Ismael Boris Reñi: “Pronto vamos a cosechar nuestros frutos”

Ismael Boris Reñi: “Pronto vamos a cosechar nuestros frutos”

El ex prisionero político y activista de UNPACU fue puesto en libertad tras cumplimiento total de su sanción

Ismael Boris Reñi
Ismael Boris Reñi (Foto: Redes sociales)

SANTIAGO, Cuba. – El pasado 27 de marzo fue liberado el ex prisionero político Ismael Boris Reñi, tras cumplimiento total de su sanción.

Boris Reñí fue detenido en 2018 y trasladado a la prisión Valle Grande hasta 2019, cuando le fue realizado un juicio “preparado” por el Departamento de la Seguridad del Estado.

Fue condenado a dos años de privación de libertad por los supuestos delitos de Atentado y Daños, pero la causa real fueron sus actividades en La Habana como coordinador en la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) y promotor de la iniciativa ciudadana Cuba Decide.

En esa fecha, su esposa Aimara Nieto Muñoz, que aún continúa en prisión, fue condenada a cuatro años por su activismo.

El ex preso político, en conversación con CubaNet, contó cómo fueron estos dos años de injusto confinamiento.

“Esta fue mi segunda prisión por mi activismo. Al igual que mi esposa ya habíamos sido encarcelados por salir a las calles a distribuir información, exigir la libertad de los presos políticos y luchar pacíficamente por el fin de la dictadura”.

“No es fácil cuando se tienen niños pequeños, por eso nos llevaron a los dos, para tratar de debilitarnos y para castigarnos.”

Recientemente, la esposa de Ismael, que se encontraba recluida en El Guatao, La Habana, fue trasladada hacia la provincia Las Tunas porque varias presas realizaron un motín y quemaron algunos colchones. Aunque Aimara niega su participación, actualmente la mantienen en una celda de castigo.

Ismael Boris sufrió en estos dos años represión por parte de las autoridades carcelarias a causa de las constantes denuncias que realizaba vía telefónica. No solo fue confinado en celdas de castigo, sino que fue cambiado en cinco ocasiones de centro penitenciario, un año en Valle Grande, cinco meses en la 1580, un mes en Taco Taco, dos días en Guanajay y desde el pasado diciembre hasta el día de ayer en Melena del Sur.

Sobre las condiciones de todas estas prisiones, el opositor aseguró que, aunque muchas personas tienen una idea de la precariedad que caracteriza estos lugares, la realidad es mucho peor.

“El preso no es preso, yo no le llamaría prisión, para mí son cementerios de hombres vivos, donde hacen lo que les da la gana con los internos, matarlos incluso, y no pasa nada.”

“Para desayunar nos daban cocimiento de hierbas sin azúcar y en el resto de las comidas picadillo de tenca con espinas y un mal olor terrible, arroz y un pedacito de pan del ancho del dedo gordo y del largo del dedo meñique.”

Con respecto al aseo personal, la ropa de cama y el suministro de agua potable, el ex preso político contó las necesidades que sufren los reclusos.

“Dan un jabón de baño al mes, uno de lavar a veces, y una pasta dental cada cuatro meses. Pero a veces pasaban dos meses y no daban jabón.”

“Según el reglamento los presos no deben utilizar ropa de cama de sus casas, tampoco lavarlas ellos mismos, eso le corresponde al penal. Sin embargo, la sábana de cama te la entregan cuando llegas y es la misma hasta que te vas, por tanto, los familiares que pueden traen otra. Además, no mismo es el que la lava cuando se puede, cuando hay agua.”

“El agua la ponen dos veces al día, durante una hora. Y solo se puede almacenar una cubeta. Esa cubeta es para beber, bañarse y descargar donde se hacen las necesidades fisiológicas. Pero las tuberías están oxidadas, podridas, y el agua sale con un sabor y un olor terribles.”

Sobre su estado de salud y la atención médica en general describió que fue tratado como perro.

“Hace siete meses tengo estas lesiones en la piel, primero dijeron que tenía escabiosis, luego que no, y que debía hacerme una bioxia, que nunca se hizo. Pero eso es una parte de esta triste historia, no hay medicinas y el trato es cruel.”

También insistió en el hacinamiento de estos centros penitenciarios y que es imposible cumplir con la medida de aislamiento que las autoridades han pedido mantener ante el avance del nuevo coronavirus.

“Los internos no pueden estar separados por un metro de distancia. Yo estaba en el destacamento 6, que mide más o menos 68 metros de largo por seis metros de ancho para un total de 127 presos. Ahí mismo están los baños, que son cinco, y los espacios donde se guardan las pertenencias de los reclusos, todo esto en este pequeño espacio.”

Ismael Boris Reñí, de 55 años de edad, fue uno de los activistas que en 2015 lideró junto a Zaqueo Báez, María Acón y Aimara Nieto, la protesta en la Plaza de la Revolución de La Habana frente al Papa Francisco.

Ahora, luego de concluir su segunda sanción por exigir pacíficamente un cambio de sistema en Cuba, envía un mensaje a los más de 120 activistas que están tras las rejas por ejercer derechos universalmente reconocidos.

“A todos mis hermanos de lucha, a todos los que están presos injustamente, el sacrificio que hemos hecho hasta ahora y que aún muchos continúan haciendo no será en vano, tengan esperanzas y fe, que no estamos solos, y pronto vamos a cosechar nuestros frutos.”

Si tienes familiares en Cuba comparte con ellos el siguiente link (descargar Psiphon), el VPN a través del cual tendrán acceso a toda la información de CubaNet. También puedes suscribirte a nuestro Boletín dando click aquí.

Acerca del Autor

Katherine Mojena Hernández

Katherine Mojena Hernández

Miembro de la dirección nacional de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) Promotora de la iniciativa Cuba Decide. Equipo a cargo de la dirección y edición del sitio web Cuba te Cuenta

[fbcomments]