1

Ecos de la reciente Cumbre de la CELAC

Díaz-Canel, CELAC, Cuba

HARRISONBURG, Estados Unidos.- La recién finalizada VII Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada en Buenos Aires el pasado 24 de enero, no parece haber ido más allá de la retórica y las promesas que no acaban de cuajar en resultados concretos.

Fundada el 23 de febrero de 2010 la CELAC fue una consecuencia directa del fortalecimiento de la izquierda latinoamericana, alentada por el empuje del Foro de Sao Paulo.

A pesar de considerarse una institución con objetivos políticos, sociales, económicos y culturales su principal interés está dirigido a socavar la institucionalidad continental representada por la Organización de Estados Americanos (OEA) y tratar de arrastrar a todos los países del continente hacia la formación de un frente antimperialista, de ahí su marcada tendencia ideológica.

A pesar de las siete cumbres realizadas hasta la fecha, todavía no se avizoran pasos concretos que tiendan hacia la integración real, aunque sí persisten los discursos altisonantes, sobre todo los que proceden de países vinculados a una práctica antidemocrática y que, coincidentemente, muy poco tienen que ofrecer al resto del continente en cuanto a progreso económico.

A la cabeza de ese grupo de países se encuentra la República de Cuba, sumida en la peor crisis que jamás ha padecido desde su fundación. En ese sentido muchos se preguntaron qué podría ofrecer a ese cónclave Miguel Díaz-Canel Bermúdez más allá de sus anodinos y estereotipados mensajes ideológicos.

Gustavo Petro, presidente de Colombia, a pesar de formar parte del eje izquierdista, afirmó que en la CELAC ha habido mucha retórica y pocos resultados concretos, pero quien sin dudas volvió a poner el dedo en la llaga fue el presidente de Uruguay, Luis Alberto Lacalle Pou, quien con su intervención volvió a significar el valor que tiene la decencia política.

En su exposición, el mandatario afirmó que la inserción de la región latinoamericana en el mundo es esencial, pero que eso requiere pasar a la acción “para fortalecer este instrumento y que sea confiable”, reafirmando que si estos foros no pasan de los discursos a las acciones multilaterales y nacionales no se avanzará.

Habló de la posibilidad de integración y de que cada país debe buscar la prosperidad de sus pueblos, pero que quizás ha llegado el momento para que desde la CELAC nos miremos más hacia adentro y se impulse una zona de libre comercio entre nuestros países, “porque a veces generamos organismos, generamos institucionalidad, queremos avanzar cuando en realidad tenemos ahí las posibilidades de comerciar libremente”.

Y enfatizó: “Practiquemos con la acción lo que decimos con nuestros discursos, porque para que este tipo de foros subsista en el tiempo tiene que generar esperanza y la esperanza se genera sobre el camino andado, sobre la palabra puesta en práctica en la acción”.

Sin duda, el momento más agudo de su intervención ocurrió cuando afirmó: “Y para que estos foros subsistan no pueden tener el carácter de club de amigos ideológicos, es más, en la variedad, en el cambio y la alternancia estará la fortaleza de este foro (…) Mal hacemos en ponerle un tinte ideológico a la CELAC. Y por eso cuidado con la tentación ideológica en los foros internacionales, porque lo que sucede es que cuando cambia la ideología de un lado para otro, los foros se desvanecen y ahí nace otro foro y otro foro y así sucesivamente y es cuando el derecho internacional empieza a perder la confianza en los pueblos. Por eso hay que pasar a la acción, dar pequeños pasos, pero en una dirección y no grandes discursos que nos congelen bajo títulos de solidaridad y otros conceptos que son muy lindos pero que a veces no se ponen en práctica”.

Y concluyó: “En la declaración que vamos a suscribir, en los puntos 3 y 4, se halla el respeto a la democracia y a los derechos humanos y del cuidado a las instituciones, bueno, claramente hay países acá que no respetan ni la democracia, ni las instituciones ni los derechos humanos, no tengamos una visión hemipléjica de la defensa de la democracia, los derechos humanos y las instituciones según el perfil ideológico”.

En cuanto a la presencia de la delegación cubana, presidida por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, esta desató fuerte repudio en la prensa y las redes sociales, similar a la ocurrida ante la posible presencia de Nicolás Maduro, quien en definitiva optó por no asistir.

Desconociendo que el venezolano no iba a asistir, el expresidente argentino Mauricio Macri aseguró el domingo 22 de enero que la mayoría de los argentinos sentía vergüenza por la asistencia a la cumbre de los dictadores Nicolás Maduro y Miguel Díaz-Canel. Y añadió: “La inmensa mayoría de los argentinos sentimos vergüenza de que nuestro país se asocie con otros donde hay persecución, tortura, narcoterrorismo, presos políticos y elecciones fraudulentas que se burlan de la democracia”.

Tal posición fue compartida por un grupo de legisladores de la coalición oficialista “Juntos por el Cambio”—opositora al peronismo— quienes solicitaron que esos mandatarios fueran declarados personas no gratas, e incluso, que si Maduro llegaba a Argentina fuera detenido.

Se desconoce si durante la estancia de varios días de Díaz-Canel en Argentina fue tratado el estado de la deuda que la dictadura tiene con ese país, la cual en el año 2017 se estimaba en 2 251,7 millones de dólares, pero que ahora alcanza la cifra de 15 000 millones.

Pero quizás la más exacta descripción sentimental sobre la visita del dictador cubano al país austral la dio un exiliado cubano en Twitter: “¿Qué van a mostrar, quién tiene más presos políticos? ¿Quién ha logrado más emigrantes? ¿Quién tiene la inflación más alta? ¿Quién ha reprimido más a su pueblo? Siento vergüenza ajena que hables en nombre de los cubanos”, aseguró Francisco Paz interpelando a Díaz Canel.

ARTÍCULO DE OPINIÓN
Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no necesariamente representan la opinión de CubaNet.




¿Cumbre de la avenencia?

Cumbre, CELAC

LA HABANA, Cuba. – La VII Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) no detendrá la extinción de la organización, contrariamente a las aseveraciones de los dirigentes cubanos. Allí se logró avenencia, unidad en la diversidad, continuidad y renovación, según Bruno Rodríguez. “El presidente Miguel Díaz-Canel brilló con su memorable discurso”, dijo el canciller cubano a periodistas nacionales.

En realidad, la cúpula cubana retomará la conducción política de la CELAC al asumir la presidencia pro tempore el incondicional primer ministro Ralph Gonsalves de San Vicente y las Granadinas. Este fue el único país candidato, a pesar de carecer de medios financieros y logísticos para continuar los programas y conferencias realizadas por Argentina. Eso harán las autoridades totalitarias a costa de profundizar las penurias económicas, sin elecciones democráticas y con la violación de los derechos humanos de sus ciudadanos.

La VII Cumbre, realizada en Buenos Aires el 24 de enero, con la participación de 13 jefes de Estado y gobierno de los 33 países miembro, contrario a las palabras triunfalistas de los dirigentes cubanos y los esfuerzos del presidente Fernández por coronar el salvamento iniciado por Andrés Manuel López Obrador, demostró que la correlación de fuerzas en la región continúa muy confrontacional, sin que las nuevas presidencias izquierdistas en Bolivia, Colombia, Honduras y Chile, unidas a México y Argentina, puedan inclinar la balanza política hacia una concertación similar a la lograda durante los comienzos de la CELAC. Entonces, la política del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, contribuyó al ambiente de cooperación. 

Lula llegó a la reunión con la reincorporación de Brasil ―retirado de la organización en 2020 por Jair Bolsonaro―, aún conmocionado por el intento de golpe de Estado y presionado por la inseguridad de los acontecimientos que sobrevendrán; por lo que podía disfrutar de una bienvenida como gran estrella y concertar apoyos para procurar relanzar al gigante sudamericano nacional e internacionalmente. Los pesos pesados creadores de la organización ―Hugo Chávez y Fidel Castro― ya no existen, mientras que Ecuador y Perú arden, y los conflictos sociales son fuertes por todas partes. 

El presidente Joe Biden intentó acercarse mediante el enviado especial Christopher Dod, y Xi Jinping habló por video sobre la cooperación CELAC-China para ampliar la pujante presencia en la región. Nicolás Maduro canceló la participación, al aducir posible intento de magnicidio, y también participó por videoconferencia. 

La CELAC logró realizar la VII Conferencia de jefes de Estado y gobierno al cabo de cinco años de impasse debido a las turbulencias políticas y los cambios de signo en las presidencias de los principales países inspiradores de la organización. Desde la VI Cumbre, realizada en República Dominicana en 2017, no fue posible otro gran encuentro. Las presidencias pro tempore de El Salvador (2018) y Bolivia (2019) estuvieron paralizadas, y México realizó esfuerzos en 2020, inmerso en la pandemia de COVID-19. El presidente Alberto Fernández asumió la responsabilidad desde enero de 2021 hasta el presente, con la promoción de un amplio plan de trabajo con temas ambientales, culturales, científicos, orientados a promover la colaboración, distantes de la confrontación política.

La Cumbre adoptó la Declaración de Buenos Aires con 111 acápites y 11 declaraciones temáticas, donde se incluyeron los intereses de todos los participantes ―negociados de antemano― y quedaron pendientes solo los asuntos controversiales que suelen ventilarse durante estos cónclaves. El gobierno cubano presentó tres documentos sobre la condena al embargo de Estados Unidos, el terrorismo y la exclusión de Cuba de la lista de patrocinadores del terrorismo.

El gobernante Miguel Díaz-Canel permaneció del 22 al 25 de enero en Buenos Aires. Según la información publicada, tuvo pocos encuentros bilaterales con sus homólogos, lo cual sugiere que su presencia no fue bien recibida, excepto por los participantes políticamente afines. La televisión cubana mostró varias reuniones con Fernández, en evidente coordinación relativa a la Cumbre Durante su regreso, Díaz-Canel hizo escala en Venezuela para reunirse con Nicolás Maduro, quien le facilitó el avión de su desplazamiento, como hiciera para el periplo en noviembre. Lejos están los tiempos en que Fidel Castro viajaba con dos grandes aviones, y Cubana de Aviación surcaba los cielos del mundo.

La CELAC no posee secretaría; sus gestiones recaen en la troika conformada por el presidente pro tempore anterior, el actual y el próximo (que debería estar aprobado), y un representante de Caricom. 

San Vicente y las Granadinas es un conjunto de 32 islas en las Antillas Menores, pobladas por 111 269 habitantes. Su economía descansa en la exportación de banano y la industria del turismo, que ha cobrado impulso desde la década de 1990 con tendencia ascendente, aunque la competencia en la zona es fuerte. Sus posibilidades económicas son muy limitadas; de hecho, ha superado las crisis financieras gracias al envío de petróleo venezolano y a la asistencia cubana. No cuenta con un amplio cuerpo diplomático, personal especializado para realizar los trabajos de secretaría técnica, ni infraestructura para eventos o facilidades de comunicaciones para grandes movimientos de viajeros. 

Probablemente el Gobierno de Cuba asumirá esas cargas, y la presencia de Gonsalves en La Habana será aún más asidua. 

ARTÍCULO DE OPINIÓN
Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no necesariamente representan la opinión de CubaNet.




SIP lamenta presencia de Díaz-Canel en la Cumbre de la CELAC

Cuba, CELAC, Díaz-Canel, SIP

MADRID, España.- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) lamentó la presencia del mandatario cubano Miguel Díaz-Canel y de los cancilleres Denis Moncada de Nicaragua y Gil Pinto de Venezuela en la VII Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que comienza este martes en Buenos Aires, Argentina.

Estos tres regímenes, invitados por el Gobierno de Alberto Fernández, presidente pro tempore de la CELAC, “son los tres gobiernos más represores de las libertades de prensa y expresión y del periodismo en las Américas”, denunció la SIP en un comunicado compartido este lunes.

Así como precisó que estas tres dictaduras ocupan los últimos tres puestos de 22 países en el Índice Chapultepec, un barómetro que mide el estado de las libertades de prensa y expresión en las Américas.

“Lamentamos que estos dirigentes que violan los derechos humanos y descreen de la democracia hayan sido invitados por una organización que, entre sus objetivos, incluye la promoción de un diálogo respetuoso capaz de construir consenso sobre temas de interés común”, destacó Michael Greenspon, presidente de la SIP.

Por ello, señala Greenspon, “habría que revisar los estándares de la CELAC bajo la óptica de la Carta Democrática Interamericana, que obliga a todos los países del continente a respetar las libertades de prensa y expresión”. Y recuerda que “sin ese compromiso asumido, ningún Gobierno puede ser considerado democrático”.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Carlos Jornet, consideró que los gobernantes democráticos de la región deberían exigir a Nicaragua, Cuba y Venezuela poner freno a la represión contra periodistas, dirigentes sociales y disidentes políticos.

En el caso específico de Cuba, Sociedad Interamericana de Prensa recordó que “es otro protagonista crítico de exilios y detenciones que lesionan gravemente la libertad de expresión”.

Este fin de semana, tras conocerse la participación de estos regímenes en la Cumbre de la CELAC, el Instituto Internacional de Raza, Igualdad y Derechos desplegó 200 carteles en Buenos Aires en favor de la liberación de los presos políticos en Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +525545038831, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Presidente de Argentina defiende a regímenes de Cuba y Venezuela en foro de CELAC

Alberto Fernández, Miguel Díaz-Canel, Cuba, Argentina

MIAMI, Estados Unidos. — “Tenemos que trabajar todos unidos para que los bloqueos se terminen en este continente. Tenemos dos países bloqueados y eso es imperdonable”, aseguró este jueves el presidente de Argentina, Alberto Fernández, en referencia a las sanciones que pesan sobre los regímenes de Cuba y Venezuela.

Las palabras del mandatario se produjeron durante un foro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos (CELAC), que tuvo lugar en el Centro Cultural Kirchner (CCK) y que reunió a representantes de 33 países de esa organización.

En su discurso, Fernández dijo sufrir el hecho de que Cuba no pueda industrializar las “cuatro o cinco vacunas contra el COVID-19” que desarrolló por “carecer de la capacidad financiera para dar salud a todos los pueblos del mundo”.

En ese sentido, el gobernante culpó al embargo impuesto por Estados Unidos de la crisis económica que se vive en la isla caribeña.

Reseña la cadena de noticia TN que Alberto Fernández también criticó las sanciones de Washington contra la dictadura de Nicolás Maduro. Según el presidente argentino, Venezuela también sufre un bloqueo estadounidense.

“Esperemos que se termine pronto, que el bloqueo se termine pronto y que los venezolanos vivan en democracia eligiendo lo que ellos quieran”, expresó el mandatario.

Fernández también celebró la nueva ola de gobiernos de izquierda que han llegado al poder en América Latina, y espera que ello permita a los diferentes países “tomar decisiones en conjunto”.

“Estoy seguro de que la llegada de Gabriel Boric en Chile, la presencia de Lucho Arce en Bolivia, la presencia de Gustavo Petro en Colombia, la presencia de Andrés Manuel (López Obrador) en México, la presencia de Xiomara Castro (en Honduras) nos garantiza que eso sea posible (…) No podemos dejar pasar esta oportunidad”, sentenció el político, quien también se mostró optimista ante un eventual regreso al poder de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Cumbre CELAC: la violencia de la dictadura y el declive de su diplomacia

GUANTÁNAMO, Cuba. ─ El sábado 18 de septiembre concluyó la VI Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en Ciudad de México. Como cubano discriminado políticamente me indignó que el presidente Andrés Manuel López Obrador ensalzara públicamente al régimen cubano y a Miguel Díaz-Canel Bermúdez, responsable directo de la continuidad del fracaso económico y de los métodos represivos de la dictadura, además de ejercer como presidente del país por disposición del General de Ejército Raúl Castro Ruz, no por mandato del pueblo.

La dictadura se ha cuidado mucho de transmitirnos información en vivo sobre los acontecimientos internacionales. Su práctica ha consistido en difamar de los contrarios y divulgar solo los puntos de vista afines con su política. Si algún gobierno, entidad u organismo internacional publica alguna declaración en su contra, los medios oficialistas se encargan de publicar su réplica, jamás el documento que la originó. Lo mismo ocurre con los debates públicos que se producen en eventos internacionales pues transmiten las palabras de sus representantes y omiten las de sus adversarios.

Eso fue lo que hicieron durante la última cumbre de la CELAC  pues la televisión nos ocultó la intervención del presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, para que no viéramos su contundente respuesta a la agresiva réplica de Díaz-Canel Bermúdez.

Lo ocurrido revela nuevamente que ni en un foro como ese los representantes de la dictadura castrista pueden ocultar su agresividad física, estructural y verbal.

Desde el principio de la revolución castrista y por varios años, la dictadura contó con los servicios de Raúl Roa, un polémico y brillante intelectual. Fue incongruente con los postulados democráticos que antes de 1959 decía defender, pero dio muestras de originalidad, agudo sentido del humor y, sobre todo, de un altísimo dominio de la oratoria, donde no había espacio para la deficiente pronunciación o momentos pedestres, algo que no se logra si detrás no hay una sólida cultura, precisamente la que falta a muchísimos de los representantes del castrismo.

No obstante las cualidades de Roa, aún en plena época de deslumbramiento ante la revolución castrista, hubo hombres y gobiernos dignos que no permitieron que el autor de “Retorno a la alborada” les pasara gato por liebre.

Tras la salida de Roa del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) junto con otros diplomáticos de sólida cultura, la diplomacia del castrismo ha ido en declive. Improvisados cancilleres como Roberto Robaina, Felipe Pérez Roque o diplomáticos de carrera como Bruno Rodríguez Parrilla jamás han logrado impactar con sus intervenciones.

Un momento cumbre de esa pobreza intelectual fue la intervención de Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, ante una sesión plenaria de la ONU, donde fue incapaz de leer correctamente gran parte del texto que le habían redactado. Otro momento que demostró la agresividad inseparable de la diplomacia cubana fue cuando Anayansi Rodríguez –entonces representante permanente de la dictadura ante la sede de Naciones Unidas en Nueva York– protagonizó ante ese organismo una perreta chusma realmente deleznable.

La violencia de la dictadura se aprecia no solo en los actos violentos que ejecuta en las calles contra el pueblo, sino también en el lenguaje oral y corporal de quienes la representan.

La dictadura sabía que Díaz–Canel Bermúdez no iba a ser bien recibido por la mayoría de los cubanos que residen en México, por eso dieron la orden de movilizar a sus simpatizantes en ese país, incluidos  trabajadores de su embajada y agentes encubiertos para que agredieran a los demócratas cubanos. Y lo hicieron, otra prueba de la intolerancia inherente al castrismo y de su incapacidad para lidiar decentemente con la otredad. ¡Si son capaces de hacer eso en otro país qué no harán en el nuestro!

Esa es la violencia física que ha practicado por décadas en Cuba y que ha estado presente en crímenes horrendos, juicios sumarísimos, golpizas y abusos de todo tipo como los cometidos a la luz pública durante las protestas del pasado mes de julio.

La violencia estructural ─menos visible pero tan lacerante como la física─ ha hecho del principio de la presunta igualdad ciudadana, expuesto en el artículo 42 de la Constitución, una verdadera burla, pues impone métodos de vigilancia y represión selectivos contra los cubanos que disienten de la dictadura y los discrimina.

El lenguaje oral y su tono transmiten muy bien esa violencia incorporada como elemento esencial al castrismo. Así también quedó demostrado en la cumbre durante las intervenciones de Díaz-Canel, sobre todo en la réplica lanzada contra el Presidente de Uruguay. Incapaz de aceptar verdades irrefutables, Díaz-Canel usó un lenguaje tonal agresivo, al mismo estilo del usado por Nicolás Maduro ─ya se sabe que Dios los cría y el diablo los junta─ y lejos de proyectar una imagen de triunfo reafirmó su despotismo y su derrota, los mismos del régimen que representa.

Internet nos muestra una imagen bien distinta del presidente de Uruguay. Mesurado, usando un lenguaje tonal tranquilo, pero firme, sin vociferar ni atacar a nadie y ─sobre todo, lo cual es un signo inequívoco de cultura─ pronunciando correctamente sus palabras, Luis Lacalle Pou le dijo a Díaz-Canel, frente a frente, unas cuantas verdades, y en la respuesta a la réplica de este ─para la cual el canciller mexicano solo le dio un minuto mientras al cubano le permitió hablar durante más de cinco─ le citó fragmentos de la letra de la canción “Patria y Vida”, recordándole que Cuba no es feudo de los comunistas, sino que pertenece a todos los cubanos, lo cual sacó de sus casillas al villaclareño, quien sin permiso del canciller mexicano arremetió nuevamente contra el Presidente uruguayo.

Por supuesto que el noticiero de la televisión cubana no ha retransmitido las intervenciones que resultan molestas a la dictadura. Los cubanos que no las vieron tendrán que buscarlas en Internet, porque así de “democrático” y “objetivo” es el “socialismo” cubano.

ARTÍCULO DE OPINIÓN
Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no necesariamente representan la opinión de CubaNet.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




La CELAC, ¿nuevamente en pausa?

CELAC

LA HABANA, Cuba. – La Sexta Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) concluyó el 18 de septiembre con malos augurios, sobre todo tras la suspensión del viaje a México del mandatario argentino Alberto Fernández para recibir la presidencia pro tempore del organismo regional, debido a la crisis dentro de su coalición de gobierno. Ahora, los esfuerzos del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) por revitalizar la CELAC podrían resquebrajarse. 

La pandemia de COVID-19 ocasionó la prolongación de la presidencia pro tempore de México, asumida en enero de 2020. En la cita recién concluida el canciller mexicano Marcelo Ebrard promovió el acercamiento entre los 32 miembros de la organización y ejecutó un plan de trabajo con grupos para temas tradicionales y otros de interés actual.

México tendrá mejores condiciones para avanzar en su rango de presidente temporal de la CELAC, debido al retraso de Argentina para asumir su cargo y el curso político de la región, signado por la salida de Perú del Grupo de Lima y las conversaciones entre la oposición y el gobierno de Venezuela.  

Aunque la parte azteca sugirió que en la Cumbre se trataría la creación de un organismo regional sin Estados Unidos ni Canadá, el tema no se abordó porque carecía de consenso. Los propulsores de CELAC en 2010, Lula da Silva, Hugo Chávez y  Fidel Castro, tenían ese objetivo; si entonces no pudieron progresar, en la actualidad es menos propicio avanzar en un tema que ahondaría la discordia. 

AMLO se jugó su prestigio y el apoyo a su programa de gobierno por convertir el acto central por la efeméride del Grito de Dolores, la fiesta nacional mexicana, en un espaldarazo a Miguel Díaz-Canel. Aún están por despejarse  los motivos de ese gesto, si bien el gobernante cubano le había pedido públicamente a AMLO auxilio para enfrentar la pandemia y la crisis económica, a lo que el mexicano correspondió con envíos urgentes.

México logró una Declaración Final sin carga política, con tradicionales menciones a la democracia, el respeto a los derechos humanos y la condena al embargo estadounidense contra el régimen cubano. De todos modos, el peso estuvo en el llamado a democratizar la producción y eliminar los obstáculos al acceso justo y equitativo a las vacunas contra COVID-19. Se destacó la colaboración entre Argentina y México para producir y envasar vacunas contra el coronavirus; el desarrollo, producción y suministro de las vacunas cubanas ; así como otras iniciativas en curso para la investigación y desarrollo de vacunas en México, Argentina, Cuba, Chile y Brasil.

También sobresalen la creación de un fondo regional para desastres naturales por 15 millones de dólares, la creación de la primera Agencia Latinoamericana del Espacio y el acuerdo de adoptar una posición regional para la cumbre climática COP 26.

Por otro lado, mientras AMLO dio un espaldarazo al Gobierno de Cuba, obvió al pueblo, que padece un bloqueo impuesto por las autoridades nacionales. La situación actual de la Isla fue abordada por el presidente uruguayo Alberto Lacalle, quien planteó que participar en la cumbre no significaba ser complaciente con países donde no había una democracia plena y se utilizaba el aparato represor para acallar las protestas, como en Cuba, Nicaragua y Venezuela. 

Por su parte, el presidente paraguayo Mario Abdo Benítez advirtió que su presencia en esta cumbre no representaba un reconocimiento al gobierno de Nicolás Maduro. El gobernante venezolano sorprendió con su viaje a México, de cuyo gobierno tiene que haber recibido garantías de seguridad, ya que hace años Estados Unidos emitió una orden internacional de captura y ofrece una recompensa millonaria.

ARTÍCULO DE OPINIÓN
Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no necesariamente representan la opinión de CubaNet.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




La indigencia del discurso y el chantaje del castrismo

cubano CELAC Uruguay, Cumbre por la Democracia, Estados Unidos

LA HABANA, Cuba.- Con su intervención durante la VI Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, pasará a la historia como uno de los dirigentes de la región que en eventos o conferencias de esa naturaleza le ha dicho al castrismo las verdades que se merece. En ese sentido se une al entonces mandatario salvadoreño Francisco Flores, quien actuó de una manera similar en ocasión de celebrarse la Cumbre Iberoamericana en Panamá en el año 2000.

Lacalle Pou expresó su preocupación por la violación de los derechos humanos en Cuba, así como por el modo en que los gobernantes de la isla reprimen las manifestaciones pacíficas de sus ciudadanos, y también por el encarcelamiento de los opositores políticos. Una situación que el mandatario uruguayo hizo extensiva a los regímenes de Venezuela y Nicaragua.

Como era lógico suponer, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, también presente en la cita mexicana, replicó las palabras del presidente Lacalle. Pero no lo hizo tratando de desmentir los argumentos expuestos por el estadista uruguayo -claro, le hubiese resultado muy difícil negar verdades muy evidentes-, sino que empleó ese lenguaje gastado y retórico con que el castrismo y la más rancia izquierda califican a sus adversarios. La emprendió contra el “paquetazo neoliberal” que según él mantiene sojuzgado al pueblo uruguayo. Hay que recordar que esa izquierda reserva el término “neoliberal” para la mayoría de los sistemas económicos que le restan protagonismo al Estado, y por el contrario le asignan al mercado el papel principal en la conducción de la economía,

Como era de esperar, el planteamiento del mandatario uruguayo en esta Cumbre de la CELAC produjo también la reacción de los medios controlados por la maquinaria castrista del poder. Uno de ellos fue el sitio web progubernamental Cubadebate.

En el artículo titulado “El presidente de Uruguay olvidó la ayuda de la Revolución Cubana a su país”, el articulista Jorge Candelario Barroso expresa que “el presidente de turno de Uruguay se olvidó todo lo que la Revolución Cubana ha ayudado a ese país con vacunas para niños en épocas pasadas”.

He ahí la clave de la supuesta ayuda solidaria que los gobernantes cubanos dicen ofrecer a otras naciones. El envío de médicos, entrenadores deportivos y personal del sector educacional, más allá del aporte financiero que proporcione, no responde a un sentimiento filantrópico de La Habana, sino que en determinado momento -como este que comentamos- es usado por el castrismo como una especie de chantaje contra los países que se desvíen de la conducta esperada.

Entonces queda claro que esos “países agradecidos” son los que aportan buena parte de los votos con que cuentan los gobernantes cubanos para armar todos los años el show en las Naciones Unidas contra el “bloqueo” de Estados Unidos, e igualmente suelen prestarse para esa estrategia mediática alentada por los regímenes totalitarios que consiste en ocultar los trapitos sucios de sus amigos, y exaltar los problemas de sus enemigos. De más está decir que la posición del articulista de Cubadebate no es solo la suya individual, sino que constituye la esencia del comportamiento de las autoridades cubanas.

En esta ocasión, sin embargo, el castrismo salió trasquilado. No pudo conseguir que la supuesta ayuda que ofrece a otras naciones lograra acallar las críticas por la represión que llevan cabo contra sus ciudadanos. Además, y para completar su malestar, no hallaron consenso para desbancar a la Organización de Estados Americanos (OEA).

ARTÍCULO DE OPINIÓNLas opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no necesariamente representan la opinión de CubaNet.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Presidente uruguayo denuncia represión en Cuba durante su discurso en la CELAC

CELAC Díaz-Canel

MIAMI, Estados Unidos.- Durante la edición esta mañana de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), creada por Hugo Chávez y Fidel Castro en 2011, Miguel Díaz-Canel tuvo que escuchar las críticas de varios Jefes de Estado a su gestión. La el foro regional se convirtió este sábado en una tribuna para denunciar la falta de libertades y de justicia que impera en varios países de la región, entre ellos Cuba.

El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, denunció durante su intervención la represión y el irrespeto a los derechos humanos en Cuba, Nicaragua y Venezuela.

“Este foro no significa ser complaciente, señor Presidente, y por supuesto con el respeto debido, cuando uno ve que en determinados países no hay una democracia plena, cuando no se respeta la separación de poderes, cuando desde el poder se usa el aparato represor para acallar las protestas, cuando se encarcela en opositores, cuando no se respetan los derechos humanos, nosotros en esta voz tranquila pero firme debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, en Nicaragua y en Venezuela”, dijo Lacalle.

Por su parte, el presidente de Paraguay, Mario Abdo, señaló: “La legitimidad democrática se va construyendo día a día, honrándola con nuestro actuar. No inmiscuyéndose en otros poderes, no manipulando la justicia. Yo quiero esto para toda la región. No hay otro camino que no sea la democracia”.

“Mi presencia en esta cumbre, en ningún sentido ni circunstancia, representa un reconocimiento al gobierno del señor Nicolás Maduro. No hay ningún cambio de postura de mi gobierno y creo que es de caballeros decirlo de frente”, expresó el paraguayo.

Asimismo, Guillermo Lasso, mandatario de Ecuador, habló también de los derechos humanos y pidió libertad para los ciudadanos de la región.

“Libertad para nuestros ciudadanos, para abrir nuevos mercados, para comerciar, soñar y crecer juntos en una plena democracia donde existan elecciones transparentes, donde se respete la libertad de expresión, donde se respeten los derechos humanos y las libertades políticas de los opositores a nuestros gobiernos”, dijo.

Díaz-Canel, entretanto, ripostó a las críticas que recibiera su gobierno por parte del presidente Lacalle Pou, quien terminó recitándole al cubano una estrofa de la canción Patria y Vida, que se ha convertido en un himno por la libertad de Cuba dentro y fuera de la Isla.

“La mención a Cuba que hizo Lacalle denota su desconocimiento de la realidad. El coraje y la libertad del pueblo cubano se han demostrado durante seis décadas frente a la agresión y el bloqueo de Estados Unidos, obstáculo fundamental para avanzar más en nuestro desarrollo, pero lo cual el presidente Lacalle no mencionó”, dijo Díaz-Canel.

Y agregó: “escuche usted a su pueblo, que recogió más de 700 000 firmas contra la ley que usted impuso y que cambió las condiciones para ajustar precios de combustible, desalojos (…) un paquetazo neoliberal”.

El uruguayo pidió la palabra para responder: “el presidente de Cuba utiliza argumentos de mi nación que obviamente no comparto y no son ciertos. Pero hay algo que es cierto. Que en mi país por suerte la oposición puede juntar firmas, en mi país por suerte la oposición tiene resortes democráticos para quejarse. Esa es la gran diferencia con el régimen cubano”.

Fue entonces que citó Patria y Vida: “Que no siga corriendo la sangre por querer pensar diferente / quién les dijo que Cuba es de ustedes / si mi Cuba es de toda mi gente”.

“Parece que el presidente Lacalle tiene muy mal gusto musical. Esa canción es totalmente una mentira y una construcción entre algunos artistas en contra de la revolución cubana. Si el presidente Lacalle quiere discutir cosas con nosotros le pedimos que propicie un espacio para discutir de frente a frente”, finalizó Díaz-Canel.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




Gobernadora de Ciudad de México ordena bloquear a manifestantes cubanos en el Zócalo

cubanos México

MIAMI, Estados Unidos.- La gobernadora de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ordenó un amplio despliegue militar en el Zócalo de la capital azteca para impedir la entrada de los cubanos que planeaban manifestarse contra el dictador Miguel Díaz-Canel, quien asiste a la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que se celebra este sábado en la capital del país.

La información fue obtenida por la periodista de CubaNet Claudia Padrón Cueto en un intercambio con varios agentes del orden, cuando estos impidieron el paso a los cubanos que llegaban para protestar contra el gobernante castrista, quien arribó a México este jueves como invitado de honor del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Padrón Cueto y otros cubanos que llegaron al centro empresarial más importante de México, donde tiene lugar este sábado la Cumbre de la CELAC, en la que participa Díaz-Canel, increparon a uno de los agentes policiales desplegados por la gobernadora, quien reconoció que habían recibido órdenes de no dejar pasar “a cubanos a manifestarse” porque estaba el gobernante de la isla.

Los cubanos que han tratado de llegar al Zócalo, protestaron este viernes en las afueras de la Embajada de Cuba en México, donde fueron agredidos física y verbalmente por una turba de simpatizantes del régimen castrista.

Foto cortesía Claudia Padrón

Durante la edición esta mañana del foro regional, creado por Hugo Chávez y Fidel Castro en 2011, Miguel Díaz-Canel tuvo que escuchar las críticas de varios Jefes de Estado a su gestión. La CELAC se convirtió este sábado en una tribuna para denunciar la falta de libertades y de justicia que impera en varios países de la región, entre ellos Cuba.

El presidente de Uruguay Luis Lacalle Pou ​denunció durante su intervención la represión y el irrespeto a los derechos humanos en Cuba, Nicaragua y Venezuela.

“Este foro no significa ser complaciente, señor Presidente, y por supuesto con el respeto debido, cuando uno ve que en determinados países no hay una democracia plena, cuando no se respeta la separación de poderes, cuando desde el poder se usa el aparato represor para acallar las protestas, cuando se encarcela en opositores, cuando no se respetan los derechos humanos, nosotros en esta voz tranquila pero firme debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, en Nicaragua y en Venezuela”, dijo Lacalle.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.




“La CELAC está muerta”, aseguran expertos en seminario de CADAL

CELAC Cuba Venezuela
México asume la presidencia de la CELAC en enero de 2020. Foto Peoples Despatch

LA HABANA, Cuba.- “¿Es la CELAC un organismo regional creado para avalar el autoritarismo?” fue el tema abordado este jueves por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), en un seminario web al que invitó a expertos en la temática de al menos tres países de la región.

Para ello, contaron como base con el informe “Unidad en la diversidad: el fundamento de la CELAC para avalar el autoritarismo”, publicado en diciembre de 2020 por Gabriel C. Salvia, Director General de CADAL (Argentina), y moderador del seminario.

“Al constituirse en 2011, la CELAC adoptó en Caracas una poco creíble cláusula democrática argumentando en favor de la unidad en la diversidad, relativizando así los sistemas políticos. Es decir, vale igual una democracia como la de Costa Rica, Chile y Uruguay que una autocracia como la de Venezuela y una dictadura de partido único como Cuba. Por su alcance regional, hipocresía de varios países participantes, carencias organizativas y duplicación de esfuerzos, la CELAC es un organismo intergubernamental que representa un descrédito para la gobernabilidad democrática en el hemisferio cuya existencia cabe cuestionar”, dijo Salvia en su informe.

Mariclaire Acosta, ex subsecretaria de Derechos Humanos y Democracia de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, explicó sus concepciones respecto a este organismo regional, cuando se fundara en México bajo la presidencia de Felipe Calderón.

“Siempre consideré que se trataba de una concesión al gobierno cubano, la dictadura más larga del continente americano”, siempre tuve la percepción de que su intención era contrarrestar la influencia de la OEA (Organización de Estados Americanos) en la región y que se sostendría con el dinero del petróleo venezolano.

México ostenta actualmente la presidencia protémpore de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), pero, según Acosta, independientemente de que los derechos humanos han sido fundamentales en la política exterior, el país ha dado un giro en este sentido.

Por su experiencia, Mariclaire Acosta asegura también que todavía no conoce un órgano de promoción y defensa de derechos humanos con la fortaleza y capacidades suficientes para resistir los embates del poder político en los diferentes países.

Comentó además sobre algunas prácticas nocivas en los órganos internacionales de promoción y defensa de derechos humanos, como son las componendas e intercambio de votos, una de las maneras de neutralizar los esfuerzos de cooperación.

Asimismo, argumentó que, como solución a estas problemáticas, se debe trasladar la discusión también al ámbito doméstico, a los Estados miembros de estos organismos y, en este sentido, un actor definitivo es la sociedad civil.

Por su parte, Sergio Fausto, director ejecutivo del Instituto Fernando Henrique Cardoso (Brasil), recordó el contexto en que se creó la CELAC: en un momento en que en Brasil el gobierno de Lula estaba en su auge, al igual que el de Chávez en Venezuela.

“Hoy, el escenario es totalmente distinto, cada uno va por su lado (…), Brasil salió de la CELAC (…) la CELAC está totalmente fragmentada”, aseveró.

Para el politólogo, algunas de las lecciones aprendidas en estos diez años son que Estados Unidos sigue siendo el actor clave en la región, y que las estrategias basadas en sanciones y aislamiento no funcionan, “lo cual está clarísimo con Cuba, Venezuela y Nicaragua”.

Respecto a Cuba, indicó que hay que señalarle “las oportunidades del cambio y el cambio para Cuba pasa por una nueva relación con Estados Unidos, y esto va a tener reflejos en la posición de Cuba en relación a Venezuela, esto puede facilitar las cosas en Venezuela”.

Para Ignacio Walker, ex ministro de Relaciones Exteriores (Chile), la CELAC nació con muy buenas intenciones pero ha ido dejando mucho que desear. Citó varias organizaciones regionales creadas para favorecer la integración pero, respecto a la experiencia europea, en Latinoamérica “estamos cada vez más en retroceso en este sentido”.

“La CELAC está muerta, UNASUR está muerta, tal vez lo que falta es una extremaunción para darle una digna sepultura”, señaló.

Como parte del debate, algunos académicos, periodistas y estudiantes de varios países del continente dirigieron varias preguntas a los expertos, la mayoría de ellas enfocadas en el papel de la nueva administración estadounidense respecto a Cuba y Venezuela.

Mariclaire Acosta considera que, respecto a Venezuela, la administración de Joe Biden se enfocará en el pueblo, en acciones humanitarias, además de en acciones unilaterales. En cuanto a Cuba, supone que habrá también un acercamiento, aunque desconoce la fuerza que adquiera el mismo.

Para Sergio Fausto, en las relaciones con regímenes autoritarios como el de Cuba y Venezuela no todo puede ser presión o incentivo, “se trata de un juego”.

“Creo que es razonable imaginar que Biden intentará un juego de presión, pero también de normalización y estímulo a las relaciones comerciales” entre Estados Unidos y Cuba, apuntó el experto, y consideró además que esta sería la estrategia con mayores probabilidades de éxito.

De igual forma, ahondando en el caso Cuba, valoró que el logro del establecimiento de la democracia en la Isla no será “de la noche a la mañana”; habrá que hallar soluciones pacíficas, lidiando con las fuerzas armadas y la elite en el poder.

En relación a la política exterior de la administración de Biden, Ignacio Walker afirmó que las prioridades van en otro sentido, pues se enfocaría en China, en el restablecimiento del multilateralismo y, respecto al Medio Oriente, Irán ocuparía en foco de atención fundamental.

Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de WhatsApp. Envíanos un mensaje con la palabra “CUBA” al teléfono +1 (786) 316-2072, también puedes suscribirte a nuestro boletín electrónico dando click aquí.