Reclutas invaden las calles de La Habana

Reclutas invaden las calles de La Habana

“Aquél que no vaya puede ir preso por traición”

LA HABANA, Cuba.- En una campaña por reducir los riesgos de contagio del virus del Zika y la fiebre del dengue, miles de jóvenes en la capital son movilizados, bajo presión, por los órganos militares del gobierno cubano.

Los Jefes de Sector de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) inician el proceso de reclutamiento mediante citaciones oficiales de comparecencia obligatoria ante las comisiones de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), mando seleccionado por el gobierno para liderar la ofensiva contra el mosquito Aedes aegypti.

Las FAR solo movilizan durante los periodos de Servicio Militar Obligatorio y con motivo de ejercicios vinculados a la defensa armada del país, pero pueden convocar cuando existe alguna amenaza a la seguridad nacional, según explicó Libán Valdés Avellaneda, ex encargado de un Área de Atención del Comité Militar en el municipio San Miguel del Padrón.

Ahmed Infante, de 31 años llamado a prestar servicio, informa que los militares amenazaron con acusar judicialmente a los jóvenes que rehusaran participar en la campaña.

“Al que no quiera lo van a meter preso por traición a la Patria”, aseveró Infante. “El día de la captación (la suya el 18 de febrero) dijeron que sería por un mes pero cuando llegamos al puesto de mando cambiaron ‘la bola’ (el discurso), puede durar hasta un año y es masiva (la movilización), poco a poco van a citar a todos los hombres jóvenes”.

Resultan elegibles para reclutamiento, amplió, todos los hombres comprendidos entre los 18 y los 45 años. Quienes trabajan para el Estado continuarán percibiendo el salario por la plaza que ocupan, mientras que a los cuentapropistas y desempleados las FAR pagará un salario aún sin definir.

Infante, quien pertenece al sector del trabajo privado, expone que cada recluta debe fumigar cien viviendas diarias.

“Todavía no sé cuánto voy a cobrar. Habían dicho que pagarían 2.50 pesos por vivienda fumigada y de nuevo, en el puesto de mando, los oficiales hablan de un salario básico de 225 pesos mensuales cuando en mi negocio gano más de 4 mil”, declaró.

Roberto Sousa Girón, otro cuentapropista de 33 años movilizado, describió que los puestos de mando entregan una muda de ropa militar “de campaña” a cada trabajador, pero advierten que deben devolverla al terminar la etapa o pagar el costo a las FAR.

Alega que las fumigaciones son seguidas en el terreno por un equipo de oficiales de las FAR y la PNR, delegados del Poder Popular y trabajadores de Salud. La visita a los hogares se realiza con una notificación oficial previa.

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