Moreno Fraginals no le pertenece al totalitarismo

Moreno Fraginals no le pertenece al totalitarismo

No importa que la cultura oficialista celebre eventos en “homenaje” a su figura, tratando de obviar los malos tratos hacia el historiador. Moreno Fraginals pertenece a una Cuba libre.

moreno-fraginalsLA HABANA, Cuba -Un gobierno que se hunde en el descrédito, como el cubano, no deja escapar la más mínima fuente de apoyo que pueda aparecerle. Para ello acude con frecuencia al legado de muertos ilustres, no importa que en vida esas personas manifestaran su oposición a la dictadura. Si semejante apropiación ocurre en el ámbito cultural, asistimos entonces a una especie de necrocultura, tal y como ha sucedido, entre otros, en los casos de José Lezama Lima y Virgilio Piñera.

En ese contexto podríamos inscribir al recién concluido Taller Académico “La Historia como arma”, efectuado en el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, y dedicado al 50 aniversario de la publicación de El Ingenio, obra cumbre del historiador Manuel Moreno Fraginals. Los organizadores de este evento, en el que participaron figuras de la cultura oficial como Fernando Martínez Heredia y Eusebio Leal, argumentaron que “la intención era recuperar para nuestro tiempo y sus desafíos, el legado de Fraginals, insigne intérprete del pasado cubano”.

Asimismo, el periódico Juventud Rebelde, al informar acerca del evento, afirmaba que “Moreno vuelve para engendrar (con la historia nueva) revoluciones del pensamiento, para que la motivación primera de todos sea política, y su estatura nos pertenezca. De ahí que retorne y tenga mucho que crecer todavía, en las urgencias del socialismo cubano y su impronta invencible”.

Es verdad que Moreno Fraginals mostró sus simpatías hacia la revolución cubana en la década del 60, y que incluso empleó las herramientas del Materialismo Histórico en la escritura de El Ingenio. Coqueteó igualmente con los postulados marxistas en su ensayo La Historia como arma, escrito en 1966, en el que llamó a desterrar las viejas concepciones históricas en la construcción de la nueva sociedad.

Es de destacar que esas posiciones de Fraginals tuvieron lugar en la época de “luna de miel” del castrismo con los escritores cubanos, antes de que ocurrieran los primeros encontronazos en 1968, con el Fuera de Juego de Heberto Padilla, y Los siete contra Tebas de Antón Arrufat.

Años más tarde Moreno Fraginals, a diferencia de otros intelectuales que permanecieron acomodados a la sombra del Poder, comprendió que su destino no estaba en la isla, sino en otras tierras donde pudiera escribir su obra sin que la censura se interpusiera. Fue entonces cuando en 1994, no obstante su avanzada edad, 74 años, pidió asilo político en los Estados Unidos y terminó viviendo en la ciudad de Miami.

Y esa estancia fuera de Cuba no tardó en dar sus frutos: pudo concluir el libro Cuba-España, España-Cuba: historia común, un texto que se publicó finalmente en 1995, y que constituye un fresco elocuente de los más de cuatro siglos de colonización española. Según palabras del propio autor, solo en un ambiente de libertad pudo ver la luz una obra de estas características.

Miente la cultura oficialista cuando afirma que el legado de Moreno Fraginals le pertenece. Las personalidades deben de ser juzgadas de manera integral, y no únicamente por las visiones que tuvieron al inicio de determinados acontecimientos. Los ejemplos de Jorge Mañach, Guillermo Cabrera Infante y Jesús Díaz, entre otros, también lo corroboran.

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