de UNPACU, José Daniel Ferrer, anunció en Twitter que un mayor de la Seguridad del Estado le dijo a Yenisey Jiménez que liberarían a Núñez Magdariaga.

 




Arzobispo de Santiago de Cuba visita a Tomás Núñez Magdariaga

Tomás Núñez Magdariaga. Foto Archivo

SANTIAGO DE CUBA, Cuba.- Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba, visitó al preso político Tomás Núñez Magdariaga quien se encuentra internado en el Hospital General Dr. Juan Bruno Zayas, y quien cumple hoy lunes 55 días en huelga de hambre, según informó José Daniel Ferrer García, coordinador general de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).

En conversación con Cubanet, Ferrer García impugnó las declaraciones del arzobispo, quien habría dicho a Nurvia Núñez Jaime, sobrina del prisionero político que este se encuentra “fuerte y lúcido todavía”.

El arzobispo de Santiago de Cuba pudo visitar a Núñez Magdariaga que se encuentra completamente aislado en la sala de Dermatología en el Hospital Juan Bruno Zayas, “ahí solo pueden entrar personas autorizadas por el oficial de la policía política Alexey Atié Rodríguez, y otro con mayor rango que vino desde la Sección 21, en La Habana, para atender este caso, según supimos”, dijo Carlos Amel Oliva, líder juvenil y miembro de la Dirección Nacional de la organización.

“Nadie que lleve 55 días sin comer, está fuerte”, reprochó el joven tras las palabras del prelado.

En entrevista a Martí Noticias, el arzobispo dijo que habló con Magdariaga a solas, que se encontraba sentado en la cama, pero no precisó si seguía esposado, ya que, según las denuncias de directivos de la UNPACU, el preso político se encontraba esposado a la cama o la silla donde se sentaba.

El arzobispo Dionisio García dijo que, “lo veía lúcido y entero aún, que con la alimentación por vía endovenosa se mantenía estable, y que él pensaba que en los próximos días se resolviese el caso, porque las autoridades con quien conversó le dijeron que se resolvería todo. El planteó que no existía caso porque el acusador había retirado la acusación, pero las autoridades le dijeron que sí, que todo estaba en proceso de investigación y que todo se resolvería”.

Según palabras de Ferrer García, 55 días en huelga de hambre para un hombre de 66 años son bastantes fuertes. “Puede vérsele animado, puede vérsele lúcido y estoy citando al arzobispo, pero eso en cualquier momento deja de ser así, en cualquier instante puede caer en un estado que sea imposible la recuperación”, explicó.

Al respecto Ferrer recordó amargas anécdotas de cuando se encontraba en prisión, tras su encarcelación en la Primavera Negra de 2003. “Vi presos en huelga de hambre, que a los 27 días quedaron dementes, perdieron toda la noción de la realidad y del tiempo, hablaban cualquier cosa y disparates, porque la larga abstinencia de alimentos les había afectado su cerebro”.

Oliva Torres dijo en nombre de la UNPACU que agradece al arzobispo su preocupación y gestión, pero según la Biblia, Jesucristo en sus 40 días de ayuno estaba tan afectado que necesitó que los ángeles le asistiesen, “que podremos decir entonces de un mortal como Tomás, que con su avanzada edad y sus serios problemas de salud ha sido puesto a situaciones difíciles y críticas”.

El líder de UNPACU recordó que el prisionero fue torturado física y psíquicamente en las unidades policiales de Palma Soriano, Instrucción Penal y Operaciones Criminales de Versalles, y en la prisión de Boniato para que abandonase la huelga de hambre, “pero no lo consiguieron, se ha mantenido firme”.

Para Ferrer García, “hablar de que el caso se puede solucionar en los próximos días se dice fácil, pero cada minuto, cada hora y cada día para Tomás es una eternidad. Y una eternidad de la que quizás no regrese”.

Desde el pasado 24 de septiembre ningún familiar de Tomás Núñez Magdariaga ha podido verle. Nurvia Núñez Jaime dijo a Cubanet “he intentado verle en el hospital, pero no me dejan pasar hacia el cubículo donde se encuentra, está aislado y tiene policías que lo custodian, y sigue esposado a la cama”, contó con lágrimas en los ojos.

Núñez Jaime teme no verle de nuevo con vida, “mi tío debe saber que estamos pendiente de él, que exigiremos su liberación como sea. Hace poco nos escabullimos en el hospital y casi llegamos a la sala, y una enfermera nos salió al paso y nos sacó de allí”.

Tomás Núñez Magdariaga fue condenado a un año de prisión por un supuesto delito de “amenaza”. Sin embargo, Aldo Rosales Montoya, el acusador, insistió esta semana ante la Fiscalía Municipal de Palma Soriano que había hecho una falsa declaración bajo órdenes de la Seguridad del Estado.

 




Peligra la vida de Tomás Núñez Magdariaga

Tomás Nuñez Magdariaga (martinoticias.com)

LA HABANA, Cuba.- A mediados del pasado mes, visitó mi casa el conocido luchador prodemocrático Zaqueo Báez. Se trata del activista que saltó a la notoriedad el 20 de septiembre de 2015, cuando, durante la estancia del papa Francisco en Cuba, logró burlar, con una mezcla de habilidad, astucia y valor, el estrecho cerco policial establecido en torno al Santo Padre, y pudo entregarle a éste, en propia mano, una carta abierta de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).

Zaqueo me transmitió el pedido de asesoramiento legal que los líderes de esa aguerrida organización hacían en pro de otro miembro prominente de ella: Tomás Núñez Magdariaga. Como se ha informado, este último se encuentra encarcelado y en huelga de hambre desde el 14 de agosto, fecha en que fue juzgado y sancionado por el Tribunal Municipal de Palma Soriano a un año de prisión (el máximo imponible) por un supuesto delito de amenazas.

¿Qué podía hacerse en beneficio del cautivo, cuya salud mermaba de manera peligrosa tras más de un mes sin ingerir alimentos? La sentencia condenatoria se encontraba ya firme, pues el Tribunal Provincial de Santiago de Cuba tramitó la apelación de manera expeditiva y, como cabía esperar, ratificó lo dispuesto por el órgano jurisdiccional inferior.

En vista de ello, elaboré sendos escritos dirigidos a los ministros de Justicia y del Interior, en los cuales se instaba al primero a solicitar la revisión de la sentencia sancionadora, y se pedía al segundo que le concediera al acusado los beneficios de una licencia extrapenal. Ambos papeles fueron presentados por Báez el 19 de septiembre.

Conviene aclarar que el argumento central de una y otra solicitud era la situación insólita surgida en el caso. Se trata de lo siguiente: El denunciante por las presuntas amenazas y principal testigo de cargos en el juicio fue el señor Aldo Rosales Montoya. Sin embargo, este ciudadano, al conocer el peligro de muerte en que se encontraba Tomás por su prolongado ayuno, se arrepintió de sus actos, y reconoció que todo lo dicho por él eran mentiras inducidas por la policía política. Esto lo plasmó en un video y en varias cartas de idéntico contenido que calzó con su firma y huellas digitales.

Cada uno de los escritos que redacté iba acompañado por un disco con la grabación y por la fotocopia de una de esas cartas.

Pero también me puse en contacto con una hermana de Núñez Magdariaga. A ella, que reside en la misma Palma Soriano, le envié otro papel similar a los ya mencionados; a este último también se adjuntaron el video y la carta. Por ese medio se pedía el otorgamiento de la licencia extrapenal al otro órgano que está facultado para concederla: el propio Tribunal sancionador.

Deseo hacer hincapié en este tercer escrito, y ello por varias razones: Como ya expresé, él fue dirigido a la entidad que es la responsable directa del actual encierro de Tomás: el órgano jurisdiccional que lo condenó de manera injusta. Los integrantes de éste escucharon personalmente en el juicio la deposición del denunciante y la consideraron suficiente para disponer la prisión del acusado; pero ahora esas mismas personas han contado con la posibilidad de ver a ese propio testigo de cargos desdecirse y reconocer la absoluta falsedad de lo que antes afirmó como cierto.

A mayor abundamiento, existe un notable contraste entre los miembros del Tribunal Municipal, de una parte, y, de la otra, los altos funcionarios a los cuales, a sugerencias mías, Zaqueo presentó sus solicitudes: A diferencia de los ministros, los jueces no pueden invocar agendas recargadas de actividades u otras responsabilidades diversas que les impidan conocer de la solicitud formulada o resolverla con la urgencia aconsejada por el inminente peligro en que se encuentra la vida de Tomás.

A esos jueces no se les ha pedido que revoquen la sentencia sancionadora, algo para lo cual no están facultados. Conforme al actual derecho cubano, ésta es una potestad exclusiva del Tribunal Supremo, que sólo puede ejercerla a instancias del Ministro de Justicia o algún otro de los altos funcionarios autorizados para promover una revisión en materia criminal.

Si el Municipal acoge la petición formulada por la hermana de Núñez Magdariaga, la injusta pena a él impuesta continuaría en vigor. Pero al menos el acusado, mientras dure su licencia extrapenal, podrá permanecer fuera de la cárcel. De ese modo, Tomás extinguiría la sanción encontrándose en libertad.

El artículo 31 del vigente Código Penal sólo exige, para que el Tribunal sentenciador otorgue el mencionado beneficio, que concurran “causas justificadas” para ello. Y me pregunto qué puede tener más peso que el hecho de haber reconocido el principal testigo de cargos que es falso todo lo declarado por él con anterioridad, que fue lo que sirvió de base para imponer la sanción. ¿Puede haber una causa justificada mayor o mejor que ésa!

No obstante, hasta el momento, en la corte de Palma Soriano han dado la callada por respuesta. ¿Estarán esperando a recibir autorización para ejercer esa facultad que de manera expresa les otorga la Ley? Quizás los jueces comenten entre ellos: ¡Una licencia extrapenal! ¿Y a “un contrarrevolucionario”!

Lo que sí se ha producido es una citación de Rosales Montoya a la Fiscalía. Al parecer, piensan encausarlo por perjurio. Desde el punto de vista técnico, nada tengo que objetar. No es mentira que su actuar reviste características de ese delito. Pero el propio señor expresó que obró de ese modo a instigación de miembros de la Seguridad del Estado. Y otra cosa es que la investigación se dirija también contra esos autores mediatos de la falsa acusación. Ese procesamiento lo creeré si llego a verlo.

Mientras tanto, la solidaridad internacional con el preso de conciencia no se ha hecho esperar. Este viernes, varios medios han destacado la situación de esta víctima de otra patraña judicial. El motivo inmediato de la información es el apoyo expresado hacia el cautivo por el Departamento de Estado en Washington. Una vez más, el gran país del Norte marcha a la cabeza de quienes respaldan a los luchadores pacíficos anticastristas.

“Los Estados Unidos están gravemente preocupados por la salud física del activista democrático cubano Tomás Núñez Magdariaga”, reza la declaración oficial. Una nota publicada por El Nuevo Herald recoge los reclamos favorables al reo formulados por personalidades destacadas, tales como el senador cubanoamericano Marco Rubio y el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

Esperemos que, en el caso de este cautivo de opinión, prime la cordura. Aspiremos a que las autoridades castristas reconozcan que ha desaparecido ya cualquier asidero legal que ellas pudieran esgrimir para justificar el mantenimiento de su encierro. Y confiemos en que una acusación contra el falso testigo debe desembocar también en la excarcelación del reo.




Los puntos sobre las íes antes de que Magdariaga muera

Tomás Núñez Magdariaga (Foto Archivo)

LAS TUNAS, Cuba.- El Ministro de Justicia Oscar Manuel Silveira Martínez, el Fiscal General de la República Darío Delgado Cura y el Presidente del Tribunal Supremo Rubén Remigio Ferro, indistintamente, sí, sin diferencia entre ellos, tienen en sus manos la vida del recluso en huelga de hambre, desde hace más de 50 días, Tomás Núñez Magdariaga.

Esas autoridades, por ley, pueden “promover la revisión de las sentencias firmes” cuando se haya impuesto “sanciones privativas de libertad, cualquiera que sea su medida”, según las causales previstas en el artículo 456 de la Ley de Procedimiento Penal.

Y, en uso de las atribuciones que la Constitución confiere al Consejo de Estado en el artículo 90, Miguel Díaz-Canel Bermúdez puede “impartir instrucciones” a la Fiscalía General de la República y al Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo, para dar a las leyes penales vigentes “una interpretación general y obligatoria”, impidiendo que casos como el de Tomás Núñez Magdariaga se repitan.

Tomás Núñez Magdariaga, sancionado con privación de libertad, de forma originaria presuntamente es víctima de un delito de denuncia o acusación falsa, del que resultó un delito de perjurio.

Se configura el delito de denuncia o acusación falsa cuando, a sabiendas de que falta a la verdad y con el propósito de que se inicie un proceso penal contra otro, alguien impute ante el tribunal o funcionario que deba proceder a la investigación hechos que, de ser ciertos, serían constitutivos de delito, o simule indicios, huellas u otras pruebas materiales, o las altere, o suprima, con el ánimo de inculpar a otro.

Incurre en delito de perjurio el que, al comparecer como testigo, perito o interprete ante un tribunal o funcionario competente, intencionalmente, preste una declaración falsa o deje de decir lo que sabe acerca de lo que se interroga. También comete delito de perjurio el que, intencionalmente, proponga a un tribunal o funcionario competente un testigo falso.

Según Tomás Núñez Magdariaga, en su defensa propuso al testigo José Silva Cabrera, pero éste fue desestimado por el tribunal. Posteriormente, el testigo Aldo Rosales Montoya confesó a familiares y amigos de Núñez Magdariaga que, a petición de un oficial de la seguridad del Estado, prestó declaración falsa contra Núñez Madariaga ante el tribunal sancionador.

“¿Qué se puede hacer?”, me preguntaron la semana pasada los periodistas Tomás Cardoso y Omar López Montenegro en el programa Cuba al día de Radio Martí. “Que vaya alguien a la Fiscalía y denuncie”, dije.

Esta semana la Fiscalía entrevistó a los dos testigos. En el caso de Rosales Montoya, buscando posibles eximentes de la responsabilidad penal, según el mismo testigo perjuro dijo a periodistas.

Si el testigo Rosales Montoya hubiera declarado falsamente por encontrarse en estado de enajenación mental, trastorno mental transitorio o desarrollo mental retardado, peritación psiquiátrica mediante, estaba exento de responsabilidad penal por el delito de perjurio. Pero según el mismo testigo dice, está bien cuerdo, y asume las consecuencias de su falsa declaración, en la que implica al oficial de la seguridad del Estado por inducirlo a ella.

Causal de revisión de sentencias firmes es haber sancionado a una persona, en este caso Núñez Magdariaga, en virtud de sentencia fundada en un hecho falso, que sería la declaración perjura del testigo Rosales Montoya, obtenida mediante intimidación de un oficial de la seguridad del Estado, dice el testigo.

En esas circunstancias, para que el tribunal de revisión pueda disponer nulidad y anulabilidad de las actuaciones condenatorias, por fundarse en un hecho falso, dictando una sentencia ajustada a derecho, absolutoria, en el caso de Núñez Magdariaga, antes, deberá haber una sentencia firme, declaratoria del hecho falso, valga decir condenatoria del declarante perjuro y de quien propuso a ese testigo falsario.

Pero el cuerpo de Núñez Madariaga, transido por la edad y más de 50 días en huelga de hambre exigiendo su libertad, no resistirá ese ir y venir de jueces y fiscales superiores, zurciendo tejidos legales en la descosida toga de la jurisprudencia cubana.

Un daño irreparable puede producirse: la muerte del recluso Núñez Magdariaga en huelga de hambre desde hace más de 50 días, luego en delicado estado de salud.

Existen evidencias suficientes (son vox populi) para sustanciar un procedimiento de revisión y, el Ministro de Justicia, el Fiscal General o el Presidente del Tribunal Supremo, cualquiera de ellos, son los facultados para promover ese proceder.

La vida de Núñez Madariaga está en esas manos y voces; ellas pueden (por ley), mientras tramitan el procedimiento, solicitar al Tribunal competente para conocer la revisión, suspender la ejecución de la sentencia de quien, para probar su inocencia, se ha puesto al borde de la muerte. Ministro, Fiscal, Presidente… Tienen la palabra antes que Magdariaga muera.