Venta de cervezas, en la lista negra

Venta de cervezas, en la lista negra

Hace más de dos años que la demanda supera la capacidad productiva, habitualmente afectada por falta de materias primas o problemas con las fábricas

El consumo de cervezas supera la capacidad de abastecimiento en los mercados estatales
El consumo de cervezas supera la capacidad de abastecimiento en los mercados estatales (Foto del autor)

LA HABANA, Cuba. –  Además de pagar altos costos por la carne de cerdo, legumbres y frutas, ahora, para beber cerveza, los cubanos tendrán que “agarrar el toro por los cuernos” y “fajarse” con los desorbitados precios a los que se vende el producto en las paladares particulares, una situación generada por el racionamiento para su venta en la capital.

Pese a que las unidades comerciales no muestran información pública al respecto, desde el pasado 10 de febrero los mercados en moneda nacional (CUP) y pesos convertibles (CUC) regularon la venta de cerveza, sin distinción de marcas, a diez unidades por consumidor. En algunos establecimientos, los cuentapropistas, identificación personal y patente en mano, pueden comprar hasta tres cajas para surtir sus negocios.

En la Isla las personas se quejan -y con razón- de los altos costos de la alimentación, en comparación con los bajos salarios que reciben del gobierno. Sin embargo, la gente bebe cerveza sin parar, preferiblemente de factura nacional. En fiestas, para refrescar el intenso calor o, incluso, por puro ocio.

La venta de cerveza por consumidor fue regulada a diez unidades.
La venta de cerveza por consumidor fue regulada a diez unidades (Foto del autor)

Hace más de dos años que la demanda supera la capacidad productiva, habitualmente afectada por falta de materias primas o problemas con las fábricas. En consecuencia, el gobierno tuvo que recurrir a la importación de marcas como Presidente y Sol, desaprobadas por la mayoría de los consumidores.

El día de San Valentín, para poder adquirir una o dos cajas, las personas necesitaron intercalar a varios miembros de la familia en las largas colas y hacer frente a las discordias que surgieron por causa del negocio de la venta de turnos y la eminente posibilidad de que se agotara el producto.

“Hubo gente que madrugó para marcar y vender los turnos de la cola a cincuenta pesos. Hace un rato tuvieron que parar la venta porque dos mujeres se querían caer a ‘galletas’ en pleno mostrador”, dijo el ciudadano Dariel Nodarse sobre el panorama en un centro comercial de El Cotorro.

Según información ofrecida por miembros del cuerpo de seguridad aeroportuaria (ESPAC), agentes encubiertos de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) vigilan el flujo de ventas en los quioscos de los exteriores de las terminales del Aeropuerto Internacional José Martí, uno de los puntos siempre abastecidos en la ciudad.

“Si acabas de llegar de viaje enseñas el pasaporte y puedes comprar cinco cajas. Fuera de eso, son diez, a veces doce cervezas”, explicó un miembro del cuerpo de seguridad que solicitó anonimato para evitar posibles represalias.

“En estos días la patrulla se ha llevado a varias personas por vender o comprar más de esa cantidad”, agregó.

Ángel Mestre, mensajero de un paladar en la localidad de Managua, municipio de Arroyo Naranjo, es uno de los clientes que ha sido arrestado por la PNR en la Terminal 3 por intentar “negociar” la compra de cuatro cajas de cerveza nacional Bucanero.

“Me dijeron que sentado allí podía consumir diez cajas, pero que no podía llevármelas. Le pedí a la dependiente que me las vendiera a cambio de cinco CUC, poco a poco, para que nadie se diera cuenta. Casi no termino y ya llegaba un patrullero que, sin dejarme hablar, cargó conmigo”, dijo Mestre.

La detención duró cerca de 24 horas, privándole del derecho de realizar una llamada para avisar sobre su situación. Fue liberado la mañana del 17 y multado con 1500 pesos, alegando intento de acaparamiento.

José Luis Torres, empleador de Mestre, comentó que en un recorrido por los principales mercados de la ciudad apenas pudo comprar nueve cajas de cerveza.

Para garantizar la oferta en su cafetería, asegura Torres, la única alternativa es pagar a los almaceneros, “por debajo del telón”, entre tres y cuatro CUC por caja. El soborno termina siendo una nueva inversión que se debe recuperar aumentando los precios a ras de mostrador.

“Antes era nada más la Cristal y la Bucanero, pero en esta ocasión metieron en el saco la Presidente, que no le gusta a nadie; y la Mayabe y la Cacique, que son bajo costo, o sea, moneda nacional. Una caja que normalmente cuesta 24 CUC me viene saliendo en 28, por eso tengo que subir la cerveza a 50 pesos o 2 CUC, para poder ganarle”, relató Torres.

Para sostener la oferta, los propietarios de paladares tienen que pagar unos cien pesos extra por cada caja de cerveza
Para sostener la oferta, los propietarios de paladares tienen que pagar unos cien pesos extra por cada caja de cerveza (Foto del autor)

Yamir Ferrer Conte, almacenero de uno de los mercados de la división CIMEX en el municipio de Habana Vieja indica que, en lo que va de año, el abastecimiento ha estado marcado por la irregularidad.

“Lo que estamos recibiendo no alcanza para la semana”, dice Ferrer, quien explica, además, no saber realmente “cuál es el problema con la cerveza ahora”

“De las 450 cajas que debemos recibir cada lunes, en febrero nada más nos están llegando unas 300”, afirma.

El almacenero señaló que la venta de alimentos de alta demanda, como son el pollo, salchichas y los diferentes tipos de aceites comestibles, también se encuentra racionada, pero que, paradójicamente, “la gente no protesta tanto por eso como cuando le dicen que no pueden comprar más de diez cervezas”.

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