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Martes, 28 de febrero 2017

El malecón se desborda e inunda el Vedado habanero

El fenómeno se ha vuelto usual en los últimos años

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LA HABANA, Cuba.- Penetraciones del mar ganan terreno según la sinuosidad del Malecón, y alcanzan proporciones que alertan a los vecinos del Vedado. La velocidad de la corriente de agua que circula por las calles 1era y 3era puede indicar que el agua seguirá aumentando su nivel.

Algunos están tan acostumbrados a la entrada del mar que solo ponen en práctica sus estrategias de conservación: hay quien tiene estructuras de madera instaladas en las paredes para en caso de inundación montar, sobre los tablones, los equipos. Sin embargo, en esta ocasión ha subido el nivel más rápido de lo habitual, a muchos les ha cogido desprevenidos y a otros les aterra que llegue a donde desde el 2011 no llega.

“En el canal Habana hablaron de las inundaciones, pero lo que no sabíamos era que alcanzarían estas proporciones”, dice Alberto, que vive en el lado contrario de la calle línea donde se supone que no llegue el mar. “Pero cuando mi padre, que vive del lado de allá, me llamó, es porque no podía él solo y cuando llegué ya el agua le llegaba a la cintura”

Sobre las seis de la tarde de este lunes el área más inundada era calle G, donde las aguas llegaban a Línea y habían inundado parte de los jardines del hospital materno. En la avenida Paseo, donde la Defensa Civil instaló el puesto de mando, el agua estaba a la altura del contén de la acera. Un vecino que tiraba fotos del espectáculo, comentó: “Ya nosotros desarmamos el motor del agua que tenemos en el garaje”, refiriéndose tanto a él como a los vecinos de su edificio.

“Desde hace años no se veía que llegara tan lejos el agua ni con tanta fuerza. Y más tarde puede que nos coja la marea alta y la cosa sea para peor aunque Rubiera diga lo contrario”, comentó, sobre el parte meteorológico dado en el noticiero.

En calle 4 una vecina se preguntó: “¿Para cuándo será que levanten el muro del Malecón? Porque si se cumple lo que dice la Letra del Año, no vamos a salir de una inundación para entrar en otra”.

En Paseo, desde temprano, estaba todo el arsenal de los bomberos: lanchas de rescate, jeeps, camiones de rescate, grúas, ambulancias, el departamento de comunales, camiones cisterna de Aguas de la Habana; pero en las entrecalles la gente se movía como podía.

La prensa oficialista asegura que hasta el momento solo habían resultado inundados 13 sótanos y habían sido evacuadas 40 familias.

Los estudiantes de la beca de 12 y Calzada casi salieron nadando, porque el agua les llegaba a la altura del pecho; los niños, donde la policía no se daba cuenta, corrían de una cuadra a otra; el desvío del tráfico hacia zonas más altas provocaba discusiones con las autoridades, y había quien para llegar a su casa simplemente se remangaba los pantalones y se adentraba en el agua.

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Acerca del Autor

María Matienzo Puerto
María Matienzo Puerto

Maria Matienzo Puerto: Una vez soñé que era una mariposa venida de África y descubrí que estaba viva desde hacía treinta años. A partir de entonces construí mi vida mientras dormía: nací en una ciudad mágica como La Habana, me dediqué al periodismo, escribí y edité libros para niños, me reuní en torno al arte con gente maravillosa, me enamoré de una mujer. Claro, hay puntos que coinciden con la realidad de la vigilia y es que prefiero el silencio de una lectura y la algarabía de una buena película.

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