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¿Quiénes son los principales socios comerciales de Cuba?

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Barco entrando a la bahía de La Habana (EFE)

LA HABANA, Cuba. – La Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) ha publicado recientemente el acápite Sector Externo, correspondiente al Anuario Estadístico de Cuba 2018 (Edición 2019). En ese documento aparecen los 70 países con los cuales Cuba mantuvo un mayor intercambio de bienes y mercaderías durante el pasado año.

Los 20 primeros países, en orden descendente tomando en cuenta el monto del intercambio, son Venezuela, China, España, Canadá, México, Brasil, Rusia, Italia, Alemania, Francia, Vietnam, Argelia, Argentina, Holanda, Estados Unidos, Bélgica, Corea del Sur, Portugal, India y Colombia.

Los tres primeros en la lista, Venezuela, China y España, muestran una ventaja apreciable sobre el resto de las naciones, pues fueron las únicas que sobrepasaron los mil millones de pesos. El intercambio con Venezuela alcanzó los 3 mil 103 millones 825 mil pesos; con China fueron 2 mil millones 990 mil pesos; mientras que con España el monto se elevó hasta mil 390 millones 260 mil pesos.

Aquí cabe especificar que, no obstante conservar la cima en esta relación, resulta significativa la caída del intercambio con Venezuela si lo comparamos con lo acontecido en el año 2013. Durante ese año el intercambio con Caracas ascendió a 7 mil 67 millones 299 mil pesos, para un descenso del 56%. Evidentemente, se aprecia la merma en la factura petrolera que Venezuela suministra a Cuba.

Otros datos de interés muestran los avances de Rusia, Vietnam y Corea del Sur. En el caso del gigante euroasiático, que pasó del lugar 17 en 2013 al 7 en 2018,  resalta la estrategia del gobernante Vladimir Putin de reactivar los lazos con Cuba como parte de su geopolítica hacia América Latina. Por otra parte, Corea del Sur, que no aparecía entre los 20 primeros en 2013, ahora clasificó en el lugar 17, con un intercambio con la isla ascendente a 119 millones 613 mil pesos. En este sentido es de destacar —¡quién lo iba a decir si consideramos los estrechos lazos de amistad de los gobernantes cubanos con el camarada Kim Yong Un!— la pírrica cifra reportada como intercambio comercial con la empobrecida Corea del Norte, que solo llegó hasta los 675 mil pesos.

Cabría señalar igualmente los descensos en el comercio de Cuba con Panamá, Reino Unido y Ucrania. Los tres aparecían entre los veinte primeros en 2013, y ahora han abandonado esa condición. Con respecto a la última de esas naciones, es probable que las relaciones se hayan enfriado a raíz de la toma de partido de Cuba a favor de Rusia en el conflicto que Kiev mantuvo con Moscú debido a la anexión rusa de Crimea.

En el caso de Estados Unidos, el intercambio comercial en 2018 —basado fundamentalmente en las ventas de alimentos a Cuba— se ubicó en el lugar 15, con un monto de 271 millones 492 mil pesos. Sería conveniente que esas más de cincuenta naciones que quedaron por debajo de Washington, sin contar las que no aparecieron en esta lista, consideraran semejante evidencia a la hora de prestarse al circo castrista contra el “bloqueo” (embargo) de Estados Unidos.

En resumen, Cuba exportó bienes en 2018 por 2 mil 372 millones 779 mil pesos. Y sus importaciones fueron del monto de 11 mil 483 millones 653 mil pesos. Lo anterior arrojó un déficit comercial de 9 mil110 millones 874 mil pesos. Un déficit compensado con la actividad turística y la exportación de servicios, especialmente en la rama de la salud. De ahí el celo de las autoridades cubanas por el trabajo de sus médicos en el exterior.

De todas formas, sobresale el hecho de que desde hace 57 años, casi coincidiendo con el arribo de Fidel Castro al poder, las exportaciones cubanas de bienes no han podido respaldar las importaciones de la isla.

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¿De dónde saca el castrismo las cifras del “bloqueo”?

Llegada del crucero Adonia a La Habana, 2016 (EFE)

LA HABANA, Cuba.- Como cada año, los gobernantes cubanos se aprestan a montar el show en las Naciones Unidas acerca de los supuestos daños que le ha ocasionado a la isla  el “bloqueo” económico y financiero que mantiene Estados Unidos desde los años 60.

En su edición del pasado 7 de septiembre el periódico Granma publicó un trabajo a dos páginas, en el que afirma que esa política norteamericana le ha costado a Cuba 933 mil 678 millones de dólares. Una cifra que Granma desglosa por diferentes sectores de la economía. Pero examinemos tan solo dos de estos sectores, y estaremos en condiciones de poner en tela de juicio los señalamientos del órgano oficial del Partido Comunista de Cuba.

En el acápite Industria Alimentaria y Agricultura, las afectaciones se estiman en 413 millones 793 mil 100 dólares, y el artículo argumenta que “Se mantiene la imposibilidad de colocar nuestros productos en el mercado estadounidense”.

Habría que preguntarse qué renglón alimentario o agrícola cubano estaría en condiciones de penetrar en el mercado estadounidense. Porque los rubros tradicionales de exportación de la isla, en general,  se hallan en crisis.  No por gusto el flamante ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil, informó recientemente en una reunión con dirigentes empresariales de la isla, que habría afectaciones para cumplir el plan de la economía 2018 debido a que no se alcanzan los ingresos por exportaciones que se habían calculado.

En cuanto al Comercio Exterior, Granma considera que el “bloqueo” incrementó el “riesgo país” de Cuba, lo que habría causado una afectación de 54 millones 326 mil 250 dólares. En primer término es conveniente aclarar que Cuba clasifica como uno de los países de América donde el riesgo país es mayor, y no debido a las sanciones de Estados Unidos, sino como consecuencia de las características de su sistema político y económico.

Por regla general, los créditos y las inversiones  acuden a aquellas naciones donde exista transparencia y confianza en el futuro.  Todo lo contrario de lo que sucede en la isla, donde la incertidumbre es el pan nuestro de cada día, entre otras cosas porque aquí la voluntad de los gobernantes prevalece sobre las instituciones, y lo que hoy es de una manera, mañana puede ser de otra. Los trabajadores por cuenta propia podrían dar fe de ello.

Y qué decir acerca del futuro monetario, con una hipotética unificación de las monedas, sin saber cómo quedará el tipo de cambio de la moneda que prevalezca sobre la que desaparezca. A no dudarlo, esta alta percepción de riesgo país constituye uno de los elementos a considerar  para explicar el porqué la inversión extranjera no alcanza las cotas que añoran los gobernantes cubanos.

También en este acápite del Comercio Exterior se afirma que “la empresa cubana Alimport perdió 3 millones 533 mil 271 dólares como resultado de la adquisición de los productos demandados en mercados más lejanos”.  Sin embargo, nada se dice de la apreciable cantidad de alimentos que Alimport ha podido comprar en Estados Unidos en los últimos tiempos.

Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), durante el sexenio 2011-2016 Estados Unidos fue el séptimo país que más mercaderías vendió a Cuba, lo que alcanzó un monto de 2101 millones de pesos. Solo fue superado por China, Venezuela, España, Brasil, México y Canadá. Pero hubo más alimentos norteamericanos en Cuba que los suministrados por Francia, Vietnam y Rusia, entre otras naciones.

Este último detalle es de suma importancia, además, para refutar los argumentos castristas en torno a la controversia embargo-bloqueo. Porque un bloqueo es un cierre total, donde no pueda entrar ni salir nada, como el que, por ejemplo, le aplicaron los alemanes a la ciudad de Leningrado durante la segunda guerra mundial. Por supuesto,  en nada parecido a la realidad cubana.




Lo que hizo Vietnam que no ha hecho Cuba

Raúl Castro y el líder del Partido Comunista de Vietnam, Nguyen Phu Trong (EFE)

LA HABANA, Cuba.- Mientras la economía del país indochino crece, la cubana solo conoce del estancamiento.

En su edición del pasado 18 de agosto, el periódico Granma publicó un artículo titulado ¿Cómo Vietnam y Cuba potencian sus nexos económicos?, en el que se informa acerca de la conclusión de las negociaciones para un nuevo acuerdo comercial entre Cuba y la nación del sudeste de Asia.

A pesar de que Vietnam se ha convertido ya en el segundo socio comercial de la isla en ese lejano continente, no es difícil imaginar que las relaciones económicas entre ambos países podrían incrementarse si la economía cubana aplicara reformas similares a las vietnamitas.

Con frecuencia se ha hablado del diferente rumbo que siguieron ambas naciones a partir del año 1986, cuando los primeros ecos de la Perestroika soviética anunciaron que la colosal ayuda que brindaba esa superpotencia a sus aliados podría no continuar en el futuro. Mientras que Cuba asumió una política antimercado conocida como “Rectificación de errores y tendencias negativas”, el país indochino se decidió por una reforma pro mercado: el Doi Moi (Proceso de renovación).

En esta ocasión nos referiremos a algunas medidas específicas tomadas por los vietnamitas que no han sido implementadas por los jerarcas de la actualización del modelo económico cubano.

Los vietnamitas eliminaron los subsidios a las empresas estatales, al tiempo que autorizaban tres formas de propiedad no estatal: cooperativa, familiar y privada. Esta última no cuenta con restricciones para contratar fuerza de trabajo y, muy importante, no hay límites para la extensión de su actividad.

En el sector agropecuario, las familias campesinas que obtuvieron tierras en arrendamiento laboran con una gran autonomía, al extremo de que, otra vez muy importante, determinan libremente el mercado de venta de sus producciones.

Los reformistas vietnamitas pusieron fin gradualmente al control de precios sobre los productos y servicios, y en la actualidad son pocos los sectores económicos— entre ellos la electricidad, el petróleo y el transporte— que no se guían por la relación oferta-demanda.

También descentralizaron la actividad del comercio exterior, hasta entonces monopolizada por el Estado. En ese contexto les fueron otorgadas licencias a las empresas de diversas formas de propiedad para que realizaran acciones de exportación e importación. A lo anterior se agrega una amplia apertura de su economía a la inversión extranjera.

Así las cosas en esa nación del sudeste de Asia, aquí en Cuba, por el contrario, los elementos de línea dura de la nomenclatura siguen en su afán de controlarlo todo, y en consecuencia se convierten en un obstáculo para los cambios económicos.

Las empresas estatales no acaban de acceder a la prometida autonomía, y no pocas de ellas necesitan del subsidio estatal para subsistir. Por otra parte, el acápite constitucional que prohíbe la concentración de la propiedad no estatal constituye un freno a la iniciativa privada.

En vez de ir liberalizándose los precios, la economía cubana experimenta una creciente intromisión gubernamental que se manifiesta en el tope de precios a varios de los servicios prestados por los trabajadores por cuenta propia, así como en la venta de los productos agropecuarios. Un tope de precios que redunda en una desmotivación de alguno de los factores que participan del engranaje producción-comercialización.

Se mantiene la centralización del comercio exterior, representada por el Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, un organismo sumamente burocratizado, cuyo torpe accionar, reconocido por los propios gobernantes cubanos, ha cargado con buena parte de la responsabilidad por los bajos niveles de inversión extranjera en la isla.

¿Cuáles son los resultados de semejante dicotomía?  Pues mientras que Vietnam exhibe tasas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del orden del 7% como promedio anual, en Cuba el PIB decrece o a duras penas rebasa el 1% de crecimiento. Sobran los comentarios.




Foro de Cooperación China-Celac: la delegación cubana ‘se fue por la tangente’

Intervención de Bruno Rodríguez (minrex.gob.cu)

LA HABANA, Cuba.- El II Foro de Cooperación China- Celac  (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) que acaba de celebrarse en Chile transcurrió en medio de una etapa de recuperación para la mayoría de las economías de nuestra región.

En efecto, después de dos años de comportamiento negativo en su Producto Interno Bruto (PIB), América Latina y el Caribe —como promedio— experimentó un crecimiento en el 2017,  el cual se estima aún mayor para el actual 2018.

Entre las causas de semejante bonanza habría que incluir el aumento de los precios de las materias primas o commodities que Latinoamérica exporta a las naciones industrializadas o grandes productoras de manufacturas, entre las cuales ya hay que considerar a China. El Gigante Asiático es el segundo socio comercial de la región —detrás de Estados Unidos—, y el principal destino de las exportaciones de varios países latinoamericanos.

La Declaración de Santiago, emitida al finalizar el cónclave, en su acápite 2.8 aboga por un intercambio comercial no discriminatorio, transparente, abierto e inclusivo entre China y los miembros de la Celac, y que además se base en las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En otras palabras, se aspira a un libre comercio, ajeno a las prácticas proteccionistas. Así lo reconoció también el canciller de Chile, Heraldo Muñoz, según dio a conocer la propia prensa oficialista cubana (“Cancilleres de la Celac acuerdan con China plan de tres años”, periódico Juventud Rebelde, edición del 23 de enero).

Lo anterior implica que China abre su mercado para recibir a los principales rubros exportables de nuestra región con preferencias arancelarias, mientras que cada miembro de la Celac  haría lo mismo con las manufacturas provenientes de la nación asiática.

Y  es en este punto donde se produce el desencuentro de los gobernantes cubanos con el espíritu que reinó en este II foro de Cooperación China-Celac. Porque aunque nunca el castrismo ha reconocido explícitamente que practica la protección,  su cacareada estrategia de sustitución de importaciones es, sin dudas, una política proteccionista.

Aquí cabría la siguiente interrogante: ¿qué temor podrían experimentar los gobernantes de la isla ante un tratado de libre comercio con China?  Con independencia de otras razones, un tratado semejante pondría al descubierto el estado calamitoso de la economía cubana. La mayoría de las empresas cubanas, aún con una incipiente inversión extranjera, serían incapaces de resistir el empuje de las mercaderías chinas, mientras que la isla apenas podría disfrutar de las ventajas que Beijing otorgaría a las exportaciones cubanas.

A los chinos no les importarían mucho las exportaciones de servicios —médicos, maestros o entrenadores deportivos— que Cuba envía a otras naciones. Y en lo concerniente a los bienes, o rubros tradicionales de exportación —azúcar, níquel, tabaco, cítricos—, las deficiencias cubanas son manifiestas.

Un ejemplo de lo anterior lo tenemos en la caída ininterrumpida de las exportaciones de bienes cubanos a China durante el sexenio 2011-2016. De acuerdo con cifras emitidas por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), en el 2011 las ventas de Cuba a China ascendieron a  778 millones de pesos; en el 2012 fueron de 459 millones; en el 2013 bajaron a 344 millones; en el 2014 cayeron a 302 millones; en el 2015 disminuyeron a 268 millones; y ya en el 2016 tocaron fondo con solo 257 millones.

Ante ese panorama, la delegación cubana que asistió a este II Foro de Cooperación, encabezada por el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, como decimos en buen cubano, “se fue por la tangente”.  Al no poder hablar acerca de las bondades de un comercio sin restricciones con Beijing, el señor Parrilla ocupó su tiempo diciendo que Cuba había sido el primer país latinoamericano que estableció relaciones diplomáticas con China.




Cuba y Rusia acuerdan colaboración en el sector industrial

El viceministro de Industrias de Cuba, José Gaspar Álvarez Sandoval, derecha, y su homólogo ruso, Sr. Georgiy Kalamanov, izquierda (granma.cu)

LA HABANA, Cuba.- Cuba y Rusia firmaron hoy en La Habana un convenio de colaboración en el área industrial para reforzar sus vínculos, y según portavoces de la isla el acuerdo llega en momentos “sumamente distintivos”, cuando el país caribeño se recupera de los severos estragos que le ocasionó el huracán Irma.

El acuerdo es resultado de una visita oficial del viceministro ruso de Industria y Comercio, Georgy Kalamanov, quien participó junto a su homólogo cubano, José Gaspar Álvarez, en una reunión del grupo de trabajo sobre cooperación industrial de la Comisión Intergubernamental Rusia-Cuba.

Durante la reunión, celebrada ayer y hoy, fueron examinados temas de la colaboración económico-comercial y científico-técnica en materia de metalurgia, maquinaria pesada, transporte e industria química y ligera, entre otros sectores, indica una nota de la agencia estatal Prensa Latina.

Las partes consideraron que los acuerdos permitirán “fortalecer los lazos económicos y comerciales” entre empresas rusas y cubanas en las áreas mencionadas, añade.

El viceministro de Industrias cubano citó entre los proyectos “distintivos” del acuerdo los dedicados a la siderurgia en el apartado de barras y varillas corrugadas, muy importantes para la construcción de viviendas, así como uno de fertilizantes.

“La industria se encuentra en fase de recuperación de cubiertas de los establecimientos y apoyo a diferentes labores para restablecer funciones y elaboraciones” tras el paso devastador del huracán Irma, comentó el funcionario de la isla.

El convenio también incluye el desarrollo de la producción de alimentos, la industria textil, el transporte -ferroviario y aviación- y acuerdos a nivel de expertos.

En los últimos años Cuba y Rusia han dado pasos para recuperar la estrecha cooperación que mantenían antes de la desintegración de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), en 1991.

Además de fortalecer la cooperación económica -hace tres años Rusia condonó el 90 % de la deuda contraída por la isla-, ambos países se apoyan mutuamente en el terreno político.

En mayo pasado la mayor petrolera rusa, Rosneft, inició el envío a Cuba de 250.000 toneladas de petróleo y combustible diesel (unos dos millones de barriles), un decisivo apoyo ante la reducción de los despachos de crudo subsidiado procedentes de Venezuela a la isla en más de un 40 por ciento, debido a la crisis económica que vive el país suramericano.

(EFE)




El precio de comerciar con el régimen castrista

Llega al Puerto Everglades cargamento de carbón vegetal procedente de Cuba a bordo de un barco de Crowley Maritime llamado K-Storm, enero 2017 (powersource.post-gazette.com)

LAS TUNAS, Cuba.-  “Tenemos que garantizar un horno de carbón por mes. Una parva (montón de leña) grande rinde 100 sacos y nos pagan a 60 centavos el kilogramo, el saco viene saliendo a 12 pesos (48 centavos de dólar). Y nos descuentan el tiro (transportación) de leña y el cinco por ciento (impuesto). Se pasa demasiado trabajo para ganar poco”, dijo Rafael Cedeño Hidalgo, carbonero de la Empresa Forestal (estatal) según publicó este 9 de junio el semanario 26 del comité provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Las Tunas.

De las cifras dadas por Cedeño Hidalgo a 26, se desprende que a 60 centavos el kilogramo,  la empresa estatal paga al carbonero 600 pesos por la tonelada de carbón, esto es, 24 dólares. Rafael Cedeño hace su trabajo en un lugar llamado La Carbonera, en el municipio Manatí, en la costa norte de Las Tunas, pero “La Carbonera”, ya puede ser cualquier sitio de Cuba.

Según estimados oficiales, alrededor de un millón de hectáreas cuentan con algún tipo de infestación de marabú en Cuba, invasión que además de encontrarse en los ecosistemas agropecuarios, ya ha comenzado a desplazar a especies aborígenes, incluso, en las llamadas “áreas protegidas” de la Empresa de Flora y Fauna al mando del comandante Guillermo García.

Unas 100 mil hectáreas se encuentran invadidas de marabú sólo en la provincia Las Tunas, donde según estimados oficiales, el 20 por ciento de la superficie cultivable está plagada por los arbustos espinosos. Pero no todo fuera espinas en el marabú si como dice un campesino, “el azadón no tirara para un solo lado.”

En la actualidad el carbón de marabú es uno de los principales rublos exportables, y en Las Tunas, por ejemplo, ya la Empresa Agroforestal consiguió el avalúo de calidad que le permitió un contrato de asociación económica internacional con el grupo canadiense GTC para la producción de carbón vegetal, realizando con el mismo fin un estudio de factibilidad con la firma italiana WLT.

También la Empresa Agroforestal de Las Tunas el pasado enero inició negociaciones con una compañía de Trinidad y Tobago para la producción de biomasa de marabú, informó un directivo de esa entidad a medios oficiales.

Cuba ya ha exportado fundamentalmente a Europa y América del Sur 80 mil toneladas de carbón de marabú a precios que oscilan entre 270 y 300 dólares la tonelada, lo que significan ingresos de entre 21y 24 millones de dólares, en una industria incipiente, donde la materia prima es una planta invasora y la mano de obra barata, cuando no esclava, recuérdese que en Cuba están produciendo carbón presos condenados a “trabajo correccional con internamiento”, un eufemismo para ocultar el trabajo forzado.

Pero no por incipiente el negocio del carbón de marabú va viento en popa y con todo el velamen desplegado; el pasado año, Las Tunas consiguió ingresos superiores al millón de euros por exportaciones de carbón principalmente a Reino Unido y Alemania, y en Camagüey, ni que decir: en 2016 exportaron tres mil 311 toneladas con ingresos superiores a un millón de CUC, y al concluir el primer trimestre de 2017, ya los camagüeyanos habían comercializado dos mil 967 toneladas de las tres mil 906 previstas para este año.

“Al cierre de marzo se habían ingresado 975 mil CUC”, dijo al periódico Juventud Rebelde el pasado 24 de mayo Ángel Almeida, subdirector de la Agricultura en Camagüey.

Mientras que en otros países hay que pagar la leña para hacer el carbón, en Cuba la materia prima esencial, el marabú, crece en los campos. Esto hace posible que Cuba sea el objetivo central de Ibecosol S.L., firma española con medio siglo de experiencia y a través de la cual la Empresa de Flora y Fauna comercializa el carbón, reportó el semanario 26.

El representante de Ibecosol S.L. en Centroamérica y el Caribe Juan Carlos Rodríguez, informó a medios oficiales el pasado diciembre que, una caballería (13.4202 hectáreas) de marabú produce 140 toneladas de carbón para la exportación de primera calidad, cuyo precio es de 330 dólares por tonelada.

Pero el pasado enero, como reportó CubaNet, la Empresa Cubana Exportadora de Alimentos y Productos Varios (Cubaexport), firmó un contrato con la compañía estadounidense Coabana Trading LLc., para la exportación de carbón de marabú a Estados Unidos. El embarque inicial incluyó 20 toneladas de carbón a un precio de 420 dólares la tonelada, “el más alto que hemos logrado,” dijo la directora de Cubaexport Isabel O’ Reilly, reportó Juventud Rebelde.

Cuando fue entrevistado por el semanario 26, el carbonero Rafael Cedeño que trabaja todo un mes para ganar unos 24 dólares, dijo: “Desde que pongo los ojos en la leña pienso en mi familia. No le puedo tener miedo al sol, a los mosquitos, o a las malas noches. Es la comida de mi casa lo que está en juego.”

De visita en la Ciénaga de Zapata el 16 de marzo de 1959, según narra Antonio Núñez Jiménez en su libro En marcha con Fidel, una familia de carboneros invitó a comer a Fidel Castro y su comitiva, “el rancho: tocino, congrí (arroz con frijoles) y papas.” Si ahora el general Raúl Castro llegara de improviso al bohío de Rafael Cedeño a la hora de comer, es posible que no encuentre tocino ni papas, como encontró su hermano Fidel cuando en 1959 llegó a un bohío de carboneros.

Los años 50, es una selección de los reportajes publicados por Oscar Pino Santos entre 1954 y 1958 en la revista Carteles, donde aparece La Ciénaga de Zapata, realidad y leyenda; el reportaje es una descripción de las vicisitudes de los carboneros para sobrevivir en tan inhóspito paraje; cuando el periodista pregunta a un carbonero cuánto obtendrá por 28 sacos de carbón, éste responde: “unos cuarenta y pico de pesos,” que en esa época en Cuba eran equivalentes a la misma cifra de dólares estadounidenses.

Entre los reportajes de la revista Carteles y del semanario 26 han transcurrido 63 años pero el trabajo y la paga del carbonero cubano sigue siendo el mismo, o peor: dos o tres dólares diarios en 1954, cuando el poder adquisitivo de esa moneda superaba muchas veces a su valor real de hoy; y dos, o tres, o cuatro dólares gana el carbonero cubano en 2017, cuando muy poco puede adquirir con ese dinero, y cuando lo que el produce, carbón vegetal, la tonelada en el mercado mundial se cotiza sobre los 300 dólares; a 420 ya la pagaron en Estados Unidos.

¿Qué ha cambiado en Cuba entre 1954 y 2017? Que ahora los carboneros tienen escuelas y hospitales… No es extraño: también los esclavistas tuvieron en Cuba mayorales con látigos para “enseñar” esclavismo, como ahora los castristas cuentan con “profesores” para adoctrinar marxismo; y ¿hospitales?, pues cómo no tenerlos… también los esclavistas tuvieron enfermeros en los barracones, para mantener la dotación de esclavos en plena producción, preciso era mantenerla saludable, como en Cuba hoy tenemos doctores, cuales veterinarios en un establo manteniendo saludable el rebaño.

Nelson Raez, directivo de la Empresa de Flora y Fauna en Las Tunas, el pasado 23 de diciembre dijo a 26 que con el propósito de elevar la calidad de las producciones, “han mejorado las condiciones de vida y de trabajo de los carboneros” proporcionándoles “algunos” medios de protección como “guantes, botas de goma y caretas para cuidar de las vías respiratorias.”

Habría que preguntar a Nelson qué sucederá con la pierna de un carbonero si calzado con botas de gomas mete el pie dentro de un horno, esto, por no preguntar si también dentro de la dieta de los carboneros se incluyen las papas y el tocino.

Cabe preguntarse: les importará en el Reino Unido, Alemania, Italia o cualquier sitio de Europa donde existen leyes laborales de estricto cumplimiento, en qué condiciones los cubanos, muchos de ellos presos, producen el carbón que ellos consumen…

¿No?, entonces… ¡Bienvenidos!

Los deseosos de comerciar con el régimen castrense tienen las puertas de Cuba abiertas de par en par. En esta isla, que sólo no lo es geográficamente, siempre estuvieron los explotadores, el pueblo explotado, y después que se fueron los rusos, sólo faltan ustedes, los comerciantes a quienes los castristas echaron a patadas y ahora cuales masoquistas añoran volver; así, ustedes ayudaran a sustituir el siempre incumplido postulado marxista de distribución que dice: “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo,” por el ciclo infernal esclavista a decir de Albert Sarraut: “El trabajador no come lo suficiente porque no trabaja bastante, y no trabaja bastante porque no come lo suficiente.”

Vengan señores comerciantes, en Cuba los generales esperan por ustedes.




Gobernador de Mississippi visita Cuba, el segundo en la era Trump

Phil Bryant junto a Rodrigo Malmierca (ACN)

LA HABANA, Cuba.- El gobernador del estado de Mississippi, el republicano Phil Bryant, inició ayer una visita oficial a Cuba, donde se reunió con el ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, informaron medios oficiales de la isla.

Bryant es el segundo gobernador de un estado de EE.UU. que viaja a Cuba desde que asumió la presidencia del país el magnate neoyorquino Donald Trump, después de la visita del gobernador de Colorado, el demócrata John Hickenlooper, el pasado febrero.

En el encuentro con Malmierca, el gobernador de Mississippi estuvo acompañado de una delegación de directivos empresariales y funcionarios de ese estado, que también mantuvieron encuentros con autoridades de los ministerios de Turismo, Agricultura e Industria Alimentaria.

La comitiva norteamericana incluye representantes de sectores como agricultura, turismo, energía renovable, producción y comercialización de alimentos y actividad portuaria, precisó la agencia estatal Prensa Latina.

El ministro Malmierca señaló que desde que comenzó el proceso de normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, en diciembre de 2014, “mucho se ha avanzado desde entonces”, pero se mantiene “lo más importante”: la eliminación del bloqueo comercial, económico y financiero”, según cita el reporte.

“El bloqueo (embargo) es el principal obstáculo para que podamos tener vínculos normales, sus medidas, no solo crean graves dificultades al pueblo cubano, sino que dañan las operaciones económicas entre los dos países y con terceros”, recalcó el ministro cubano sobre la política que aplica Washington a la isla desde 1962.

El gobernador Bryant y su delegación tienen previsto para hoy jueves un recorrido por la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM), un enclave empresarial y mercantil a unos 40 kilómetros de La Habana, que es el proyecto estrella del gobierno cubano para atraer inversiones extranjeras.

Está previsto que el gobernador se reúna a lo largo de su visita con autoridades del Ministerio de Transporte y con la directora general para Estados Unidos de la Cancillería cubana, Josefina Vidal, que ha pilotado las conversaciones con ese país para normalizar relaciones.

El pasado febrero ya visitó La Habana, el senador republicano por Mississippi, William Thad Cochran, quien presidió la firma de acuerdos entre autoridades marítimo-portuarias de Cuba y los puertos de Pascagoula y Gulfport de ese estado sureño, resultado de un foro empresarial para explorar oportunidades conjuntas de negocios.

Desde la elección de Trump como presidente de EE.UU., han viajado a Cuba, además del gobernador de Colorado, el alcalde de Newark (Nueva Jersey), Ras J. Baraka; un nutrido lobby económico de Chicago y dos delegaciones parlamentarias; lo que contrasta con el goteo de visitas de alto nivel de los dos últimos años, a raíz del deshielo diplomático.

(EFE)




Santos viajará a Cuba en busca de negocios

Raúl Castro y Juan Manuel Santos (elespectador.com)

BOGOTÁ, Colombia.- El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, encabezará una misión que viajará a Cuba el próximo domingo junto con 37 empresarios para fortalecer lazos comerciales y aumentar las exportaciones hacia ese país, informaron hoy fuentes oficiales.

“Buscamos fortalecer las relaciones entre Colombia y Cuba. En enero exportamos bienes no minero energéticos por 2,6 millones de dólares, un incremento del 200 %”, afirmó la ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Claudia Lacouture, quien forma parte de la misión gubernamental.

Lacouture argumentó además que esta misión permitirá observar las oportunidades de negocio que Colombia tiene en la isla caribeña.

Cuba y Colombia tienen vigente un Acuerdo de Complementación Económica, en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), desde 2001.

“Pero tomando en cuenta las nuevas oportunidades que presenta la apertura cubana, así como la política de Colombia de aprovechamiento de los acuerdos comerciales, se negoció una profundización el año anterior”, informó la Presidencia en un comunicado.

Antes de esa profundización, 2.032 bienes colombianos podían ser exportados a Cuba con alguna preferencia arancelaria, pero con la negociación que se hizo en 2016, se sumaron otros 2.518 productos.

Con eso, son 4.550 bienes los que tendrán la posibilidad de ingresar a la isla con beneficios arancelarios, agregó la información.

Productos agropecuarios como carne, cacao, oleaginosas, preparaciones de café, frutas y pescado y sectores como el textil y confecciones, automotor, jabones y cosméticos, cueros, electrodomésticos y calzado, entre otros, están en la lista de los productos que hacen parte de la profundización del acuerdo.

Sin este acuerdo, los productos colombianos pagarían en promedio un arancel del 21 %, y los del sector agropecuario del 37 %.

Adicionalmente, en noviembre pasado, la autoridad sanitaria de Cuba habilitó 29 plantas colombianas de beneficio y procesamiento de carne bovina, leche y productos lácteos, para que exporten sus bienes a ese mercado.

El año pasado, las exportaciones de Colombia a Cuba alcanzaron los 33,5 millones de dólares, de los cuales 30,2 millones correspondieron a bienes no minero energéticos.

(EFE)




Naviera española conectará los puertos de Mariel y Barcelona

Un barco de contenedores en el puerto del Mariel.(cubabusinessreport.com)
Un barco de contenedores en el puerto del Mariel.(cubabusinessreport.com)

BARCELONA, España.- La naviera Melfi establecerá a principios de 2017 un nuevo servicio de contenedores entre el puerto cubano de Mariel y el puerto de Barcelona, que actuará como “hub” de Melfi para el Mediterráneo.

Según ha anunciado hoy el Puerto de Barcelona, que participa en un viaje comercial a Cuba y Panamá, la delegación catalana se reunió ayer con los directivos de la naviera Melfi y anunciaron este nuevo servicio de contenedores entre Mariel y el Puerto de Barcelona.

La línea regular hará la primera escala a principios del 2017 y será clave para aumentar los intercambios comerciales entre Cuba y Europa.

La importación de café cubano hacia el mercado europeo es uno de los productos que se puede beneficiar de la implantación de este nuevo servicio.

(EFE)




Gran Bretaña confirma interés por inversiones en Cuba

Embajador británico Antony Stokes (moit.gov.vn)
Embajador británico Antony Stokes (moit.gov.vn)

LA HABANA, Cuba.- Un total de 19 empresas del Reino Unido participarán en la próxima Feria Internacional de La Habana (Fihav 2016), a fin de impulsar las inversiones y el comercio bilateral, dijo hoy el embajador Antony Stokes.

“Estoy seguro que este evento contribuirá a impulsar las inversiones y el comercio entre nuestras dos naciones, de manera particular, a la luz de los cambios económicos que implementa Cuba y el desarrollo de sus relaciones internacionales”, manifestó.

En Fihav 2016, del 31 de octubre al 4 de noviembre, el Reino Unido estará presente con compañías expositoras y visitantes con el propósito de “explorar las posibilidades que ofrece la isla en materia de inversión”, indicó la misión diplomática.

Por su parte, la Oficina Comercial de la Embajada Británica en La Habana organiza distintas actividades para respaldar los intercambios empresariales, mediante presentaciones y “un apretado programa de reuniones”.

Entre las principales exportaciones de esa nación europea a la isla figuran compuestos lácteos, maquinarias y sus partes, papel, cartulina, surtidos farmacéuticos y químicos, bebidas y licores, así como pinturas y barnices.

Mientras las ventas cubanas incluyen combustibles minerales, tabaco y productos farmacéuticos.

En reciente conferencia de prensa, el ministro cubano del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Marmierca, confirmó que la edición 34 de Fihav contará con la presencia de 75 países, 15 delegaciones de alto nivel y 67 representaciones de Cámaras de Comercio.

(PL)