Enseñanzas de la Revolución de Terciopelo

Enseñanzas de la Revolución de Terciopelo

Unas manos de bronce, clamando libertad, marcan el lugar de Praga, en que los agentes comunistas reprimieron una pacífica manifestación estudiantil, con saldo de varios muertos y numerosos heridos

Monumento
Esta placa conmora los estudiantes asesinados por las fuerzas represivas del gobierno comunista. Detonante para el inicio de la Revolución de Terciopelo

LA HABANA, Cuba. — El pasado lunes 17 se conmemoró en Praga, un acontecimiento de importancia histórica universal: la Revolución de Terciopelo en lo que era Checoslovaquia.

El autor de estas líneas tuvo ocasión de visitar la bella ciudad de Praga, invitado por  la organización People in Need.

La rememoración tuvo como prólogo (el día 14)  la Conferencia Científica “Por la libertad vuestra y nuestra”. Este evento, tuvo como marco el Rectorado de la prestigiosa Universidad Carolina. Su lema: “Apoyando a los disidentes y a los activistas de derechos humanos 25 años y en lo adelante”, es elocuente

Participé en un panel que contó con el periodista ucraniano Oleksiy Matsuka y con Min Ko Naing, opositor birmano que permaneció veinte años en las cárceles del régimen militar de su país. La moderadora destacó que después del otorgamiento de un doctorado honoris causa a Fidel Castro en 1972, era la segunda vez que un jurista cubano era invitado al centro de enseñanza superior.

Los extranjeros asistentes al evento concurrimos ante una placa de extrema sobriedad: apenas unas manos y la fecha 17.11.1989, marcan el lugar de la Avenida Nacional en el que, hace un cuarto de siglo, los agentes comunistas reprimieron una pacífica manifestación estudiantil, con saldo de varios muertos y numerosos heridos. Este crimen  fue el detonante para el inicio de la Revolución de Terciopelo.

Hasta allí fuimos los participantes extranjeros en la Conferencia Científica, a encender unas velas en memoria de los caídos. También —y aunque era de noche y no llovía— nos retratamos portando sendas sombrillas de colores para expresar nuestra solidaridad con los manifestantes pro democracia de Hong-Kong.

El lunes 17 comenzó la celebración propiamente dicha. En horas de la mañana se realizó un desfile que, para obtener mayor repercusión mundial, se celebró bajo el nombre de una conocida frase en inglés: Thank you! El objetivo expreso era manifestar el agradecimiento a las personalidades que propiciaron de uno u otro modo el cambio democrático checoslovaco.

En los carteles alusivos figuraba, desde luego, el presidente Václav Havel; pero también otros líderes políticos y espirituales del mundo: el papa Juan Pablo II, la primera ministra británica Margaret Thatcher, el secretario general del PCUS Mijaíl Gorbachov, el líder sindicalista polaco Lech Walesa y el presidente norteamericano Ronald Reagan.

Cada uno de los carteles tenía, en su reverso, el rostro de algún dirigente autoritario, que aparecía tachado en señal de rechazo. Entre los que en la actualidad siguen ocupando posiciones de dirección o de influencia, recuerdo a varios latinoamericanos: el cubano Fidel Castro, el venezolano Nicolás Maduro, el nicaragüense Daniel Ortega y el ecuatoriano Rafael Correa.

Durante todo el día resultó impresionante el constante vaivén de miles de ciudadanos por la Avenida Nacional. También la larga cola de personas que esperaban su turno para acceder a la placa conmemorativa que mencioné antes. Al mediodía, las velas votivas cubrían ya todos los accesos al austero monumento.

En la noche, en el Teatro Nacional se celebró la presentación de los premios Memoria de las Naciones.. Los nominados de 2014 fueron ciudadanos de Chequia, Alemania, Polonia, Hungría y Eslovaquia que se distinguieron en la lucha contra el totalitarismo comunista. La premiación fue transmitida en vivo, en forma simultánea, por cadenas televisivas de cuatro países europeos.

La actividad del Teatro Nacional constituyó un digno colofón para un día tan cargado de emociones y que posee tanta significación para los luchadores pro democracia de todo el mundo.

Acerca del Autor

René Gómez Manzano

René Gómez Manzano

(La Habana, 1943). Graduado en Derecho (Moscú y La Habana). Abogado de bufetes colectivos y del Tribunal Supremo. Presidente de la Corriente Agramontista. Coordinador de Concilio Cubano. Miembro del Grupo de los Cuatro. Preso de conciencia (1997-2000 y 2005-2007). Dirigente de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil. Ha recibido premios de la SIP, Concilio Cubano, la Fundación HispanoCubana y la Asociación de Abogados Norteamericanos (ABA), así como el Premio Ludovic Trarieux. Actualmente es miembro de la Mesa de Coordinación del Encuentro Nacional Cubano

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