Decidieron no votar, para hacerse escuchar

Decidieron no votar, para hacerse escuchar

Los moradores del barrio Pekín, en Güira de Melena, están cansados de que el gobierno no haga caso a sus demandas. No pueden acceder a servicio de agua potable, y la cisterna con que cuentan está contaminada con aguas albañales

Familia cargando agua (foto del autor)
Familia cargando agua (foto del autor)

LA HABANA, Cuba. – En el mes de octubre del año 2014, durante una reunión de las llamadas “rendiciones de cuentas de los Delegados del Poder Popular”, en el Reparto Pekín, del municipio artemiseño de Güira de Melena, la persona que actuaba como Delegada en ese entonces, les aseguró a los miembros de esa comunidad que la situación del grave problema hidráulico estaba próxima a resolverse pues se había aprobado un presupuesto para la instalación de nuevas redes soterradas que sería beneficioso para el suministro de agua para unas cuarenta viviendas.

En esa oportunidad también les aseguró que dentro del mencionado presupuesto, estaba contemplado el saneamiento y reparación de las cisternas colectivas de los edificios, que estaban en muy mal estado; y muy segura de todo lo dicho, puso como fecha límite diciembre de ese año.

Siete meses después de cumplirse tal fecha, este reportero visitó nuevamente el lugar. Allí pude constatar que lejos de resolverse la situación, se ha ido agravando. Pudimos observar familias trasladando tanques de agua en bici taxis hasta sus viviendas, también a padres con sus hijos pequeños en cuclillas envasando el líquido en diversos recipientes, para no servirse de la cisterna. Ésta continúa contaminada por aguas fétidas, producto de las rajaduras que presenta.

Pude conversar con varios vecinos del Edificio 5, en particular con Yolanda Gisela Cruz López, que afirmó se encuentra cansada de toda esta problemática. Explicó que llevan meses esperando por la famosa reparación y, mientras tanto, todo se ha ido destruyendo más.

Los vecinos del lugar contaron que tomaron la decisión de no votar en las pasadas elecciones municipales, como un modo de protesta, porque no se resuelve la situación.

Una joven madre de nombre Yemilka, también quiso dar su opinión y manifestó la preocupación que tiene por el gran riesgo al que están expuestos todos, incluyendo los niños del lugar, al beber esa agua contaminada.

Transcurrido el tiempo prometido y más, los moradores del Pekín continúan en su bregar diario, exigiendo y protestando que se resuelva esta situación, denunciando ante cualquier medio sus dificultades, decepcionados de un sistema mentiroso, manipulador y cruel.

(Jorge Bello Domínguez)

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