La vida imposible para el cliente

La vida imposible para el cliente

Las Indisciplinas sociales y maltrato por parte de los empleados del Estado afectan a los consumidores

Los bancos sin losas, en la cafetería "El Rápido" (foto de Las Villas Press)
Los bancos sin losas, en la cafetería “El Rápido” (foto de Las Villas Press)

VILLA CLARA, Cuba – Este reportero visitó el pasado 30 de octubre el malecón cienfueguero, específicamente el establecimiento de la cadena comercial conocida nacionalmente como “El Rápido”, uno de los dos locales de la provincia que han sido beneficiado con el servicio público de Internet.

Con el fin de ampliar el área para clientes, en el ala Este de la cafetería se levantó una carpa de lona, bajo la cual se colocaron mesas y bancos de concreto, enchapados con losas blancas de cerámica.

Pero apenas dos meses desde su apertura, el desastre ofende la vista: a la mayoría de los bancos les robaron el enchape y ahora muestran el concreto desnudo. El robo, comentan los empleados, tuvo lugar en horas nocturnas. Como es costumbre, nadie vio o escucho algo

Reinier Camilo Sosa, visitante asiduo del “Rápido” comentó: “Cuando me siento en estos bancos se me ensucia o deshila la ropa, porque los han dejado en el cemento puro. Desgraciadamente muchos hacen suya aquella filosofía de ‘lo que es todos, es de nadie’,  y se creen con una patente de corso para robar y dañar la propiedad colectiva”.

Marlene, estudiante universitaria y usuaria ocasional de la Wi-Fi piensa de igual forma: “Creo que se deberían de tomar medidas con las personas que no cuidan lo poco que tenemos, que maltratan y acaban con los espacios que pertenecen a todos”.

Ismael Díaz, que también viene a conectarse a internet, quiso compartir su criterio: “Los casos de indisciplina social son muy frecuentes en la sociedad actual cubana. A diario vemos paradas de ómnibus con pintadas o arañazos en las paredes. Lo mismo sucede con los teléfonos públicos, que son garabateados, dañados o robados, si no enteros, al menos partes de sus piezas”.

Pero el maltrato al cliente no se queda atrás. Tania García, residente en Taguayabón, Villa Clara, quien visitaba el local dice que “las mesas del local están sucias, llenas de café y ron derramados”.

García asegura que se quejó a los trabajadores del centro y les pidió que limpiaran las mesas, pero la indiferencia y una sonrisa burlona fue la única respuesta que obtuvo de los dependientes.

“Les dije que se iban a romper las computadoras por estar mojadas las mesas. Me respondieron que eso no era problema de ellos, que este local no es para  poner computadoras  y que ellos solo eran responsables de lo que sucedía del mostrador para adentro”. Lo demás, cuenta que le dijeron, “ese es tu maletín”, la expresión que se utiliza en Cuba como para decir “ese no es mi problema”.

(Nelson Gandulla Díaz)

nelsongd88@gmail.com

@guarandinga1

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