Cubanet
Noticias de Cuba – Prensa Independiente desde 1994
Domingo, 22 de octubre 2017

La mujer cubana, en camino al desastre

Para el año 2030 más de la mitad de los hogares cubanos (52.2%) tendrán al frente a una fémina

 |   |  comment count


LA HABANA, Cuba.- El escenario socioeconómico cubano se caracteriza por la presencia de  aproximadamente 2 millones y medio de adultos mayores de 60 años; bajas tasas de fecundidad; una productividad renqueante; los peores salarios de América Latina; una juventud que tiende a la holgazanería y un déficit habitacional de casi un millón de viviendas. En medio de la incertidumbre suscitada por la incapacidad del gobierno cubano para enrumbar el modelo económico, una figura aparece en el centro mismo del desastre por venir: la mujer cubana.

Según datos aportados por el Centro de Estudios de Población y Desarrollo (Cepde), para el año 2030 más de la mitad de los hogares cubanos (52.2%) tendrán al frente a una mujer. Pero para ese entonces habrá crecido también el número de adultos mayores; o sea, que la mujer cubana, convertida desde hace décadas en un “todo incluido” (trabajadora, ama de casa, federada, madre, esposa y cuidadora), se verá obligada a asumir estas tareas y cargar, además, con la responsabilidad económica del hogar y sus dependientes.

El equipo de CubaNet conversó con algunas féminas para conocer sus impresiones sobre el  panorama venidero, y la primera sorpresa fue constatar cuán desentendidas están de esta problemática socioeconómica que tanto las afectará. Para la mayoría, no es nada nuevo tener que ocuparse de todo; aunque les preocupa cómo serán sus vidas en una sociedad donde la cifra de ancianos sea igual o superior a la de los ciudadanos en edad productiva.

Cuba se acerca a ese umbral —si no está ya ahí— y las políticas económicas no arrojan resultados concretos que apunten a la prosperidad de la nación. Las mujeres consideran que se debe solucionar cuanto antes el problema del salario y el desabastecimiento, porque es criminal dedicar medio día a buscar qué comer y toparse con precios abusivos.

Si las cosas continúan como están —y todo indica que sí—, para el año 2030 las jefas de familia de un hogar promedio, que incluirá un niño o adolescente y ancianos, se verán obligadas a dejar de trabajar para cuidar de sus mayores; o tener varios trabajos que le permitan sufragar un cuidador. Este servicio en Cuba —según el estado general del anciano, el tiempo que demande y los cuidados que requiera— no cuesta menos de 50 CUC al mes. Con el salario vigente, cuya media mensual es de 25 CUC, tal opción resulta impensable.

Suponiendo que la jefa de familia eligiera sobrecargarse de trabajo para cubrir todas las bases de la economía doméstica, uno de los daños colaterales sería la atención y educación a los hijos, que siempre corren el riesgo de echarse a perder. Esta circunstancia no será fácilmente sorteable con remesas, como algunos suelen pensar; pues más allá de la cantidad de dinero que se tenga, en Cuba hay que lidiar con el permanente incordio de la escasez. La mujer cubana no puede “hacer las compras de la semana” porque no existe un solo mercado en el cual adquirir, de una sola vez, todos los insumos que necesita.

Tener un carro, comprar los bienes indispensables a precios justos y recibir apoyo familiar, son las aspiraciones de la mayoría de las entrevistadas para hacer más llevadera la difícil coyuntura a la cual se dirigen. Algunas sostienen que no hay que alarmarse, porque “cuando la yuca se pone dura todo el mundo ayuda”. Sin embargo, un vistazo a la composición actual de los hogares y el rol de la mujer en ellos, evidencia que las “aguerridas federadas” se desgastan procurando suplir las necesidades de todos.

De acuerdo a un estudio realizado en Cuba por el Centro de Investigaciones sobre Longevidad, Envejecimiento y Salud, aunque las mujeres viven más que los hombres, lo hacen con peor salud, son más proclives a las enfermedades crónicas y tienen mayor riesgo de sufrir discapacidades.

Las proyecciones del Cepde también revelaron que para 2030 un número importante de jefas de familia tendrán 55 años o más. Esto, conjugado con los problemas de salud señalados, la baja natalidad y los indicadores de la juventud cubana, esboza un inquietante panorama de ancianos siendo atendidos por personas menos ancianas. Lo más probable es que, para el año 2030, Cuba esté convertida en un país de viejos sobreviviendo en un sistema de Salud Pública muy precario.

Los medios oficialistas no lo ven de esta manera. Más bien se concentran en revertir el impacto negativo de las estadísticas subrayando el protagonismo de la mujer después de 1959. Pero en términos prácticos no se ha dado un solo paso para optimizar la calidad de vida de esas féminas que, dentro de una década, tendrán en sus manos —casi exclusivamente— el futuro de la sociedad cubana.

Relacionado:

Envíe su Comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no reflejan la opinión de Cubanet Noticias. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario que viole alguno de los términos y condiciones del reglamento será inhabilitado para volver a comentar. Pedimos a los usuarios abstenerse de utilizar palabras obscenas u ofensas de tipo personal. Enviar un comentario implica la aceptacion del reglamento. Servicio proporcionado por DISQUS.


comments powered by Disqus

Coméntalo en Facebook: