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La zafra tiene sus días contados

central azucarero_Cuba1LA HABANA, Cuba, febrero -A más de dos meses de iniciarse la zafra azucarera 2013-2014 en el central Comandante Manuel Fajardo, del municipio de Quivicán, en la provincia de Mayabeque, los ingenios del país comienzan a dar sus primeros destellos de ineficiencia.

Contradictoriamente, los zafreros han señalado que las reparaciones industriales de la presente campaña han sido superiores a las obtenidas en relación con el año anterior, debido a una mejor organización del periodo de limpieza y conservación de los ingenios; así como un mayor aseguramiento de los insumos, lo cual permitiría garantizar la eficiencia, rentabilidad y productividad del trabajo de los 49 centrales que molerán en esta campaña.

Pocas son las informaciones que brinda el régimen castrista en la actual contienda, pero a pesar de su secretismo y falta de publicidad, se han visto obligados a informarle al pueblo el actual desastre, con la norma potencial a menos del 70%, motivada por paralizaciones a causa de las lluvias, tiempos perdidos por roturas industriales e interrupciones operativas.

Mientras, el oficialista Granma, aisladamente, ha realizado varios comentarios sobre la contienda azucarera, sin que pueda profundizar en el  cataclismo de roturas y paralizaciones que los viejos centrales padecen. En vista de ello, se les autorizó publicitar hasta ahora dos reportajes.

El primero, correspondiente a la edición del pasado 27 de diciembre, para dar a conocer la interrupción por 30 horas del Central Ecuador, de la provincia Ciego de Ávila, la mejor industria del país en la pasada campaña, parado por roturas de la cuchilla central en el molino dos.

Y el segundo trabajo publicado el 31 de enero, a cargo del colega Juan Varela Pérez, que tituló “El Héctor Molina sin encontrar el camino”, para dar a conocer los trabajos defectuosos realizados al turbogenerador y conductores del ingenio, a los que llamó “la caída al saco roto”, ironizando el mal uso de los recursos invertidos en dicho central mayabequense, que trabaja al 44% de explotación de sus capacidades, con un rendimiento industrial del 7.70%,  y una producción real de azúcar inferior al 40%.

El pueblo no cree en el crecimiento del 17.5% propuesto por este sector para el 2014 y duda puedan cumplir con el plan de producción de azúcar de 1.8 millones de toneladas; así como aumentar la producción de etanol, miel, energía eléctrica y otros derivados, pues se sabe del derroche de recurso que hace anualmente este inestable grupo empresarial.

Tampoco puede olvidarse que en la pasada zafra 2012-2013, molieron 49 centrales y 17 lo hicieron con atrasos; la producción alcanzó cerca de 1.4 millones de toneladas y el rendimiento no superó los 10.7%. Cifra similar de centrales molerán en esta campaña, por lo que se avizora, en los próximos 77 días finales de zafra, una tensa situación en aras de evitar roturas y paralizaciones.

Razón para que José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Partido Comunista de Cuba y Vicepresidente de los Consejos de Estados y de Ministros,  principal dirigente que controla el sector azucarero y campesino en el país, en su intervención el pasado 31 de enero en el IX Pleno de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), llamara a trabajar por lograr mayor eficiencia en la zafra y recuperar el tiempo perdido.

Tal vez, lo hizo agotado de seguir el juego de las justificaciones y porque sabe le queda poco en el poder, observando cómo se desmorona la que sería “la mejor zafra de los últimos 10 años” precisamente dicha por él, para lo cual expresó en el evento campesino: “…la eficiencia industrial en la presente zafra azucarera está por el piso…”, sin referirse a la atención al hombre, sus salarios, a la caña molida, a la producción del crudo, a los días de zafra, tiempos perdidos, generación de energía eléctrica, producción de alimento animal y otros productos de valor agregado.

 




Quema de cañaverales en Villa Clara

CORRALILLO, Cuba, marzo, 173.203.82.38 -Las quemas furtivas de cañaverales es algo que preocupa –pero, al parecer, no tanto-, a las fuerzas políticas de la provincia de Villa Clara. Se han hecho ya frecuentes las quemazones en varios sitios rurales de la provincia. Y aunque no se ha podido comprobar que sean provocadas con la intención de dañar al régimen, tampoco hay que dudarlo, dada la necesidad que tiene el cubano de a pie de buscar la forma de revelarse contra los muchos abusos a los que se ven expuestos diariamente.

El hecho es que, como no encuentran a los responsables de tanta caña quemada, las Brigadas de Respuestas Rápidas ya se han puesto en acción, acosando a personas que han sido sancionadas y juzgadas con arreglo a las leyes del régimen.

“La justicia es igual para todos”, es la señal que ahora se cotillea dentro de los pobladores, y que da estímulo y prestigio a estos nuevos Guillermo Tell para que lancen sus flechas encendidas, en busca de que la tiranía se sienta afectada en un punto tan crítico e importante como la arruinada industria azucarera, que ahora, después de haberla destruido, intenta recuperar atrayendo inversionistas extranjeros.

Los mandamases de la región tratan de destacar su eficacia represora y su unidad y firmeza frente a estos nuevos incendiarios. Pero lo que está sucediendo en torno a la caña de azúcar de la provincia es preocupante, y está generando tanta bulla que los dirigentes no han  podido despachar el caso como en otras ocasiones anteriores, con cuatro o cinco eufemismos baratos y con el alarde de los cuerpos represivos.

En realidad, tal vez han concluido que no les conviene descubrir a los causantes de estos incendios, para no verse en la obligación de escarbar en las causas que los provocan, que son sus propias responsabilidades y sus abusos. De ahí también que sean unos cuantos pelagatos, los integrantes de las Brigadas de Respuestas Rápidas, los que por lo general acuden al lugar de los hechos.

Mientras, la desconfianza está extendiéndose hacia algunos sectores y funcionarios de la industria azucarera, entre los que resulta obvio que no existe el suficiente apoyo como para hacer público el problema. De modo que a tales funcionarios no les ha quedado sino seguir soportando el calor del fuego en sus propios cañaverales, sin crear medidas realmente efectivas para atrapar a los nuevos incendiarios villaclareños.

Los índices, tanto de intencionalidad como de fuego, no parecen cesar. Junto con el aumento de las dudas y opiniones de los pobladores, también están los hechos que van en crecimiento estable. Algunos aseguran que la morosidad con que actúan las autoridades al respecto es lo que provoca que los fuegos sigan incrementándose. Y así se ha creado un círculo vicioso, a mayor negligencia para enfrentar sus causas, mayor cantidad de caña quemada. Hasta que la crisis termine estallando como un polvorín.




¿Quién creo el desastre?

PUERTO PADRE, Cuba, enero, 173.203.82.38 — El general Raúl Castro dijo el pasado 28 de diciembre, en el Consejo de Ministros:

“Tener en cuenta los errores cometidos nos permitirá no volver a incurrir en ellos”.

A decir verdad, no comprendo a cuáles errores se refiere el general, que, además, no especifica quienes los cometieron.

Lo digo porque el General disertaba sobre cómo evitar fracasos en lo que han dado en llamar “actualización de nuestro modelo económico”.

Vamos a ver:

Aunque en la dirección, ya sea de una granja de pollos o de un Estado, existe un principio rector conceptuado en la posible delegación de la autoridad en los subordinados, jamás tal delegación permite a quienes dirigen sacar el cuerpo cuando las cosas salen mal. Pero en Cuba tal parece, o quieren hacer parecer,  que el inmovilismo sufrido por la nación es culpa de los cubanos de a pie y que los máximos jefes nada tienen que ver con el descarrilamiento del país.

En este pueblo muchos pasaron la navidad sin un terrón de azúcar, con todo y tener aquí un central azucarero que ya en 1953 produjo más de 658 mil toneladas, con lo  cual se convirtió en el mayor productor de azúcar de caña de Cuba y del mundo.

Todavía, el antiguo Delicias – hoy Antonio Guiteras-  es el mayor productor de azúcar de Cuba; solo que este año ratificó su condición de campeón nacional con solamente 60 mil toneladas.

Nuestro central produjo este año casi 11 veces menos que en 1953, cuando sus trabajadores solamente laboraban jornadas de ocho horas, mientras que el pasado año tuvieron que hacer turnos de 12 horas.

Pero aunque los obreros del central Antonio Guiteras en el 2012 trabajaron jornadas de 12 horas, cuatro horas más que en 1953, solo ganaron un salario con el cual esta  navidad no es que no pudieran comprar uvas, manzanas y los dulces tradicionales de estos festejos, sino  que, con lo ganado, no pudieron comprar en las Tiendas Recaudadoras de Divisas un kilogramo de lo que ellos mismos produjeron.

En una TRD, un kilogramo de azúcar vale lo que no gana un trabajador azucarero en dos días de trabajo. No se necesita ser sociólogo o economista para saber a quién pertenece el error que impide a un obrero sustentar a su familia.

Solo un ejemplo:

En los primeros 58 años de la República, Puerto Padre fue uno de los pueblos más importantes de la isla. Con 90 mil habitantes, el municipio ocupaba el octavo lugar en la provincia de Oriente y el décimo octavo en el país. Su aduana ocupaba el sexto lugar en las recaudaciones en la República. Hoy apenas entran barcos a este puerto.

Más de medio siglo llevan mandando los que hablan de errores propios como si fuesen asuntos ajenos. Pero si fuera poco, hablan de conducir urgencias nacionales sin prisa pero sin pausa, como si todo el quehacer en la isla, desde la Educación hasta la fabricación de azúcar, no estuviera marcado por improvisaciones ajustadas a conveniencias políticas.

Ayer fue el derrumbe de la Unión Soviética la preocupación en esta isla. Hoy es la salud del presidente venezolano.

El General Raúl Castro tiene razón: Tener en cuenta los errores cometidos nos permitirá no volver a incurrir en ellos.

Pero resulta que, en más de 50 años, los cubanos estamos incurriendo en el mismo error:

Confiar la administración del país a incapaces. Y ya es hora de no continuar por el camino equivocado. Para encontrar nuestra ruta debíamos comenzar diciendo a quienes nos han empantanado:

“Nuestro fracaso, nuestro único error ha sido confiar en ustedes. Y nunca olvidar que si de sabio es errar, de necios es permanecer en el yerro”.




Hershey: de pueblo modelo a pueblo fantasma

LA HABANA, Cuba, noviembre, 173.203.82.38 -Caminar por las calles del espectral pueblo de Hershey, en la provincia de Matanzas, da pena. El dolor lo produce ver como la desidia y el totalitarismo destruyeron este lugar, devaluando no solo la arquitectura y la tradición, sino la memoria histórica de nuestra nación.

El central azucarero Hershey fue construido por  Milton Hershey en los años 20 del siglo pasado, con el objetivo de garantizar el suministro de azúcar para su fábrica de chocolates en Pennsylvania. La legendaria “Hershey” es la compañía fabricante de chocolates más grande de Estados Unidos, y su sede matriz está situada en la ciudad homónona.

Para la construcción del batey, el propietario recreó en este territorio cubano sus experiencias traídas de Pennsylvania. Allí había fundado una ciudad, a partir de criterios urbanísticos establecidos por el movimiento de “Pueblos Modelos”. Este movimiento entró en auge a finales del siglo XIX. Entre sus premisas se planteaba una serie de facilidades comunitarias, así como el carácter autosuficiente de los conjuntos urbano-industriales. Se considera que el Hershey fue el primer central en el mundo que usó la tracción eléctrica para llevar caña a la fábrica y para transportar el azúcar hasta los puertos de embarque.

Esta industria contaba con una planta eléctrica, capaz de generar la energía necesaria para las máquinas del central, para su ferrocarril, el batey y poblados vecinos. Servía también a los tranvías de la ciudad de Matanzas.

Se definieron dos zonas de viviendas: el Batey Norte, con las residencias de las clases sociales más privilegiadas, además de los servicios públicos principales; y el Batey Sur, donde estarían las viviendas de los trabajadores de menor rango.

Después del triunfo de la revolución, con la llegada de la confiscación, el Central Hershey fue rebautizado  como “Camilo Cienfuegos”. Desde su fundación, este central siempre se colocó en los primeros puestos a nivel nacional, en cuanto a volumen de producción de azúcar crudo y de azúcar refino.

En 2002, como parte de la llamada “Tarea Álvaro Reynoso”, fueron paralizados el central azucarero y la refinería. Comienza así el desmantelamiento de sus edificaciones y de la casi totalidad de su equipamiento técnico. Sin embargo, sobrevivieron algunos de sus elementos más antiguos, entre los que se destaca la Casa de Carbón, construida en el año 1925, posiblemente la más antigua conservada en toda América.

Recuerdo que por los años 2003, y hasta el 2007, la historiadora de Hershey se esforzaba en lograr una posible reconstrucción y reformulación de este “pueblo modelo”. La soñadora mujer organizó, clasificó, digitalizó los archivos históricos y patrimoniales de la localidad. Reunió documentación para luego presentarla a las instituciones responsabilizadas con la conservación del Patrimonio Nacional. En estas vicisitudes ha pasado ya varios años, durante los cuales la realidad ha cambiado notablemente.

Cuando estuve, recientemente, revisitando el lugar, la historiadora yo no era la misma. Tampoco lo eran el pueblo y sus gentes. Los vecinos que un inicio estuvieron más involucrados en las tareas de rescate, ya se han cansado de luchar contra la desidia e ineptitud de las autoridades. Según dicen, se han presentado proyectos de inversionistas, para la posible restauración del pueblo, así como para estudiar la viabilidad de convertirlo en una atracción turística. Sin embargo, tales propuestas han sido ignoradas. La historiadora y su familia sienten que han agotado todas las vías de soluciones posibles a su alcance.




Brasil a la conquista del azúcar cubano

LA HABANA, Cuba, noviembre, 173.203.82.38 -Una muestra de la pérfida política de los medios oficiales del gobierno, destinada a manipular y ocultar información al pueblo cubano, es el artículo “Fortalecen nexos comerciales Cuba y países del BRIC” (se refiere a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), aparecido en el periódico Granma, el pasado 10 de noviembre, bajo la autoría de los periodistas Roberto Torres y Antonio Ernesto Guzmán.

El artículo está dedicado a reseñar detalles sobre el primer contrato de administración productiva entre la Empresa Azucarera Cienfuegos (EAC) y la Compañía de Obras e Infraestructura (COI) de Brasil, con miras a la recuperación del sector azucarero mediante la atracción de tecnología y la modernización del proceso productivo. Con tal contrato, las autoridades cubanas aspiran a la recuperación de la capacidad agroindustrial y a una mejoría en la productividad de las áreas de cultivo de caña, para elevar sus rendimientos.

Pero en esta información, burdamente manipuladora, el órgano oficial del Partido Comunista ocultó que COI es una subsidiaria del gigante de la construcción brasileño Odebrecht, que hace ya varios años trabaja en la modernización y ampliación del puerto de Mariel, al oeste de La Habana.

Realmente, COI firmó este  contrato con el Grupo Empresarial del Azúcar (AZCUBA), por un periodo de 10 años y con un monto de 60 millones de dólares, para asumir la dirección del central “5 de septiembre”, ubicado en la provincia de Cienfuegos.

Se ha podido conocer que COI organiza ya los trabajos en los campos cañeros pertenecientes a ese central, con vistas a lograr una mayor productividad en la próxima zafra, que se inicia en los primeros días de diciembre. Tales trabajos incluyen la renovación y mejoramiento de la maquinaria agrícola e industrial.

Representantes en La Habana de la Agencias de Promoción de Exportaciones (Apex-Brasil), señalaron que el contrato firmado por COI y AZCUBA es un ejemplo de que Brasil puede aportar tecnología, equipamientos y maquinarias modernas a la total reconversión de la atrasada e insolvente industria azucarera cubana.

No se debe olvidar que el gigante sudamericano es el mayor productor de azúcar y etanol a nivel mundial.

Desde 1995, el gobierno cubano autorizó la inversión extranjera en la industria azucarera, pero hasta el presente no demostraba ningún interés para concretar contratos con socios del exterior. La irrupción de COI, por primera vez en Cuba, abre al capital extranjero la industria azucarera nacional, la cual está sumida en una gran crisis productiva.

En la zafra de 1970 se produjeron 8 millones de toneladas. Mientras que en la última zafra, que terminó en junio del presente año, solo se produjo 1,3 millones de toneladas. Fue una de las peores zafras a lo largo de más de un siglo.

Tales resultados son una muestra de la acelerada descapitalización en que está sumida esta industria, que fue la principal de Cuba, y cuya producción solo representa hoy el 5% de los fondos exportables de la nación.

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Cumplimiento pírrico

LA HABANA, Cuba, junio, 173.203.82.38 -El 31 de mayo, en el periódico Juventud Rebelde, apareció un artículo firmado por Yahily Hernández Porto, con el titular “Cumplió Camagüey con su plan de azúcar”.

El artículo informa que esa provincia obtuvo una producción de 133 027 toneladas de azúcar, fijadas en su plan, pero no aclara cuántos centrales participaron para producirla. Tal cumplimiento, además, se produjo en un período de seis meses, aunque en una zafra, para que sea eficiente, los cortes y molidas no deben demorar más de tres.

No se corresponden con la realidad económica los anunciados 8 millones de dólares alcanzados en utilidades, ni el hipotético crecimiento de 33% de la producción de crudo, en relación con la pasada zafra.

Si recurrimos a las matemáticas, en Camagüey se produjeron 22 171 toneladas mensuales. De acuerdo con el vencimiento del plan, la provincia quedó en el quinto lugar, superada por Sancti Spíritus, Cienfuegos, Ciego de Ávila y Santiago de Cuba.

No se sabe de dónde la autora del artículo sacó sus datos sobre el cumplimiento integral de los principales indicadores de eficiencia, pues a finales de abril hubo que movilizar 12 mil personas para que, bajo las lluvias, cortaran la caña que se demandaba para cumplir el atrasado plan de azúcar.

Evidentemente no fueron contabilizados los gastos que generó la movilización de esos miles de macheteros improvisados, en lo que respecta a transportación, salarios, insumos de avituallamiento y alimentación.

Los resultados de la zafra en Camagüey fueron un desastre. La molida se prolongó más allá de su fecha de terminación, y en ello incidieron no sólo las lluvias, sino también los graves problemas provocados por las prologadas interrupciones fabriles y por la consiguiente pérdida en los rendimientos azucareros.

El azúcar que se produjo en esa provincia no compensó los altos costos que exigió producirla. Sus resultados representan una carga para el erario público de la nación, el que, al final, debe asumir los gastos que la venta del producto no podrá compensar.

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Guiteras, ¿dónde estás?

Antonio Guiteras

Antonio Guiteras
Antonio Guiteras

DELICIAS, Puerto Padre, Cuba, mayo, 173.203.82.38 – El  viento sopla del nordeste. Un pitazo está por sonar. Pronto serán las siete. El cadáver de Antonio Guiteras fue llevado a la tumba un día como hoy, aproximadamente a esta misma hora, a las seis de la tarde del 8 de mayo de 1935.

Los soldados del entonces coronel Fulgencio Batista despojaron el cadáver de Guiteras de cuanto llevaba encima, haciéndolo enterrar en un tosco ataúd sin flores.

Paradójicamente, 77 años después los obreros entran a trabajar al central azucarero que lleva el nombre de Guiteras tan despojados como el mártir de El Morrillo fue llevado al cementerio.

Desconociendo la obra del mártir de El Morrillo y no satisfecho el gobierno de los hermanos Castro con hacer trabajar a sus obreros no solo la jornada laboral de ocho horas ganada por Guiteras, sino también cuantas jornadas de trabajo voluntario ha concebido en más de medio siglo, ahora el Consejo de Estado utiliza el nombre de Antonio Guiteras en condecoraciones, nombres de fábricas, calles y repartos.

¿Es Cuba un Estado socialista de trabajadores organizado por todos y para el bien de todos como república unitaria y democrática para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana como dice el Artículo 1 de la Constitución, o es un mero régimen militar disfrazado de socialista?

Tras la caída de la dictadura de Machado, en ese gobierno que sólo duró del 10 de septiembre de 1933 al 19 de enero de 1934, Guiteras fungió como un Primer Ministro. Valga decir, el único Primer Ministro enteramente honesto que ha tenido el pueblo de Cuba, llevando al presidente Ramón Grau San Martín a firmar leyes que hoy harían temblar a los supuestos comunistas cubanos con sólo imaginarlas.

¿Acaso el general Castro Ruz aceptaría en las fuerzas armadas o en el ministerio del Interior a opositores políticos?

A instancias de Guiteras, el 20 de septiembre de 1933, el presidente Grau promulgó el decreto número 1693, estableciendo en Cuba la jornada laboral de ocho horas, reglas especiales para el trabajo de los jóvenes entre 14 y 18 años y la creación de tres turnos en los centrales azucareros.

Desde el pasado 17 de enero, en contra de la voluntad de los trabajadores, el otrora central Delicias, rebautizado el 6 de agosto de 1960 con el nombre de Antonio Guiteras, produce azúcar solo en dos turnos de trabajo de 12 horas ininterrumpidas.

Conocidas son las condiciones de trabajo en un central azucarero: líneas eléctricas de alto voltaje, calderas de vapor, hornos con elevadísimas temperaturas, ruedas dentadas, molinos, sistemas transbordadores y transportadores. Súmele a ello que en la fabricación de azúcar se necesita la precisión de un relojero.

“Nos estamos durmiendo en el trabajo. Ya siempre tengo sueño aunque duerma. Lo peor de todo que antes cometíamos errores, pero ahora si nos equivocamos, nos amenazan con la Seguridad del Estado y la sospecha de contrarrevolución”, dijo a este cronista un operador de tacho que pidió el anonimato por temor a represalias.

Según Salvador Mesa Valdés, integrante del Buró Político del Partido Comunista y secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, de visita en el Antonio Guiteras, la decisión de laborar turnos de 12 horas obedeció a un acuerdo de los trabajadores de los 46 centrales que hoy funcionan en Cuba, una aseveración que fue refutada por los sindicalistas.

“Nosotros sometimos esa medida a votación y de 606 trabajadores, 600 votaron en contra. Por cierto, entre los que votaron a favor de trabajar 12 horas algunos trabajan en oficinas y no precisamente haciendo azúcar”, dijo un dirigente sindical del central Guiteras que no quiso dar su nombre.

La situación de los obreros ferroviarios, que ya pertenecen al ministerio de Transporte, todavía es peor. Se da el caso que en vías férreas en malas condiciones tienen que trabajar 16 y hasta 24 horas ininterrumpidas.

La locomotora 90 es operada por los hermanos Leiva. “Ángel Luis llega a la casa totalmente extenuado; se baña, desayuna y si acaso se despierta para almorzar después de media tarde”, dijo el familiar de uno de los maquinistas.

Doce horas también pasan los guardagujas, los operadores que cambian las vías férreas para dejar entrar y salir a los trenes en el central.

En una alejada garita que no poseen ni una débil bombilla, ni un farol, ni una linterna, esos obreros no tienen con qué hacer señales a los trenes o a los vehículos en el paso a nivel sin barreras. Si necesitan llamar por teléfono, deberán encender  un fosforo para discar en el anticuado aparato.

A lo largo de la zafra ya se han producido accidentes y no es raro que los operarios trabajen cabeceando del sueño.

Alguien pudiera pensar que si estos trabajadores permanecen 12 horas en sus puestos de labor, serán retribuidos en la medida de su esfuerzo. Nada más lejos de la realidad. Un operador de tacho ganó este mes unos 700 pesos devaluados y diez convertibles.  En total, unos 30 dólares mensuales.

¿A dónde va Cuba?, se preguntará el lector.

La respuesta nos la dio un obrero del basculador en el Antonio Guiteras cuando dijo a este cronista que aquella no una fábrica de hacer azúcar, sino de destruir hombres.




El amargo destino del azúcar en Cuba

(Foto La Demajagua)

LA HABANA, Cuba, abril, 173.203.82.38 -El Decreto No. 294, de fecha 29 de octubre, de 2011, dio nacimiento al Grupo Azucarero AZCUBA, que ha pasado a ocupar las funciones del extinguido Ministerio de la Industria Azucarera. Dicho grupo quedó constituido por 22 empresas, de ellas, 13 azucareras, distribuidas por todas las provincias del país, con la excepción de Pinar del Río y La Habana. Estas empresas tienen la responsabilidad de dirigir los 56 centrales azucareros que quedan activos.

Pero los malos resultados que se reportan en la actual zafra son una muestra de que los daños estructurales y de dirección, existentes en el desaparecido Ministerio del Azúcar, continúan presentes en el flamante grupo AZCUBA.

Cuatro meses después que se iniciaron los cortes de caña, en diciembre del pasado año, lo poco que se ha podido conocer es que, de acuerdo con lo pronosticado, en el mes de enero, por los dirigentes de AZCUBA, la producción de azúcar no marcha como esperaban.

Esta desfavorable situación es realmente alarmante, porque dos meses antes de que termine la zafra, todo apunta a que el plan de azúcar se cumplirá sólo en 85%. Esto es consecuencia de que las molidas no sobrepasan 78% de lo planeado, las toneladas de azúcar producidas rondan 73%, y los rendimientos industriales han estado por debajo de 0,18%.

Como  resultado de todos estos comportamientos negativos, se han dejado de producir 11 828 toneladas de azúcar.

Por otro lado, debido a los atrasos en la arrancada de algunos centrales, se han dejado de moler algo más de un millón de toneladas de caña. Todo ello ha provocado un atraso de 13 días en la producción.

Existen problemas operacionales en casi todos los 46 centrales que están involucrados en la actual zafra, lo que se refleja en los incumplimientos de entrega de la caña a tiempo y en las normas de molida diaria.

Incide igualmente tal ineficacia en los bajos rendimientos, y, por consiguiente, en los altos costos para producir una tonelada de azúcar.

Se esperaba que el tiro directo de la caña cercana al central se tradujera en mayores cantidades de azúcar producida, pero los resultados son totalmente adversos, debido a que esta caña llega con un alto índice de materias extrañas, principalmente cogollo, paja  y tierra.

Hay provincias que reportan hasta 25% de materias extrañas, lo cual provoca grandes pérdidas, porque se muele más cañas, se gasta más energía, pero el pago por la tonelada de caña no se corresponde con la calidad de ésta.

Los salarios no tienen una adecuada respuesta productiva, debido a que el azúcar que se produce no compensa los gastos del proceso fabril, por la alarmante disminución de los rendimientos.

Con la entrega directa de la caña a los centrales, se decidió eliminar una gran parte de los Centros de Acopios. Pero el mal trabajo de los operadores de combinadas cañeras, que no cumplen con las normas de entrega de la caña limpia, provoca un  aumento de materias extrañas que perjudica la producción azucarera. Esto cobra mayor notoriedad en las provincias de Mayabeque, Las  Tunas y Guantánamo, las cuales reportan los peores resultados en la actual zafra.

La mayoría de los que están en plena zafra, tienen serios atrasos en el cumplimiento de su plan de azúcar, razón por lo cual tendrán que aprovechar al máximo el mes de abril, etapa de óptimos rendimientos de la sacarosa contenida en la caña.

De no lograrlo, la zafra se extendería hasta el lluvioso mes de mayo. Como la mayoría de los cañaverales están en terrenos bajos, el mal estado de los caminos y guardarrayas, y la falta de mantenimiento a puentes y alcantarillas, podría poner en peligro el cumplimiento del plan de azúcar fijado para el presente año.

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¿Zafra o sortilegio?

LA HABANA, Cuba, abril, 173.203.82.38Ya en el artículo que intitulé “Hablando de la zafra azucarera 2012”, publicado por Cubanet el pasado 17 de enero, traté de brindar los principales elementos que el régimen castrista daba a conocer sobre la preparación y supuesto éxito que tendría la presente contienda azucarera. Hoy pretendo dar una síntesis de los hechos que han marcado esta zafra, los que han sido abordados por el gobierno de los hermanos Castro de manera triunfalista, con el propósito de edulcorar al pueblo.

–                El 18 de noviembre del 2011, el periódico Granma informaba la importancia de la producción de azúcar para la exportación, y señalaba que estaban creadas las condiciones reales de la contienda 2011-2012, a cuyo efecto se disponía del 98% de los recursos importados y el 96% de los nacionales; sólo faltaba un 2% que no afectaría la campaña.

–                El 24 de noviembre los medios televisivos cubanos significaban en la “Mesa Redonda”, que todo estaba listo para iniciar en diciembre los cortes y la molida de la caña de azúcar.

El pasado 4 de febrero, José Ramón Machado Ventura, segundo en todo del régimen, de visita en la Perla del Sur, expresó ante la prensa oficialista: “Cienfuegos y Sancti Spíritus están cumpliendo con el programa de la zafra azucarera, el resto de las provincias del país, no lo están haciendo” (sic). Con estas palabras el gobernante totalitario dio inicio al cerco informativo ante las negligencias  e ineficiencias  de los dirigentes del sector, que determinaron que el órgano oficial del Partido, durante seis meses, dedicara al tema apenas una decena de artículos.

De esta manera la prensa totalitaria, como quien no quiere que se sepa el final de la zafra, dedicó una parte de sus espacios a otros asuntos, y en el peor de los casos, a la publicación de las “reflexiones” del ex líder retirado, dejando poco para los lectores interesados en los problemas económicos del país.

Por esa razón, tomé previsiones y recopilé algunas informaciones zafreras que le permitan al pueblo conocer dónde las cosas andan bien, regular o mal, de modo que pueda sacar sus propias conclusiones. Algunos ejemplos:

– En el central Paquito Rosales, del municipio de San Luis, Santiago de Cuba, se garantiza el 0,05% adicional de rendimiento por la remodelación del área del basculador con una mesa alimentadora que mejora la extracción, calidad del jugo y disminuye las roturas.

– El coloso azucarero Antonio Guiteras, de Puerto Padre, Las Tunas, mayor productor cubano, no ha cumplido con éxito las 115 jornadas de molienda que le fueron planificadas, por atrasos en el suministro de caña.

– En el central Cristino Naranjo, de Holguín, durante casi toda la campaña se evidencia falta de cohesión entre productores-cosecheros, ingenio y transportistas.

– En los centrales Héctor Molina, Piti Fajardo y Boris Luis Santa Coloma, pertenecientes a la provincia de Mayabeque, se reiteran afectaciones por excesos de más del 20% de materias extrañas, deficiencias en las reparaciones, atrasos sustanciales en las jornadas de molida, descenso de la productividad de los hombre y equipos mecanizados con más del 20% del tiempo total perdido por roturas, cortes de cepas viejas hasta de 20 meses en fase de deterioro, así  como problemas de cuadros en puestos claves de dirección.

Aun cuando los tecnócratas del nuevo grupo azucareros, en su Sala Central o Puesto de Mando, no divulgan cifras claras ni informan mucho sobre la marcha final de la actual zafra, la prensa del régimen, en su último parte, refirió el cumplimiento del plan de azúcar al 85%, la caña molida planificada apenas rebasa el 78%, el azúcar producido es sólo el 73% del planificado porque la molida de los ingenios no sobrepasa el 68% de su capacidad, el rendimiento industrial es inferior al 0,18%, lo que implica dejar de producir más de 11 mil toneladas de azúcar.

Todos estos resultados negativos se derivan de la arrancada tardía de algunos centrales, incumplimientos de la norma potencial (dejando de moler cerca de un millón de toneladas de caña, que representan cerca de 106 mil toneladas de azúcar), altos índice de roturas presentados en las combinadas cañeras, deterioro de la actividad ferroviaria, inestabilidad en las molidas por problemas técnicos en las calderas, etcétera.

En resumen, no se conoce cuánto se ha producido y exportado, ni qué ingresos se han obtenido. Todo queda bajo el enigma de una zafra socialista cubana de sortilegio, arrastrada por la ineficiencia del sistema, su falta de transparencia informativa, responsabilidad y sentido de pertenencia.




Comenzó la zafra azucarera 2011-2012

LA HABANA, Cuba, diciembre, 173.203.82.38 -Con el comienzo de la molida en los centrales Argeo Martínez, en la provincia de Guantánamo, y Jesús Rabí, en la de Matanzas, el 1 de diciembre, se inició  la Zafra Azucarera 2011-2012.  El monto de azúcar a producir será superior  en un 20,0% a la zafra anterior, según informaciones oficiales. Por ello podría estimarse que alcanzará alrededor de 1,5 millón de toneladas de azúcar, posiblemente similar a la de 1909 de 1,56 millón de toneladas, cuando Cuba tenía una población cercana a 2,1 millones de habitantes, 5 veces menos que la actual de 11,2 millones.

La producción azucarera de este año se llevará a cabo en el contexto de una reorganización de la estructura administrativa y de dirección de la industria. El  Ministerio del Azúcar (MINAZ) desapareció, sustituido por un Grupo Empresarial llamado AZCUBA, que fundamentalmente a través de empresas provinciales dirigirá la producción  azucarera y de derivados.   Ahora de los 156 centrales que había a principios de los años 1990, sólo se mantendrán activos 56, de los cuales 46 molerán en la presente zafra.

Los recursos importados para hacer la zafra habían llegado en un 98,0% al cierre de octubre pasado, de acuerdo con  informaciones brindadas por funcionarios de AZCUBA. En la mayor parte del país se ha contado con un excelente régimen de lluvias, favorecedor de los retoños y las cañas sembradas. No obstante, en esta oportunidad se espera un rendimiento de 37 toneladas por hectárea, 4,5 más que en la Zafra 2010-2011, pero todavía lejano de las 39 obtenidas como promedio en los 10 años anteriores a 1959. Si la comparación se realiza con respecto a los niveles promedios mundiales (71 tons/ha en 2009, de acuerdo a la FAO) la diferencia es sustancial e indicadora del nivel de ineficiencia que persiste en la agricultura cañera de la otrora azucarera del mundo.

En cuanto a la mecanización se piensa que el 98,0% de la caña se cortará de forma mecanizada a lo que contribuirá la compra de máquinas brasileñas, que fueron probadas en el Central Jesús Rabí el pasado año con buenos resultados.  También se han realizado modificaciones tecnológicas en las Combinadas KTP fabricadas en Holguín, sobre todo en los sistemas de corte.  Sin embargo para que esos equipos funcionen correctamente mucho dependerá de que se haya realizado una preparación adecuada de los campos de caña, así como de que no haya muchas lluvias, obstaculizadoras del funcionamiento de los equipos.

Adicionalmente se intentará aumentar  el tiro de la caña directamente de los campos al basculador de los centrales para lograr una mejoría en la frescura de la materia prima y obtener un  mayor rendimiento de azúcar en el proceso de molida.  De igual forma se procurará acercar al 80,0% la utilización de las capacidades de los centrales; un salto considerable en relación con la reducción del tiempo perdido, que como promedio ha sido superior al 40,0% en los últimos años.  Por supuesto contra estos objetivos conspira el mal estado el transporte automotor y ferroviario disponible, así como las pésimas condiciones de los caminos y vías cañeras, desatendidos durante muchos años.

Al mismo tiempo, las condiciones de los ingenios no son las mejores.  La mayoría de los equipos son muy anticuados, con pésimo funcionamiento, proclives a roturas y pérdida de tiempo por ese motivo, todo lo cual deriva en rendimientos industriales muy bajos, alejados incluso de los parámetros logrados antes de 1959.  Las plantaciones están en  muy malas condiciones, a tal extremo de que los planes de AZCUBA establecen para 2015 un rendimiento de 45 ton/há, bien distantes aun de los parámetros medios internacionales.

Este panorama resulta desafortunado, cuando los precios del mercado mundial del azúcar mantienen cotizaciones superiores a los 20 centavos por libra, además de los notables precios alcanzados por los derivados como el alcohol.  Debido a la difícil situación de la industria azucarera, Cuba está perdiendo esta oportunidad de ingresar cuantiosos recursos financieros. Indudablemente, la agroindustria cubana  tiene potencialidades para resurgir, pero necesita vastas inversiones a fin de modernizar  los centrales, crear una base de transportación eficiente y  fomentar plantaciones que permitan lograr altos rendimientos agrícolas. El problema está en que no se poseen recursos para efectuar los desembolsos generados por un programa de reconstrucción y modernización de la infraestructura azucarera de tales dimensiones, por lo que tendría que recurrirse a la inversión extranjera. Objetivo nada fácil de alcanzar debido a la carencia de credibilidad de la  economía cubana, en tiempos de crecientes dificultades internacionales.