Rumbo al fracaso nuevas regulaciones para el transporte privado en Cuba

Rumbo al fracaso nuevas regulaciones para el transporte privado en Cuba

Tras varios intentos por mejorar la transportación privada de pasajeros en Cuba, el Gobierno vuelve a la carga con nuevas normas jurídicas para regular el sector

(Foto del autor)

HOLGUÍN, Cuba. – Después de vaivenes y desaciertos en el mejoramiento del transporte privado de pasajeros en Cuba, el Gobierno vuelve a la carga con nuevas normas jurídicas para regular el sector.

Las polémicas medidas, publicadas en la Gaceta Oficial No.85 del 6 de noviembre entrarán en vigor el próximo 5 de enero y se desprenden del análisis de los nefastos resultados en la instrumentación del nuevo reglamento de la Licencia de Operación del Transporte (LOT) aplicado el pasado año en La Habana.

“Resultó necesario ir adaptando los errores que se cometieron y algunas situaciones que trajeron consigo que el experimento no fuera fructífero en la capital del país”, reconoció Juan Carlos Sarmiento, director de la Unidad Estatal de Tráfico en Holguín.

En aquel entonces, las medidas fallidas fueron la creación de piqueras, los itinerarios fijos, los precios de cinco pesos por cada tramo de ocho kilómetros, la vinculación a una red de cooperativas y los precios topados. Algunos conductores privados retiraron de circulación sus taxis; mientras otros eliminaron las paradas intermedias, transportando solo a los pasajeros que hacían las rutas completas, con lo que disminuyó el número de cliente a trasladar. Ambas decisiones complicaron el transporte en la ciudad más poblada del país y ejercieron presión contra las autoridades, quienes finalmente derogaron las medidas.

Entre las modificaciones de las nuevas regulaciones del transporte privado para el próximo año destaca el uso obligatorio de la tarjeta magnética para la compra del combustible a un precio diferenciado en moneda nacional en los servicentros estatales.

El litro de gasolina especial B94 costará 15 pesos; el regular B90, diez pesos; mientras que la gasolina para motor B83 y el diésel regular valdrán ocho pesos.

El precio ha sido estipulado en la resolución 411 del Ministerio de Transporte, que además establece un consumo de combustible mínimo y máximo mensual en función del tipo de vehículo, tipo de combustible, capacidad de transportación del vehículo y actividad a realizar (transportación de cargas, pasajeros o ambas), regulación que estará bajo control de una institución estatal llamada Unidad de Tráfico.

Al final del mes, la declaración jurada del propietario tiene que justificar el 100% del combustible que se aplica en la Resolución.

Los primeros en mostrar desacuerdo han sido los motoristas a quienes les fijaron un mínimo mensual de 80 litros a utilizar.

“No gastamos esa cantidad de gasolina al mes. Solicitamos a los representantes del Ministerio del Transporte bajarla, pero no han dado respuesta”, dijo a CubaNet Enrique García, quien trabaja hace cuatro años en la piquera de la terminal de ómnibus Dagoberto Sanfield (conocida como Las Baleares) de la ciudad de Holguín.

También se oponen a la resolución los choferes privados de taxis y camiones a quienes les han fijado un consumo mínimo de 200 y 280 litros mensuales, respectivamente.

De acuerdo con el controversial reglamento, no consumir el mínimo de combustible o su indebida utilización llevará a la cancelación de la licencia.

El afectado podrá imponer un  recurso de apelación, dentro del plazo de diez días hábiles siguientes a la fecha de la notificación; un trámite del que no se fían los transportistas privados.

“No tenemos posibilidad de reclamar contra una norma aprobada sin consultarnos y que de antemano nos impide la defensa”, dice Omar, dueño de un camión de pasaje. Considera además que las normas jurídicas vuelven a estar concebidas para afectar económicamente a los transportistas privados y evitar el éxito de su gestión con el objetivo evidente de reducir el número de emprendedores en el país.

El uso obligatorio de la tarjeta magnética es parte de las medidas y los controles para combatir el robo y el despilfarro de combustible en instituciones estatales; ilegalidades denunciadas recientemente por Elaine Moreno Carnet, directora general de la Oficina Nacional para el Control del Uso Racional de la Energía, durante una reciente reunión de la Comisión de Industria, Construcciones y Energía del Parlamento cubano.

Al cierre del mes de junio, con 48 procesos radicados, Holguín ocupaba el primer lugar entre las provincias con mayor incidencia asociadas al robo de combustible, según fuentes de la Fiscalía General de la República (FGR) consultadas por el sitio oficialista Cubadebate.

En cuanto a la nueva normativa, al de combustible se suman otros gastos para cumplir requisitos obligatorios en el caso de que el medio fuera una camioneta, camión u ómnibus. Se exigen los asientos de los pasajeros correctamente tapizados y con una distancia entre los respaldos de los asientos no inferior a los 70 centímetros medidos en la posición vertical, tienen que estar en la misma posición que el asiento del conductor del medio de transporte.

Los choferes privados señalan que las nuevas medidas se refieren solo a las “ventajas” del precio del combustible, ignorando otros aspectos significativos que conllevan a una inversión para el funcionamiento de los medios automotores.

“Los que inventaron estas las normas sólo tuvieron en cuenta el combustible, sin considerar el desgaste de las gomas, el deterioro de la batería y las piezas de repuesto, que son artículos que no los vende el estado y los tenemos que comprar en la calle a precios desproporcionados”, dijo a CubaNet Ariel Hernández, dueño de un taxi marca Lada.

A su lado, Enrique, otro chofer privado, reafirma que además del combustible, los carros necesitan aceite, lubricante, neumáticos, tapicerías, chapistería… “En el somatón (planta de revisión técnica automotor), no revisan el combustible y en cambio, para aprobar la circulación del carro, exigen un buen funcionamiento mecánico”, dice.

Y agrega: “Para que el cliente se sienta complacido, el carro tiene que tener condiciones y un confort que requiere inversión de dinero y de sacrificio. Los pasajeros montan en un carro, no en un tanque de combustible.”

Hasta septiembre ascendía a 51 263 la cifra de trabajadores privados en Cuba dedicados a la transportación de carga y pasajeros. De ellos, 7 400 son de Holguín, según un reciente informe del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

La nueva norma eliminará la regla de oferta y demanda, excepto para las prestaciones personalizadas, como el puerta a puerta y otras exclusividades. Pero, a pocos días de entrar en vigor, todavía faltan muchas preguntas por responder.

“No sabemos cuál será el nuevo listado de precio del pasaje, ni cuánto será la cantidad de dinero a reportar por litro de combustible, o sea, que todavía no estamos muy claro”, dice Francisco Ricardo Moreno, chofer de un taxi privado en la piquera del parque Julio Grave de Peralta.

Moreno señala que las medidas fracasarán por ser “el resultado de la improvisación, el formalismo y el apuro de un Gobierno desesperado y asfixiado por una crisis económica nacional que se agudiza cada vez más”.

En Holguín los choferes privados también coinciden en que la normativa no distingue las peculiaridades de cada región del país.

“Aplicaron la medida por igual para todo el país sin valorar que Holguín no es La Habana. En la capital, los taxistas privados tienen los pasajeros seguros cuando regresa de una carrera a un lugar distante. Aquí en Holguín no sucede así. He llevado clientes al reparto Alcides Pino y en el retorno, para no virar vacío, he tratado de recoger pasajeros en las paradas de ómnibus por cinco pesos moneda nacional y nadie monta, cosa que no sucede en La Habana, y circular con el taxi vacío nos afecta económicamente.”, comenta Yosvany, un chofer que hace piquera en los alrededores del parque Calixto García.

La violación del derecho a las vacaciones es otra injusticia de la nueva normativa señalada por Yosvany. “El consumo obligatorio de un mínimo de gasolina mensual nos obliga a trabajar los 365 días del año sin descanso”.

“Las autoridades nos han pedido que confiemos en ellos y yo le he respondido que no podemos confiar en alguien que todos los años presenta desesperadamente una nueva resolución por el fracaso de las anteriores”, dijo Yosvany.

Hace un año los taxistas privados convocaron a un paro (denominado El Trancón) contra las medidas que por aquel entonces afectaba el negocio. Era la segunda ocasión en que los transportistas privados realizaban una huelga. La primera convocatoria fue hecha en febrero del 2017, cuando el gobierno de La Habana topó los precios de los pasajes a los boteros e impuso nuevas tarifas a los viajes.

No se descarta que, en el próximo enero, cuando comience a regir la nueva resolución, ocurra la tercera huelga y los transportistas privados cierren fila y hagan colapsar otra vez la circulación en las ciudades.

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