1

Régimen a la caza de cuentas parodia: “Son falsas y pedimos a los usuarios no seguirlas”

Cuentas falsas, Régimen cubano

MIAMI, Estados Unidos. — El régimen cubano continúa a la caza de las denominadas cuentas parodia, una iniciativa muy extendida en redes sociales que busca satirizar la propaganda impulsada por la dictadura castrista.

En esta ocasión, los “damnificados” fueron la Presidencia de Cuba y Salvador Valdés Mesa, quien fuera designado vicepresidente de la República de Cuba en 2019.

“Denunciamos las dos cuentas creadas en la red social Facebook a nombre de la Vicepresidencia de la República de Cuba y del vicepresidente Salvador Valdés Mesa. Ambas son falsas y pedimos a los usuarios no seguirlas”, advirtió la propia Presidencia de Cuba en redes sociales.

La publicación indica que Valdés Mesa ni siquiera tiene cuenta en Facebook y que solo es posible seguirlo en Twitter.

(Screenshot/Twitter)

En el caso de la cuenta falsa de Salvador Valdés Mesa, solo comparte contenidos afines al oficialismo, lo que podría llevar a muchos usuarios a pensar que se trata una cuenta oficial del alto funcionario.

No es primera vez que el régimen cubano denuncia la existencia de cuentas falsas de sus dirigentes y personeros en redes sociales. Desde Raúl Castro hasta Díaz-Canel, pasando por Abel Prieto, Randy Alonso y otros muchos dirigentes, las cuentas parodia o falsas se han vuelto una moda que molesta, y mucho, a la plana mayor de la dictadura.

Para muchos usuarios, las denuncias del régimen de La Habana no dejan de sorprender debido a la gran cantidad de cuentas falsas (ciberclarias) que el castrismo ha diseminado en redes sociales para intentar manipular estados de opinión dentro y fuera de la Isla.

En octubre de 2020, Facebook y Twitter informaron sobre el desmantelamiento de cuentas falsas vinculadas a organizaciones controladas por el régimen cubano.

La red social Twitter reveló que se vio obligada a suprimir una red de 526 cuentas falsas que estaban gestionadas por organizaciones como la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +525545038831, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Cuba: abrirán tiendas para vender en divisas y autorizarán importaciones

Cuba importaciones Salvador Valdés Mesa
Cuba: abrirán tiendas para vender en divisas y autorizarán importaciones

MIAMI, Estados Unidos.- El régimen cubano autorizará la compra de electrodomésticos, partes y piezas de carros y otras mercancías en divisas convertibles, como parte de un nuevo paquete de medidas económicas anunciado este martes en el programa televisivo Mesa Redonda.

Este servicio “se habilitará en más de 70 tiendas mediante tarjetas magnéticas”, dijo en el programa oficialista Salvador Valdés Mesa, vicepresidente de la República, y agregó que ahora se “abre la posibilidad” en Cuba de que personas naturales importen determinados productos a través de empresas estatales.

Los establecimientos encargados de este tipo de comercialización en “moneda convertible” se distribuirán por todo el país y llegarán a ser 77, en los cuales los clientes deberán pagar con las mencionadas tarjetas magnéticas, asociadas a cuentas estatales fijadas en dólares.

Con estas medidas el gobierno de La Habana autoriza a los cubanos a importar los productos que ellos escojan y aprueben previamente, los que llegarán a la Isla a través de empresas estatales importadoras, pues según el vicepresidente, hay un crecimiento en la tendencia a la importación de mercancías sin carácter comercial por personas naturales, pero estas mercancías “entran en un marco de legalidad al país y luego de ser recepcionadas se comercializan de manera irregular”.

“El dinero que está saliendo para adquirir esos productos se estima en cifras significativas, y debemos captarlo como fuente de divisas para reaprovisionar nuestra industria, las cadenas de tiendas; en fin, nuestro mercado”, dijo Valdés Mesa.

Al respecto, Valdés Mesa también explicó que “con el propósito de asegurar a la población los productos básicos de alimentación, aseo personal y limpieza, y ante el déficit de moneda libremente convertible (MLC), se hizo necesario reducir las compras de equipos electrodomésticos de gama media y alta, lo cual propició, en alguna medida, la importación de esos artículos por personas naturales que viajan al exterior y lo traen al país”.

No faltó el momento en el que, en cadena nacional, el gobierno cubano volvió a culpar a Estados Unidos de la crisis por la que pasa la Isla, a causa de las nuevas sanciones y de la reducción de las remesas que entran al país.

“Los precios que se ofertarán serán competitivos con los existentes en el mercado minorista de los países de nuestra área geográfica. No serán precios fijos, pero tampoco serán recaudatorios”, dijo Valdés Mesa, quien anunció también que el gobierno de Cuba “permitirá además que las personas reciban remesas desde el exterior en sus tarjetas magnéticas habilitadas para adquirir productos en esas nuevas tiendas”.

Según las declaraciones de los altos directivos cubanos presentes en el programa, no hay ningún cambio en las regulaciones aduaneras, y “las medidas identificadas buscan respaldar la demanda interna, a partir de aprovechar las oportunidades que tiene el país”.

Recibe la información de Cubanet en tu teléfono a través de Telegram o WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 498 0236 y suscríbete a nuestro Boletín dando click aquí.




Valdés Mesa dice una cosa y Acopio hace otra

Salvador Valdés Mesa

Salvador Valdés Mesa
Salvador Valdés Mesa (Foto ACN)

LA HABANA, Cuba. – La empresa estatal de Acopio, una vez más, ni recoge las cosechas en tiempo, ni les paga a los campesinos. Mientras, el gobierno cubano no ceja en su empeño de cerrarle espacios a la comercialización privada de los productos agropecuarios y, para ello, emplea más de un procedimiento. En primer término han acudido a la desactivación de varios mercados agropecuarios de oferta-demanda (MAOD) para transformarlos en mercados estatales (MAE) con precios centralmente establecidos.

Otra modalidad aplicada consiste en tratar de que todas las formas no estatales de producción -cooperativas, usufructuarios de tierras ociosas y campesinos individuales- vendan la mayor parte de sus producciones a la empresa estatal comercializadora de Acopio, y así evitar que esos surtidos vayan a parar a las tarimas operadas por particulares. Es de destacar que para cumplir este objetivo las autoridades decidieron “revitalizar” la empresa de Acopio mediante la incorporación de más medios de transporte, envases y otros aditamentos.

En ese contexto, juega un papel fundamental la contratación que Acopio logre firmar con los referidos productores no estatales. Una contratación que cuenta con el apoyo de la oficialista Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), la cual desarrolla una labor de “convencimiento” sobre dichos productores.

Entonces, cada vez que se detecta que el porcentaje de contratación logrado por Acopio no es el que le conviene al gobierno, la maquinaria del poder se moviliza en pos de alcanzar su objetivo. Eso es lo que ha sucedido por estos días en la provincia de Pinar del Río, hasta donde llegó Salvador Valdés Mesa, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Hasta ahora, la contratación en ese territorio solo alcanza el 36% de lo producido y, por tal motivo, el Primer Vicepresidente se reunió con los productores rezagados en la firma de esos contratos, aunque también insistió en que “las empresas han de ser capaces de pagar en tiempo todo lo que se les compra” (“Que las empresas paguen en tiempo a los campesinos”, periódico Juventud Rebelde, edición del 3 de febrero). Por supuesto que el señor Valdés Mesa se refería, en especial, al sistema de empresas de Acopio.

¿Y cuál podría ser la causa principal de la morosidad de esos productores -no solo en Pinar del Río, sino en todo el país- para la firma de los contratos?, se preguntarían algunos. Pues la respuesta la encontramos en una queja aparecida en la propia prensa oficialista. En estos términos se expresó un campesino de la provincia de Matanzas: “Acopio nos recogió el frijol el día 2 de abril de 2018, después de casi dos meses que debía hacerlo, y en octubre del mismo año nada de pago, después de haber invertido en preparación de tierra, siembra, cultivo y recogida de maíz y luego otra vez preparación y siembra de frijol para su posterior recogida” (“Frijol cosechado y no pagado”, en periódico Granma, edición del 1ro de febrero).

Es decir, esfuerzo y dinero perdido por un campesino y un alimento que no llega a tiempo -y que en ocasiones nunca llega- a la mesa de los consumidores. De haberlo vendido a comercializadores privados, de seguro otro hubiese sido el panorama.

Una vez más se pone de manifiesto la ineficiencia de la empresa estatal de Acopio. En esta ocasión, incluso, ha hecho quedar mal al primer vicepresidente.