DeLaurentis pide se sigan “expandiendo” las medidas de alivio del embargo

DeLaurentis pide se sigan “expandiendo” las medidas de alivio del embargo

El representante de EE.UU. en La Habana celebra el viaje de Obama

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Jeffrey DeLaurentis (foto: EFE)

LA HABANA, Cuba.- El embajador en funciones de EE.UU. en Cuba, Jeffrey DeLaurentis, afirmó hoy que la visita de Barack Obama a la isla es una señal firme de la nueva relación entre los dos países y abogó por “seguir expandiendo” las medidas de alivio del embargo que buscan facilitar el intercambio y lazos comerciales.

“Para nosotros será una señal firme del cambio de relación entre EE.UU. y Cuba y entre el pueblo cubano y estadounidense. Lo vemos como una oportunidad de seguir ampliando espacios que van en beneficio de los propios cubanos”, destacó DeLaurentis en una entrevista con Efe en su residencia en La Habana sobre la histórica visita de Obama, que tendrá lugar entre el 20 y el 22 de marzo.

Para el embajador, la visita del mandatario estadounidense es el “siguiente paso” en la lista de acontecimientos históricos de los últimos 15 meses: el anuncio del restablecimiento de relaciones diplomáticas del 17 de diciembre de 2014; la apertura formal de embajadas en julio de 2015 y la visita del secretario de Estado John Kerry a La Habana para izar la bandera, el pasado 14 de agosto.

DeLaurentis señaló que el propósito de EE.UU. es “seguir trabajando” para intensificar los “vínculos comerciales” que se han ido tejiendo, desde que el 20 de enero de 2015 entraran en vigor las primeros cambios regulatorios que aliviaban algunas restricciones del embargo y que han avivado el interés de numerosas compañías estadounidenses hacia la isla.

“Seguimos buscando maneras de ampliar el impacto de esas medidas y de conectarlas con los cambios que se están produciendo en Cuba”, señaló DeLaurentis, quien animó al Congreso a acelerar los debates sobre el fin del embargo, en sintonía con la opinión de la mayoría de los estadounidenses, cuyo apoyo al acercamiento con Cuba ha ido cobrando fuerza en el último año.

No obstante, no confirmó los rumores que apuntan a la aprobación en los días previos o durante la visita de Obama a Cuba de un nuevo paquete de medidas para relajar el embargo como la posibilidad de que se levante la prohibición a la isla del uso del dólar en sus transacciones internacionales.

Desde el anuncio del restablecimiento de relaciones del 17 de diciembre de 2014, el presidente Obama ha recurrido hasta en cuatro ocasiones a sus facultades ejecutivas para aliviar el embargo, con disposiciones que han facilitado los viajes de estadounidenses a la isla, la entrada de remesas y las importaciones de ciertos bienes.

DeLaurentis explicó que muchas de esas medidas “se centraron directamente” en apoyar al incipiente sector privado que se abre camino en Cuba, conocidos en la isla como “cuentapropistas”, que rondan ya el medio millón y que son uno de los pilares sobre los que se asientan las reformas de Raúl Castro para actualizar el modelo socialista de la isla.

“Vemos ahora que el 25 % de la fuerza laboral en Cuba corresponde ya al sector privado, que seguirá creciendo. Es un motor importante para que la economía siga progresando y el Gobierno reconoce su utilidad”, subrayó DeLaurentis, el diplomático estadounidense de más rango en la isla y que técnicamente ocupa el puesto de encargado de negocios, porque EE.UU. aún no ha nombrado embajador.

Además del levantamiento del embargo, las diferencias entre ambos países sobre derechos humanos es otro de los escollos en la normalización de relaciones, asunto que “sigue siendo una prioridad fundamental” para EE.UU., indicó.

“Seguimos preocupados por la situación de los derechos humanos y el presidente Obama se va a pronunciar al respecto durante su visita y se reunirá con miembros de la sociedad civil independiente”, precisó DeLaurentis sobre ese encuentro previsto con disidentes, que están denunciando un aumento de la represión contra activistas.

No obstante, admitió que se han producido “algunas mejoras” en la isla, como la liberación de 53 presos políticos a petición de EE.UU. o el aumento de la conectividad con la instalación de zonas públicas wifi.

Para seguir estrechando los lazos entre los dos países, DeLaurentis destacó la importancia de los contactos entre los dos pueblos -“hay interés y entusiasmo en los dos lados”-, que tendrán un papel determinante en los progresos futuros.

“Creemos esa es la mejor manera de abogar aquí por valores y principios que defendemos en otros lugares”, dijo.

Sobra la conversión formal de la antigua Sección de Intereses -creada en 1977- en una embajada el pasado 20 de julio, indicó que les ha permitido implicarse y entablar contacto con el Gobierno y el pueblo cubano de un modo más “completo y abarcador”.

“Estamos creando ahora una red de contactos para alcanzar acuerdos de una manera que dos países a tan solo 90 millas (144 kilómetros) de distancia deberían intercambiar y cooperar”, apuntó.

El embajador matizó que sin esa nueva comunicación más sólida y estable hubiera sido imposible lograr acuerdos como el restablecimiento de los vuelos comerciales o el correo postal directo, o entablar un diálogo sobre derechos humanos. (EFE)

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