El Templete estrena ceiba… otra vez

El Templete estrena ceiba… otra vez

Luego de que el árbol sembrado el pasado año muriera

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=7cE6_23kALI[/youtube]

 

LA HABANA, Cuba.- En medio de un sigilo intencional, la madrugada del pasado jueves quedó plantada la nueva ceiba de El Templete, donde cada 16 de noviembre miles de capitalinos asisten a cumplir una de las tradiciones más simbólicas de la ciudad.

Antes de sembrar el nuevo ejemplar, un equipo conformado por especialistas de entidades entre las que se encuentran los Laboratorios Biológicos Farmacéuticos SA (LABIOFAM), el Instituto de Suelos, la Quinta de los Molinos, el Gabinete de Arqueología de la Oficina de Historiador, el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y el Instituto Superior de Ciencias Agrónomas de la Habana (ISCAH) se encargaron de examinar y acondicionar los suelos.

Según refieren varios de los trabajadores encartados en la obra, la siembra se ejecutó en horas avanzadas de la noche para evadir la agitación de la ciudad y posibilitar que, cuando el sol comenzase a calentar, la ceiba ya tuviese algunas horas alimentándose del suelo

La ceiba anterior, de apenas 15 años, había sido plantada el 16 de marzo del 2016, pero fue retirada a finales de ese mismo año porque había muerto.

Paradójicamente, hasta la fecha no existe consenso entre ninguna de las autoridades competentes acerca de las causas del deceso, hecho que generó un amplio diapasón de teorías.

Entre las teorías manejadas, según Alberto Álvarez, especialista del Jardín Botánico Nacional, encabeza la lista las diferencias climáticas que existen entre la capital y el centro turístico Las Terrazas en la provincia Pinar del Río, de donde fue extraído y trasladado el árbol.

Otra de las versiones apunta que la tierra donde se encontraba sembrada fue contaminada por el rompimiento de una de las tuberías soterradas de gas licuado cercana al lugar.

Sin embargo, de manera general las autoridades rechazan la hipótesis, y apuntan que tras la detección y posterior reparación del salidero, las muestras de tierra recogidas no aportaron evidencias que garanticen la muerte por intoxicación.

Un ingeniero hidráulico de la Empresa Constructora Puerto Carenas, encargada de la restauración de la Habana Vieja y de transportar la ceiba, pidiendo anonimato abundó que la “cuña de intrusión salina”, el efecto que produce la penetración del agua salada en el manto freático de las zonas costeras, constituye otras de las causas posibles, producto a la proximidad de El Templete a la rada habanera.

Del mismo modo se especula que la falta de oxígeno en la tierra a consecuencia de la compresión ejercida por los peregrinos igualmente, pueda ser la causa real.

Así mismo, se comenta extraoficialmente que influyó el acelerado proceso de siembra llevado a cabo previo a la inminente visita Barack Obama a la Isla.

Sin embargo, más allá de cualquier especulación sobre la ceiba anterior, la nueva ya crece en El Templete.

En esta oportunidad, el árbol, de apenas 8 años de vida, proviene de una finca ubicada en la carretera Santiago de las Vegas-Managua. Habitaba en un medio algo “hostil”, y fue necesario emplear un martillo neumático para poder romper el lecho pedregoso donde se encontraba arraigada.

Durante más de cuarenta días la ceiba estuvo “moteada”, periodo en el que se le aplicaron los procedimientos agrónomos establecidos, como son cortar las raíces y preparar la bolsa que se emplea de recipiente durante el traslado.

Debido a las implicaciones socio-culturales que tiene para un sector religioso, el árbol fue sometido a rituales de la religión Yoruba en aras de garantizar que este 2017, los devotos puedan peregrinar bajo una árbol floreciente y reverdecido.

Al igual que la planta anterior, durante el traslado sufrió un golpe por el cual perdió uno de los gajos más grandes, y aunque los especialistas refieren que el accidente no afectará su salud, fue necesario aplicarle una serie de productos químicos para evitar mayores problemas con las “fiebres” posteriores al proceso de trasplante.

De acuerdo con una fuente anónima de la Dirección de Patrimonio de la Oficina del Historiador, la ceiba debió ser sembrada desde febrero para cumplir con el plazo de recuperación que necesitaría con vistas a la celebración el próximo 16 de noviembre del aniversario 498 de la inauguración de la Villa San Cristóbal de La Habana.

[fbcomments]