El Hong Kong de Jackie Chang

El Hong Kong de Jackie Chang

La célebre estrella del kung fu, se unió a los banqueros contra los “revoltosos” que exigían democracia en la ex colonia británica y defiende su permanencia a la China comunista. En Cuba, Alejandro Castro –hijo de Raúl–, manifestó que China es un modelo a imitar

chan1MIAMI, Florida -Hong Kong casi no es noticia por estos días. Después de figurar en las primeras planas durante varias semanas, las protestas pro democracia de los estudiantes de la isla capitalista de China, que justificaban este interés, parecen haber perdido fuerza. Los paraguas que ilustraron esta gesta se han ido cerrando y con ellos el clamor de los jóvenes que los empuñaban exigiendo elecciones democráticas.

Los manifestantes que inundaron las céntricas avenidas de Hong Kong desde el 28 de septiembre, representaban un movimiento de desobediencia civil contra la restricciones que quiere imponer Beijing sobre las primeras elecciones directas para elegir al líder de la ciudad, previstas para 2017. Las protestas buscaban eliminar un plan mediante el cual un comité pro Beijing será el que ponga nombre a las candidaturas para esas elecciones.

Parecía que Pekín tendría que enfrentar un nuevo Tianamen en la ciudad que conforma ese extraño ensayo de un país y dos sistemas. Sin embargo las cosas esta vez le salieron mejor de lo esperado y los mandarines del Partido Comunista se ahorraron el despliegue de fuerzas represivas. Las que participaron apenas tuvieron que esforzarse para sofocar el incendio. Los tanques y las tropas por esta vez quedaron en sus cuarteles. Contaron con la inesperada ayuda de los supuestos antagonistas ideológicos del sistema imperante en el continente.

El problema generado por miles de manifestantes que se aglomeraron durante semanas cerrando las principales arterias comerciales hongkonesas disparó las alarmas en la Bolsa de la populosa ciudad. La respuesta vino en forma de una enfurecida multitud contraria a las protestas pro democracia que paralizaban la actividad económica en la céntrica zona. Taxistas, banqueros y comerciantes acompañados por “ciudadanos” fieles a los dictados partidistas cargaron contra las barricadas y los manifestantes, enfrentándose incluso contra la policía en un intento de desbloquear la zona donde se concentraba el núcleo de la protesta.

Hombres con el rostro cubierto por máscaras quirúrgicas forcejeaban con los manifestantes, en su mayoría estudiantes universitarios, para recuperar la vida normal en el corazón del distrito financiero hongkonés. Los reporteros internacionales fueron testigos de como centenares de estos activistas anti protestas se enfrentaban a las barricadas estudiantiles exigiendo que la reapertura de las calles y proclamando que el “Occupy Central es ilegal”, en referencia a uno de los nombres del movimiento pro democracia que ha sacudido la ex colonia británica.

No fue la única muestra de rechazo contra la llamada manifestación de los paraguas. Desde el exterior los contrarios al movimiento recibían el apoyo solidario de compatriotas que han hecho fortuna en otras fronteras. Entre las voces se destacaron la del actor Jackie Chan quien criticó abiertamente a los manifestantes pro democracia argumentando que su acción perjudicaba los intereses económicos de la ex colonia inglesa. El célebre artista solicitó a los revoltosos que pensaran la ventajas que aportaban la pertenencia a la China continental y demandó de ellos que “recuperen el sentido común” enfrentado al futuro con amor a su país y a Hong Kong. Según sus propias palabras Chang se sentía nervioso ante las noticias que cuantificaban las pérdidas millonarias (350.000 millones de dólares) acaecidas a consecuencia de las protestas. No es difícil imaginar que el patriotismo exaltado de Chang estuviera motivado por el temor a que esa cifra incluyera algunos números de su cuenta.

Sirva este episodio para ilustrar la necesidad de que una sociedad cuente con las garantías de los derechos cívicos a la par, o incluso antes, de recuperar sus libertades económicas. Un espejo en el que deben mirarse los cubanos pese a las diferencias con la lejana isla asiática. La isla caribeña vive un momento particular de aperturas hacia un capitalismo a lo chino. Durante una reciente visita a Grecia Alejandro Castro, hijo del actual gobernante cubano, manifestó que China es un caso óptimo como modelo a imitar. Según Castro Espín el gigante asiático es “… una potencia económica que va en ascenso, en puro avance”.

En su exaltación del modelo chino el hijo del general Castro omitió citar la forma en que este híbrido de comunismo y capitalismo consigue crecer, a contrapelo de los derechos de sus ciudadanos explotados doblemente por una maquinaria impecable e implacable donde transnacionales occidentales, capitales emergentes nacionales y oligarquía unipartidista se ufanan de unas producciones que esconden salarios paupérrimos, explotación infantil, condiciones laborales pésimas, contaminación ambiental ilimitada y abusos de toda índole. El prototipo que se les brinda a los cubanos como ideal para transformar su futuro.

Miguel Saludes

Miembro fundador del Movimiento Cristiano Liberación y coorganizador del Proyecto Varela. En Cuba se gradúa en cursos a distancia de la universidad de comillas en teología, doctrina social de la iglesia, derechos humanos y medios de comunicación sociales de la iglesia en 1999. Simultáneamente publica artículos en revistas católicas palabra nueva, espacios y vitral. en el 2003 comienza su labor como periodista independiente en colaboración con la revista digital Cubanet. Exiliado en Estados Unidos desde 2005, continúa escribiendo artículos de opinión para CubaNet. Mantiene vínculos con prensa independiente cubana a través de la APLP (Asociación Pro Libertad de Prensa) de la que ha sido nombrado representante exterior. Miembro de la Junta Directiva de CubaNet

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