La unanimidad de criterios solo existe bajo las dictaduras

La unanimidad de criterios solo existe bajo las dictaduras

Entrevista a Hugo Landa, Director de Cubanet

Hugo Landa en Cubanet
Hugo Landa en Cubanet

LA HABANA, Cuba.- A muchos de mis compatriotas, carentes de acceso a Internet, o de los 4.50 CUC por una hora de acceso, Cubanet debe sonarles como el nombre de algún taller para arreglar teléfonos móviles o computadoras.  Pero no basta la posibilidad de acceder a la red de redes para entrar a esta página, pues permanece bloqueada.

Muchos lectores acceden a sus artículos de la misma forma que yo he logrado leer algunos: gracias a los boletines de Cubanews, y porque a pesar del bloqueo (de la página por parte de nuestro gobierno) se consigue leer algunos materiales sueltos en Internet.

Sin embargo, es posible que ignoren que este es uno de los primeros medios digitales de prensa independiente cubana, fundado en 1994.

Sobre su editor, Hugo Landa, tampoco pude encontrar información en la red, pero logré contactarlo gracias a una amiga que me facilitó su e-mail.  Este hombre nació en Cuba y aquí se graduó de ingeniería pecuaria; trabajó como traductor de inglés y francés en el Ministerio de Agricultura.  En 1980, cuando contaba 27 años, pidió asilo en la Embajada de Perú y abandonó la Isla el primer día del éxodo del Mariel.

Durante casi dos meses, hemos sostenido este intercambio por e-mail, más demorado por mi poco frecuente acceso al correo electrónico. Hugo Landa respondió este cuestionario muy rápido, a pesar de ser un texto largo y complejo. Aunque nuestras opiniones difieren en algunos puntos, este fue un diálogo respetuoso y cordial todo el tiempo.

Por razones ajenas a mi voluntad y a la del entrevistado, no fue posible publicar esta entrevista en otro medio digital, como intenté originalmente. Siempre es difícil renunciar a la publicación de algo a lo que se ha dedicado tiempo y esfuerzo, más cuando se intuye que el resultado merece ser socializado. Por eso agradezco que Hugo Landa, dejando a un lado su propia incomodidad de publicar en el sitio una entrevista realizada a él mismo, y arriesgándose a que alguien lo interprete como un acto egocéntrico, me ha dado la oportunidad de publicarla en Cubanet.

YR: ¿Qué le hizo pedir asilo en la Embajada de Perú, en 1980, cómo recuerda su estancia allí?

HL: Siempre había querido irme del país y esa fue la primera oportunidad que tuve. No me atrevía a lanzarme en una balsa, y en la década de los 70 era prácticamente imposible para un cubano viajar al extranjero, excepto en funciones oficiales.

Eran los tiempos anteriores a la caída del Muro de Berlín y la desaparición del “campo socialista” en Europa; el socialismo parecía indestructible y la única opción era huir. Me asfixiaba vivir en un país donde estaba prácticamente preso (como toda la población) sin haber cometido ningún delito y donde no podía expresarme ni tomar con libertad las decisiones fundamentales de mi vida.

La estancia en la Embajada fue muy difícil, éramos cerca de 11 mil personas hacinadas en los jardines del lugar, a la intemperie y sin comida. Pero creo que fue la decisión más acertada que he tomado en mi vida y estaría dispuesto a hacerlo nuevamente si fuese necesario.

YR: ¿Cómo llegó a ser director de Cubanet, teniendo en cuenta que no estudió periodismo?

HL: Por coincidencias quizás. Siempre he sido “periodista aficionado”, me ha gustado escribir y me he mantenido al tanto de la situación cubana. Era además amigo de Rosa Berre, la periodista que fundó Cubanet en 1994 y la dirigió hasta octubre de 2006, cuando murió. También era asiduo lector del sitio y conocía a las personas que trabajaban en él junto a Rosa.

Tras su muerte, la Junta Directiva me propuso asumir la dirección del proyecto y acepté con gusto. Dirijo Cubanet desde marzo de 2007. Tenemos además dos periodistas de profesión encargados de la edición en la sala de redacción y el entrenamiento de los periodistas independientes.

YR: A principios del 2013 entrevisté a Julio Antonio Aleaga, colaborador de Cubanet, y él afirmó que el periodismo independiente cubano es totalmente de barricada. ¿Qué opina usted al respecto? ¿Cómo es el caso específico de Cubanet?

HL: Pienso que inicialmente fue “de barricada” -yo lo llamaría más bien “de catarsis”-, pero ya no lo es tanto y cada vez lo será menos, se parecerá más al periodismo normal, serio y profesional, de cualquier parte del mundo. Contribuir a eso es uno de nuestros objetivos.

¿Qué otro tipo de periodismo, que no sea “de barricada”, podría hacerse en las circunstancias en que surgió y se desarrolló la prensa independiente de Cuba? Periodistas aficionados en su mayoría, perseguidos, encarcelados, desinformados, sin acceso a internet, sin computadoras, sin tener siquiera un teléfono en casa para comunicarse, y mucho menos un celular; y, para rematar, teniendo a Granma y Juventud Rebelde como referentes de prensa.

En los años 90 la mayoría de los cubanos no tenía ni teléfono para comunicarse entre sí y el transporte público era casi inexistente. Era difícil incluso hacer una llamada telefónica del extranjero a la Isla y en Cubanet los trabajos se recibían principalmente por esa vía. Los periodistas se reunían en la casa de alguien que tuviera teléfono para leer sus textos a los que trabajaban en la redacción en Miami. Aquí se grababan para después transcribirlos, editarlos y publicarlos. Una noticia podía tardar semanas en llegar. Es prácticamente imposible ser reportero e informar con imparcialidad e inmediatez en esas condiciones.

Considero que el verdadero cambio de la prensa independiente hacia “la normalidad” comenzó en 2008, cuando el gobierno de la Isla permitió –25 años después que el resto del planeta–  que los cubanos pudieran tener legalmente algo tan básico como un teléfono móvil, una computadora y acceso esporádico a correo electrónico. A partir de ahí todo se agilizó, surgió la posibilidad de comunicación inmediata, imprescindible para hacer periodismo en el mundo actual. Ahora –aunque hay muchas dificultades aun y continúan el hostigamiento y la represión– existe una comunicación continua y fluida entre nuestros redactores y los reporteros en Cuba, muchos periodistas han podido viajar al extranjero, han comenzado a ver el mundo con sus propios ojos, tienen más acceso a información y entrenamiento.

Por otra parte, con el surgimiento del movimiento “blogger” impulsado por Yoani Sánchez, que también fue potenciado en gran medida por el mayor acceso de los cubanos a la tecnología a partir de 2008, los blogueros han asumido –quizás inconscientemente– el papel de mostrar al mundo cómo es la vida en la isla, a partir de sus experiencias personales, sin la responsabilidad que conlleva el periodismo formal. Muchos pensaban que los blogs sustituirían a la prensa independiente, y no ha sido así; en realidad se complementan. Más bien está ocurriendo lo contrario, los blogs han contribuido a que la prensa independiente, al no ser el único vehículo de información no gubernamental, se esté decantando más por las noticias y reportajes.

Años atrás la mayoría de lo que publicaban los periodistas independientes eran trabajos de opinión o análisis político, en muchos casos hasta panfletarios. Recuerdo que poco después de comenzar a dirigir Cubanet tuve una conversación con uno de nuestros reporteros sobre un “panfleto” que nos envió; y me sorprendió que no entendiera por qué yo le decía que Cubanet no podía ser “Granma al revés”.

YR: Durante el último Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), el periodista José Alejandro definió al periodista como un constructor del socialismo. ¿Cómo lo definiría usted?

HL: Como cualquier cosa, menos constructor del socialismo.

En Cuba, el gobierno asume que todos los ciudadanos, periodistas o no, tienen la función de construir el socialismo o el comunismo. Se lo inculcan a los “pioneritos” todos los días al hacerlos repetir el mantra de “pioneros por el comunismo…”.

Un periodista solo debe ser ético, honesto y objetivo en su trabajo. La idea de que deba estar comprometido con la construcción del socialismo, el capitalismo o cualquier sistema político, anula de antemano cualquier posibilidad de objetividad en su trabajo y lo convierte en un propagandista de eso que debe “construir”.

YR: ¿Considera que Cubanet ofrece una visión objetiva de la realidad cubana, al mostrar solo los aspectos negativos? Hace menos de un mes, mi colega de Havana Times, Irina Echarry, me contó los avatares de una amiga que no ha logrado hacerse el tratamiento que necesita para un cáncer, por falta de equipo que necesita, además de haber recibido una atención deficiente por parte de una de las técnicas, pero lo mejor de la historia es que esa mujer vive fuera de Cuba y en el país donde reside, no puede costearse el tratamiento, ni confía tanto en los médicos, como en los cubanos. Ese artículo será publicado pronto en HT. ¿Podría haber sido publicado en Cubanet, mostrando las deficiencias de nuestro sistema de salud, pero también, el hecho de que en otros países esos tratamientos están fuera del alcance de la mayoría y que los médicos cubanos resultan más confiables para muchos?

HL: Vayamos por partes, porque la pregunta es compleja.

Cubanet no muestra solamente los aspectos negativos de la realidad cubana; muestra la parte que la prensa oficial omite o tergiversa. En nuestro sitio hemos tenido desde los años 90 una sección llamada Prensa Gubernamental con enlaces a todos los medios de prensa del gobierno cubano.

Siempre que un texto publicado en Cubanet hace referencia a algo aparecido en la prensa oficial cubana se coloca el enlace correspondiente para que el lector pueda leerlo en Granma, Juventud Rebelde o donde sea.

He leído el artículo de Irina Echarry a que te refieres. Es posible que la señora de la historia no tenga asistencia médica en el país centroamericano donde vive, pero lo que no entiendo es qué relevancia tiene eso en este caso. Y no soy solo yo quien no lo entiende, puedes leer los comentarios que han dejado algunos lectores del artículo en HT. La tesis del artículo parece ser: estamos mal, pero hay quien está peor.

Independientemente de que las condiciones del sistema de salud pública de ese país centroamericano (que no revela la autora) sean mejores o peores que las de la Cuba actual, es importante señalar que Dora es cubana y, por ende, es una extranjera en ese país, posiblemente ilegal. Se me ocurre que quizás Dora no tenga derecho a beneficiarse del sistema de salud pública estatal que quizás exista allí, pagado por los contribuyentes de ese país.

A diferencia de lo que ocurre en Cuba, donde los extranjeros han sido oficialmente tratados como semidioses desde hace décadas y han tenido muchos derechos negados a los cubanos (desde abrir negocios hasta tener acceso a teléfonos celulares e internet, por solo mencionar algunos), lo normal en casi todo el mundo es que un extranjero tenga menos derechos que los ciudadanos del país.

Comparar a Cuba con un país de Centroamérica me parece también un error. Para valorar el presente hay que empezar por conocer el pasado, ver de dónde partimos para llegar a este punto. En 1959, Cuba, bajo una dictadura y con sus defectos y virtudes, era un país mucho más avanzado y con más justicia social que la mayoría de los países de América Latina, que se parecía muy poco a cualquier país de Centroamérica. Las estadísticas hablan.

Además, debemos recordar que en Cuba triunfó en 1959 una revolución que lleva más de medio siglo alardeando de sus supuestos grandes logros en el campo de la salud y que se dedica a vender personal y servicios médicos a otros países.

YR: ¿Cree que una persona que como usted ha permanecido tanto tiempo fuera de Cuba puede tener una visión objetiva de la realidad de nuestro país?

HL: Nunca he perdido contacto con la situación y con la gente en Cuba. Además, desde dentro de la Isla hubiera sido imposible crear y mantener Cubanet.

Pero lo fundamental es que yo no he publicado nunca nada en Cubanet, no soy quien escribe o reporta; todos los que escriben para nuestro sitio están en Cuba y son parte de esa realidad.

YR: ¿Siendo Cubanet una organización no partidista, habría espacio en el sitio para los artículos de Pedro Campos, que tiene una postura crítica hacia la dirección del país, pero desde una óptica socialista? ¿Hay espacio para artículos que critiquen el bloqueo norteamericano a Cuba?

HL: Cualquiera que visite Cubanet con regularidad habrá podido leer muchos artículos críticos al embargo y otros que lo defienden.  Por mencionar solo un nombre, el recientemente fallecido economista Oscar Espinosa Chepe, colaborador habitual de nuestro portal, publicó en Cubanet innumerables artículos siempre dejando clara su posición contra el embargo. Creo que la unanimidad de criterios solo existe bajo las dictaduras.

Con respecto a la posibilidad de publicar artículos del Señor Campos; al elegir qué publicamos o no en nuestro sitio, nos guiamos por el contenido del texto, no por la firma.

Libertad de prensa no significa que todos los medios deban dar cabida a todas las tendencias de pensamiento, sino que todas las tendencias de pensamiento tengan derecho a expresarse en diversos medios de prensa. Es poco probable encontrar un artículo de corte liberal en el conservador The Wall Street Journal, pero muy probable que lo encuentre en The New York Times; lo importante es que ambos periódicos de diferente tendencia pueden publicarse con total libertad en el mismo país, en la misma ciudad.

El único “partidismo” que tiene Cubanet es la convicción de que solo una verdadera democracia es lo que queremos para Cuba y, no nos parece que el socialismo cubano sea reformable o mejorable. El socialismo de corte marxista se ha ensayado, desde 1917, a través de casi un siglo, en lugares muy diferentes. Y en todos los casos, lo mismo en Alemania que en Corea, solo se ha sostenido implantando férreas y catastróficas dictaduras que han arruinado sus países y han tenido que mantener a toda la población literalmente secuestrada para que no escape, algo que las peores dictaduras de derecha nunca han tenido que hacer. No conozco ningún caso de coreanos del Sur escapando hacia el Corea del Norte o de alemanes de la RDA cruzando el Muro de Berlín hacia la RFA. Me pregunto: ¿Cuántas oportunidades más habrá que darle al socialismo? ¿Cuánto habrá que perfeccionarlo para ver si funciona? ¿Cuántos millones de muertos más serán necesarios?

YR: ¿Cuál es su opinión personal sobre el bloqueo, aunque usted usa la palabra embargo?

HL:  Es una pregunta difícil porque tengo sentimientos encontrados sobre el tema.

A veces pienso que sería bueno que Estados Unidos lo eliminara, solo para dejar sin coartada al gobierno cubano que lo utiliza continuamente en los foros internacionales, con mucho éxito, para justificar su estruendoso fracaso económico-social, que se debe solamente a la ineficiencia probada del sistema.

Pero, a la vez, estoy convencido de que si el embargo se eliminara hoy, el gobierno cubano continuaría utilizando la excusa de que una vez existió y achacaría entonces el desastre que es Cuba a “las secuelas dejadas por el criminal bloqueo imperialista”. Al igual que continúa pidiendo la libertad de sus “cinco héroes”, cuando solo quedan cuatro, y pronto serán tres, espías en prisión.

También creo que la eliminación del embargo brindaría al gobierno cubano esa inyección de dinero que desesperadamente busca para poder realizar con éxito su fraudulenta “transición –piñata” al capitalismo de Estado, y es por eso que no es el momento de levantarlo.

El embargo tiene muy poco que ver con el desastre que existe hoy en Cuba; la culpa es de ese fallido sistema de gobierno, que no ha sido capaz de crear riqueza ni bienestar jamás, en ningún lugar. El “periodo especial” no se produjo por ninguna agudización del embargo, sino por la desaparición de la Unión Soviética, que durante tres décadas subsidió abundantemente al país. Desde 1959, el de Cuba ha sido un gobierno parásito, incapaz de subsistir sin un mecenas que lo financie; primero fue la Unión Soviética, y ahora nos toca al pueblo de Venezuela y los cubanos de la diáspora.

YR: He escuchado antes esa respuesta, y coincido en que nuestro gobierno seguramente encontraría otro pretexto para justificar la situación del país, o la achacaría a las secuelas del bloqueo. Pero siento que el argumento cojea al ignorar las afectaciones que el bloqueo trae el pueblo cubano.

HL: Comprendo lo que dices, pero yo creo que el costo del embargo para el pueblo cubano es mínimo (si existe). La verdadera razón para toda la miseria que padece nuestro pueblo es el bloqueo interno que el gobierno cubano le ha impuesto al potencial productivo de nuestra gente. La prueba es que cuando el gobierno permite un mínimo de espacio para que los cubanos trabajen por su cuenta, libremente, generalmente florecen. Cada vez que eso comienza a ocurrir, el gobierno cierra nuevamente, porque en realidad le teme a un pueblo financieramente libre; la situación ideal para el gobierno cubano es tener un pueblo dependiente e improductivo y ser mantenido por alguien desde el exterior (la URSS, Venezuela, el exilio). Esa es el grave problema que enfrenta en este momento, que los números no dan, no aparece quien lo mantenga.

No sé si has visto una entrevista que le hicieron a Dulce Maria Loynaz en Madrid, cuando ganó el Cervantes. Le preguntaron su opinión sobre “el bloqueo” y ella, con la elegancia de siempre, dijo más o menos: ¿Qué bloqueo? en Cuba lo que no hay es dinero para comprar nada.

YR: Usted afirma que el socialismo cubano no es reformable ni mejorable. ¿Cree que es solo el socialismo de corte marxista el que no tiene posibilidades de éxito, algún otro tipo de socialismo podría funcionar, o solo en el capitalismo puede existir democracia? ¿Es el capitalismo lo que necesita Cuba? No puedo evitar pensar que muchos países capitalistas, incluyendo USA, están en una crisis que ha afectado sobre todo a los más pobres. ¿Qué pueden esperar los más pobres de Cuba en el capitalismo?

HL: Lo que necesita Cuba es un gobierno que verdaderamente respete los Derechos Humanos y permita a todos los cubanos –donde quiera que vivan- invertir, crear y desarrollar sus potencialidades.

Creo que es posible un capitalismo con fuertes políticas de bienestar social, financiadas mediante la implantación de altos impuestos; donde se respete la propiedad privada y los Derechos Humanos. Eso no es una utopía, ya existe en los países escandinavos –y en menor medida en otras partes de Europa–donde se pagan altísimos impuestos y, a cambio, el Estado garantiza al pueblo cierto nivel de bienestar social. Algunos lo consideran una forma de “socialismo”; pero yo pienso que es más que todo un problema semántico. El respeto absoluto a la propiedad privada y los Derechos Humanos son lo fundamental; con esos dos ingredientes no puede existir una dictadura; y hasta el momento el socialismo marxista siempre ha terminado convirtiéndose en dictadura.

A todas luces, lo que el gobierno cubano llama “actualización del modelo”, es una transición gradual hacia un brutal capitalismo de Estado, sin democracia ni respeto a los Derechos Humanos, en el cual solo tendrán oportunidad de prosperar los miembros de la élite gobernante y sus elegidos.

Lo que pueden esperar, por un buen tiempo, los más pobres de Cuba –que es prácticamente todo el pueblo, porque hablamos de un país donde el salario medio no sobrepasa 20 dólares mensuales y una hora de acceso a Internet cuesta 5—es ser la mano de obra barata en un capitalismo brutal, sin “gratuidades”, libertades, ni Derechos Humanos.

YR: A diferencia de sitios como Havana Times, Diario de Cuba y Cubaprensalibre.com, Cubanet permanece bloqueado por nuestro gobierno. De hecho no he podido acceder a la página, desde las salas de Internauta, aunque en mi último intento logré acceder a un par de artículos. ¿Puede explicar por qué sucede esto?

HL: Esa pregunta no me corresponde a mí responderla, más bien le tocaría al gobierno cubano.

YR: ¿Puede decir cómo se financia Cubanet?

HL: La respuesta está en el mismo sitio, a la vista de todos los lectores que pulsen donde dice “¿Quiénes somos?”.

Recibimos fondos de la National Endowment for Democracy (NED) y algunos donantes privados. El sitio web de la NED explica claramente la procedencia de los fondos que distribuye la organización y sus objetivos:

“NED es una fundación privada sin fines lucrativos, dedicada al desarrollo y fortalecimiento de las instituciones democráticas alrededor del mundo. Cada año, con fondos asignados por el Congreso de Estados Unidos, NED apoya más de 1,000 proyectos de grupos no gubernamentales extranjeros que trabajan con el objetivo de fortalecer la democracia en más de 90 países”.

Debo aclarar que la NED, ni ningún otro donante, tienen influencia alguna sobre el contenido de nuestro sitio.

 

 .Yusimí Rodríguez López, escritora y periodista cubana. Sus trabajos aparecen habitualmente en los sitios digitales Havana Times y Diario de Cuba. Vive en Cuba

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