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Brasil autoriza a más de 350 médicos cubanos volver a ejercer en el país

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Médicos cubanos en Brasil (Foto de archivo)

MIAMI, Estados Unidos.- El Ministerio de Salud de Brasil anunció este viernes una lista de médicos cubanos que han quedado autorizados para volver a ejercer su profesión en el proyecto Mais Médicos.

Según una nota del Boletín Oficial de la Unión en Brasil, la Ordenanza No. 71, del 10 de diciembre de 2020, permitirá que más de 350 médicos cubanos, con sus respectivos registros únicos, regresen al programa del que el régimen de La Habana los sacó a finales de 2018.

El artículo 1 de la nueva legislación establece otorgar, “en base a los respectivos procesos administrativos, un registro único para el ejercicio de la medicina, en el ámbito del Proyecto Mais Médicos para Brasil, a médicos cubanos reincorporados en la 4ta convocatoria del Edital nº 9 de 26 de marzo de 2020”, reza el documento.

La lista de profesionales fue indicada en el Anexo a esta Regla Administrativa, y de acuerdo a la ordenanza, la medida entra en vigor en la misma fecha de su publicación.

Los galenos trabajarán en municipios de 24 estados brasileños, entre los que se encuentran Alagoas, Amazonas, Bahía, Ceará, Espírito Santo, Goiás, Maranhão, Minas Gerais, Mato Grosso do Sul, Mato Grosso, Pará, Paraíba, Pernambuco, Piauí, Paraná, Rio de Janeiro, Rio Grande do Norte, Rondônia, Roraima, Rio Grande do Sul, Santa Catarina, Sergipe, São Paulo y Tocantins.

En noviembre de 2018 el régimen cubano decidió cancelar el acuerdo de cooperación con Brasil, por el cual más de 8 000 médicos se encontraban en el gigante suramericano, y retirar a todo el personal del programa Mais Médicos ante las condiciones impuestas por el entonces recién elegido presidente Jair Bolsonaro.

El mandatario brasileño criticó las condiciones en las que los médicos cubanos se encontraban trabajando en su país y exigió a la dictadura castrista, con la promesa de mantener al personal, que los profesionales de la Isla recibieran íntegramente su salario, pudieran viajar a Brasil en compañía de su familia, y se sometieran a una prueba de reválida de sus títulos.

El régimen de La Habana, que firmó el acuerdo con el anterior gobierno brasileño de Dilma Ruseff con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como mediadora, decidió entonces, en poco más de un mes retirar a sus trabajadores de salud.

Brasil pagaban al gobierno cubano 3 000 dólares mensuales por cada médico en la “misión internacionalista”, sin embargo, los médicos cubanos solo recibían el 25 % de sus salarios (unos 750 dólares), el resto, salvo un 5% que iba a manos de la OPS, terminaba en las arcas del régimen comunista de La Habana.

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Brasil podría permitir que médicos cubanos en el país vuelvan a trabajar

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Médicos cubanos podrían volver a trabajar en Brasil. Foto archivo

MIAMI, Estados Unidos.- La propuesta del Congreso brasileño de crear el programa Médicos para Brasil, en sustitución de Mais Médicos, para permitir que los galenos cubanos vuelvan a trabajar en el gigante suramericano, podría ser aprobada por el congreso, según una nota en la página del Congreso de ese país Congresso em Foco.

En la reunión parlamentaria, el senador Confúcio Moura, designado relator del programa, sugirió la permanencia de los profesionales cubanos por dos años más y aseguró que existe un convenio con el gobierno para aprobar la oferta.

De acuerdo a la nota de prensa, la propuesta de Moura recibió 366 enmiendas y fue lanzada a votación, inicialmente el pasado martes, pero suspendida para el miércoles, por el comité conjunto que analiza la medida provisional 890 en el Congreso, que crea Médicos para Brasil.

Moura dijo que, aunque algunos diputados aliados al gobierno critican la idea y aseguran que el presidente Jair Bolsonaro podría vetar el tema cubano, “ya existe un acuerdo para aprobar esta enmienda. Hay un acuerdo previo ya formateado con el Ministerio de Salud. El presidente debe ser informado por el ministerio, que es parte de su gobierno”.

Para el senador brasileño la idea de esta propuesta es reducir el impacto que tuvo el fin de Mais Médicos, pues “muchas comunidades brasileñas quedaron fuera de la atención médica básica con la terminación del contrato de los médicos cubanos”.

Según la propuesta del político, los cubanos trabajarían en el país por dos años, período en el que se espera que el nuevo programa del gobierno “podría reducir el problema de la falta de médicos. Después de este período, los profesionales extranjeros solo podrían continuar trabajando en Brasil si hicieran la reválida, que, según el informe del senador, debería realizarse dos veces al año”, reza la nota.

“Es un problema humanitario, porque 1700 médicos optaron por quedarse en Brasil cuando se rescindió el contrato. Y eran refugiados, sin trabajar en la profesión, están subempleados”, dijo el senador, y agregó que también es una propuesta justa para con estos profesionales “que dejaron su país de origen para trabajar aquí y fueron acreditados por trabajar en las comunidades necesitadas de Brasil”.

“Es una oportunidad para que trabajen durante dos años. En ese momento, tendrán cuatro oportunidades para revalidar el diploma. Si aprueban el examen, pueden continuar. Pero si no aprueban, no podemos hacer nada más”, ratificó Moura.

La medida provisional debe ser aprobada antes del 28 de noviembre para que no caduque, asegura Congresso em Foco.

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Bolsonaro: si los médicos cubanos fueran tan buenos habrían salvado a Chávez

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Jair Bolsonaro, presidente de Brasil. Foto Metropoles

BRASILIA, Brasil. – El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó este jueves que si los médicos “cubanos fueran así tan buenos, habrían salvado la vida a Hugo Chávez”, durante el lanzamiento del programa ‘Médicos por Brasil’, que prevé la apertura de 18.000 plazas para profesionales de salud.

La declaración de Bolsonaro se produjo en la ceremonia de inauguración del nuevo programa, que sustituirá al ‘Más Médicos’, creado en 2013 para ampliar la cobertura médica en regiones remotas del país.

“Si los cubanos fueran así tan buenos, habrían salvado la vida a Hugo Chávez. Pero no fue así”, ironizó el mandatario sobre el dictador venezolano, muerto en 2013 a raíz de un cáncer y quien se trató de su enfermedad en la isla.

Asimismo, el gobernante completó: “Si los cubanos fueran así tan buenos, Dilma (Rousseff) y Lula da Silva tendrían cubanos para tratarles y no brasileños”. Ambos exmandantarios fueron diagnosticados con cáncer y superaron la enfermedad.

Bolsonaro siempre se mostró crítico al ‘Más Médicos’, un programa que preveía el envío de galenos a regiones aisladas, selváticas y remotas, así como a las áreas más pobres en los suburbios de las grandes ciudades brasileñas.

Según el mandatario, cuando la entonces presidenta Dilma Rousseff (2011-2016) lanzó la iniciativa, en 2013, la preocupación no era con “la salud de los brasileños”, sino con “cuestiones ideológicas”, por lo que el plan detrás de su implementación era “formar un núcleo de guerrilla en Brasil”.

Bolsonaro calificó además al programa de Rousseff y de su Partido de los Trabajadores (PT) como una “dictadura cubana” pues, consideró, el ‘Más Médicos’ no permitía que los profesionales cubanos trajeran sus familiares a Brasil.

“Por años, madres y padres estuvieron alejados de sus maridos y esposas y de sus hijos. Una cuestión humanitaria que simplemente ha sido violada por el PT”, expresó Bolsonaro.

Sobre el ‘Médicos por Brasil’, lanzado este jueves, Bolsonaro se limitó a decir que la iniciativa es “muy bienvenida”.

El Ministerio de Salud detalló que el ‘Médicos por Brasil’ prevé la apertura de 18.000 puestos de trabajo para profesionales de salud en unos 13.000 municipios de “difícil provisión o alta vulnerabilidad”.

Según la cartera, un 55 % de las plazas serán destinadas a las regiones norte y noreste, las más empobrecidas del país.

El programa igualmente establece un plan de carrera para los médicos y un salario inicial de hasta 21.000 reales mensuales (unos 5.500 dólares) en el primer año de actuación.

“Vamos a promover la calidad de vida de la población e intervenir en los factores que ponen en riesgo la salud” y “acercar a la comunidad servicios como consultas médicas, pruebas, vacunas, radiografías y prenatal para las embarazadas”, dijo el ministro de la Salud, Luiz Henrique Mandetta.

El programa contará con nuevos criterios para la distribución de las plazas, así como nuevas reglas para la selección de los profesionales, quienes deberán ser brasileños o extranjeros con diploma revalidado por las autoridades del país.

(EFE)

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Más de 4000 médicos cubanos han regresado de Brasil, informa el régimen

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Raúl Castro recibe al segundo grupo de médicos en el aeropuerto de La Habana (Foto Granma)

LA HABANA, Cuba.- Más de 4000 de los 8332 médicos cubanos despachados en Brasil han sido repatriados desde que el régimen de La Habana se retirara en noviembre del programa “Más Médicos” en respuesta a declaraciones del presidente electo brasileño Jair Bolsonaro, que amenazó con cambiar las condiciones del acuerdo.

Los cooperantes sanitarios han regresado en un total de 20 vuelos -fletados por el gobierno cubano- procedentes de ciudades brasileñas de Brasilia, Sao Paulo, Manaos y Salvador de Bahía, según informó la Cancillería de La Habana.

“Este regreso es rápido y ordenado”, señaló la directora de Comunicación e Imagen del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) de Cuba, Yaira Jiménez, citada por medios estatales de la isla.

Asimismo, subrayó que el régimen cubano “no generó la situación actual. La decisión tomada por nuestro país de no continuar participando en el programa Más Médicos fue dolorosa pero necesaria, en tanto es una responsabilidad y una prioridad para Cuba garantizar la integridad física y la seguridad de sus colaboradores”.

“La situación actual, bajo la cual se han creado circunstancias lamentables que hacen imposible la continuidad de la cooperación cubana en Brasil, es responsabilidad exclusiva del gobierno brasileño que asumirá funciones el próximo 1 de enero”, insistió.

La directiva también indicó que antes de finalizar el año los demás médicos que prestaban sus servicios en Brasil estarán de regreso en la isla y que todos se reincorporarán al sistema de salud pública en condiciones similares a las que tenían antes de integrarse al programa “Más Médicos”.

En ese sentido, refirió que en provincias como la oriental Santiago de Cuba un número importante de los primeros que arribaron ya están prestando servicios en sus consultorios.

No obstante, Jiménez dijo que estos profesionales podrán cumplir misión médica en otros países si así lo desean, y resaltó que a este grupo de galenos se le propondrá también el estudio de idiomas y de una nueva especialidad.

El ministerio de Salud Pública (Minsap) de la isla anunció el pasado 14 de noviembre que retiraría a su personal del programa “Más Médicos” por el que Brasil contrató a los galenos, como respuesta a las nuevas condiciones planteadas por Jair Bolsonaro.

Una declaración del Minsap explicó entonces que esa decisión era la respuesta de del Gobierno cubano a las declaraciones “amenazantes y despectivas” de Bolsonaro, que consideró a los médicos cubanos “esclavos” de una “dictadura”, cuestionó su preparación y propuso modificaciones “inaceptables” al programa y ajenas a los pactos establecidos.

(EFE)




AMLO negocia con Cuba acuerdo para recibir a médicos que dejan Brasil

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MÉXICO.-  El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ultima los detalles de un acuerdo con Cuba para recibir por lo menos a 3000 médicos procedentes de las misiones médicas destinadas en Brasil. Las negociaciones entre el gobierno del mandatario mexicano y el régimen cubano comenzaron en septiembre. 

Lázaro Cárdenas Batel, el nuevo coordinador de asesores de la presidencia mexicana, ha sido el vínculo entre representantes del régimen cubano que preside Miguel Díaz-Canel y colaboradores de los gobiernos de Luiz Inácio Lula Da Silva y Dilma Rousseff. El objetivo: una adaptación mexicana de Mais Medicos, un programa que involucró a cerca de 15 000 especialistas cubanos destinados en 1 600 municipios situados en algunas de las zonas de mas difícil acceso en Brasil. 

Por ahora, los médicos cubanos han recibido el anuncio de que los traslados entre Brasil y Cuba habían sido interrumpidos porque, de acuerdo con la jefatura de las misiones, “no había aerolíneas disponibles”. El documento menciona que esperan que los traslados se reanuden entre “el 3 y 4 de diciembre”, pocos días después de la toma de protesta de López Obrador en México.

Cárdenas Batel ha sido una pieza clave para la gestión entre el régimen cubano y el Partido de los Trabajadores que selló el acuerdo entre Cuba y Brasil. Es el heredero de una dinastía profundamente identificada con las causas izquierdistas en México. Tanto él como su padre, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, mantienen una sólida amistad con miembros del PT.

La relación entre los Cárdenas, el régimen castrista y otros gobiernos identificados como “izquierdistas” en América Latina es sólida. Cuauhtémoc Cárdenas, que conoció a Fidel Castro en 1959, mantuvo con el fallecido dictador una relación que definió como “no estrecha pero sí de afecto” y calificó su muerte como “una pérdida para el mundo”. 

Cárdenas, de 84 años, mantiene también una amistad con Lula. Lo visitó en la cárcel hace solo tres meses y ha dicho varias veces en público que el expresidente brasileño es víctima de una “injusticia”. Lula está en la cárcel acusado de corrupción como parte de la Operação Lava Jato, un multimillonario esquema de lavado de dinero con causas abiertas en varios países latinoamericanos. 

Lula y el excanciller brasileño Celso Amorim visitaron Michoacán, el estado mexicano que es la cuna de la familia Cárdenas, en 2003. Quince años después, la cercanía continúa dando frutos. Ha sido precisamente Amorim quien ha mantenido conversaciones con Lázaro Cárdenas Batel, el coordinador de asesores de presidencia de López Obrador, quien ha servido de vínculo para las conversaciones entre Brasil, Cuba y México. 

“Nadie mejor que Lázaro Cárdenas Batel para hacer la gestión necesaria entre los tres países, considera una fuente involucrada en las negociaciones. Cárdenas Batel también mantiene una cercana relación con Cuba. El menor de los Cárdenas y coordinador de asesores de AMLO mantiene fuertes vínculos con La Habana, que salieron a relucir cuando fue elegido gobernador de Michoacán en 2002. 

Los inicios de una “amistad” 

“Estudié en el Instituto Superior de Arte en La Habana, mi esposa es cubana y, evidentemente, yo tengo una relación entrañable y cercana con ese país y con muchas personas en ese país. mi relación con Cuba no es la relación del gobierno de Michoacán o de cualquier autoridad de Michoacán con Cuba”, explicó hace 14 años quien ahora es uno de los más cercanos colaboradores de la presidencia de AMLO. 

Los datos le contradicen. Más de 400 funcionarios cubanos fungieron como asesores del gobierno michoacano durante su gestión, medio centenar de profesores cubanos ocuparon plazas en la secretaría de educación michoacana para un programa de alfabetización implementado solo para ese fin y gestionó que otros tantos fueran recibidos en programas similares en Oaxaca, Veracruz y Tabasco. “Programas hechos a la medida del gobierno cubano”, asegura uno de los colaboradores del gobierno michoacano de Cárdenas Batel. Los cubanos ocuparon puestos en salud, educación y arte pese a las críticas, todos bajo el manto del heredero de la dinastía Cárdenas. “Estas colaboraciones hasta ahora habían sido en estados mexicanos, pero nunca habían sido considerados como una política federal”. 

Pero la coyuntura producida en solo tres meses y los escenarios políticos en México y Brasil han propiciado que las habilidades diplomáticas de Cárdenas Batel salgan al rescate de Mais Medicos, un programa que el régimen cubano mantiene en más de 60 países, pero pocos tan importantes como Venezuela y, hasta hace unos días, Brasil. 

Un acuerdo sin precedentes entre México y Cuba 

Pese a que el régimen castrista ha conseguido acuerdos con México en algunas regiones, ninguno tiene un alcance nacional. La versión mexicana de Mais Medicos, de concretarse, no tiene precedentes en la relación entre Cuba y México.

La esposa de Cárdenas Batel, Mayra Coffigny, ha sido “un factor medular” para fortalecer los vínculos entre el régimen castrista y las administraciones públicas a cargo de su esposo. Coffigny nunca ha ocultado su simpatía y admiración por Fidel Castro. Los médicos cubanos que participan en las misiones médicas reciben una cuarta parte de su salario, el resto lo recibe el régimen castrista. 

López Obrador ha dicho que el esquema actual mexicano de salud pública en México es “insuficiente” y ha prometido que bajo su gobierno, los mexicanos tendrán acceso a un sistema similar al de “Canadá, Dinamarca, Inglaterra y países nórdicos”. 

El camino hacia un sistema de salud como los ejemplos que cita el nuevo presidente mexicano se antoja difícil. Como respuesta, varios colaboradores de López Obrador han insistido una y otra vez, en público, en privado, en redes sociales y frente a micrófonos que el gobierno de AMLO resolverá la falta de médicos en las zonas más desatendidas del país pero hasta ahora nadie había explicado cómo lo haría. 

La primera solución, por ahora, apunta a La Habana. 

(En colaboración con Estadão de São Paulo)




Médico cubano sobre las misiones: “Es un negocio muy grande y muy de arriba”

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Médicos cubanos vestidos ‘de campaña’ antes de salir a una misión (EFE)

LA HABANA, Cuba.- Fue hace un par de días. Le pregunté al doctor Palacios qué le parecía el asunto de los médicos cubanos en Brasil y él se encogió de hombros: “Los botó el nuevo presidente”, me dijo. Le conté que, simplemente, Jair Bolsonaro, el presidente recién electo, no los botó, ni mucho menos, sino que propuso, ante todo, hacerles contratos individuales, sin mediación del gobierno cubano, y que pudieran llevar a su familia con ellos.

El doctor Palacios se me quedó mirando con los ojos redondos como platos. “No jodas”, murmuró. Supongo que ya ahora esté mucho más enterado de todo el problema, pero en aquel momento me llamó la atención lo desinformado que estaba y que otros compañeros suyos, como me confesó, lo estuvieran también.

Y resulta que este médico, de altos títulos académicos y larga preparación profesional dentro y fuera del país —y cuya identidad real debo, por supuesto, proteger—, trabaja en la dirección provincial de Salud de La Habana. De hecho, al día siguiente de esta conversación debía partir hacia una provincia del interior para un importante evento en el que se homenajeaba a varios profesionales destacados.

Al doctor Palacios lo conozco desde hace muchos años y conversamos de vez en cuando. Él trata de no darme ninguna información que pueda comprometerlo, pero está perfectamente al tanto del desastre que vive su Ministerio en todos los aspectos y conoce bien lo que son las misiones médicas porque él mismo ha cumplido varias.

Enamorado de su trabajo y sin apremios económicos, pues su familia en Estados Unidos lo ayuda, es además muy devoto de los cargos de responsabilidad, de las reuniones con jefes importantes y de los viajes lo mismo dentro del país que al extranjero, y siempre se halla ocupado en varios proyectos e investigaciones. Aunque sabe lo mal que está el país, le guarda una borrosa y automática fidelidad al gobierno y siempre dice que no le interesa la política.

Cuando le di más detalles, como la cantidad de médicos que probablemente se quedarían en Brasil, la repercusión de la orden de retirada dada por Cuba a sus médicos y las mentiras del gobierno sobre el pago integral del salario a los galenos en misiones, entre otras, el doctor Palacios se quedó muy asombrado, porque no había sospechado el alcance de aquel asunto.

A mí me sorprendía más aún su desinterés por aquello que ya se había convertido en un escándalo internacional. “Es que siempre hay un brete y una bronca con este gobierno o con aquel, siempre en la televisión están insultando a alguien porque dijo no sé qué cosa de Cuba. Por eso yo nunca leo el periódico. No tengo tiempo para esos chismes”, aseguró con un gesto aburrido.

Pero “este asunto de los médicos en Brasil” sí cobraba de pronto un enorme interés para él. “Tengo que preguntarle a Karina”, se animó, refiriéndose a una amiga y colega suya que trabaja cerca del propio Ministro. “Ella sí debe saber bien cómo es la cosa”.

“Es que eso es un robo y todo el mundo lo sabe. Claro que tenemos fama de esclavos y de bobos”, confesó en un arranque y me contó cómo, en una misión que realizó en un país africano, los médicos locales no daban crédito al hecho de que los cubanos pudieran aceptar unos salarios tan bajos y que, para colmo, tuvieran que darle la mayor parte al gobierno. “¡Y nosotros contentos!”, se rio.

Cuando lo dejé, el doctor Palacios estaba ya imaginándose la jugosa conversación que tendría con su “amiga del Ministerio”. Estoy seguro de que, en su viaje al evento en provincia debe haberse enterado de muchísimos detalles, sobre todo en cuanto a cómo se está manejando el escándalo en los más altos niveles, ya que normalmente en las instancias inferiores solo tienen acceso a los rumores y a lo que dice la prensa oficial.

Lo último que le pregunté, antes de irme, fue si él creía que todo este alboroto fuera a traer algún cambio para los propios médicos, alguna mejoría material. “¿Estás loco?”, exclamó. “Eso es un negocio muy grande y muy de arriba”.




Bolsonaro podría romper relaciones diplomáticas con La Habana

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Jair Bolsonaro, presidente electo de Brasil. Foto Internet

MIAMI, Estados Unidos.- El recién electo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha puesto en duda la necesidad de que el gigante suramericano mantenga relaciones diplomáticas con Cuba, sugiriendo que podrían llegar a su fin una vez él tome posesión del cargo el próximo 1 de enero. Así lo expresó en una entrevista publicada este viernes en el diario brasileño local Correio Braziliense.

El líder del Partido Social Liberal criticó la política de los anteriores gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) hacia Cuba y Venezuela y ha dicho que eso cambiará cuando llegue al Palacio de Planalto.

En la entrevista criticó nuevamente la situación de los médicos cubanos del programa Mais Medicos en su país. “¿Cuál es el negocio que podemos hacer con Cuba? ¿Hablamos de derechos humanos?”, preguntó Bolsonaro.

Al respecto, el presidente electo comparó cómo los médicos de otros países que hacen parte del programa Mais Medicos reciben todo su salario y los cubanos apenas el 25 por ciento. “El resto va para alimentar a la dictadura”, aseveró.

“¿Podemos mantener relaciones diplomáticas con un país que trata a los suyos de esa manera?”, dijo, y agregó que si los médicos cubanos van a seguir trabajando en el programa Mais Medicos debe ser con salario completo, con la posibilidad de llevar a sus familiares con ellos y revalidando su título para que valga en Brasil.

Bolsonaro ha sido muy crítico con el acuerdo sellado en el 2013 que permitió la llegada de más de 18,000 médicos cubanos a Brasil bajo el gobierno de Dilma Rousseff. En ese entonces el Partido de los Trabajadores, aliado de La Habana, permitió que, por intermediación de la Organización Panamericana de la Salud, Cuba se quedara con cerca del 75 por ciento de los $3,300 que recibe como salario cada médico cubano en Brasil.




Bolsonaro, Cuba y los esclavos de bata blanca

 

ESTADOS UNIDOS.- Jair Messias Bolsonaro pudiera ser el Presidente de Brasil el próximo 28 de octubre. Los brasileños se ven en el espejo de los vecinos venezolanos y se aterran. Las encuestas más solventes le asignan un 75% de posibilidades de ganar los comicios … siempre que no se duerma en los laureles. Al fin y al cabo, le sacó 17 puntos de ventaja a Fernando Haddad, el hombre seleccionado desde la cárcel por Lula da Silva. Le ganó 46 a 29. La democracia es así: con frecuencia se trata de elegir la opción menos mala. 

Bolsonaro está lleno de prejuicios. Dice que prefiere tener un hijo muerto antes que homosexual. ¡Qué estupidez más cruel! Afirma que si ve dos hombres besándose en la calle estaría dispuesto a pegarles. Aunque su paso por las Fuerzas Armadas no fue ejemplar  —pasó 17 años y sólo llegó a capitán como paracaidista y artillero—, y aunque se atreve a decir que el error de la dictadura militar fue torturar a los detenidos, cuando podía matarlos, su candidatura es mejor que la de Haddad.

¿Por qué? Porque a Bolsonaro no le importa contradecirse. Dice cosas absurdas que no tendrán un resultado práctico. También ha hecho manifestaciones profundamente racistas, pero eligió como su vicepresidente a un exgeneral mestizo. Las barbaridades que ha dicho contra las mujeres no fueron expresadas por un misógino, sino por un tipo irrespetuoso y bocón que se ha casado tres veces y mantiene una intensa vida familiar. Y porque su homofobia choca con una tradición de tolerancia que hace que Brasil sea una de las naciones más abiertas en materia sexual. Una de las pocas que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. Contra eso, afortunadamente, no podrá su rechazo a los gais.   

Hay muchas razones para preferir a Bolsonaro. Lula presidió una cueva de bandidos, no un gobierno decente. Él ha sido el principal culpable de la devaluación de la clase política brasileña. Si son muy graves las desvergüenzas de los de siempre, son peores las que comete una persona de origen humilde que prometió adecentar la vida pública e hizo lo opuesto. Lo que se esperaba de un líder obrero que pidió los votos para enfrentarse a la pudrición es la total honradez en la conducción de los asuntos oficiales. En el Infierno de Dante había un lugar terrible para los hipócritas. 

Sus negocietes con los corruptos de siempre, como se demostró en la operación Lava Jato, es imperdonable. Dejaba robar a sus compinches ideológicos de Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, El Salvador y el Ecuador de Rafael Correa. Sus dos gobiernos y el de Dilma fueron una sentina. Presuntamente, convocaba a Haddad a rematar la faena. Primero el profesor y ex alcalde de Sao Paulo lo liberaría de la condena a 12 años de presidio y enseguida continuarían el saqueo de los brasileños.  

Según El Nuevo Herald a Cuba le horroriza que Bolsonaro sea seleccionado por los brasileños. El exdiputado ha dicho que no está de acuerdo en continuar pagándole a la dictadura de los Castro —Fidel sigue vivo a los efectos ideológicos— por los médicos que Brasil alquila. Ese es un delito que contraviene los acuerdos internacionales de la OIT suscritos por Cuba y Brasil. Son los esclavos de bata blanca. Ese alquiler es la mayor fuente de ingresos de La Habana y se parece al repugnante negocio que hacían los negreros en Cuba en el siglo XIX.  

Los Castro, que se embarcaron en el sistema más improductivo del mundo, cuadran la caja con los excedentes que les cobran a sus amigos y cómplices por el alquiler de médicos, soldados, entrenadores de deportes, espías y otras especies que crían en sus viveros revolucionarios. Venden esos servicios con el innoble propósito de financiar la vida muelle que se da una oligarquía que acaso llega a tres mil oficiales de las Fuerzas Armadas y del Partido Comunista, mientras el país se cae a pedazos. 

Es muy probable que Bolsonaro le ponga fin a ese comercio ilegal de seres humanos. La función de este alquiler no es mejorar la salud de los brasileños pobres, sino subsidiar a la parásita cúpula cubana. Veremos qué sucede el 1 de enero de 2019, cuando comenzará a gobernar Bolsanaro. Ese día, por cierto, se cumplen 60 años del inicio de la pesadilla cubana.  




Nuevas restricciones a médicos cubanos en Brasil

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Miles de médicos cubanos serán reemplazados en Brasil para fines de año (Foto: Deivyson Teixeira/Agencia O Globo)

MIAMI, Estados Unidos.- El Gobierno cubano ha impuesto nuevas restricciones a los contratos de sus médicos que prestan servicios en Brasil, buscando que no abandonen la misión.

Publica la web Martí Noticias que las autoridades caribeñas han incluido nuevas cláusulas en el contrato de los galenos que están llegando al país sudamericano.

Detalla el médico Noel Fonseca desde Maranhão, Selva Amazónica, que si ahora los galenos se presentan a la prórroga del diploma son desligados automáticamente del programa y pierden sus beneficios.

Las medidas oficialistas llegan luego de que unos 200 galenos del programa Más Médicos presentaron demandas en las cortes brasileñas para exigir un trato similar al resto de los extranjeros contratados.

Creado en 2013, el programa Mais Médicos se ajusta a una ley que permite contratar a médicos extranjeros y otros formados fuera de Brasil. Este último paga por el servicio unos 4400 dólares a la OPS, que un 5% de comisión y envía el resto al gobierno cubano.

Luego de esta larga cadena, los cubanos cobran 600 dólares mensuales mientras que otros 645 les son depositados cada mes en una cuenta personal en Cuba.

Este año, no obstante, el pago dejó de ser en dólares. “Otra de las trabas del gobierno”, criticó Fonseca. Ahora “el pago es en reales”.

Otra diferencia en la forma de empleo actual es que “aunque el contrato establece condiciones para acomodar al médico con su familia, en el caso de los cubanos no ocurre así”.

En principio se permitía que la familia entrara a Brasil por 60 días, luego esta cantidad fue reducida a 30 y, por último, “apenas se acerca la fecha de cumplimiento (…), comienza la persecución para que se regresen a la isla”.

En algunos casos, “si no saca de inmediato al familiar, se tiene que ir el médico también”, describe Fonseca, para quien lo peor, no obstante, “no está en el contrato” sino en nuevas medidas que han agregado.

Según estas últimas “los médicos, cada año que van de vacaciones, tienen que tener una evaluación, y según esa evaluación regresan o no a la misión”.

Ha habido casos de médicos a los que “les han dicho que el pasaporte se les perdió, y los dejan” en la isla, refirió el galeno.

Desde el inicio del programa Mais Médicos, 11 400 galenos cubanos han prestado servicios en 3 356 municipios de Brasil.




La Revolución muere a manos de sus esclavos

Médicos cubanos antes de salir del país en “misión” (Reuters)

HABANA, Cuba.- La rebelión de más de un centenar de médicos cubanos en Brasil ha generado titulares en la prensa internacional. Se trata nada menos que de una demanda colectiva, mediante la cual los galenos exigen independizarse del gobierno cubano para convertirse en agentes libres y ejercer el derecho a negociar remuneraciones más justas por sus servicios.

Según el artículo Cuban Doctors Revolt: You Get Tired of Being a Slave, publicado por The New York Times el pasado 29 de septiembre, hace más de un año que el proceso inició en la corte federal de Brasil. Hasta el momento se han verificado algunos fallos exitosos y otros muchos sumidos en un limbo legal tras el impeachment de Dilma Rousseff, el traspaso del poder a Michel Temer y el cierre —decretado por Barack Obama— del programa de parole para doctores cubanos, que les permitía obtener la residencia legal en Estados Unidos.

La exmandataria y el gobierno de Raúl Castro firmaron, en 2013, el acuerdo para la contratación de cientos de médicos que trabajarían en localidades remotas de Brasil por un período de tres años. A finales de 2016 el acuerdo expiró, pero los galenos insurgentes se negaron a regresar a Cuba y exigieron al gobierno la liberación de lo que un juez federal ha calificado como “trabajo esclavo”.

La prensa oficialista cubana ha elegido echar tierra sobre el asunto; no solo porque constituye un flagrante desprestigio a la propaganda revolucionaria que ensalza a Cuba como una potencia médica, sino porque coloca en la mira la actitud expoliatoria del sistema socialista hacia sus profesionales de la salud.

El gobierno cubano percibe ingresos multimillonarios por concepto de exportación de servicios médicos. En retribución a tan considerable aporte, decretó en 2015 un leve aumento salarial para los trabajadores de la Salud Pública; y un año después autorizó la venta de automóviles y laptops a galenos con méritos acumulados.

Pero detrás de estas limitadas concesiones subyace el drama de los profesionales cubanos que permanecen  lejos de sus familiares, habitando en zonas intrincadas y ahorrando hasta el último dólar de un sueldo mutilado para mejorar su vida en Cuba. El Estado socialista se queda con alrededor del 75% de los ingresos. Esa es la “oportunidad” que el sistema ofrece a sus galenos, y que en comparación con el salario misérrimo que devengan en la Isla, parece un tesoro.

Sin embargo, las misiones internacionalistas traen consigo un golpe de realidad que va más allá de la ganancia monetaria. Una vez en contacto con colegas de otras naciones, los médicos cubanos aprecian diferencias relacionadas con la dignidad profesional. Solo ellos deben conformarse con un sueldo diezmado y acceder cual obreros asalariados a la dinámica del mercado laboral, para sostener el espejismo de la salud gratuita y el altruismo sin fronteras.

Cuotas en dólares y la flexibilización de las normas de importación de la Aduana, son métodos feudales implementados por el alto mando de la Isla para asegurar el vasallaje de profesionales que representan la principal fuente de ingresos de la economía cubana.

Los médicos son peones arrendados a gobiernos cómplices. En Brasil se ha procurado empantanar el proceso legal para evitar una crisis política y diplomática. El Ministro de Salud del gigante sudamericano, Ricardo Barros, expresó que no hay injusticia porque “cuando firmaron, aceptaron los términos (…) Ningún médico se quejó”.

Eso es simplificar demasiado la cuestión. En Cuba los salubristas ejercen en condiciones tan paupérrimas y ganan tan poco dinero que trabajar en medio de la selva, a cambio de una remuneración en dólares y la posibilidad de adquirir lo que en la Isla no hay, constituye su mejor opción. Cada contrato firmado no entraña un acuerdo justo; los profesionales cubanos deben escoger entre aceptar migajas o una escudilla vacía. En cuanto a lo de “quejarse”, quien conoce el sistema castrista sabe que el doctor que se atreva a cuestionar los términos del gobierno, se arriesga a podrirse en un consultorio de barrio por el resto de su vida.

Según las autoridades cubanas, los dividendos que la exportación de servicios médicos genera al pais, se invierten en la medicina. Sin embargo, el déficit tecnológico y de personal sigue siendo un problema, mientras crece el número de pacientes que necesitan cuidados especializados.

El incremento de la población anciana representa una carga que el Estado no puede asumir con subsidios. Pero brindar salud gratuita es un recurso que el gobierno utiliza para garantizar la sujeción de la ciudadanía y su prevalencia política; un capricho que pesa sobre el salario del personal médico, la adquisición de infraestructura y la calidad de los servicios.

Es justificada la rebelión de los galenos en Brasil, a quienes el gobierno cubano ha castigado con ocho años de exilio. Una vez que se conoce la vida fuera de la Isla, es imposible aceptar de nuevo la venda en los ojos.

Regresar no es solo al salario que no alcanza, la sobreexplotación física e intelectual, el desabastecimiento de todo lo esencial, el Internet limitado y las interminables colas de pacientes para quienes los profesionales no dan abasto. Significa también reinsertarse en un sistema de salud al borde del colapso.