1

Se disparan los casos de dengue en Cuba: 4776 en la última semana

Dengue, Cuba, Casos, MINSAP

MIAMI, Estados Unidos. —  El régimen cubano informó que durante la tercera semana de julio se reportaron 4 776 casos de dengue en todo el país, cifra superior a la registrada en la Isla durante el primer trimestre del año en curso.

La estadística se dio a conocer este jueves durante una reunión de la plana mayor de la dictadura cubana en la que también intervinieron autoridades del Ministerio de Salud Pública (MINSAP).

El ministro del sector, José Ángel Portal Miranda, indicó que en la tercera semana de julio se identificaron 23 758 casos febriles inespecíficos y se procesaron 10 590 muestras de IgM SUMA para diagnóstico de dengue, con una positividad de 45,1 por ciento, para un total de 4 776 casos reactivos.

Las estadísticas del MINSAP indican que el 66,1 por ciento de la focalidad se concentra en las provincias de La Habana, Santiago de Cuba, Holguín, Camagüey, Matanzas y Pinar del Río.

El encuentro estuvo encabezado por el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel y por el primer ministro Manuel Marrero Cruz. También estuvieron presentes expertos y científicos para temas de salud y el Grupo temporal de trabajo para la prevención y control del nuevo coronavirus.

De acuerdo con el portal Presidencia de Cuba, las autoridades señalaron que aunque “no es esta una epidemia tan severa como otras reportadas anteriormente, los números reclaman una mayor percepción de riesgo”. Asimismo, llamaron a la población y a las instituciones a “incrementar la detección y destrucción de los focos de mosquito” aedes aegypti, agente transmisor de la enfermedad.

Las autoridades del sector de la salud insistieron en que el país presenta una infraestructura para el control del dengue y recordaron que los principales escenarios para la atención médica son el consultorio o médico de familia, el policlínico y sus servicios de urgencias, así como los servicios de urgencia de los centros hospitalarios.

El doctor Reinol Fermín García Moreiro, viceministro del MINSAP, informó que para la hospitalización de pacientes con dengue el país cuenta con se 3 436 camas de hospitalización, divididas en 156 camas en unidades de Cuidados Intensivos, 554 en unidades de Vigilancia Intensiva y 2 726 en salas de cuidados convencionales. En ese sentido, aseguró que está previsto incrementar el número de camas si fuese necesario.

Reseña el sitio Presidencia de Cuba que en la reunión de este jueves Díaz-Canel “insistió en aplicar los protocolos para el dengue según la experiencia que se ha acumulado en el enfrentamiento a la COVID-19, así como garantizar la calidad del ingreso domiciliario, y, sobre todo, desarrollar una labor de prevención que se adelante a la aparición de casos”.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Epidemia de dengue en Cuba: el mosquito o la negligencia del castrismo

Dengue, Cuba

LAS TUNAS, Cuba. — El ministro de Salud Pública de Cuba (MINSAP) lo niega: no hay hospitales colapsados por casos de dengue en nuestro país, dice. Pero el peligro existe, es real. Brotes epidémicos generalizados por todo el territorio nacional pueden asolar a la población cubana en los próximos días si persiste la abulia administrativa, principal factor de riesgo de dengue en Cuba por falta de saneamiento comunitario.

Abulia es falta de voluntad o disminución de la energía, desgana, negligencia, pasividad. Los salideros de agua potable o albañal convirtiendo calles y caminos en charcas donde se acumula basura doméstica durante semanas por ineficientes políticas públicas, convirtiéndose en hospederos de mosquitos, es una escena abúlica reiterada de un extremo a otro del país, salvo en las zonas donde habita la clase política pudiente.

Pueblos y ciudades donde no funcionan debidamente los sistemas de acueductos y alcantarillados ni la recogida y manejo de desechos se han transformado en hospederos de plagas transmisoras de enfermedades, un escenario favorecido por el accionar negligente y pasivo de quienes tienen responsabilidad administrativa, que son las autoridades gubernamentales, encabezadas por el Partido Comunista de Cuba (PCC).

En su edición del pasado viernes, el Periódico 26, órgano del PCC en Las Tunas —provincia con transmisión de dengue en cuatro de sus ocho municipios—, publicó en primera plana un titular que afirma: Adoptan medidas para cortar la transmisión de dengue. Pero cuando usted pasa la página, en la sección Cartas, encuentra un título que dice “Aguas albañales vierten en la comunidad”, que encabeza una nota donde una vecina del reparto Santos, en el municipio de Las Tunas, se queja: “En mi apartamento no se puede usar el baño porque el agua sucia sale por la bañadera. Algunos vecinos y yo enfermamos de dengue”.

Los epidemiólogos lo saben: la acción idónea para identificar un factor de riesgo es el estudio de cohortes, que es una comparación de la frecuencia de una enfermedad entre dos poblaciones, una expuesta a riesgos mientras que la otra esta exenta de ellos. Se trata de una estudio caro, que lleva tiempo y que es, además, innecesario, pues los epidemiólogos conocen bien los estratos sociales y las zonas residenciales en las que se reportan mayores casos de dengue en Cuba, que es la mayor parte del archipiélago donde no hay turistas extranjeros ni empresarios ni dirigentes.

Pueblos y ciudades donde no funcionan debidamente los sistemas de acueductos y alcantarillados ni la recogida y manejo de desechos se han transformado en hospederos de plagas transmisoras de enfermedades (Fotos del autor)

El sistema de alcantarillado de la ciudad de Puerto Padre data de 1917. Las autoridades municipales de entonces consiguieron que la empresa estadounidense propietaria del central Delicias lo instalara. Sin embargo, hoy recibe una carga muchísimo mayor que aquella para la que fue concebido, por lo que los salideros y mezclas de aguas cloacales con las provenientes de los salideros de agua potable son frecuentes, produciendo encharcamientos de aguas “limpias”, las idóneas para la reproducción del mosquito Aedes aegypti. Cabe señalar que esto no ocurre sólo en Puerto Padre, sino también en muchísimas otras ciudades cubanas.

La cantilena oficial es que “no hay recursos” para reparar las tuberías, y así aumentan los salideros y las charcas; que “no hay petróleo” para llevar la basura a los vertederos; que no hay insecticidas para fumigar; y, por supuesto, por culpa del “bloqueo yanqui”. Y entonces las autoridades envían inspectores para que impongan multas a las personas que no tienen sus casas todo lo bien ordenadas que deben estar, como para que no den hospedaje al “mosquito asesino”. Y convengamos que hoy la mayoría de los hogares cubanos no están todo lo ordenados que en otro tiempo los tuvimos, porque hoy en Cuba, más que el orden, se impone la supervivencia, lo que no constituye justificación ética, pero sí estado de necesidad jurídica.

De continuar así el estado de inercia en el saneamiento, optando la administración pública por la coerción al ciudadano mediante multas, habrá enfermos de dengue colapsando hospitales más de lo que hoy están. Entonces, el ministro de Salud Pública no podrá negarlo; y habrá fallecidos ensanchando los cementerios todavía más. Pero no se culpe solamente a los vecinos por tener sus casas y patios cuales albergues del Aedes aegypti —como si el “mosquito asesino” se encontrara en reclusión domiciliaria y no pudiera volar a los espacios públicos—, culpen también a quienes, como personas llevando la abulia en sí mismos, teniendo responsabilidades públicas ineludibles, han llevado a toda una nación al estado de marasmo, entiéndase de abandono.

ARTÍCULO DE OPINIÓN
Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no necesariamente representan la opinión de CubaNet.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Alarmante situación del dengue en Holguín: “Esto llegó para quedarse”

Holguín; Dengue; Cuba;

(Foto: Cortesía de la autora)

SANTIAGO DE CUBA. – La situación epidemiológica en la provincia Holguín ha alcanzado unos niveles alarmantes según declaran muy angustiados sus ciudadanos. La epidemia del dengue vuelve a ser protagonista en esta nueva escalada viral.

Desde hace seis meses han incrementado los casos positivos de dengue y han fallecido varias personas a causa del dengue hemorrágico, dijo a CubaNet un inspector de higiene y epidemiología de la provincia Holguín que prefirió el anonimato por temor a represalias.

“Conozco de más de cuatro casos de personas fallecidas, pero el Gobierno no informa al respecto”, aseguró la fuente.

Refiere que en el mismo municipio de Holguín han habilitado otros centros porque el hospital principal Clínico Quirúrgico Lucía Iñiguez no da abasto.

“Ahora están ingresando a los casos febriles con sospecha de dengue y los positivos en los politécnicos”, confirma.

En Gibara, Holguín, Yilennis Aguilera, vecina de Bernabé Varona, confirmó a CubaNet que en su barrio hay actualmente más de 20 casos con el virus.

“Esta epidemia llegó para quedarse, hace más de una semana murió una jovencita de 16 añitos, esto no hay quien lo pare. Yo ahora mismo estoy en el cuerpo de guardia del hospital ‘Gustavo Aldereguía Lima’ con mi esposo que tiene síntomas de dengue. Estuve horas en la parada esperando un coche para llegar aquí (transporte de tracción animal)”, lamentó.

(Foto: Cortesía de la autora)

Yilennis también explicó que la Empresa de Servicios Comunales recoge la basura en su comunidad una vez por mes. Y aunque los vecinos hacen limpieza constante para paliar la acumulación de desechos, no es suficiente. También cuestiona el trabajo de Salud Pública y la campaña anti vectorial en general, porque los médicos no realizan la pesquisa en el terreno para detectar casos con el virus.

“La gente prefiere quedarse en su casa, por eso son los problemas y las complicaciones. Pero la culpa no es de la gente, la culpa es del MINSAP y del Gobierno, que no garantiza las condiciones en los hospitales para dar una atención adecuada a los pacientes”, afirmó.

“Solo está funcionando el hospital principal ‘Gustavo Aldereguía Lima’ y el Psiquiátrico de aquí, pero ya se llenaron. Entonces están remitiendo para los municipios Holguín, Cacocum y hasta para la provincia Las Tunas.”

“En el caso de mi esposo Arsenio Osvaldo Cruz, la atención ha sido pésima. Nos dijeron aquí en el hospital ‘Gustavo Aldereguía Lima’ que no hay capacidad para dejarlo ingresado, que se tenía que ir para el municipio Holguín, aunque allí estaría en un pasillo, en el piso, porque tampoco había cama. Me dijeron que las plaquetas estaban bajas, pero no me entregaron los resultados de los análisis ni nada. Ni siquiera una receta de Paracetamol me dieron, porque dice el médico que está en falta. Yo estoy aterrada con lo que le suceda a mi esposo que además tiene insuficiencia renal”, indicó Yilennis entre lágrimas.

Recibe la información de Cubanet en tu teléfono a través de Telegram o WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 498 0236 y suscríbete a nuestro Boletín dando click aquí.




Procesadas 22 personas por delito de propagación de epidemia en Holguín

Holguín; Dengue;

Holguín
Fumigador en el patio de una casa (Foto del autor)

HOLGUÍN, Cuba. – La Fiscalía Provincial de Holguín procesó a 22 personas en 11 denuncias por el delito de propagación de epidemia.

De acuerdo a una información de la institución, las causas que con mayor frecuencia lo han motivado son la negativa a permitir la fumigación de la vivienda o no esperar el tiempo necesario para proceder a abrir una vez efectuada la misma, la resistencia a cumplir las indicaciones ante la detención de un foco de mosquitos, oponerse a las labores de higienización ante condiciones de insalubridad y negarse al ingreso hospitalario ante la presencia de síntomas de enfermedad transmitida por el vector.

La nota precisa que han resultado procesadas tres personas al realizar actos de agresión física o intimidatorios contra operarios, funcionarios y otras personas vinculadas a la campaña antivectorial.

En el mes de septiembre se produjeron cinco de estos hechos que requirieron la formulación de dos denuncias en el municipio de Holguín y una en los municipios “Rafael Freyre”, Moa y Banes.

Como resultado de lo anterior, se han aplicado en el año multas administrativas a ocho personas en cuantía que oscilan entre 200 y dos mil pesos en moneda nacional.

Asimismo, los tribunales de Holguín han impuesto una sanción de trabajo correccional sin internamiento, una de limitación de libertad y una multa. Seis denuncias se encuentran aún en fase investigativa.

El delito por propagación de epidemias se reconoce en el Título 3, Capítulo 5, Artículo 187 del Código Penal de Cuba.

A inicios de este mes el régimen cubano amenazó con aplicar multas e incluso penas de prisión a quienes incumplan normas básicas para evitar la propagación de enfermedades contagiosas, en un momento en el que se observa un alto número de casos de dengue en la isla.

No solucionar un escape de agua en la vivienda, verter escombros en la vía pública o transportar basura o animales muertos de forma antihigiénica serán acciones perseguidas por las autoridades, que impondrán multas de entre 50 y 1000 pesos cubanos (entre 2 y 40 dólares), anunció la Fiscalía cubana en un comunicado divulgado por medios estatales.

También amenazó con sanciones económicas o penas de hasta un año de cárcel contempladas en la ley para delitos de propagación de epidemias en diversos casos, desde ciudadanos que oculten enfermedades contagiosas o se nieguen a recibir atención médica hasta funcionarios que cometan irregularidades en los trabajos de prevención y fumigación.

El órgano jurídico estatal reconoció haber detectado numerosas irregularidades en este ámbito, como la falsificación de documentos sobre inspecciones y fumigaciones que nunca se llevaron a cabo, o la comercialización ilícita de productos recuperados de la basura.

Además se clausurarán los locales e instalaciones que incumplan normas sanitarias, se paralizarán servicios y construcciones “que no reúnan las condiciones higiénico-sanitarias” adecuadas y se impondrán medidas de aislamiento, cuarentena, ingreso hospitalario en los casos necesarios, según el documento.

Según los datos oficiales más recientes (agosto) en Cuba solo hubo 1 000 casos de dengue en lo que va de año y ningún fallecimiento, si bien se da por hecho que el número de afectados es mucho mayor y medios independientes dan cuenta incluso de varias muertes.

Como complemento a las medidas de prevención, científicos cubanos trabajan en colaboración con expertos de otros países para neutralizar al mosquito transmisor aedes aegypti, con métodos como desde la bacteria wolbachia, la esterilización de ejemplares machos o la cría de peces “guppies” que se alimentan de estos zancudos.

Recibe la información de Cubanet en tu teléfono a través de Telegram o WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 498 0236 y suscríbete a nuestro Boletín dando click aquí.




Empeora situación epidemiológica en Santiago de Cuba

Santiago de Cuba;

Funcionarios de la Campaña Antivectorial (Foto del autor)

SANTIAGO DE CUBA, Cuba. – Las estadísticas en torno a la proliferación de arbovirosis en Santiago de Cuba está a punto de alcanzar  dimensiones epidémicas. Además, poco se ha hecho para mitigar los riesgos asociados con el mosquito Aedes Aegypti, transmisor del Dengue y el Zika.

Según detalló ante la prensa oficial el vicepresidente del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología, doctor Gonzalo Urgellés, el incremento de los focos de mosquitos es hoy uno de los mayores problemas que enfrenta el sistema de salud en la región.

“El aumento de los focos plantea un reto. De los nueve municipios, Palma Soriano es el más preocupante, teniendo todas sus áreas de salud en vigilancia epidemiológica por dengue. Y Santiago de Cuba, San Luis y Songo-La Maya están en riesgo de transmisión (…) Para afrontar esta problemática trabajan mancomunadamente todos los organismos y estructuras del Partido y del Gobierno”, dijo el doctor Urgellés.

Y explicó: “El sistema de salud está actuando en la vigilancia y búsqueda de casos febriles. Una vez detectados, se ingresan en los hospitales de campaña”.

Sin embargo, varios residentes afirman que no se hace un buen trabajo en la lucha contra los mosquitos  y que cada año se percibe un aumento en los casos de dengue y zika.

Adoración Salinas, vecina del reparto Micro 8, se quejó a CubaNet de las deficientes acciones por parte de las  entidades gubernamentales ante el reporte de varios casos de dengue en su comunidad.

“Aquí ha habido algunos incidentes de dengue en lo que va de año. Cuando detectaron el primer caso, venían casi todos los días a fumigar las casas los de la Campaña Anti vectorial, pero después de una semana, se olvidaron y todo quedó igual. Cuando vinieron los demás casos, el alboroto también fue por unos días. Ahora todo está lleno de herbazales y basureros, no se ha seguido fumigando como debe ser, solo vienen una vez al mes y no llegan a todas las casas porque dicen que el petróleo no les alcanza”, refirió Salinas.

Entretanto, Meybel, residente del reparto Altamira, aseguró a este diario que en su barriada  multan a las personas que  tienen focos de mosquitos en sus viviendas, pero Salud Pública no ha entregado ningún tipo de adulticida, solo fumigan una vez al mes y únicamente en las viviendas próximas a la carretera.

Funcionarios de la Campaña Antivectorial (Foto del autor)

“Hace casi un mes que en mi casa no fumigan, porque vivo en un patio. Solo fumigan  en las casas pegadas a la carretera y no entran a los interiores, que es donde más mosquitos hay. Sin embargo, después vienen a revisar los depósitos de agua y cuando encuentran larvas, te clavan una multa de 50 pesos, pero no se acuerdan de fumigar y tampoco de dar productos para echarle al agua. Hay que conseguirlos por la izquierda. Eso sin contar con que uno no tiene las condiciones adecuadas para almacenar el agua y lo hacemos donde podemos. Yo tengo tres tangues y como  no te venden tapas, están tapados con un zinc viejo, hasta que encuentre una tapa. Con los tanques mal tapados y  la falta de químicos para el agua, claro que tiene que haber criaderos de mosquitos”.

“Lo de ellos es poner multas y más multas, pero nada solucionan”, lamentó la joven santiaguera, mientras mostraba el recibo de la última multa que le habían impuesto y que se niega a pagar.

Multa (Foto del autor)

Meybel aseguró que algunos  trabajadores de la Campaña Anti vectorial “estafan a la gente con lo de las multas”.

“Cuando vienen los de la campaña, hay que estar a cuatro ojos con ellos, se aprovechan para echarte larvas en los tanques cuando uno se descuida y así te clavan la multa y eso les sube los salarios. A mi vecina le pasó. Vinieron cuando estaba sola su mamá  y le echaron una  larva dentro de un tanque, y después le pusieron una multa.  ¿Cómo se explica que hubiera una sola larva y no muchas cuando el mosquito pone huevos?”

Por otro lado, un trabajador de la Campaña Anti vectorial que reclamó el anonimato, explicó: “En estos momentos estamos trabajando sin recursos, la gente nos pide que les demos abate, pero no lo hay, y cuando vamos a fumigar tenemos que hacer pocas casas porque el petróleo no alcanza.  Dicen que van a dejar de fumigar y solo van a dar adulticidas.  Quieren que la población done tanques para criar  peces para controlar las larvas. También quieren criar peces en las cisternas de las casas. Es una idea loca, porque  la mayoría de las personas no quieren tener peces en las cisternas. ¿Cómo van a usar esa agua para bañarse, cocinar y fregar?  Y con lo de la donación de tanques, imagínate, un tanque usado puede costar 10 CUC, no creo que alguien vaya a regalarlo”.

Tampoco se soluciona en Santiago de Cuba el problema de los salideros y los basurales, que se esparcen por la ciudad debido a la poca eficacia de la Empresa de Servicios Comunales y de Aguas Santiago.

El doctor Luis Ricardo Manet Lahera, director del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología, se refirió a esa situación en un reciente artículo publicado por el periódico Sierra Maestra, donde alertaban de los recientes aumentos de focos, aunque sin dar cifras, con el secretismo habitual.

“Santiago de Cuba tiene una situación compleja en el control del dengue, teniendo en cuenta el incremento de casos sospechosos y de infestación que en algunas zonas se hallan por encima del valor permitido, que es un 0.05. La provincia tiene transmisión activa de dengue, sobre todo en Palma Soriano, además de que en el municipio cabecera también se manifiesta un alto riesgo”, dijo el doctor Manet.

Explicó Manet: “Hasta el momento la provincia está siendo golpeada por el virus del dengue tipo 1 (DENV-1), pero en otras naciones del área prolifera el DENV-2. Esto supondría que si comienza a circular aquí este serotipo, aumentarían los casos de dengue grave en personas que hayan padecido DENV-1. Por ello, la urgencia de controlar al vector, que ya entró en la etapa de mayor reproducción”.

Recibe la información de Cubanet en tu teléfono a través de Telegram o WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 498 0236 y suscríbete a nuestro Boletín dando click aquí.




Cuba tiene que estar maldita

cuba pobreza higiene desesperanza miseria caracol africano enfermedades plagas
Cuba tiene que estar maldita (EFE)

LA HABANA, Cuba. – Lucía llega a su casa cargada con cuatro mazos de lechuga, una inversión de 40 pesos. También trae habichuelas, zanahorias y un manojo de acelgas, el menos triste que pudo encontrar. Apenas entra en su cocina descarga los bultos, corta los tallos de las hortalizas y las sumerge en un cubo de agua, comprado expresamente para tal función. Durante media hora esas bondades de la tierra que cada día son más caras y difíciles de conseguir, se hidratan hasta recuperar el verdor casi perdido en las tarimas del agro, castigadas por las altas temperaturas y el grosero manipuleo de los empleados.

Con parsimonia las retira del cubo y procede a seleccionar las hojas más sanas, en una labor de meticulosa limpieza cuyo propósito es desembarazarlas de la inmundicia visible y también de la imaginable: las caídas al suelo; el sudor de otras manos; la hediondez que se acumula en los cantones de madera del agromercado, donde los impresentables mazos se marchitan, disuadiendo a compradores menos tenaces que esta mujer diabética de 65 años, aquejada por problemas de colesterol.

Lucía creía que comprar vegetales en semejantes condiciones era el colmo de la miseria; pero las noticias sobre la propagación del caracol gigante africano (Achatina fulica) ha añadido una mezcla de indignación, angustia y asco a la obligada costumbre de adquirir sus vituallas en los pestilentes agros habaneros.

Ella, como el resto de los cubanos, culpa al negligente gobierno por haber permitido que una especie invasora y extremadamente peligrosa entrara a la Isla con el único fin de ser utilizada en prácticas religiosas de origen afrocubano. En un país sin fronteras, reconocido por el escrutinio a veces exagerado de las autoridades, el molusco solo pudo haberse introducido por vía aérea o marítima, ante las narices de los mismos agentes de Aduana que con tanto celo revisan el equipaje de comerciantes y opositores.

Al parecer no hay dinero suficiente con que adquirir la tecnología necesaria para detectar estos visitantes non gratos. Tal vez el funcionario de Aduana aceptó dinero a cambio de hacer la vista gorda, ignorando la amenaza que resultaría para la agricultura y la salud humana. Quizás el caracol hizo su viaje desde África en Valija Diplomática hasta las manos de un general supersticioso que quería hacerse un “trabajo” muy exclusivo.

Lo cierto es que el beneficiario de la contundente hechicería, sea quien sea, probablemente esté a salvo de las nefastas consecuencias que muy pronto comenzarán a experimentar los habitantes de un país insalubre y desprovisto hasta de los métodos para combatir al molusco. Ni la sal ni la cal abundan, y hay comunidades donde los vecinos están recogiendo caracoles africanos por cubetas. Un par de guantes de goma cuesta 3 CUC como mínimo; de modo que mucha gente hace la recolección con las manos cubiertas por jabas de nylon, recurso improvisado que alberga un riesgo considerable.

No bastan las epidemias tropicales que azotan a la Isla todo el año. Tampoco son suficientes la pobreza, el envejecimiento poblacional y la represión. Ahora nos imponen convivir también con una plaga que destruye los ecosistemas y transmite nada menos que la Meningoencefalitis, una enfermedad letal que se creía erradicada por las campañas de vacunación.

No es mal suficiente, al parecer, que las religiones afrocubanas inunden las esquinas de vísceras y animales muertos, confiriendo a La Habana un ambiente nauseabundo y bárbaro. En esta ciudad que la obliga a respirar a medias para no tragarse el mal olor, Lucía se ha visto precisada a incorporar a su lista de gastos varias botellas de vinagre blanco, que actúa como un poderoso desinfectante antibacteriano. Agrega un chorro a una cazuela con un litro de agua y en ella sumerge las verduras ya lavadas y vueltas a lavar, porque al mirarlas no puede evitar figurarse el rastro de baba mortal que el caracol deja a su paso.

Es todo un ritual que la exhausta mujer realiza cada día, concentrada en mantener a raya los infortunios que no tienen remedio. La Achatina fulica se ha extedido ya por doce provincias de Cuba y se han hallado ejemplares en casi todos los municipios de la capital. Aumentan las quejas y denuncias ante las instituciones de salud pública u otras entidades encargadas de velar por el saneamiento de la ciudad. Pero la alarma crece espoleada por el temor de que la población se enferme masivamente en medio de una grave escasez de medicamentos, y la insuficiente producción agrícola del país se vea aún más perjudicada.

Para Lucía, católica practicante, la amenaza del caracol gigante africano es un castigo de Dios a tanta herejía, dejadez y maldad. “Pobre Cuba atrapada entre el comunismo y el cambio climático, para que ahora nos toque también lidiar con esto”, se lamenta no sin ironía; mientras revisa las plantas de su pequeño patio, preguntándose si el fin del mundo empezará por una Isla semidestruida a merced de gobernantes necios.

Recibe la información de Cubanet en tu teléfono a través de Telegram o WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 498 0236 y suscríbete a nuestro Boletín dando click aquí.




Dengue en Puerto Padre: ¿Otra epidemia secreta?

Campaña de fumigación en Las Tunas

Campaña de fumigación en Las Tunas
Campaña de fumigación en Las Tunas (Foto Periódico 26)

MIAMI, Estados Unidos. – En 1997, en vísperas de Expo Caribe, del Festival del Caribe, del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, y del carnaval santiaguero, y velando por sobre todas las cosas por el turismo internacional, las autoridades de esa ciudad callaron los brotes de dengue hemorrágico durante semanas, alegando no querer crear “una situación de alarma” ni entre la población ni entre los visitantes. Al callar –léase mentirle, como de costumbre, al pueblo- propulsaron una epidemia de dengue hemorrágico que costó muchas vidas y una condena de ocho años de cárcel al médico disidente que denunció a la prensa exterior las circunstancias de aquella epidemia.

Liberado gracias a la presión internacional luego de cumplir dieciocho meses de confinamiento, y ya en exilio, el doctor Dessy Mendoza Rivero y yo colaboramos en la escritura de sus memorias sobre ese capítulo de la historia médica cubana. “Dengue: La epidemia secreta de Fidel Castro” se publicó en 2001 y cuenta con lujo de detalles la deshonestidad del régimen, el abuso represivo del poder y la crueldad de su sistema carcelario. Relata también el desastre de salud pública que existía entonces en la isla. De eso hace veinte años. El cuartico está igualito. O peor.

Lo que se vislumbra hoy en Puerto Padre viene anticipándose desde febrero 2016, cuando el director provincial de Salud en Las Tunas declaró que los niveles de infestación por concepto del Aedes Aegypti superaban los estándares permisibles que aseguran al individuo que no contraerá dengue. Hoy, el incremento de casos de dengue aún espera a que se le nombre por lo que es, y no por el ambiguo término “situación epidemiológica”. Dejen ya de manipular y ningunear al cubano: ¿Es esto una simple “situación” o es una epidemia en ciernes?

En Santiago, los rodeos oficiales ocultaron la peor realidad: una epidemia. En los hospitales, los diagnósticos se alteraban mientras el exceso de pacientes que desbordaba las salas de emergencia hacía que estas no dieran abasto. Médicos independientes, activistas a su vez de los derechos humanos, se lanzaron a documentar la verdad. En cuestión de semanas de subrepticia investigación, confirmaron lo inevitable: había epidemia de dengue hemorrágico en Santiago.

Sépase que hay cuatro tipos de dengue, y el hemorrágico es el más grave y potencialmente letal. De los otros tres, se salva el enfermo; del hemorrágico es más difícil. Casi siempre ocurre por agravamiento de un dengue de nivel menor, descuidado. Da fiebre altísima, fuertes dolores abdominales, convulsiones y hemorragias internas. Y sí: con frecuencia mata. Según el doctor Mendoza, es una muerte horrible.

En el Santiago de 1997 no se habló de epidemia, sino de gripe. Nada se indicó contra el uso de aspirinas –tradicional en un hogar cubano- para aliviar los síntomas de dicha afección menor. La aspirina disminuye la capacidad de coagulación en la sangre.  Está rotundamente contraindicado su uso si lo que le espera al enfermo son sangramientos abdominales que nada tienen que ver con una gripe.

Dicen que aquella epidemia –a la que al fin se le dio nombre– cobró 75 víctimas, el 10% de los 757 enfermos oficialmente reportados. Dessy Mendoza asegura en su libro que fueron muchos más los fallecidos.

En Puerto Padre, los directores de Salud Pública podrán seguir convocando a la ciudadanía a no crear “una situación de alarma por informaciones que no son las que emite el sistema nacional de Salud Pública a través de sus canales y del Estado”, mientras siguen hablando de meras “situaciones epidemiológicas”. Sin embargo, ¡ojo con las informaciones que emite ese sistema, los medios, y sobre todo, el Estado cubano, corrupto, indolente, totalitario! Los antecedentes indican todo lo contrario: lo que dicen bien puede ser otra gran mentira.

De lo que sí no hay duda es que los residentes de Puerto Padre deben suspender hoy mismo el consumo de aspirinas para lo que les parecerán síntomas de gripe, que son muy similares. Precaver para no tener que lamentar, asumir que les ha picado un Aedes Aegypti y correr al médico o al hospital más cercano. La salud –la vida misma- depende de cada uno de ustedes. Los menores y los ancianos peligran más.

Y que San Juan Bautista, santo patrón de los que sufren convulsiones –uno de los síntomas de esta seria enfermedad-, ampare a los cubanos, especialmente a los tuneros, en este, su día.




Guantánamo: Sin agua pero con zika, dengue y mucha basura

Por estos días abundan estos carteles en la ciudad (Archivo)

GUANTÁNAMO.- La ciudad de Guantánamo cumplió este sábado 24 de marzo más de 48 horas sin servicio de agua

La situación perjudica a casi toda la capital provincial y comenzó el pasado miércoles.

Aunque los dirigentes de la Empresa de Acueductos y Alcantarillado de la provincia informaron mediante la emisora provincial de radio CMKS que el servicio sería restablecido en 48 horas, al mediodía de este sábado todavía el servicio no se había restablecido.

Hoteles y centros gastronómicos emblemáticos de la ciudad han tenido que cerrar sus puertas o limitar extraordinariamente sus ofertas aunque la situación también perjudica a negocios similares propiedad de los particulares que no hayan tenido la precaución de crear reservas de agua potable.

Ayer viernes 23 de marzo los hoteles Martí y Brasil, el restaurante Venus y el bar restaurante 1870, situados en el mismo centro de la ciudad, vieron constreñidas sus ofertas a la venta de cerveza embotellada. En los hoteles Guantánamo y Martí y en el bar restaurante 1870, no había hielo para preparar tragos de ron o de whisky. Por tal razón los empleados se vieron obligados a servir esas bebidas en vasos plásticos desechables.

Según refirió a CubaNet un empleado del hotel Guantánamo a condición de que no reveláramos su identidad, ayer viernes los peloteros de los equipos Orientales y Centrales, que participan en la Serie Especial de Béisbol y jugaron por la noche en el estadio Nguyen Van Troi de esta ciudad, se vieron obligados a hacerlo sin poder bañarse.

La calidad del agua que los guantanameros reciben por las redes deja mucho que desear porque la ciudad, que según aseguran los medios oficialistas es la sexta más poblada del país, carece de las plantas potabilizadoras que necesita, mucho menos de un sistema de acueductos y alcantarillado moderno y eficaz. Por esa razón muchos guantanameros continúan recibiendo el agua mediante camiones cisternas. Estos vehículos la acopian en centros de abastecimiento que a su vez la reciben directamente de los ríos que circundan la ciudad, todos ellos con un alto nivel de contaminación.

A pesar de la gravedad del asunto, la edición impresa del periódico Venceremos —órgano oficial del Comité Provincial del Partido Comunista— correspondiente a este viernes y que es la que mayor difusión tiene entre la ciudadanía, nada informó al respecto.

Desgraciadamente estos hechos se reiteran demasiado y contrastan con los insistentes pedidos de las autoridades sanitarias para que la población mantenga la higiene personal y la limpieza en sus viviendas y zonas aledañas.

En el Reparto Pastorita, situado al noroeste de la ciudad y donde reside este reportero, desde el pasado lunes 20 de marzo no pasaba el vehículo recolector de la basura. Algo similar ocurre en otras zonas de Guantánamo donde no es raro ver grandes cantidades de basura amontonados en las calles o fuera de los depósitos desbordados debido a la tardanza para vaciarlos.

Mientras tanto, el riesgo de padecer dengue o zika aumenta ante la llegada inminente del período de las lluvias, según declaró al citado medio oficialista Eduardo Sánchez Lara, director provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología en la provincia.

Según el dirigente, el índice actual de infestación promedio en el territorio es de 0,23, superior en 0,18 puntos al que se considera permisible (0,05). La capital provincial tiene un índice de infestación de 0,46, Caimanera tiene uno de 0,30 y Manuel Tames 0,14. En cuanto a Guantánamo las zonas ubicadas en el centro y el sur de la ciudad son las de mayor peligro pues en ellas han sido detectados varios casos de zika.

Desde hace varios meses Guantánamo se ha mantenido bajo el acoso de los altos índices de dengue y la presencia del zika, lo que ha obligado a las autoridades sanitarias a convertir en hospitales aulas y otros locales de los centros de estudios cercanos al hospital provincial, para poder atender correctamente a los enfermos, muchos de los cuales se niegan a presentarse ante el médico debido a las pocas condiciones que presentan esos establecimientos, siendo precisamente esa conducta una de las causas de propagación de ambas enfermedades.




Conviviendo con los mosquitos

Soldado fumigando en Cuba (Foto: caribbean360.com)

LAS TUNAS, Cuba.- El ministro de Salud Pública, Roberto Morales Ojeda, de visita el pasado jueves en el hospital Guillermo Domínguez de en esta provincia, a propósito de los riesgos epidemiológicos que corre el municipio Puerto Padre y Cuba toda dijo: “No se nos puede generar a nosotros ningún brote epidémico ni de enfermedades de transmisión digestiva, ni de enfermedades transmitidas por mosquitos”.

Según el ministro Morales Ojeda, la única forma de evitar las epidemias es adelantándose a estas con las medidas de prevención indicadas por la Defensa Civil y el propio ministerio de Salud Pública.

Entrevistada por periodistas de medios locales oficiales, la directora municipal de Higiene y Epidemiología, doctora Vivian Santana González, dijo que en el caso del municipio de Puerto Padre, al incremento que ya había antes del paso del huracán Irma, cuando “ya teníamos un número de casos” (no especificó cuántos), ahora se han incrementado.

Según la doctora Santana González, después del ciclón “se nos ha duplicado la cifra de focos” de vectores así como “un grupo de personas enfermas, sospechosas, dígase zika, dígase dengue.”

En la última planta del hospital Guillermo Domínguez, en la Sala C-4, se mantienen ingresadas y aisladas “un grupo de personas”, bajo mosquiteros; de las que las autoridades no han revelado el número, ni de los que sólo son sospechosos de haber contraído la enfermedad, ni de los que han resultado positivos luego de los exámenes especializados, que sólo se hacen en el Instituto de Medicina Tropical en La Habana.

La Directora de Higiene y Epidemiología en Puerto Padre explicó a través de la radio que “tenemos focos activos” a los que diariamente personal médico están visitando “casa por casa buscando las personas enfermas,” pues, la única forma de cortar “una posible transmisión es atacando el vector”.

(Foto: Alberto Méndez)

Los vectores, el mosquito Aedes aegypti y Aedes albopictus, este último vector secundario —pero ojo, proviene de Asia, continente bien representado por sus viajeros y cargas en puertos y aeropuertos cubanos—, si bien es posible menguarlos eliminando sus hospederos, cuando se llega a un punto como el que nos encontramos hoy, con un incremento en toda la costa norte como consecuencia de las condiciones epidemiológicas y climatológicas adversas, ya no es posible eliminarlo a corto plazo sólo atacando su hábitat, sino atacándolo dentro de su hábitat, coinciden especialistas.

Esto es, primeramente hostilizando los mosquitos con repelentes personales para evitar las picaduras, algo casi imposible para los cubanos pues, en las TRD (Tiendas Recaudadoras de Divisas), el repelente que menos cuesta, un frasco diminuto, vale un CUC; 25 pesos, impagables para el salario no de un obrero, sino también de un profesional sin afectar otros gastos impostergables.

Las aplicaciones de insecticidas en las viviendas y sus alrededores, coincidiendo con las etapas de vida de los vectores, a este extremo de riesgo, sería la campaña más eficaz para erradicar los mosquitos transmisores de dengue, zika y chikunguña.

Pero una fumigación a esa escala específica sólo se realiza donde ya han detectado la presencia de los mosquitos Aedes y no de forma preventiva en todos los asientos poblaciones, en los que la acumulación de toda suerte de desperdicios y aguas estancadas, por deficientes, o inexistentes sistemas de acueducto, alcantarillas, y servicios comunales, los hacen potenciales criaderos de transmisores de epidemias.

“Vamos a recibir en el municipio un carro de alto rendimiento (el carro del humo) para hacer una fumigación extradomiciliaria en la medida que avance la limpieza de las calles y las reparaciones,” anunció a la población por la emisora de radio local la Directora municipal de Higiene.

Pero no parecen tan sencillas las reparaciones en las calles. En la calle Juan Gualberto Gómez, en Puerto Padre, existen salideros de aguas que por momentos transforman la vía pública en riachuelos, y ante esta situación, una vecina hizo la pertinente denuncia vía telefónica al gobierno municipal (Poder Popular), de donde indicaron a la denunciante llamar a Higiene y Epidemiología, llamada que hizo la señora, pero de esa institución de Salud, le sugirieron que llamara “al Poder Popular”.

Calle Juan Gualberto Gómez (Foto: Alberto Méndez Castelló)

Son tantos los mosquitos, vectores o no vectores llegados de las marismas, que esperando el “carro de alto rendimiento” y su humareda, que nos recuerda el humear de una hornilla de keroseno cuasi apagada, pensé que podíamos ahuyentar los mosquitos como lo hacían nuestros mayores en el campo cubano, sin humos tóxicos: haciendo arder bostas de vaca.

Pero luego caí en cuenta que esto era imposible, porque… ¿dónde conseguir tortas de estiércol de vaca, si los potreros son escasos y el ganado lejano como el carro del humo?

Con aguas encharcadas en las calles, ausencia de insecticidas, presencia de repelentes caros, conviviendo con mosquitos, y si cuando un ciudadano llama al “Poder Popular” de tal gobierno dicen: “llame a Higiene y Epidemiología”, y de esa entidad de Salud responden, llame al Gobierno, habría que preguntar al ministro de Salud Morales Ojeda cómo proceder cuando indicó: “No se nos puede generar a nosotros ningún brote epidémico ni de enfermedades de transmisión digestiva, ni de enfermedades transmitidas por mosquitos”.




Huéspedes letales en el hotel Bristol

edificio antiguo hotel bristol centro habana[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=guysM76xjSk[/youtube]