Juegos Caribe marcados por la violencia

Juegos Caribe marcados por la violencia

“Lejos de ser una fiesta, es donde se reúnen personas que nada tienen que ver con la FEU y termina desgraciadamente en muerte”

Clausura de los Juegos Caribe de la Universidad de La Habana. Foto del autor

VILLA CLARA, Cuba.- Las ceremonias de apertura y cierre de los Juegos Caribe, evento deportivo de la Universidad de La Habana (UH), han sido históricamente un espacio de celebración del espíritu juvenil que pulula en la casa de altos estudios. Sin embargo, dicho jolgorio se ha visto empañado en los últimos años por actitudes irresponsables tanto de sus organizadores como de los asistentes.

El pasado 12 de marzo, durante la clausura de dichos juegos en el estadio José Abrantes, varios asistentes reportaron en sus redes sociales y en comentarios interpersonales sobre la muerte de una adolescente, producto de una estampida humana a raíz de la presunta presencia de individuos con armas de fuego. “Me contaron sobre una muchacha de Caimito, que fue con la hermana que estudiaba Derecho en la Universidad de La Habana; cayó al piso en el momento en que mucha gente salía huyendo de estadio”, reportó en Facebook Jeiddy Martínez, periodista del Canal Caribe.

Según un material publicado por el sitio Periódico Cubano, “a este incidente se sumarían otros dos fallecidos producto de riñas con armas blancas y consumo de drogas dentro del estadio”. En relación a este último aspecto, Jeiddy Martínez añadió que a “otro muchacho lo encontraron el día después de la clausura muerto en las gradas, según cuentan, con una sobredosis”.

Ante estos incidentes ninguna autoridad de la UH, de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) o del Estado se ha pronunciado, ya sea para dar una explicación o desmentir los hechos.

Los Juegos Caribe han transformado su imagen hacia una mega fiesta con presentaciones de artistas urbanos que atrae a público no universitario, en donde la entrada puede o no controlarse por medio del carné de la FEU o de las distintas facultades, y en donde la mayor preocupación policial consiste en que los presentes no ingresen al estadio botellas de vidrio con bebidas alcohólicas, algo que nadie puede dar por cumplido eficientemente.

De acuerdo con Adrián Villa, estudiante de la Facultad de Física, “se estaba tratando de invitar a Toques del Río, pero de repente dijeron que habían conseguido a Yomil y el Dani. Estamos hablando de una fiesta universitaria y más del 60 por ciento de los asistentes era un público que se mueve en un ambiente muy diferente al nuestro”, aseguró.

El joven también confesó que después de “participar en las competencias, lo único que quiero es tener una actividad de cierre en donde pueda divertirme sin preocuparme de que algo malo me vaya a pasar. En las actuaciones de los últimos años han estado grupos como Habana D´Primera, Buena Fe, Qva Libre, incluso Diván, quien también se mueve en ese círculo, y nunca ha pasado nada. El estadio estaba lleno de policías, así que pon a los policías a trabajar en base a eso. Este año no había ni ambulancias”, concluyó.

Sin embargo, de acuerdo a Juan Eray Álvarez Hernández, un usuario de Facebook, los policías que debían salvaguardar a los presentes estaban tomándose fotos con Yomil, y bailando.

Foto del autor

Por su parte, Aryan Curiel, graduado de Ciencias de la Computación, expuso que “hace años que los Caribes dejaron de ser un evento para los estudiantes, para celebrar y para personas sanas. A qué punto hemos llegado, cuando gran parte de los universitarios se van de los caribes antes del concierto, no solo porque no escuchan esa ´música´, sino porque saben las cosas que pueden pasar con toda la gente que dejan entrar”.

En una carta dirigida a Ailed Borges, presidenta de la FEU de la Universidad de La Habana, el estudiante de la Facultad de Artes y Letras, Carlos Ávila Villamar, expuso que ella “habla del éxito de la Clausura más allá de la muerte de una joven atropellada por los propios estudiantes, habla del esfuerzo puesto en la actividad y de la maravillosa organización. Lamento decirle que no existe nada más allá de esa muerte en la clausura, porque la atrocidad del hecho opaca cualquier otra cosa que hubiera podido suceder esa noche. Usted ha reducido lo trágico a un inconveniente logístico”.

Foto del autor

“Cansados estamos todos de lo mismo”, reclamó la estudiante de Sociología Odalmis Cuba. “Eso, lejos de ser una fiesta para nosotros los estudiantes universitarios, es donde se reúnen personas que nada tienen que ver con la FEU, y cómo se termina: desgraciadamente en muerte. La joven que mataron es hermana de una muchacha de mi facultad. Pero sabes qué, aquí todo queda igual, no se hace nada”, dijo.

Foto del autor

El hecho no es aislado y acarrea algunos problemas que la FEU enfrenta desde hace años como, por ejemplo, el estado constructivo del coliseo universitario, que no está en condiciones de albergar eventos de esa magnitud ni a tanto personal. Con relación al fallecimiento de la joven, “esto tuvo un antecedente similar hace dos años, cuando a una muchacha del Instituto de Farmacia y Alimentos también la atropellaron al salir, pero no murió porque me dijeron que el novio lo impidió amenazando con una botella cortada”, contó una estudiante de Economía que prefirió no ser citada.

La historia se corrobora en la carta de Carlos Ávila, cuando le recuerda a Ailed Borges, presidenta de la FEU en la UH, que “hace un par de años sucedió, como recordará, algo similar, aunque con consecuencias mucho menos lamentables. Toda la FEU estuvo de acuerdo en que había que cambiar de una vez el concepto de los Juegos Caribe, y sobre todo de sus fiestas de inicio y de clausura. Dijimos que había que hacerlo antes de que sucediera una tragedia. Usted estaba ahí, a unas sillas de mí. Sin embargo, ha aplaudido (con muy mala memoria) el comentario de un muchacho que argumentaba que lo sucedido era imprevisible y que no tenía antecedentes”.

Ciertamente, el estudiantado universitario piensa con cabeza propia y no tiene intenciones de dejar pasar por alto las incompetencias de sus dirigentes. “¿De qué sirve una organización estudiantil que no defiende ni protege a sus integrantes? ¿De qué sirve una prensa que no reporta un evento universitario donde hubo muertos y heridos?”, pregunta Aryan Curiel, quien más adelante comentó que “en toda organización, un evento como este lleva explicación de los dirigentes e incluso sancionados. ¿Dónde está la explicación? ¿Dónde está la muestra de que no volverá a pasar (aunque no haya sido la primera vez que pasa)?”.

 

 

En otro punto de su carta, Carlos Ávila anotaba que “la clausura  ̶ financiada con los recursos del Estado que se necesitan para reparar las facultades y las becas ̶  se ha convertido en el símbolo del lado más oscuro de nuestra universidad. El lado de la vulgaridad, que es símbolo a su vez del lamentable declive de nuestra enseñanza. Me pregunto si usted (Ailed Borges) se siente orgullosa de haber conseguido que Yomil y el Dany deleitaran a una masa de estudiantes cada vez más embrutecida, más desapegada, más violenta”.

Tal parece que la FEU dejó de funcionar, que ya no es lo que fue en otro tiempo, que han pasado de vanguardia juvenil a símbolos etéreos y consignas aprendidas. Antaño la Universidad de La Habana era muestra de la élite del conocimiento y figuras relevantes; ahora sucumbe ante la superficialidad y el desapego. “Los Juegos Caribe demuestran que la competencia deportiva sana ha sido reemplazada por la rivalidad, el rencor y la más abierta y orgullosa estupidez. No hay nada que celebrar, y no hay equipos ni facultades a las que felicitar”, concluyó Carlos.

[fbcomments]