1

Redistribución de ingresos en la Absurdia socialista

Cuba, Socialismo, Chapucería, Ingresos

Socialismo
(Foto: La Patilla)

MONTANA, Estados Unidos. – El Emperador de Absurdia, de Chris Riddell, es un libro para niños donde, en la extraña tierra de Absurdia, nada es lo que parece. Absurdia es una alegoría idónea para los absurdos desaciertos de la ideología socialista donde “Redistribución de Ingresos” es un príncipe venerado.

En Absurdia se nos enseña a interpretar de forma incorrecta las estadísticas. Sí, es cierto que en términos de categorías estadísticas, los ricos han tenido mayores incrementos en los ingresos y una proporción creciente de ellos. A consecuencia de esto se ha ampliado la fisura de ingresos entre los grupos de ingresos superiores e inferiores. Pero, como señaló el economista y columnista Thomas Sowell, esto confunde lo que sucede en las categorías estadísticas con lo que ocurre realmente contigo y conmigo como personas reales. Veamos:

En Absurdia se pretende interpretar inequívocamente la redistribución de ingresos en términos humanos cuando la información que se ofrece está dada en categorías estadísticas. De esta manera, se oculta lo que realmente sucede con las personas que, con el tiempo, pasan de una categoría a otra. Cuando estudiamos los datos que rastrean individuos específicos, como las declaraciones de impuestos, la imagen es bastante diferente.

Por ejemplo, en términos de personas y no de categorías estadísticas, esos contribuyentes que en 1996 clasificaban en el 20 por ciento inferior, aumentaron sus ingresos en un 91 por ciento para 2005.  Por otra parte, en esas mismas fechas,  las personas que clasificaban dentro del 20 por ciento superior aumentaron sus ingresos en solo un 10 por ciento. Estos datos humanos no se ajustan a la narrativa: “los ricos se están haciendo más ricos y los pobres más pobres”.

Estas interpretaciones estadísticas aparentemente conflictivas no tienen por qué ser un misterio. Es simplemente que, con el tiempo, las personas se mueven entre categorías estadísticas. Los contribuyentes en el segmento de ingresos más bajos en 1996 vieron duplicados sus ingresos en nueve años. Esto movió a muchos de ellos hacia arriba, fuera del quintil inferior. Los datos de la declaración de impuestos siguen a las personas, mientras que los datos de la Oficina del Censo siguen las categorías estadísticas, pero no son las mismas personas las que caen en esas categorías.

Lo que les sucede a las categorías de ingresos no es lo mismo que sucede a las personas. El profesor Sowell nos dice lo que debería ser obvio. La mayoría de nosotros comenzamos nuestras carreras laborales con salarios iniciales en el quintil estadístico inferior. Los trabajadores más jóvenes están representados desproporcionadamente en esta categoría de bajos ingresos. A medida que adquirimos más habilidades y experiencia, nuestros ingresos aumentan y pasamos a niveles de ingresos más altos.

Este es un patrón común, y estoy seguro de que cada uno de mis lectores puede, por experiencia personal, dar fe de su validez. Más de las tres cuartas partes de los trabajadores estadounidenses cuyos ingresos estaban en el 20 por ciento inferior en 1975 se habían trasladado al 40 por ciento superior de ingresos en 1991. Solo el cinco por ciento de los que inicialmente estaban en el 20 por ciento inferior todavía estaban allí en 1991. Debemos preocuparnos más por los ingresos reales de las personas que por las categorías de ingresos estadísticos.

Robert Nozick, en su libro de 1974 Anarquía, estado y utopía señala que las filosofías de la redistribución del ingreso son incompatibles con la libertad. Nuestras dotes naturales de talento no violan la ley y no violan los derechos de nadie. Para imponer cualquier patrón de distribución de ingresos, el gobierno socialista de Absurdia tiene necesariamente que interferir continuamente con nuestras libertades.

Nozick señala que el término mismo “distribución del ingreso” es una expresión prejuiciosa que implica que alguna fuerza (providencia, gobierno, sistema de mercado, etc.) cometió un error al distribuir el ingreso. Cuando se obtienen ingresos por medios injustos, claramente no tenemos derecho a ellos y se impone una rectificación. Pero si los ingresos se obtienen de manera justa, ¿cuál es exactamente el principio bajo el cual se redistribuirán esos ingresos justamente adquiridos?

Todos queremos vivir en una sociedad justa, pero una distribución del ingreso ordenada por el gobierno rompe la conexión ética entre lo que producimos y lo que consumimos. No se imparte la justicia siguiendo algún concepto distributivo artificial que desconecte los ingresos de la productividad. La justicia debe subrayar principios de cómo se produce la distribución del ingreso. La redistribución en Absurdia solo se puede lograr violando continuamente nuestras libertades. Y, como enseñó Immanuel Kant, el hombre es un fin en sí mismo y no un medio para uso de otros.

El último libro del Dr. Azel es “Libertad para principiantes”

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Un presupuesto que muestra las deficiencias de la economía

cuba presupuesto
Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba. Foto archivo

LA HABANA, Cuba.- Lo más interesante de la reciente sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular parece haber sido la intervención de la ministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños, durante la cual presentó la ejecución del Presupuesto del año 2019. Los discursos de Alejandro Gil y Marino Murillo, a pesar de recibir una destacada cobertura mediática, en lo fundamental repitieron conceptos expuestos anteriormente.

No obstante el afán de la Ministra por destacar los aspectos positivos del Presupuesto, tanto en lo concerniente a los ingresos como a los gastos, fue inevitable que afloraran elementos que denotan varias de las deficiencias de la economías cubana.

En primer término se aprecia que los ingresos presupuestarios fueron inferiores a los previstos, debido fundamentalmente al incumplimiento del plan de circulación mercantil minorista. Un mal que viene afectando desde hace años a la economía, y que demuestra que el déficit de oferta en el país es crónico, y no solo como resultado de la pandemia del coronavirus en el actual 2020.

Durante el pasado 2019 un total de 787 empresas disminuyeron sus utilidades con respecto al año anterior, lo que también impactó negativamente en el monto de los ingresos presupuestarios. Por otra parte, 88 empresas cerraron el año con pérdidas no planificadas, una situación que provocó erogaciones presupuestarias adicionales para evitar el colapso financiero de esas entidades.

La funcionaria se refirió a morosidad en el pago de los tributos, la subdeclaración de ingresos y el ejercicio ilegal de actividades por parte de los trabajadores por cuenta propia. Todo como parte de actitudes que también habrían afectado los ingresos al Presupuesto.

En ese sentido, y en una velada amenaza a esos trabajadores del sector no estatal, la Ministra insistió en la “necesidad de que las administraciones locales, de conjunto con las direcciones funcionales de los organismos competentes, enfrenten con inmediatez, sistematicidad y rigor el ejercicio ilegal de actividades que generan indisciplinas, competencia desleal e impunidad” (Cuba ubica en su centro de atención al ser humano, periódico Granma, edición del 29 de octubre).

En el acápite de los gastos presupuestarios del referido lapso, lo primero que resalta es el viejo empeño de los gobernantes por ocultar sus gastos militares. Un gasto que, todo hace indicar, no es nada despreciable si tenemos en cuenta el mantenimiento de un ejército poderoso y una fuerza de seguridad omnipresente, una amplia red de escuelas militares, así como la constante preparación de milicianos y reservistas como parte de la cacareada “guerra de todo el pueblo”. En esta ocasión ese gasto, al parecer, viene incluido en el inciso “Administración central del Estado”.

Pero veamos cómo se comportaron las principales partidas del gasto presupuestario en el pasado 2019. Para Salud Pública y Asistencia Social se destinaron 11 059 millones de pesos; para Educación fueron 9 357 millones; el Deporte y la Cultura recibieron 2 183 millones; a las Actividades Científicas y Tecnológicas se les destinaron 699 millones, al apremiante Programa de la Vivienda fueron 4 900 millones; mientras que a la Administración Central del Estado se dedicaron 11 577 millones de pesos.

Es decir, que las estructuras burocráticas del Gobierno, el Estado, el Partido Comunista, y el aparato represivo de la nación recibieron más dinero que actividades vitales como la Salud Pública, la Educación, la Asistencia Social, y la construcción y reparación de viviendas.

Por tal motivo no podemos coincidir con la Ministra cuando expresó que “Cuba sigue poniendo en su centro de atención al ser humano, con un presupuesto eminentemente social”.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Régimen cubano ingresó 6400 millones de dólares por venta de servicios médicos en 2018

médicos cuba salvador

Venta de servicios médicos ofreció al gobierno cubano 6400 millones de dólares de ingreso en 2018 (foto de archivo)

MIAMI, Estados Unidos.- El régimen cubano percibió ingresos por los servicios médicos en el exterior el pasado año 2018 por 6 400 millones de dólares, según reportes oficiales difundidos por la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).

Las exportaciones de servicios constituyen la mayor fuente de ingresos del gobierno de La Habana, de acuerdo a las estadísticas publicadas en la web de la ONEI.

A los servicios médicos le siguen los servicios de soporte, con 1 300 millones de dólares. Así mismo, el informe revela los ingresos en divisas en otros sectores, como las telecomunicaciones, la hotelería, la salud y la educación, en lo que varios observadores consideraron como una aparente concesión a los acreedores del Gobierno cubano, reportó la agencia de noticias Reuters.

Aunque el Gobierno cubano ha mantenido durante décadas en estricto secreto los detalles de sus ingresos, así como del funcionamiento financiero de su economía, a pesar de las exigencias de transparencia que hacen gobiernos y empresas extranjeras, ahora el informe estadístico reveló que los hoteles y servicios de suministros de comidas y bebidas, por ejemplo, generaron 970 000 000, seguidos por las telecomunicaciones, con 722 000 000, y los servicios de transporte, que incluyen desde aerolíneas hasta tarifas de atraque, con alrededor de 600 000 000.

Este reporte solo hace referencia a los ingresos correspondientes a 2018, y no menciona años anteriores.

Por su parte, las exportaciones totales, según el informe, alcanzaron 18 600 millones de dólares en el 2013, mientras que el año pasado solo sumaron 14 500 millones. Las importaciones cayeron de 15 600 millones a 12 600 millones.

La última vez que Cuba reportó su deuda externa fue en 2016, con 18 200 millones de dólares. La crisis económica que vive Venezuela, por otro lado, ha hecho que el ingreso de divisas en Cuba disminuya en los últimos años. El país suramericano, principal socio de La Habana, atraviesa la peor crisis económica política y social de su historia, encabezada por el dictador Nicolás Maduro, el continuador del chavismo.

Recibe la información de Cubanet en tu teléfono a través de Telegram o WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 498 0236 y suscríbete a nuestro Boletín dando click aquí.