Revolución cubana: de la escasez endémica a la codificación del performance

Revolución cubana: de la escasez endémica a la codificación del performance

El 2018 cierra con los tambores de las penurias sonando en la misma tesitura que una cadena de truenos en la madrugada desde la punta de Maisí al Cabo de San Antonio

pobreza cuba desesperanza
(foto archivo)

LA HABANA, Cuba. – El 2018 cierra con los tambores de las penurias sonando en la misma tesitura que una cadena de truenos en la madrugada desde la punta de Maisí al Cabo de San Antonio.

La escasez llega reforzada a todos los rincones de la Isla y como señal de que el año entrante no tendrá ningún parecido con el color de las rosas y muchas semejanzas con la umbrosa tonalidad de las tormentas. El fenómeno atmosférico, por excelencia, para ilustrar lo que sucede en Cuba desde que se instaló el socialismo con sus siempre inconclusas promesas de igualdad social plena y abundancia material permanente.

Ya es noticia oficial que la venta liberada de huevos pasó de la realidad a la ficción, hasta nuevo aviso, y que los panes que se podían comprar al margen del racionamiento en decenas de locales abiertos, con este fin, también quedaron encerrados en el mundo de las ilusiones. Las filas para obtenerlos cada vez son más largas y las posibilidades de que la agobiante espera termine en un surtido de trompadas, empujones y palabrotas han aumentado en espiral. La limitación de la oferta por la falta de harina, apunta a extenderse por tiempo indefinido a partir de las declaraciones de altos funcionarios del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) que aluden la limitada disponibilidad de recursos monetarios para llevar a cabo las respectivas importaciones.

La carne de cerdo también entra en la lista de productos que desaparecen de las tarimas para un retorno intermitente con alza de precio incluida. No hay pienso suficiente para que el ganado porcino crezca y los gallinas pongan más huevos, según las explicaciones que aparecen en la prensa con sus habituales galimatías en su afán por encubrir la disfuncionalidad del modelo económico que persiste en conservar a toda costa la preeminencia del monopolio estatal sobre los medios de producción y los trabajadores.

Los indicios de que la pobreza y la marginalización continuarán marcando las pautas en la Isla, al margen de los efectos publicitarios que se elaboran en los talleres del partido, con su venta de éxitos, promesas y esperanzas en un futuro mejor, son más claros que agua de manantial.

Justamente en el lado contiguo de este paquete de infortunios, con su incómoda puntualidad y la dirección escrita en letras mayúsculas para los millones de destinatarios, no podían faltar los performances donde el poder busca resaltar el espíritu combativo del pueblo ante la romántica invasión de los marines, convertida en un burdo pretexto, además de un motivo para elaborar chistes, fruncir el ceño y lanzar una que otra trompetilla.

En esa tónica, este fin semana tuvo lugar en La Habana, el Día Nacional de la Defensa.

Cientos de capitalinos fueron movilizados para que demostraran su disposición a repelar a los imaginarios invasores del Norte.

El elenco estuvo formado por el personal de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Industrial Guanabo, en La Habana.

La trama a desarrollar consistió en la escenificación de un enfrentamiento con grupos armados que intentaban entorpecer el proceso productivo y ocupar la fábrica.

La actividad incluyó, el adiestramiento en el arme y desarme del fusil AKM, el uso y lanzamiento de granadas de atrezo y el tiro con peerles, de acuerdo al reporte publicado en el semanario Tribuna de La Habana.

Como supervisores del divertimento bélico, que no es el primero ni será el último, estuvieron el general de Cuerpo de Ejército Leopoldo Cintra Frías, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), entre otros funcionarios del gobierno provincial.

En vez de gastarse el tiempo en asuntos relevantes, es lamentable que se continúen organizando esos rituales con su mezcla de puerilidad y disparate.

Racionalidad debería ser la palabra guía para salir del laberinto donde nos han metido con el reciclaje de leyes absurdas y prohibiciones a granel.

Cambio de mentalidad y reformas integrales que faciliten la salida del estancamiento son otras de las acciones imprescindibles para detener la marcha de la involución.

Esas son las prioridades, no la tramoya de un teatro sin ningún sentido práctico. Pura maniobra enfilada a desviar la atención de los verdaderos problemas.

Circo y más circo, pero ahora literalmente sin pan y desde hace muchísimo tiempo sin compasión, sin escrúpulos ni vergüenza.

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