La Habana no aguanta más

La Habana no aguanta más

Según las proyecciones del Programa de la Vivienda, elaborado por el gobierno, llevará al menos 10 años para solucionar este problema

La Habana. Foto internet

LA HABANA, Cuba.- La súbita devastación ocasionada por el tronado en 5 de los 15 municipios de La Habana, el pasado 27 de enero, confirmó los temores de que la capital de todos los cubanos podría ser arrasada por un evento meteorológico debido a la precariedad de sus edificaciones. Como cada año, en 2018 los habaneros se sintieron aliviados al concluir la temporada ciclónica sin el azote de algún huracán. Las autoridades habían alertado sobre la llegada de lluvias y fuertes vientos, superiores a los que azotaban al país al entrar los frentes fríos desde diciembre, pero los tornados son imprevisibles, sobre todo donde no ocurren usualmente.

La Habana es la provincia cubana con más complejidades en el fondo habitacional.  La “ciudad maravilla”, llamada así por las espléndidas construcciones desde su fundación en 1519, no podrá continuar mostrando a los turistas solamente La Habana Vieja, el Vedado y Playa, municipios donde se han restaurado antiguos edificios, se preservan residencias coloniales en zonas exclusivas, y se construyen cada vez más modernos hoteles de lujo. Tras el tornado, se ha destapado el debilitado estado en el que se encuentran los restantes municipios capitalinos.

En Cuba existen un total de 3 824861 viviendas, de las cuales, más del 39% presenta de regular a mal estado técnico. De los 854 edificios críticos en el país, 696 están en La Habana, con 6960 apartamentos, y un total estimado de 849753 personas afectadas. Con residencia permanente existían 18365 habitaciones de cuartería, 10700 en La Habana; y con residencia no permanente 436 y 193, respectivamente, según el Censo de 2012. Pero a eso se suman las viviendas clandestinas formadas por personas procedentes de otras provincias. El déficit habitacional asciende a 929695 viviendas, de ellas 185348 en La Habana.

Según las proyecciones del Programa de la Vivienda, elaborado por el gobierno, llevará al menos 10 años para solucionar este problema, y se prevé que el 40% lo haga por esfuerzo propio. Para la implementación de la política de la vivienda se requiere actualizar la nueva Ley General de la Vivienda y los proyectos que se encuentran elaborados y en proceso de evaluación en la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, según informó René Mesa Villafaña, ministro de la Construcción, a los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular en diciembre pasado, publicado inicialmente por los medios nacionales.

En diez años se pretende detener el deterioro y lograr la recuperación con la construcción de una vivienda diaria en las poblaciones del país. La solución se buscará con el Programa de Autarquía, consistente en las iniciativas municipales para la utilización de los materiales locales de construcción, y la recuperación de tradiciones artesanales como el adobe, las tablas de palma, la producción de ladrillos, tejas y otros, y los modelos constructivos más eficientes. También se requiere ampliar las capacidades productivas en cemento, áridos, pisos, enchapes, muebles sanitarios, soluciones de impermeables, entre otros. En 2019 se deben edificar o rehabilitar 62462 viviendas (construcción de 32899 y reparación de 29563) en todo el país, señaló el ministro Mesa Villafaña.

En el discurso del 8 de marzo de 2005, Fidel Castro anunció que Cuba estaba a punto de alcanzar la “invulnerabilidad económica”, lo que garantizaba que en 2006 estaría resuelto el déficit energético, se duplicaría la construcción de viviendas, se renovaría el parque de locomotoras y autobuses interprovinciales, y se distribuirían cinco millones de ollas de presión. En ese entonces, al presentar en la Asamblea Nacional el informe sobre el Programa de Viviendas, Carlos Lage Dávila, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros en el momento, planteó que las nuevas perspectivas del país permitían comenzar a salir de la difícil coyuntura del Período Especial, por la recuperación económica y el mejoramiento de las posibilidades financieras. Por tanto, se había decidido acometer ese año, y el venidero, un programa de no menos de 150000 nuevas viviendas y 380000 acciones constructivas de conservación y rehabilitación, así como crear todas las condiciones para ejecutar y terminar no menos de 100000 viviendas nuevas por año, a partir de 2006. Hasta esa fecha había terminadas 9261 viviendas, de las cuales 5224 correspondían al sector estatal, y 4037 por esfuerzo propio, según Granma el 4 de septiembre de 2005.

El programa de construcción de 100000 viviendas anuales, proyectado a finales de la década de 1980 por Fidel Castro, se realizaba principalmente a través de las microbrigadas de cada centro laboral, integradas por sus trabajadores aspirantes a un apartamento, que permanecían hasta 8 años sin garantía de recibirlo, pues se adjudicaba según los méritos en la emulación socialista y las necesidades. La crisis económica denominada Período Especial detuvo el programa, de manera que aún quedan edificios sin terminar. Simultáneamente se construyeron los túneles militares por toda Cuba, y muy ampliamente en La Habana, aduciendo la prevención de un inminente ataque de Estados Unidos.

Aunque la tendencia de la población es a continuar decreciendo en los próximos años, se estima un crecimiento de 52321 viviendas, para dar respuesta a la diversidad de generaciones que conviven, así como estimular la natalidad. La entrega de viviendas y materiales de construcción se realizará a partir de los méritos sociales y laborales para los damnificados de eventos climatológicos; subsidios para la construcción a núcleos familiares por esfuerzo propio; casos en condiciones precarias (barrios insalubres, ciudadelas, pisos de tierra, edificios críticos, con peligro inminente de derrumbe); asentamientos costeros; personas con necesidades de vivienda graves, independientemente de las causas, comenzando por solucionar los casos sociales; trabajadores con necesidad de vivienda; y familias con mayor tiempo esperando la solución del problema de vivienda, albergados (aún existen muchos damnificados por eventos naturales que llevan esperando hasta 20 años).

En 2017 Cuba tenía una población de 11 230142 habitantes. La Habana contaba 2 129553, de ellos 101954 de 0-4 años; 102440 de 5-9 años; para un total de 204394, datos Anuario ONEI. Los niños de hoy crecerán en viviendas precarias, como sus padres, si la naturaleza se apiada de la capital. Dentro de 10 años serán jóvenes que aspirarán a una vivienda para un futuro lejano, luego de cumplirse el actual programa decenal, si para entonces la Revolución estática celebra su 70 aniversario. La apertura a la construcción de edificios y casas para alquilar o vender, y la importación de materiales para ese fin por la inversión privada de cubanos, podría impulsar la solución de tantos problemas surgidos en las familias por varias generaciones, constreñidas a pequeños habitáculos.

Nota:

La Habana no aguanta más, famosa canción de Juan Fornell y los Van Van de hace varias décadas.  

Fuente: 

Política de construcción de viviendas: Cuba estima recuperar déficit  habitacional en 10 años (+ Video)

 

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