Los cubanos que no entraron a EXPOCUBA

Los cubanos que no entraron a EXPOCUBA

Los cubanos dueños de pequeños negocios fueron los grandes ausentes de FIHAV 2014. El empuje de los negocios privados en la isla no se tuvo en cuenta.

cuentapropistasLA HABANA, Cuba. -Con bombo y platillo culminó la Feria Internacional de La Habana, FIHAV 2014, que del 2 al 6 de noviembre tuvo como sede el recinto Ferial de EXPOCUBA y en la que estuvieron representadas 2000 firmas de 60 países.

En FIHAV, Isidoro Malmierca, titular de Comercio Exterior y la Inversión Extranjeras, presentó las Carteras de Oportunidades, aprobadas por el Consejo de Ministros en la reunión del 24 de octubre, contentiva de 246 proyectos con un monto de 8 710 millones de dólares.

El gobierno cubano abre las puertas a las inversiones extranjeras, de forma mixta, directa o por contrato de administración y comercialización, en el turismo, las industrias azucarera, química, sidero mecánica, automotriz, ligera, alimenticia, la construcción, residuales, minería, petróleo, energía eléctrica, envases y embalaje, agricultura, el vidrio, la electrónica, informática, equipamiento médicos, biotecnología y producción de medicamentos, entre otros.

Esto responde a la urgente necesidad del gobierno cubano de captar dinero, tecnología y recursos ante el mal desempeño de la economía. Recordemos que en el primer semestre del año solo creció un 0.6% el Producto Interno Bruto (PIB).

Han sido pobres los resultados de la implantación de los lineamientos económicos, aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista, que tienen como principio la fracasada e inviable planificación.

Hay un acelerado deterioro de la situación material y espiritual de la población. El elevado costo de la vida no se compensa con los míseros salarios que devenga la mayoría de los trabajadores, que no sobrepasan los 20 dólares mensuales.

Como el actual gobierno parece que no desea arrastrar las consecuencias de la irresponsable política de estatalizarlo todo y reducir a cero la propiedad privada y la libre concurrencia, pasó por alto la Ley 77 de Inversiones Extranjera, puesta en vigor en 1995, consciente de todas las violaciones de la referida Ley por el gobierno de Fidel Castro.

De las 400 Asociaciones Económicas Internacionales que funcionaban al cierre del 2002, a finales de 2006 solo quedaban 102.

El parlamento cubano aprobó en marzo y puso en vigor en junio la Ley 118 de Inversiones Extranjera. Complementa a la Zona Especial de Desarrollo Mariel, la que vino en lugar de las Zonas Francas de Berroa, Wajay y Mariel, una experiencia económica que en sus primero años brindó excelentes resultados.

En 1995, cuando entró en vigor la Ley 77de Inversiones Extranjeras, estaba vigente el Decreto-Ley No. 141 de 8 de septiembre de 1993 que autorizaba el desempeño de 117 actividades privadas que podían realizar todos aquellos que tuvieran su licencia y abonaran las mensualidades de los impuestos correspondientes.

Las medidas aperturistas fueron bastante limitadas, cargadas de restricciones. El gobierno de Fidel Castro las había tomado porque no le quedó otro remedio. Pero tan pronto la situación le fue favorable, la redujo a su mínima expresión. Por eso, nadie se aventuró a pedir el reconocimiento como personas jurídicas de los propietarios de los pequeños negocios privados.

En el momento que entró en vigor la Ley 118 de Inversiones Extranjeras, la situación referida a las personas autorizadas al desempeño de la actividad privada es muy diferente.

Al cierre de mayo 500 000 personas estaban autorizadas a desempeñar cualquiera de las 201 actividades autorizadas por la Resolución No. 42 del 22 de agosto de 2013 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

De acuerdo a datos proporcionados por el Ministerio de Turismo, hay en funcionamiento 2000 pequeños restaurantes y 6500 habitaciones destinadas al arrendamiento. A ellos se suman los 8000 pequeños y medianos establecimiento del comercio y la gastronomía pertenecientes al Estado, que serán arrendados el próximo año, para ser convertidos en Cooperativas No Agropecuarias.

Pero tal empuje de la actividad privada en Cuba, no fue tomado en cuenta por los parlamentarios y no la incluyeron en la Ley 118.

Los cubanos dueños de pequeños negocios fueron los grandes ausentes de FIHAV 2014.

Miles de millones de dólares son enviados por sus familiares en el exterior a los dueños de pequeños negocios privados. Esas remesas, después de los 8000 millones de dólares que entraran por concepto de exportación de servicios especializados, representan la segunda entrada de divisas a las arcas del estado cubano, muy por encima de las recaudaciones brutas del turismo.

Por eso no se justifica que esos pequeños propietarios no tengan potestad jurídica para firmar contratos, emitir cartas de créditos, ser reconocidos por la Cámara de Comercio de Cuba, exportar e importar bienes y servicios, estar asentados en el Registro Mercantil de la República de Cuba. Estos miles de pequeños propietarios continúan como personas naturales, lo que los lleva a transitar por los terrenos minados de los negocios ilegales, que es la única vía para obtener los insumos que necesitan por no tener acceso a los mercados mayoristas del Estado, donde podrían adquirirlos a precios razonables.

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Osmar Laffita Rojas

Osmar Laffita, Holguín, 1945. Marino mercante, profesión en la que se mantuvo durante 20 años. En 1991 pasa a trabajar en el turismo, hasta 1994. En 1993 ingresa a la Corriente Socialista Democráticas, y en 2007 se vincula al Partido Solidaridad Democrática. Desde ese año colabora con las páginas CubaNet y Primavera de Cuba

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