Demora en atención médica pone en peligro vida de un preso

LA HABANA, Cuba, 28 de septiembre (Gladys Linares, 173.203.82.38) – El preso Kendry Negret Fonseca, internado en la cárcel de Guanajay,  provincia Artemisa, tuvo que ser operado de urgencia de una úlcera perforada porque las autoridades carcelarias no prestaron atención a las quejas del reo.

Negret Fonseca sufrió un fuerte dolor de abdomen y acudió al jefe de grupo, conocido como “Jairo”, el cual le dijo que tenía que esperar.  Ante la insistencia del preso, Negret Fonseca fue llevado a la enfermería, donde se le ofreció un medicamento para aliviarle el dolor y fue trasladado de nuevo a su destacamento.

Sin embargo, el estado de Negret Fonseca empeoró y comenzó a vomitar sangre,  y los presos comenzaron a protestar. Nuevamente “Jairo” condujo al reo a la enfermería, donde esta vez le suministraron dos inyecciones que no lograron contener los vómitos con sangre.

A las 11:30 de la noche, y ante las enérgicas protestas de los presos, se presenta el oficial de guardia de apellido Guilló y lo envía al hospital de Artemisa, donde Negret Fonseca es operado de urgencia por una úlcera perforada.

Después de la operación fue trasladado al Hospital Nacional de Reclusos y días después a la enfermería de Guanajay, donde permaneció hasta que fue devuelto a su celda.

El cirujano que operó a Negret Fonseca le orientó una dieta médica y le dio cita para un mes después.  Pero hasta la fecha el preso no ha recibido la dieta, ni la doctora de la cárcel lo ha remitido al cirujano, a pesar de presentar un abultamiento en la herida, que se teme sea una hernia.

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