Luis Manuel Otero Alcántara: el artista cubano más rebelde

Luis Manuel Otero Alcántara: el artista cubano más rebelde

Entre 2017 y 2019, el artista sufrió casi una veintena de detenciones, todas arbitrarias, algunas violentas, e incluso calificadas de secuestro por la negativa de la policía de revelar su paradero

Luis Manuel Otero Alcántara; Cuba;
Luis Manuel Otero Alcántara (Foto de archivo)

SANTIAGO, Cuba. – En la mañana del pasado miércoles 14 de enero el artista cubano Luis Manuel Otero Alcántara acudió a una citación policial donde se le informó que estaba regulado y que, por tanto, no puede salir de Cuba. El joven había sido invitado a Argentina y, justo ese día, debía realizar los trámites pertinentes para obtener el visado.

En la citación, que tuvo lugar en la Unidad Policial ubicada en Picota y San Isidro, argumentaron que la regulación se debe al proceso judicial que está abierto en su contra. El pasado 13 de septiembre, con la denuncia #58606, comenzó este proceso, por el que Otero Alcántara podría cumplir hasta tres años en prisión debido a la realización de su performance “La Bandera es de Todos” y por supuestas ofensas a la figura de Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

El artista, que ha sido detenido en eventos culturales, en la vía pública y hasta dentro de su propia casa, denunció el mismo miércoles que agentes del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE), se encontraban en las afueras de su vivienda para arrestarlo y que intentaron derribar la puerta a patadas.

Pero, ¿quién es Luis Manuel Otero Alcántara y por qué siempre está justo en la mira del régimen cubano?

Luis Manuel forma parte de un grupo de cubanos que ha marcado una nueva generación de la lucha por el cambio en Cuba. Se ha convertido en el último año en el artista cubano más reprimido.  El joven, de 32 años de edad, artista visual y residente en La Habana, piensa que “Cuba atraviesa por una etapa decisiva para el cambio, que estamos a las puertas de la libertad y que es el resultado del trabajo de muchos cubanos”.

El artista habanero no practica ninguna religión, pero alega conocer la espiritualidad. Cuenta que desde niño ya sentía inclinación por el arte y que daba forma a la madera intentando imitar esculturas que le rodeaban. Dice haber nacido en El Cerro y ser el mayor de cuatro hermanos.

“Éramos pobres, vivíamos en un barrio muy difícil, pero mi familia, y en especial mis padres, aunque no siempre con los mejores métodos, me supieron educar bien y, sobre todo, en las bases de la humildad y el espíritu de lucha.”

Otero dejó la Universidad porque no quería perder el tiempo ni trabajar para una institución que coartara su libertad.

“Ser artista es lo mejor que me pasó, el arte es el espacio de mayor libertad que conoce el ser humano. No podría ser político ni asumir un cargo de este tipo. Me da pereza.”

Desde 2011 hasta 2016, sus obras fueron expuestas en las mejores instituciones del Gobierno cubano. “Nunca habían atacado frontalmente mi trabajo a pesar de tener obras difíciles y cuestionadoras. Ya en el 2016, luego del museo de la Disidencia en Cuba, mi postura política se remarcó y la censura junto a la represión se totalizó”.

En 2016 logró comprar un espacio en el barrio San Isidro gracias a la venta de sus obras de arte. Cuenta que fue fácil el cambio porque San Isidro también es un barrio marginal, “pero tiene una ventaja y es que está en el casco histórico de la ciudad, para mí como artista, gestor cultural y activista, ese espacio está entre lo más humano, precario y sufrido de la realidad cubana, pero a dos minutos caminando, está el epicentro de cultura y economía  cubana el centro del casco histórico”.

El Movimiento San Isidro surge paralelo a la campaña contra el 349, que agrupó artistas de dentro y fuera, pero también diversos actores de la sociedad civil independiente.

“Sí, el 349 era finito como campaña, ¿y qué pasaría luego con todo el trabajo nuestro de estos años? Por eso, Amauri Pacheco y Michel Matos deciden tras los eventos aquí, crear el Movimiento San Isidro y oficialmente surge el 12 de septiembre del 2018”, detalla Luis Manuel.

En cuanto a la represión, su primer “encuentro” con la Seguridad del Estado fue en 2016, a su regreso de Madrid, tras presentar el Museo de la Disidencia en Cuba. Según Otero Alcántara, aunque se sentía preparado para afrontar la represión, fue, sin dudas, un proceso difícil con la familia, amigos vecinos, aunque, realmente, el terror y la persecución no han logrado separarlo de su gente.

“Mi pensamiento crítico es un sentimiento de rebeldía que me fue empujando a conocer cada día la verdad. Luchar por La libertad de Cuba o la libertad en general es una necesidad personal. Lo hago por el humano, el cubano, y si no lo hago exploto por dentro, es como una especie de misión religiosa o Karma del que no puedo desprenderme.”

“Hoy estoy bajo incertidumbre, a la espera de un juicio por hacer arte libre. Ellos –DSE- tienen el poder de hacer lo que quieran, cuando quieran y no han dicho aún fecha de juicio. Mientras tanto yo sigo trabajando”, agrega.

La postura de Luis Manuel le ha valido para ser el artista al que con más frecuencia el régimen cubano busca silenciar. Entre 2017 y 2019 sufrió casi una veintena de detenciones, todas arbitrarias, algunas violentas, e incluso calificadas de secuestro por la negativa de los policías de revelar el paradero del artista.

“El arte es una herramienta de educación ciudadana en un régimen totalitario donde el Estado tiene el control del imaginario. El arte es la herramienta más poderosa para construir o destruir este imaginario. En el caso de nosotros, hacemos arte que en cualquier lugar del mundo sería social o normal y para nada político. En Cuba, el contexto tan limitado de libertad de crear nos hace artistas políticos, pero más que el contexto, nuestra postura consecuente con la triste realidad de nuestro pueblo hace que la obra se realmente política.”

“Decía Tania Brugueras, que la diferencia entre la censura y la represión de estado es que en otras realidades abiertas te cesura una institución, pero en Cuba, te cae todo el peso de un estado militar y  asesino”, sentencia.

El artista cubano más rebelde también cuestiona los motivos del régimen para aferrarse al poder.

“¿Por qué es tan difícil reconocer por parte del régimen que se equivocan y que deben dejar el poder? Yo creo que si en el algún lugar de su ser queda algo de humanismo, deben dejar al pueblo ser libre y prosperar.”

En su visión, Cuba muy pronto será un país libre, sin embargo, reconoce que para ello “se necesita que todos estén dispuestos a sacrificar algo, a dar el primer paso juntos, para lograr ese bien común tan preciado y necesario, que es la transición pacífica hacia la democracia”.

Luis Manuel Otero integra la lista de más de 220 disidentes cubanos a los que el régimen de La Habana impuso una restricción arbitraria de salida del país, debía comenzar hoy con su viaje a Argentina una gira del Movimiento San Isidro por Latinoamérica, como parte de un programa para recibir talleres.

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