¿Se acabaron los apagones?

¿Se acabaron los apagones?

“Si el agua y la electricidad son del mismo dueño: ¿por qué me tiene que quitar la luz cuándo más la necesito?”

Apagon
Es sumamente frecuente que ocurra el apagón “a la hora del agua”, en esas 4 o 5 horas en que en días alternos el líquido llega a nuestras casas

LA HABANA, Cuba. — La palabra “apagón” fue eliminada por la Empresa Eléctrica. Sin embargo, los apagones continúan, apañados, disfrazados, enmascarados con términos como vía libre, avería, mantenimiento, cambio de postes, cables rotos, etcétera, provocando las mil y una desgracias en la población.

Para Andrés, un cuentapropista que vende pizzas, espaguetis y batidos en Lawton, los apagones, dice, se han convertido en una pesadilla. Comenta que en estos días no puede vender batido porque la pulpa de la fruta se le echó a perder en un apagón, y como su horno es eléctrico, cuando le falta la luz tampoco puede hacer pizzas.

El mismo infierno enfrenta varias veces por semana todo aquel que se vea obligado a cocinar con el mencionado módulo: sin electricidad, no hay comida. Hay quienes resuelven con una balita (comprada casi siempre en bolsa negra, porque pocos tienen los 500 pesos necesarios para hacer el contrato para la balita liberada).

La Isla detenida en el tiempo

La primera planta eléctrica se estableció en Cuba en 1889 (En Cárdenas), solo 7 años después de haberse inaugurado en Nueva York la primera planta eléctrica. Por medio siglo de república, pocos se quejaban de apagones. Pero a partir de 1959, el sistema eléctrico cubano no escapó del desastre, y como tantas esferas de nuestra calamitosa economía, estuvo a punto de colapsar.

Tendido eléctrico y árboles sin podar en la Calzada de Porvenir, Lawton
Tendido eléctrico y árboles sin podar en la Calzada de Porvenir, Lawton

En el periódico Tribuna de La Habana del 15 de agosto de 2010, el ingeniero jefe del programa, Pedro Felipe de las Casas, declaró que se había realizado el 75 por ciento de las mejoras necesarias para brindar a los clientes capitalinos un servicio de calidad, y entre estos trabajos señalaba: cambios de acometida, aumento de capacidades en los transformadores, mejoras en el alumbrado público –en los barrios de la periferia no será-, y para concluir afirmaba: “Se han eliminado hasta la fecha 3109 zonas de bajo voltaje, que sobresale como uno de los resultados que más percibe la población”.

A pesar de la propaganda triunfalista del gobierno con la eficiencia energética, continúan las frecuentes fluctuaciones en el voltaje que ocasionan deterioro de equipos electrodomésticos, y en los barrios pasamos largas horas sin fluido eléctrico.

La poda de árboles que dañan los cables que cuelgan de los postes, solo se realiza de forma maratónica ante la inminencia de algún ciclón.  Las ramas son otra de las frecuentes causas de interrupciones eléctricas o de accidentes. El pasado viernes 10 de abril en el reparto Abel Santamaría, un niño de 12 años se subió en una mata a tumbar mangos y se electrocutó con un cable que pasaba por entre las ramas.

Se va la luz cuando llega el agua

Es sumamente frecuente que ocurra el apagón “a la hora del agua”, es decir, en esas 4 o 5 horas en que en días alternos el líquido vital llega a nuestras casas. Cuando esto ocurre, se pueden escuchar las imprecaciones de las vecinas que tenían encendidas las lavadoras (aunque muchas tienen que lavar a mano). Peor ocurre en el caso de edificios multifamiliares u otras casas en altos: sin corriente no pueden encender los motores, y sin motor no les llega el agua.

Por estos motivos, no son pocos los indignados, y algunos se preguntan: si en 48 horas solamente tenemos agua unas 5 horas, quizás 6, generalmente 4 horas, si es verdad que quitan la corriente para hacer arreglos, si el agua y la electricidad son del mismo dueño: ¿por qué me tiene que quitar la luz cuándo más la necesito? ¿Es que no puedes hacer el arreglo en las otras 40 horas?

cubaagua
Apagones y falta de agua van de la mano en las tribulaciones diarias de los habaneros

Uno de esos días en que correspondía el abasto de agua, una vecina afectada, que me pidió no poner su nombre, llamó al 18888 y preguntó a la operadora hasta cuándo era el apagón. Esta le ripostó: “En Cuba no hay apagones”.

En otra ocasión, otro vecino llamó para informarse y le dijeron que un poste de 16 y Concepción (Lawton) se había incendiado. Para comprobarlo, salió en su bicicleta a dar una vuelta por los alrededores, pero no logró dar con el supuesto siniestro.

A Julia Cecilia Ramos, una anciana que recibe un retiro de 240 pesos, le correspondía cobrar el día 26 de marzo. Llegó a la CADECA que le queda más cerca de su casa y la tienda estaba cerrada por falta de fluido eléctrico. Siguió para el banco, y allí se encontró con la misma situación. La anciana me contó que decidió regresar a su casa, “porque en Cuba los apagones, aunque ya no existen, duran horas”.

[fbcomments]