Anuncian apertura de mercado mayorista para el sector privado

Anuncian apertura de mercado mayorista para el sector privado

La medida se une a la venta de productos “prohibidos” como langosta y pescado

No son extraños lugares como esta cafetería llamada "La Italia", en Santa Clara (foto de Las Villas Press)
No son extraños lugares como esta cafetería llamada “La Italia”, en Santa Clara (foto de Las Villas Press)

VILLA CLARA, Cuba – Autoridades gubernamentales en Villa Clara anunciaron que abrirán mercados mayoristas para trabajadores por cuenta propia en ese territorio.

Sergio Ruiz, comercial de la empresa estatal Frutas Selectas de Villa Clara, anunció el 22 de octubre que se había abierto una tienda llamada “Mercohostal” en el municipio de Remedios para vender productos agropecuarios e industrializados a la población, en especial a propietarios de paladares, hostales y restaurantes. Ese municipio, ubicado a unos 40 kilómetros de la cabecera provincial, es junto a Caibarién el principal polo turístico del territorio villaclareño.

Acotó Ruiz que hasta el momento solo venderán mermeladas, condimentos y dulces en conserva. “También ofertaremos productos como cebolla, remolacha, zanahoria y otros vegetales, a hostales” refirió el directivo en la emisora radial CMHW.

Los lunes, miércoles y viernes “Mercohostal” será exclusiva para los propietarios de alquileres, cooperativas y paladares; mientras los martes, jueves y sábados podrán adquirir productos todos los interesados. El pago será en efectivo, aunque el funcionario no refirió si en divisa (CUC) o en pesos.

Anteriormente la empresa de Frutas Selectas villaclareña, que compra productos a los campesinos, sólo vendía a entidades turísticas. Ahora los productos sin calidad para el turismo los vende a trabajadores de la empresa que radica en la comunidad “La Pulga”, a unos diez kilómetros de Santa Clara, así como a la población en un mercado localizado en Avenida de los Caneyes y 1ra, del reparto Brisas del Oeste, en Santa Clara.

El establecimiento “Pescavilla”, de Caibarién, a diferencia del resto de su tipo en la provincia vende desde hace varios meses langosta, pargo, bonito, entre otras especies marinas, todas en CUC.

El director provincial de comercio mayorista en esta central provincia, Antonio Benítez Manso, anunció en el semanario Vanguardia que abrirán una tienda mayorista para vender productos a trabajadores por cuenta propia, los cuales no serán “subsidiados” por el estado.

Establecimiento estatal conocido como "Pescavilla" (foto de Las Villas Press)
Establecimiento estatal conocido como “Pescavilla” (foto de Las Villas Press)

“Por ahora solo venderemos harina de trigo, importada, para los trabajadores por cuenta propia y cooperativas”, acotó Benítez Manso. También refirió que las formas de pago todavía no han sido aprobadas, “pero se está manejando la posibilidad de comprar en efectivo mediante un contrato”, recalcó.

El funcionario expresó que por el momento en la provincia solo abrirán una tienda, a modo de experimento, en el municipio de Placetas, en un local que actualmente ocupa la empresa de Confecciones de Metales (Metalconf).

Antonio acotó: “Una vez que finalice el contrato de arrendamiento del local nuestras brigadas constructivas ultimarán los arreglos pertinentes”, también resaltó que las provincias de Artemisa y Santiago de Cuba poseen proyectos similares.

María Veitía, dueña de una paladar ubicada en calle Cuba entre San Cristóbal y Rafael Tristá, en Santa Clara, comentó al respecto: “Si se llegara a complementar lo que anuncian sería muy beneficioso. Yo me dedico a la elaboración de pizzas y se me dificulta (la adquisición de) la mayoría de los materiales, en especial la harina y la levadura. También sería bueno que las tiendas se expandieran por todos los municipios”.

“Las autoridades gubernamentales saben muy bien que los negocios particulares se abastecen en gran medida del mercado negro; se hacen los de la vista gorda porque no han creado una infraestructura que posibilite la adquisición de lo que nosotros necesitamos; veremos cuál es el juego que se traen ahora”, expresó un trabajador por cuenta propia con diez años de experiencia, que prefirió el anonimato por temor a represalias.

En cambio Rafael González Estévez, otro trabajador por cuenta propia, confiesa que “yo tuve que cerrar mi negocio. Al comienzo el mini restaurant iba bien, pero los inspectores comenzaron a visitarme reiteradamente, y al no encontrar lo que necesitaba de forma legal las multas llovían. Tuve que cerrar”.

(Robeisy Zapata Blanco)

[fbcomments]