Coppelia, 50 años de ‘Catedral del helado’

Coppelia, 50 años de ‘Catedral del helado’

Su rehabilitación ocurre bajo el secreto casi absoluto

LA HABANA, Cuba.- La sustitución de insumos plásticos por otros más presentables e higiénicos, el rescate del mobiliario, la impermeabilización de techos, la reparación de la carpintería, las instalaciones eléctricas y los vitrales partidos, entre otras acciones constructivas, son parte de las labores de rehabilitación que desde hace meses se acometen en Coppelia, la “Catedral del helado”. La instalación, emblemática de la capital cubana, ya cumplió su 50 aniversario.

Jorge Luis Lio, su administrador general, no quiere ofrecer una entrevista. Asegura que “para permitir la realización de cualquier entrevista o reportaje debe venir autorizado por el subdirector de Servicios de Recreación y Turismo de RECREATUR”, empresa a la cual se subordinan.

Sin embargo, un directivo de RECREATUR que solicitó el anonimato aseguró a este reportero que “fue una orden del Partido la de rescatar en materia constructiva al Coppelia para ponerlo a la altura de su 50 aniversario”.

Igualmente aseguró que “la primera secretaria (provincial) del PCC (Partido Comunista de Cuba) se encuentra rectorando personalmente todas las ejecuciones; además, en todo eso venimos trabajando con ella desde hace cuatro o cinco años”.

Declaró, aparte, que “todos los (en Coppelia) viernes se realiza una reunión donde participan todos los jefes, y por ende se toman todas las decisiones. Esta reunión incluye al vicepresidente de Construcción del Consejo de la Administración Provincial (CAP), quien personalmente está tocando con la mano el proyecto de la reparación capital del Coppelia”.

Pero por alguna razón hay un manto de secretismo alrededor de la rehabilitación del centro. José Antonio González Coll, subdirector de Servicios de Recreación y Turismo, aseguró vía telefónica a este reportero: “Yo lo que no puedo como directivo de RECREATUR es decirte: Sí, yo te autorizo, haz la entrevista, el reportaje; porque en ese momento llega la Provincia, el Sector y me dicen: ¿quién eres tú para autorizar a la prensa…?

“Yo lo que no puedo permitir es que sea una prensa no estatal, de ‘izquierda’ (ilegal), y que presente algún tipo de información que tergiverse la realidad; que por ejemplo diga que el Coppelia se está cayendo, que está desbaratado”, manifestó. “Lo que tengo orientado es que cualquier solicitud de reportaje tiene que venir con la aprobación del Consejo de la Administración Provincial (CAP), y de no tener esa aprobación, no pueden proceder”.

Yuseily Fundora Gutiérrez, una clienta de Coppelia, aseguró a este reportero que, a pesar de ofrecer variedad en los sabores, el servicio es pésimo al punto de que su niño por poco se le ahoga con un pedazo de plástico dentro del helado en una de las áreas de la torre central del complejo. “Cuando le reclamé al dependiente, este me dijo que eso era normal; que podía encontrar tuercas, tornillos y cualquier cosa en la tina de helado”, sentenció.

Por su parte, Yamisleidy Medina asegura tener una malísima opinión de Coppelia. Al momento de la entrevista para este reportaje la mujer llevaba cuatro horas en la cola para poder tomar un helado.

Un grupo de estudiantes de preuniversitario también aseguró a este reportero que el servicio es el peor, principalmente debido a la demora para entrar, y luego por los “cañeros” que trabajan como soderos –los que despachan el helado– pues, “a la bola (de helado) le dan abajo y de un solo tajo”.

Tal parece que la “Catedral del helado” cumplirá su 50 aniversario necesitada, más que nada, de una reparación del capital humano.

El nombre de Coppelia es tomado del mítico personaje de una obra de ballet clásico. Tras la terminación de la obra, el 4 de junio de 1966, y sin realizar ceremonia inaugural alguna, comenzó la venta de helado. Los curiosos entraron en la instalación y degustaron 26 exquisitos sabores.

Una de las esquinas de Coppelia es en la céntrica 23 y L. La heladería se ubica en los terrenos del extinto Parque INIT, un pabellón de promoción turística que contó con la reproducción de pequeñas colinas, un lago artificial, un escenario flotante, surtidores, cafetería, bar, y restaurante para unos 500 comensales.

Pero tras un año de exitoso funcionamiento, aquellas instalaciones fueron desactivadas para dar lugar al Centro Recreativo Nocturnal, que aprovechó algunas de sus instalaciones.

Después, el arquitecto Mario Girona, creador del centro turístico Guamá, junto a Rita María Grau y Candelario Ajuria, fueron los autores del tan descomunal obra. Desde su inauguración, Coppelia se ha mantenido en la preferencia de los capitalinos y puede atender a unos mil clientes simultáneamente

Alejandro Hernández Cepero

Periodista independiente

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