Cuba: Las adversidades y restricciones in crescendo

Cuba: Las adversidades y restricciones in crescendo

La gran envergadura de la crisis, sin solución a corto plazo, se aprecia en las informaciones de Alejandro Gil, ministro de Economía y Planificación

Mariel
Zona Especial de Desarrollo Mariel (Foto Cubadebate)

LA HABANA, Cuba.- No se trata de regresar a la fase aguda de los años 90 (…) pero tendremos que prepararnos siempre para la peor variante, advirtió Raúl Castro el pasado 10 de abril.

Este año, para alimentos y combustible se requieren más de 5000 millones de dólares, aunque las pocas esperanzas de la población están en las nuevas normas jurídicas prometidas para flexibilizar el trabajo por cuenta propia y las cooperativas no agropecuarias. La unificación monetaria y cambiaria, y la reforma salarial permanecen incógnitas.

La máxima personalidad política y militar de Cuba confirmó lo que la mayoría de los cubanos temía: “la situación podría agravarse en los próximos meses”, dijo, al clausurar la segunda sesión extraordinaria de la Novena Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular para proclamar la Constitución. Este fue el preámbulo a las reuniones de las comisiones de la Asamblea los días 11 y 12, y la tercera sesión extraordinaria al día siguiente, informados en los medios oficiales.

Por su parte, Díaz-Canel, en su discurso de la sesión del 13 de abril, expresó que la crudeza del momento exige establecer prioridades bien claras y definidas para no regresar a los difíciles momentos del período especial, y llamó a no temer el cambio. Sin embargo, la dirección del país ha demorado o revertido sus limitadas reformas, lo que permitió que “se cayera en el precipicio”, por el afán de control absoluto y sus contradicciones.

El presidente dijo que es infinita la lista de tareas, entre las que priorizó la actualización del Plan de la Economía para las situaciones complejas; poner en marcha de inmediato medidas económicas pendientes que tienen que ver con demandas y necesidades; con la reorganización del comercio interior; con el funcionamiento del sistema empresarial, las cooperativas agropecuarias y no agropecuarias y el trabajo por cuenta propia. La Agricultura, las producciones exportables, el turismo, la sustitución de importaciones, la inversión extranjera y el encadenamiento productivo con toda la producción nacional posible, están en el centro de las acciones, reiteró.

Asimismo, Díaz-Canel se refirió extensamente al deterioro de las relaciones con Estados Unidos debido a la política del presidente Trump para el recrudecimiento del embargo, y su incidencia económica, al obstaculizar los créditos y financiamientos de terceras naciones, “mientras, internamente, aun arrastramos los fardos de la ineficiencia administrativa, la mentalidad  importadora, la falta de ahorro y los insuficientes ingresos por exportaciones, entre otros males de los que no podemos excluir las manifestaciones de corrupción y las ilegalidades, inaceptables hoy, como siempre, en la Revolución”, aunque resaltó los avances en la implementación de los Lineamientos 2016-2021.

La gran envergadura de la crisis, sin solución a corto plazo, se aprecia en las informaciones de Alejandro Gil, ministro de Economía y Planificación, sobre las fuertes restricciones financieras, incluidos atrasos en el pago de algunas deudas, que impiden el adecuado funcionamiento de la economía y la consecución de los créditos previstos en el plan, así como disponer de nuevos suministros de proveedores a los cuales se debe.

Falta financiamiento en divisas para respaldar la demanda de los organismos, incluyendo la generación eléctrica y los principales compromisos de la industria y el sector productivo, señaló. No detalló si los tramos de pago por las cancelaciones de deudas se ejecutan. En años pasados, Raúl Castro y Díaz-Canel habían enfatizado  el propósito de honrar las deudas para recuperar la credibilidad internacional y contraer solo los nuevos préstamos que pudieran pagarse. En esta ocasión se reconocen la incapacidad de solventar los compromisos, posiblemente ante la posibilidad de que acreedores lleven los impagos a las cortes internacionales, lo cual el gobierno cubano ha podido evitar.

Además, el ministro refirió que las exportaciones no crecen con la dinámica requerida, por lo que en el primer trimestre de 2019 no se alcanzaron los ingresos en divisas esperados, y está previsto que este año no se cumpla el plan de importaciones. Tampoco se lograron los niveles de inversión extranjera demandados, y persiste el uso ineficiente de los portadores energéticos (gasolina y petróleo). También reconoció el ineficiente cumplimiento del proceso inversionista, por los bajos niveles, lo que no garantiza la amortización con su propio rendimiento en el tiempo previsto por su no terminación.

Sin embargo, Gil aseguró que no se renuncia a alcanzar la tasa de crecimiento del PIB prevista en el plan 2019, y expresó que la única manera de lograrlo es explotando al máximo las posibilidades internas. Como ejemplo novedoso expuso los resultados positivos de los polos exportadores de Ceballos y La Cuba, con encadenamientos productivos en actividades del turismo, la Zona Especial de Desarrollo Mariel y los cruceros. No parece realista esa afirmación, cuando hasta el presente no han logrado eficiencia y calidad en la mayoría de las empresas estatales, y son pocos polos autorizados.

El ministro explicó además que hay empresas exportadoras que retienen una parte de la divisa generada fundamentalmente para importaciones, lo cual se revisará para encontrar suministros en el territorio nacional; con ello se busca lograr un mayor nivel de aporte a la cuenta de financiamiento central, de forma tal que se puedan priorizar los pagos más importantes y dentro de ellos las deudas. Pero es poco probable mantener las exportaciones, teniendo en cuenta la obsolescencia de las instalaciones, las restricciones en los insumos, la baja calidad de las producciones, la carencia de personal desestimulado por los bajos salarios, y otras causas.

Díaz-Canel, Marino Murillo, jefe de la Comisión para la Implementación y Desarrollo, y el ministro de Economía insistieron en la importancia de fortalecer y conferir mayor independencia a la empresa estatal socialista, y las producciones de los gobiernos municipales para sustituir importaciones y exportar.  Murillo dijo que se estudian 22 nuevas medidas para la consolidación y desarrollo del sistema empresarial estatal, a corto y mediano plazo, y ejemplificó con que todas las que vendan a usuarios o concesionarios radicados en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, retengan parte de las divisas provenientes de los contratos para garantizar inversiones y asegurar próximas producciones.

El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, reconoció por su parte que los resultados del experimento con los porteadores privados en la capital no han sido los esperados, en primer lugar, porque pocos transportistas se han acogidos a la modalidad de ruta, y los libres han generado el incremento de los precios. Otra deficiencia es que el consumo ordenado de combustible por tarjetas magnéticas resulta insuficiente porque gastan menos de lo previsto. Por ello, se estudian nuevas propuestas que pronto se emitirán para el ordenamiento del trabajo por cuenta propia en el sector del transporte, señaló.

Por fin las autoridades han desglosado las dificultades, que hunden la economía nacional y que afrontarán los cubanos en el archipiélago, sobre todo quienes no trabajan vinculados a la exportación y el turismo, o reciben remesas fundamentalmente procedentes de Estados Unidos. El desabastecimiento se agudiza en las tiendas de venta en divisas y es más crítico en provincias, especialmente las orientales. Los apagones comienzan. Lamentablemente, los cubanos no avizoran soluciones y se incrementa el éxodo hacia cualquier lugar, a pesar de los peligros implícitos.

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