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Actriz y activista Iris Ruiz ya recibe atención médica en Miami tras ser víctima de negligencia en Cuba

Iris Ruiz, Cuba, Miami

MIAMI, Estados Unidos. – La actriz y activista cubana Iris Ruiz, integrante del Movimiento San Isidro (MSI), arribó a Miami (Estados Unidos) para recibir atención médica, tras varios meses arrastrando padecimientos agravados por negligencia médica.

Según informó el diario El Nuevo Herald, Ruiz llegó al aeropuerto de Miami el pasado domingo “sangrando y con fuertes dolores abdominales” y el lunes fue atendida por el Dr. Alfredo Melgar, especialista en medicina interna y quien atendiera a la dama de blanco y ex presa política Xiomara Cruz Miranda.

“No le brindaron atención adecuada por ser una activista”, dijo Melgar sobre el caso de Iris Ruiz, pareja del activista y poeta Amaury Pacheco.

Tras un análisis exhaustivo, Melgar indicó su hospitalización de urgencia para la realización de más pruebas.

“Tenía el endometrio muy engrosado y el abdomen muy distendido”, señaló Melgar, quien asegura que la falta de atención médica en Cuba puede complicar la situación de la paciente.

“Había que hacerle estudios, ultrasonidos, CAT scan y resonancia magnética, pero ella se quedó sin diagnóstico y sin tratamiento y ahora está peor (…) con Ruiz se cometieron muchas negligencias”, subrayó el especialista.

La historia del padecimiento de Iris Ruiz fue relatada en CubaNet a inicios de abril por la escritora y periodista María Matienzo, quien advirtió entonces que la actriz padecía un “sangramiento incontrolable”.

“¿Qué se puede hacer cuando una amiga, que acaba de perder a su madre, te dice que posiblemente tenga cáncer en el endometrio y que la doctora que debía atenderla no le responde sus llamadas porque podría haber cedido a las presiones de la Seguridad del Estado?”, cuestionó la reportera en aquella ocasión.

La información ofrecida por Matienzo señala que a inicios de marzo un ultrasonido determinó que Iris Ruiz padecía una hiperplasia endometrial.

“La ginecóloga lo confirmó con la exploración física que le hizo y le ordenó un legrado para biopsia endometrial este 31 de marzo. Sin embargo, desde hace casi una semana a la preocupación de la enfermedad se ha sumado el silencio de la doctora que debía practicarle el legrado diagnóstico, como es conocido el procedimiento en Cuba”.

Durante el todo el calvario sufrido por la activista para dar con un diagnóstico, Ruiz denunció la persecución de agentes de la policía política.

“Un día, mientras iban a la consulta en el Hospital de Maternidad de Línea, descubrieron que los perseguía Yordan, el oficial de la Seguridad al que le ha sido asignado el acoso de la familia. Ese día no los dejaron pasar al hospital por el supuesto protocolo de enfrentamiento a la COVID-19. Lo cierto es que los esperaba una patrulla”, refirió Matienzo.

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Mi amiga Iris Ruiz podría tener cáncer

LA HABANA, Cuba. – ¿Qué se puede hacer cuando una amiga, que acaba de perder a su madre, te dice que posiblemente tenga cáncer en el endometrio y que la doctora que debía atenderla no le responde sus llamadas porque podría haber cedido a las presiones de la Seguridad del Estado? 

El sangramiento incontrolable que mi amiga Iris Ruiz, actriz y miembro del Movimiento San Isidro (MSI), me contó que tenía hace más de un año, se ha complicado con dolores insoportables. Ella prefirió callar e intentar evadir el cerco policial al que fue sometida toda su familia durante el acuartelamiento en la sede del MSI.

“Mary, no pudimos dormir nada. Ayer Amaury se pasó toda la noche pasándome la mano. Los dolores que estoy pasando y los sangrados son horribles”, me dice en un mensaje de voz después de hacerme esperar por la repuesta casi todo el día. Solo me responde cuando tiene una tregua. Los dolores se ensañan en la noche, pero durante el día, cuando apenas se mueve, siente que algo le hinca en el bajo vientre. 

Esos dolores nocturnos también indican que las medicinas que mandó Mirita, una amiga y parte de OMNI-ZonaFranca, tampoco están haciendo el efecto que se espera de un analgésico. 

A principios de marzo un ultrasonido determinó que Iris padecía una hiperplasia endometrial. La ginecóloga lo confirmó con la exploración física que le hizo y le ordenó un legrado para biopsia endometrial este 31 de marzo. Sin embargo, desde hace casi una semana a la preocupación de la enfermedad se ha sumado el silencio de la doctora que debía practicarle el legrado diagnóstico, como es conocido el procedimiento en Cuba.  

“La doctora no ha aparecido más”, me dijo ayer medio sofocada por el miedo que sé que debe sentir aunque no lo diga, aunque siga teniendo espacio para la sonrisa. 

Hoy (este miércoles) debía ser el procedimiento. No me responde el teléfono. Debe estar mal como hace unos días que me mandó un mensaje diciéndome: “No me puedo levantar, estoy mal, más fatal que otros días”. 

Un día, mientras iban a la consulta en el Hospital de Maternidad de Línea, descubrieron que los perseguía Yordan, el oficial de la Seguridad al que le ha sido asignado el acoso de la familia. Ese día no los dejaron pasar al hospital por el supuesto protocolo de enfrentamiento a la COVID-19. Lo cierto es que los esperaba una patrulla. 

Aunque aún le falta la placa del tórax, varios especialistas coinciden en que se puede tratar de un cáncer endometrial. En ese punto, le huyo al recuerdo de mi profesora de Gramática, que se fue envuelta en dolores y que solo encontraba alivio cuando su hijo se le subía encima y le hacía presión en el vientre. Mi amiga tiene seis hijos y es una mujer valiente que, cuando la miras a los ojos, la ves llena de vida. Así que las estadísticas esta vez tienen que fallar. 

Dice Laritza Diversent, la directora de Cubalex, que privar a los activistas de acceso a la medicina “es otro método represivo” de los menos denunciados y que ya ha sido aplicado contra otros activistas. Iris “está expuesta porque una en Cuba no tiene la posibilidad de acceder a un tratamiento independiente. Esto es una técnica de tortura. No hace falta que te maten. Tienes miedo a la enfermedad y tienes miedo a que te maten o que te pase lo mismo que a Laura Pollán, que entró (al hospital) y no salió, o que empieces un tratamiento y que te pase lo que a Omara Ruiz Urquiola o a su hermano Ariel”.

Iris tiene mi edad. Iris tiene 40 años todavía. Soy testigo de que no se ha descuidado. Han sido meses de resultados de análisis demorados, de represión, de callar porque los amigos están poniendo el cuerpo frente a la dictadura.

Iris es mi amiga y de verdad que no sé qué hacer cuando me dice que posiblemente tenga cáncer, en un país donde no hay pastillas, donde los hospitales están sucios, donde los médicos pueden saltarse el juramento humanista que hicieron por la presión de la Seguridad del Estado y abandonar a sus pacientes. Y lo que es peor: que la ginecóloga aparezca ya coordinada, haga una mala praxis y no veamos más a Iris.

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Seguridad del Estado detiene al hijo mayor de Iris Ruiz y Amaury Pacheco

hijo Iris ruiz amaury pacheco

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Iris Ruiz y Amaury Pacheco. Foto de archivo

LA HABANA, Cuba.- El régimen cubano detuvo a Jesús David, hijo mayor de los coordinadores del Movimiento San Isidro Iris Ruiz y Amaury Pacheco, en la estación de policía de Alamar, con el pretexto de devolverle un teléfono robado en 2017.

“Recibió una citación para las 10 de la mañana y ya es la una de la tarde y no aparece”, denunció la madre vía telefónica, pues ha sido privada del servicio de internet, y su casa permanece sitiada por fuerzas policiales y de la Seguridad del Estado para impedirles manifestarse frente al Capitolio de La Habana, con el fin de exigir la dimisión del ministro de Cultura, Alpidio Alonso, tras la agresión que recibieran artistas, periodistas y activistas el pasado 27 de enero frente a esa institución gubernamental.

En una transmisión en vivo Amaury Pacheco explicó los detalles de la situación, y mostró cómo Ruiz iba a ser conducida a la estación de policía para regresar con su hijo a la casa.

En las incontables ocasiones en que han amanecido bajo asedio policial y reclusión domiciliaria ambos artistas, sus hijos son los que más lo sufren. Los muchachos, la mayoría menores de edad, no se les permite salir de la casa, y cuando lo hacen sufren acosos.

Jesús David tiene apenas 18 años, y llamó a su madre para decirle que lo tenían sentado esperando a que apareciera un oficial de la Seguridad del Estado que se hace llamar Santos, y al que la policía llamó tras los reclamos de la actriz, pero no contesta su teléfono.

“Estoy realmente preocupado por mi hijo. ¿Por qué tienen que retenerlo? No voy a permitir esa línea de trabajo con nosotros. No lo voy a permitir”, dijo Amaury Omnipoeta, y como no lo permitirá él, tampoco la familia OmniZonaFranca ni la que es hoy el Movimiento San Isidro.

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Los hijos de Iris y Amaury pudieran ser los míos o los suyos

hijos iris ruiz amaury pacheco

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Foto archivo

MIAMI, Estados Unidos.- “¿Qué está pasando aquí?”, escucha uno de los hijos de Iris Ruiz que una señora pregunta a los policías que rodean su casa, “es que aquí viven unos contrarrevolucionarios que quieren envenenar el agua del círculo infantil”, le responden, y la señora reacciona, “entonces habrá que hacer un paredón aquí mismo”, y el hijo de Iris corre a contarle a su madre. Quizás él no sepa qué es un “paredón”, pero sus padres sí.

Ese niño es uno de los que corea entre brincos cada vez que me ve llegar. “Ahí viene María Matienzo”, uno de los primeros nombres que se aprendió, con apellido y todo, como si fuera compuesto, mientras los demás son nombres sencillos. Él es uno de los seis hijos que componen la familia de la actriz, a quien le interesa teorizar sobre la vida como si fuera un teatro, y de Amaury Pacheco, el OMNIPoeta. A ellos sus padres les han enseñado a amar pese al odio que destila el gobierno.

La familia Pacheco Ruiz, que vive en la zona 10 de Alamar, es amiga, son mi familia y la suerte que corren ellos las corremos el resto.

Mientras el mundo, que se desentiende con facilidad del acoso que sufren los activistas, permanecía expectante a lo que sucedería con la nota informativa anunciada en los medios oficiales este jueves, ellos amanecieron sin servicio de internet ni de telefonía móvil, y fueron rodeados por la policía: más de dos patrullas, motos Suzuki y tipos dispuestos a golpearlos si alguno salía. Aún no sucede, pero no sería la primera vez.

Recuerdo en 2014 a Iris buscando de estación en estación a Amaury, que estaba desaparecido. Había salido al agromercado porque sus hijos no podían esperar a que el régimen decidiera que los alimentara, y fue detenido pues los esbirros plantados a su alrededor creían que iría al performance anunciado en la Plaza de la Revolución. No entendieron de razones. Fue un fin de año terrible para todos.

Antes hubo Poesía sin fin, OMNIZonaFranca, pero del 2014 para acá ha seguido lloviendo poética y represión a la par. En esa esquina de la zona 10 de Alamar, justo al lado de un círculo infantil que ha servido de refugio a las turbas que los espían y que impiden que sus niños salgan a jugar, han ocurrido mítines de repudio, les han puesto carteles para humillarlos, le han vertido ácido por debajo de la puerta, y ellos han respondido con poesía, con un grafiti de la bandera cubana hecho por Yasser Castellanos, o con la amistad que le brindan, incluso, a quienes después les tiran piedras.

Visitar a Amaury o a Iris es insoportable. Si usted va con la idea de tener una conversación coherente mejor no vaya. Sus hijos son felices, corretean, llaman a su madre cada 5 minutos, juegan de manos sin cesar, se ríen alto, hablan más alto aún, pero los vecinos, en su mayoría y aún cuando después los renieguen por miedo, pasan saludando, preguntado, alzando la mano, poniéndose al día, o trayendo información para amedrentar también.

Ellos no estaban acuartelados en la sede del Movimiento San Isidro, pero no tuvieron descanso. Los rodearon, los amenazaron y cuando, en estos días, una de las niñas se enfermó y se pensó en algo terrible, la policía les cayó detrás para aumentar el estrés, pues les pareció que no era suficiente con la inflamación que tenía en una parte del cuerpo o con el susto de sus padres, o con que en el policlínico no hubiera reactivos para la mayoría de los análisis que debían hacerle.

Los hijos de Iris y de Amaury, que pudieran ser los míos, los que no me he atrevido a tener, están en peligro. No quiero pensar en lo que pasará si son desalojados, porque la casa donde viven aun no es legal pese a las gestiones, o si a alguno de esos policías ignorantes, con la orden de matar, decide hacerse el héroe. ¿Dónde nos vamos a meter si después de estar entretenidos ocurre una tragedia?

Esta Navidad pinta como la del 2014. A esa casa Papá Noel no llegará porque la policía no lo dejará pasar, y si hace la fuerza o pregunta le dirán que las niñas y los niños que viven allí no se lo merecen, que sus padres se han portado mal y que ellos recibirán el mismo castigo, por no hacerle caso a la maestra que les dice que exigir derechos es malo, que hablar de derechos es peor aún.

Los que pudieran facilitar esa Navidad, como la sede de la UNICEF en Cuba, son cómplices. No les interesa lo que pase a los niños y las niñas hijos de opositores, y si son negros, menos.

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La Causa #1 de Iris Ruiz

Iris Ruiz, Movimiento San Isidro, Cuba

LA HABANA, Cuba. – La Causa # 1 de 2019 es la nueva propuesta del Movimiento San Isidro. Su protagonista es el personaje de Kenia María Polo, interpretado por la actriz Iris Ruiz, quien habló con CubaNet sobre teatro, influencers y performance.

“Hace años vengo trabajando en lo que es un teatro necesario”, comenta la actriz, que también ha impartido clases sobre la materia en el Instituto Superior de Arte.

La artista dice haber ido “explorando en las bases de teatro hasta llegar no solo al individuo, sino a la ciudadanía como cuerpo”. Explica, además, sobre las tendencias del activismo y de las artes de identificar conceptos en un solo espacio para luego incidir sobre ellos.

En el primer capítulo de la Causa #1 del 2019 el guión y la dirección son de Luis Manuel Otero Alcántara. Colaboran también Amaury Pacheco, como actor y editor; Enix Berrío -dando, quizás, la única nota seria dentro de la farsa sobre la ley 62 (Código Penal)- y Rudy Cabrera haciendo las cámaras del corto de ficción.

“La idea fue de Luis Manuel, que venía trabajando en una serie de fotografías donde tocaba el tema de las posibles causas por las que podían inculparlo”.

Los realizadores del corto se burlan de la criminalización del activismo como método represivo.

“La ciudadanía cubana está sentada sobre el miedo, pero ahí tenemos al choteo que definió Mañach, la burla cotidiana como herramienta para llegar de manera más efectiva y ayudarlas a que pierdan el miedo”. Esas parecen ser las nuevas estrategias del Movimiento San Isidro.

A Kenia María Polo, la protagonista de la serie, la construyeron a partir “de las aspiraciones que tiene el poder cubano de quererse parecer al poder de los Estados Unidos, pero sin derechos o sin soltar esa rigidez o la estética chea de tomarse siempre las cosas tan en serio y terminar siendo ridículos”. Así desmiembra Ruiz al personaje que encarna y que es la unión de la doctora Ana María Polo con la oficial Kenia, la represora que “atiende” a los artistas.

“Es una mujer homofóbica, ejerciendo un poder vertical que representa todos los valores de un régimen cerrado, totalitario, masculino”, analiza Iris Ruiz. “De Caso Cerrado solo tiene la estructura dramática, pero en esencia es la vulgaridad y la chusmería de quien tiene un mazo en la mano y se dice “te jodo si me da la gana’”.

La Causa #1 puede ser performance o teatro, según la interpretación del espectador. Para la actriz, son varios conceptos más allá de la forma que ha hecho que “el teatro haya ido de la máscara griega o africana a las máscaras de Facebook”.

Es, por ejemplo, “dejar fluir esa programación, porque yo también he vivido entre militares, yo también he sido programada y este personaje es tocar esa vena que tenemos los cubanos y donde cualquiera quiere comportarse como un Fidel Castro”.

Para Iris Ruiz, no se puede hablar de performance ni de teatro, sino de “hiperrealidad”, porque “hemos pasado de la ficción al simulacro. Se ha logrado una realidad virtualizada”, de ahí que los influencers ganen un espacio relevante en el imaginario del espectador.

“Los influencers logran una teatralización de la realidad. Ellos son los personajes que animan a aplaudir con ellos, a llorar con ellos o a tirarles tomates”.

La actriz extrapola la situación, si fuera posible, al proscenio tradicional. “Entiendo la escena contemporánea y ellos son las máscaras que tiene la realidad cubana para que drene la vida. Son tan diversos que generan discursos para todos, aunque algunos solo vean la parte negativa del aquelarre que es hoy la vida”.

Considera además que la Causa #1 no es solo “un granito más a esa realidad que estamos construyendo”, sino el resultado de “estar rodeada de artistas visuales que han ido corriendo las fronteras, que han ampliado su proyección o que han trabajado con el tiempo, yendo de la plástica a la teatralización, pero lo común en el Movimiento San Isidro es la manera que tenemos de crear la imagen poética a través de la política”.

Iris Ruiz ha encontrado en el Movimiento el destino que había venido tejiendo durante su carrera.

“Sentí la necesidad de expandirme hacia la teatrología, de pasar al proceso creativo. Admiro a los que han seguido haciendo teatro en Cuba: actores, directores, tramoyistas, luminotécnicos, sonidistas”, aunque también alude a cuestiones “prácticas”.

“Decidí que nadie me condicionaría a ganarme ese salario de mierda o a estar marcando tarjeta en un teatro como si realmente fuera a una fábrica de hacer muñecas”, añade.

A sus 40 años, Iris Ruiz se siente realizada, aunque a veces amanezca en medio de batallas para liberar a amigos o a su esposo.

“Soy madre, hermana, amiga. He sido y he encarnado todo lo que he querido ser y aunque vivo como si la vida fuera una película, cuando no estoy en ningún personaje, soy una Iris sin remordimiento ni frustraciones ni miedos”. Así resume su vida la actriz, que ha tomado como camino principal el activismo cívico.

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Régimen cubano prohíbe salida del país a la actriz Iris Ruiz

Iris Ruiz; actriz; Cuba;

Iris Ruiz; actriz; Cuba;
Iris Ruiz (Foto: Movimiento de San Isidro)

MIAMI, Estados Unidos. – La actriz Iris Ruiz, miembro del movimiento artístico independiente de San Isidro, fue detenida por las autoridades cubanas cuando se disponía a viajar al extranjero para formar parte de un taller internacional.

Aunque Ruiz no precisó a qué país se dirigía, si aprovechó las redes sociales para mostrar su inconformidad con el hecho.

“Anoche ese viejo militar, patriarcal, racista, autonomofóbico y senil gobierno cubano me violó mi derecho constitucional y mi libertad de movilidad (…) fui Regulada”, expresó la actriz en su cuenta en Facebook.

A raíz del hecho, Ruiz, esposa del también artista Amaury Pacheco, dijo no solo haberse sentido maltratada como ciudadana, sino también humillada como mujer.

“Saber que, como mujer, en algún momento de la vida te va a tocar que algún fulano puede venir a abusarte…esa es la sensación. Y si además te pasa, te toca y tienes que enfrentar ese momento…ira, impotencia, tristeza, venganza, esos son los sentimientos”, agregó.

La actriz lamentó que el régimen de la isla se atribuya el derecho de coartar la libertad de movimiento de sus ciudadanos, algo que no sucede en la mayoría de los países del mundo, y abogó por el derecho a existir y por el bienestar de las personas.

“Los y las miembros de la Sociedad Civil Independiente en Cuba estamos condenados a saber que como activistas en algún momento nos toca. Que el Gobierno designado, impune y arbitrariamente nos viola y estamos forzados a enfrentar ese momento, cada vez que queremos participar de cursos, talleres o eventos internacionales de los que el resto de la Sociedad Civil mundial participa sin que nada ni nadie los regule”, apuntó.

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“Se está tejiendo algo serio contra mi familia”

iris ruiz amaury pacheco decreto 349 censura represion

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Iris Ruiz y Amaury Pacheco (foto del autor)

LA HABANA, Cuba. – La actriz y activista Iris Ruiz ha sido citada para una “entrevista en Planificación Física”, después de haber sufrido una “inspección el mismo día 3, por la mañana” y de que una oficial de MININT estuviera averiguando si ella se ocupaba de sus hijos en el barrio.

Teme que le estén preparando un “desalojo forzoso” de su casa y que eso le cueste “la patria potestad de sus hijos”, denuncia la actriz.

La familia de Iris es una de las que se oponen al Decreto 349.

Iris, además de actriz y esposa del poeta Amaury Pacheco, es madre de cuatro niños y dos niñas y vive hace siete años en una casa de la que aun el gobierno no “le acaba de dar los papeles”, y recuerda una vez más cuáles fueron las condiciones legales de la casa cuando en 2004 decidieron “ocuparla”.

“La casa estaba abandonada porque la señora que la vivía emigró para los Estados Unidos y estuvo 8 años, desbaratándose, sin que le dieran ningún uso social”, y agrega otros detalles, “la casa llegó al punto en que perdió las condiciones de habitabilidad y quedó en un limbo jurídico”.

En la investigación que los artistas realizaron para ver las posibilidades que tenían de legalizar la casa descubrieron que entre los interesados en el apartamento estaban “los delegados de la circunscripción para hacer las reuniones del CDR y del Consejo Popular” y no se lo daban porque “supuestamente había una heredera, pero no era verdad porque la dueña nunca tuvo hijos”, asegura Ruiz.

Solo a los dos años y medio le pusieron el agua y la electricidad, pero nada aun de la propiedad. La situación de la casa se ha mantenido entre denuncias y chantajes de la Seguridad para mantener a la familia coaccionada.

Hoy las amenazas alcanzan tintes más dramáticos.

Iris Ruiz teme: “se está tejiendo algo más serio sobre mi familia”, y no quiere decir, pero ha sido el mismo procedimiento de violencia contra las familias cubanas que han decidido oponerse.

El acoso contra las familias de los opositores es un procedimiento habitual, pero cuando están involucrados menores de edad los llamados oficiales de la Seguridad del Estado se ensañan más.

A las Damas de Blanco María Cristina Labrada le han acosado al hijo y a Yaliuska Gómez le encarcelaron al suyo por una riña entre adolescentes en la que él era solo un testigo. A miembros de las Damas de Blanco es frecuente que les saquen a sus hijos de las escuelas o no les permitan seguir estudios superiores.

A Yamilka Abascal, miembro de la Mesa de Diálogo de la Juventud Cubana, la jueza de ejecución de San Juan en Pinar del Río le ha amenazado en más de una ocasión con encarcelarla y quitarle la custodia de sus hijos, uno de un año, otra de tres y un tercero de nueve años.

O la hija del opositor Antúnez que, con meses de nacida, cayó en una de las leyes más arbitrarias que se han legislado en Cuba: los hijos de los opositores que hayan nacido fuera de la isla, no podrán obtener la ciudadanía cubana.




Se desata la violencia contra el festival Poesía Sin Fin

Represión, Patrulla de policía en Cuba

Galería El Círculo (@liavillares)

LA HABANA, Cuba.- La actriz Iris Ruiz y la activista Lía Villares fueron detenidas este miércoles momentos antes de estrenar el working progress Psicosis, de Sarah Kane, en la casa galería El Círculo. El espectáculo iba a estar dirigido por Adonis Milán, y era parte  programa del festival de arte alternativo Poesía Sin Fin.

Según testigos del hecho, la Seguridad del Estado se había hecho notar desde principios de semana cuando se aparecieron en la Galería para impedir los ensayos.

La casa galería El Círculo ha presenciado varios operativos policiales para impedir manifestaciones artísticas independientes, como muestras cinematográficas, exposiciones y obras de teatro.

La jurista Laritza Diversent, fundadora de Cubalex, confirma a través de su cuenta de Twitter la represión desatada en los alrededores de la galería El Círculo.

Los artistas Luis Manuel Otero Alcántara, Yanelys Núñez, Tania Bruguera y a Amaury Pacheco fueron golpeados cuando intentaban llegar al lugar. Según testigos, agentes de la Seguridad del Estado los estaban esperando en la esquina y apenas intentaron entrar les cayeron encima. También ellos resultaron detenidos.

Tras dos horas de la detención arbitraria de Lía Villares y la actriz Iris Ruiz, Luis Trápaga y Adonis Milán permanecían en la casa galería El Círculo lidiando con tres sujetos identificados como de la Seguridad del Estado que le impedían el paso al público.

En la esquina esperaba un patrullero para “conducir” a quienes se resistían o hacían demasiadas preguntas. Los tres agentes vestidos de civil enseñaban un carnet con siglas y sin nombre para ser identificados.

Según sus víctimas, estos sujetos estaban apostados desde “las 12 del día” en los bajos del edificio porque su jefe les ordenó: “hoy no habrá función”, según dijo de una manera descompuesta uno de ellos.