Como agua para chocolate

Como agua para chocolate

Guantánamo, la quinta ciudad más poblada de Cuba, cuenta con una sola planta de filtros para tratar el agua de uso doméstico. El preciado líquido llega oscuro a las viviendas. El cólera asecha

Uno de los vasos (iz) con el agua que se está recibiendo en estos momentos. El otro vaso contiene agua tomada de un tanque plástico de almacenamiento y a pesar de su aparente limpidez es agua no tratada sino suministrada directamente desde el río_foto del autor
Uno de los vasos (iz) con el agua que se está recibiendo en estos momentos. El otro vaso contiene agua tomada de un tanque de almacenamiento y a pesar de su aparente transparecncia, es agua no tratada, sino suministrada directamente desde el río_foto del autor

GUANTÁNAMO, Cuba.- De obsoleta tecnología, soviética, la planta purificadora de esta ciudad es incapaz de darle un tratamiento óptimo al agua destinada al consumo de la población, lo cual se ha hecho más que evidente por estos días cuando el líquido llega a nuestras casas como si fuera chocolate.

A pesar de ello, la empresa de Acueductos y Alcantarillado cobra el servicio como si estuviera suministrando un líquido tratado y apto para el consumo humano.

Es de suponer que en cualquier ciudad del mundo, en más de 55 años, las obras de infraestructura deben incrementarse o, al menos, mantener un nivel tecnológico adecuado, que responda a las necesidades de la población. Ese no es el caso de nuestra ciudad. Antes de 1959, Guantánamo contaba con la presa conocida como Guaso, ubicada en las cercanías del poblado Argeo Martínez, del municipio cabecera. Dicha presa y el sistema de acueductos fueron construidos por el gobierno interventor norteamericano a principios del siglo XX. Bastaban para abastecer a la ciudad hasta ese año.

Después, con la emigración masiva de los campesinos y la proliferación de construcciones de forma desordenada, ésta, como todas las ciudades del país, creció mucho más. Entonces se construyeron las presas La Clotilde, La Esperanza y Guanta, pero jamás las plantas potabilizadoras para dar el tratamiento adecuado al agua para el consumo doméstico, que continúa suministrándose directamente desde las presas, algo que sin dudas ha contribuido a convertir en endémica una enfermedad como el cólera.

Se dice que instalarán una planta potabilizadora de tecnología iraní, que tratará el agua destinada al barrio sur de la ciudad, una zona que ahora está siendo dotada de un moderno sistema de redes de acueducto con tuberías plásticas. En cuanto a la calidad del agua que el resto de la ciudad recibe cada día, todo parece indicar que continuará igual.

La palabra Guantánamo, según los historiadores, significa en lenguaje aborigen, “tierra entre ríos”. A pesar de ese regalo de la naturaleza que la coloca en situación muy ventajosa para el aprovechamiento del líquido vital, la ciudad presenta serias dificultades en las redes de acueducto y alcantarillado y aunque en estos momentos el suministro no es un problema debido a las abundantes lluvias del pasado mes de abril, la calidad del líquido que estamos recibiendo los vecinos de la zona noroeste de la ciudad deja mucho que desear.

Y es que Guantánamo, la quinta ciudad más poblada de Cuba -como gustan decir de forma reiterada los medios de prensa gubernamentales- cuenta con una sola planta de filtros para tratar el agua, construida en la década de los años 80.

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