Vladímir Vysotsky: la historia del Dylan soviético

Vladímir Vysotsky: la historia del Dylan soviético

El régimen soviético censuró sus canciones, pero la gente lo escuchaba en casetes grabados en casa que circulaban de mano en mano, casi clandestinamente

Vladimir Vysotsky
Vladimir Vysotsky (Foto: Vestnik Kavkaza)

LA HABANA, Cuba. – El pasado mes de julio se cumplieron 40 años de la muerte, en 1980, del cantautor, poeta y actor ruso Vladimir Vysotsky.

Por sus canciones y poemas, llenos de rebeldía y reflexiones filosóficas, Vysotsky es considerado como una especie de Bob Dylan soviético.

Nacido en Moscú en 1938, Vysotsky primero tuvo éxito como actor de teatro, cine y televisión. En la segunda mitad de los años sesenta, influido por Dylan, y sobre todo por los cantautores franceses de la época, empezó a componer y cantar sus canciones, acompañándose a la guitarra.

A pesar de que por sus textos críticos del régimen soviético no lo ponían en la radio, Vysotsky no tardó en hacerse extraordinariamente popular. La firma discográfica Melodiya (la única existente en la Unión Soviética) se negó a grabarle, pero la gente escuchaba sus canciones, primero en cintas magnetofónicas y luego en casetes grabados en casa que circulaban de mano en mano, casi clandestinamente.

Melodiya no grabaría a Vysotsky hasta 1979, cuando ya la cultura oficial no podía ignorar más su popularidad. El disco, que se vendió en la Unión Soviética como pan caliente, recogía solo doce de sus canciones, las menos críticas y polémicas.

En 1969, Vysotsky se casó con la actriz francesa Marina Vlady, a la que había conocido dos años antes, en 1967, durante la estancia de Vlady en Moscú para el rodaje de una coproducción franco-soviética.

Como las autoridades no permitían a Vysotsky salir del país, Marina Vlady tuvo que hacerse miembro del Partido Comunista francés para conseguir una visa soviética por tiempo ilimitado que le posibilitara visitar a su esposo en Moscú.

El alcohol y las anfetaminas deterioraron la salud de Vysotsky, que murió de un infarto, a los 42 años, el 25 de julio de 1980.

Pese a que en aquel momento se estaban celebrando las Olimpiadas de Moscú, al sepelio de Vysotsky en el cementerio Vagánkovskoye, rigurosamente vigilado por la policía, se calcula que asistió más de medio millón de personas.

Luego de su muerte, el gobierno soviético que lo censuró y ninguneó, en un gesto hipócrita, le concedió a Vysotsky el título de Artista Emérito de la Unión Soviética.

Además de varias decenas de canciones, Vysotsky escribió cuatro poemarios, una novela y actuó en 28 películas.

Pese a que el apogeo de Vladimir Vysotsky ocurrió en la época de influencia soviética en Cuba, donde infructuosamente intentaron promover a cantantes como Alla Pugachova, los cubanos no tuvimos la oportunidad de conocer a Vysotsky hasta varias décadas después de su muerte.

En 2007, con la ayuda de la embajada de Polonia en La Habana, Ciro Díaz, guitarrista de la banda de punk-rock Porno para Ricardo, grabó con su banda paralela, La Babosa Azul, el disco Cuando amanezca el día, que contiene versiones de varias canciones de Vysotsky y del cantautor polaco Jacek Kaczmarski, entre ellas la titulada Epitafio para Vladimir Vysotsky.

Un libro de poemas de Vysotsky, traducidos por Juan Luis Hernández Milián y publicado por la Editorial Matanzas, fue presentado en la Feria del Libro de La Habana del año 2010, que en aquella ocasión estuvo dedicada a Rusia.

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Luis Cino

Luis Cino Álvarez (La Habana, 1956).
Trabajó como profesor de inglés, en la construcción y la agricultura.
Se inició en la prensa independiente en 1998. Entre 2002 y la primavera de 2003 perteneció al consejo de redacción de la revista De Cuba. Fue subdirector de Primavera Digital. Colaborador habitual de CubaNet desde 2003. Reside en Arroyo Naranjo. Sueña con poder dedicarse por entero y libre a escribir narrativa. Le apasionan los buenos libros, el mar, el jazz y los blues.

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