Ni un cachito de luna pa´Fidel

Ni un cachito de luna pa´Fidel

-¿Serán las pruebas que estábamos esperando?-, se preguntó el viejo caudillo al enterarse de que los americanos negocian con extraterrestres

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LA HABANA, Cuba.- Como no se pierde una noticia importante, por estos días Fidel Castro ya debe tener pruebas de que el gobierno de Estados Unidos, adelantado como nadie más, negocia con los extraterrestres.

No porque lo haya dicho recientemente el parlamentario canadiense Paul Hellyer, sino porque, según se ha confirmado, las pinturas rupestres que se descubrieron el 17 de este mes en la India, con diez mil años de antigüedad, poseen grandes semejanzas con los extraterrestres y con los ovnis que se ven en los filmes de ficción norteamericanos.

-¿Serán las pruebas que estábamos esperando?-, se preguntó Fidel Castro.

Por sí o por no, rabioso, el viejo dictador tomó medidas.

Llamó por teléfono al periódico Juventud Rebelde. Rápidamente un tal Amaury del Valle se hizo eco de su rabia y escribió un artículo titulado Ese destino llamado la Luna, donde acusa a Estados Unidos de querer adueñarse de nuestro satélite, puesto que fueron los primeros en pisarlo.

Lo primero que sorprende es que al fin este periódico haya aceptado que los norteamericanos fueron los primeros y los únicos en caminar por la Luna, que no se trató de un plagio o de un fraude, como dijo la propaganda oficial en su momento, aunque para no variar, el artículo llama ¨zancadilla contra la URSS¨ aquella extraordinaria y valerosa misión y recuerda que fue la labor más controvertida.

No olvidemos que el hecho fue calificado como plagio en el periódico Tribuna, en mayo de 1996, y en la Revista Bohemia, en diciembre de 2002, por sólo citar dos publicaciones “revolucionarias”.

Fue Fidel Castro quien pidió que en la Revista Bohemia se dijera que el pueblo de Abraham Lincoln no creyó que la NASA pudo lograr que sus astronautas descubrieran la Luna, aquel 20 de julio de 1969, y que la farsa había sido producto de las declaraciones de Kennedy, al comprometerse en situar un hombre en el satélite.

Para nada le importó al caudillo que más de tres mil periodistas de distintas nacionalidades –ninguno era cubano- esperaran ansiosos en el Centro Espacial de Houston, mientras escuchaban y veían todo lo que iba ocurriendo durante el alunizaje.

Él era y es el dueño de todos los medios de comunicación en Cuba y el periodista cubano que hubiera aceptado aquel gran acontecimiento mundial, iba de pijama para su casa.

Hoy, después de más de medio siglo, todavía “Cuba tiene un problema grave en el ejercicio del periodismo”, como reconoció recientemente al fin el laureado escritor y periodista cubano Leonardo Padura.

Fraude en la Luna- Artículo de Bohemia en 2002- Foto Tania Diaz Castro
Fraude en la Luna- Artículo de Bohemia en 2002- Foto Tania Diaz Castro

Pero Cuba todavía tiene un problema más grave: El Omnipresente Comandante de Punto Cero, al que poco le importan las fiestas del 26 de Julio que celebran el acto terrorista más trágico de la historia de Cuba. Tampoco le quita el sueño la situación económica del cubano de a pie y mucho menos que niños y ancianos hambrientos caminen por las peligrosas calles cubanas llenas de huecos.

¡Pero saber precisamente por estos días que los yanquis puedan ser empresarios de la Luna, que estén utilizando los recursos naturales de los satélites y planetas y se hagan cargo del turismo más costoso del mundo…!

-¡Eso sí que no-, gritó colérico el Comandante Invicto, dando un fuerte puñetazo en su mesa.

-¡Eso es demasiado¡-, volvió a gritar, mientras tomaba sus pastillas e infusiones tranquilizantes.

El viejo dictador está consciente de que, aunque viva veinte años más, cuando ocurra la hipotética repartición de la Luna, a él no le corresponderá ni un cachito.

La NASA se le adelantó.

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