Aún se desconocen causas de un asesinato por disparo en la cabeza

Aún se desconocen causas de un asesinato por disparo en la cabeza

Ocurrió en La Habana

El ataúd con el cadáver fue trasladado un kilómetro por la Calzada de Bejucal antes de montarlo en un automóvil funerario (Foto cortesía de Manuel Guerra)
El ataúd con el cadáver fue trasladado un kilómetro por la Calzada de Bejucal antes de montarlo en un automóvil funerario (Foto cortesía de Manuel Guerra)

LA HABANA, Cuba.- Familiares de un individuo que fue asesinado tras recibir un disparo en la cabeza hace cuatro días no han recibido mayor información por parte de las autoridades que investigan el caso.

Roberto Sayas Celada, de 43 años de edad y conocido como “El Beto”, murió instantáneamente luego de que recibiera un disparo en la cabeza a manos de un individuo que tenía el rostro encapuchado. El suceso ocurrió a las afueras de la discoteca el Palenque, municipio Arroyo Naranjo, donde trabajaba la víctima.

Michel Pérez Suany, primo del asesinado, recogió el cuerpo ensangrentado del suelo. Pérez Suany, presente en el momento de los hechos, fue quien declaró a las autoridades que el asesino tenía su rostro completamente cubierto, y que antes de huir del lugar disparó a los intentaron capturarlo, aparentemente sin causar más víctimas.

El caso es investigado por autoridades de criminalística de la unidad policial de 100 y Aldabó, hasta donde han podido saber los familiares. “Estamos esperando que nos digan algo sobre la muerte de mi hermano. Un amigo policía me comentó que habían capturado a dos personas, pero el instructor no ha dicho nada. Queremos que se haga justicia y que se sepa lo que pasó”, señaló María Victoria Sayas Celada, de 40 años, hermana del fallecido.

‟Llegó muerto al hospital (municipal) Julio Trigo, no sabemos quién fue, pero esperamos que la policía descubra al autor este asesinato tan cobarde, que al parecer fue un ajuste de cuentas”, declaró un familiar cercano a la víctima quien prefirió el anonimato.

La víctima pertenecía a una secta Abakuá y su cadáver fue velado desde el domingo en la mañana hasta la tarde del lunes. Sus familiares realizaron un ritual típico de la religión afrocubana y el sarcófago con el cadáver fue llevado en hombros desde la casa del fallecido, en el reparto Poey, todo un kilómetro por la calzada de Bejucal hasta donde esperaba el carro fúnebre, en la céntrica intersección de La Palma.

‟Muchas personas vinieron a velarlo en la casa. Él era muy querido y conocido, pido justicia y que se haga de verdad. Sabemos que pagaron dinero para realizar este asesinato”, declaró la hermana del fallecido.

[fbcomments]