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El eterno período especial

LA HABANA Cuba -Desde inicios de la década de los 90s del pasado siglo XX, la nación cubana debió enfrentar una aguda depresión económica, que ha derivado en una profunda crisis de índole estructural.

Esta depresión  fue denominada por el gobierno de la isla, “Período especial en tiempo de paz”.

En los años posteriores a la caída de los regímenes comunistas del este europeo y la desaparición de la URSS, la capacidad importadora del país se redujo de unos 8 mil 200 millones de pesos en 1989 a 2700 millones en 1992 y 2300 millones en 1993.

El comercio exterior cayó en algo más del 70% en 1993, representando apenas el 30% del nivel alcanzado en 1989. Este fenómeno, dadas las relaciones estructurales entre el sector externo y la economía interna, provocó que la masa fundamental del aparato productivo instalado quedara semiparalizado por falta de insumos, piezas de repuesto y la brusca reducción de los suministros energéticos.

La pesadilla no ha terminado

La mayoría de los entrevistados para este reportaje, rememoran esta época como una pesadilla. Creen que la actual y aparente pausa es frágil. No confían en la capacidad  del gobierno para evitar otra recaída.

Pedro Capdevilla alias “El Gato” comentó:-sobreviví el periodo especial mal ganando 400CUP. Por la noche mecaniqueaba carros de todo tipo, gracias a eso mis hijos sufrieron poca hambre. –No creo que hayamos salido de la candela-dijo- estamos en una tregua, pero esto puede ponerse malo de nuevo. Ya está jodido para mucha más gente que en el 94.

Zulemis Suarez, conto:- pase las de Caín, en esa época nació mi hija. El padre y yo tuvimos que inventar de todo, para no morirnos de hambre y enfermedades- añadió:- el gobierno nunca ha dicho por lo claro que se acabó el periodo especial, seguimos en las mismas pero con otras circunstancias.

Eduardo Naranjo, cuentapropista:- yo era un adolecente y mis padres se separaron por las carencias, las broncas y el alcohol. Sobreviví gracias a mis abuelos del campo. Tuve que aprender a trabajar a los 16 años para sostener la casa. -para mi, hoy, mañana y siempre será periodo especial, no veo la prosperidad por ninguna parte.

Un grupo de hombres jugando damas. Uno de ellos accedió a dialogar pero sin revelar su nombre:- el salario del estado daba cuando aquello, para vegetar los primeros días del mes, el resto del dinero tuvimos que inventarlo… ahora la cosa sigue igual, pero sin apagones.

Juan Sarmiento y Emilio López, dos albañiles:- gracias al oficio sobrevivimos desde esa época. Ahora estamos reparando la casa de un ex – general que esta “podrió en plata”. Los tipos como el fueron los únicos ganadores en esta carrera de resistencia.

Los hijos de la crisis

En el célebre parque de G o Avenida de Los Presidentes, el movimiento es constante en la noche del sábado.

Isabel, de unos 25 años:- Mi mama era empleada en casa de un empresario y mi papa era chef de cocina. Gracias a eso comíamos bien. –Crecí, me hice mujer, y no veo mejoras por ningún lado. Eso sí, hay muchas promesas y “lineamientos”-

-Mis padres se conocieron en una Discoteca- móvil- narro otra joven, que no dio su nombre- ellos prefieren no recordar esa época porque casi no tenían ropa que ponerse y la pedían prestada para poder salir. Por los cuentos que hacen,  yo no hubiera soportado aquello. No me ha faltado nada, pero ellos dicen que esto puede empeorar de nuevo en cualquier momento.

– Mis padres me tuvieron y luego se separaron- añadió al lado su amiga, quien prefirió no identificarse: – Mami se casó con un italiano y se fue. -A mí lo que me quedan en Cuba son semanas, porque me voy con ella para Roma.

¿A las puertas de otra crisis?

En un tramo de la zona rockera del parque, el dialogo sobre el hoy y el mañana tomo fuerza. Uno de los involucrados en el debate, Pedro Cruz, es padre de un niño de menos de un año:

– Entre al servicio militar cuando la cosa estaba fea en la calle. El cinco de agosto del 94, nos acuartelaron y declararon la unidad en alerta  de combate. Después vino el éxodo de las balsas…-añade- yo estoy luchando para que mi hijo tenga todo lo que necesite. Lo voy a hacer aunque este país se ponga peor que cuando yo era un recluta.

Waldo de Jesús, comentó:- yo vivo raspando las migajas de la corrupción estatal. Creo que nos enfrentamos a un 2do periodo especial silencioso  pues cada vez hay menos y nos exigen más. Mi salario me da para vivir 10 días del mes, el resto es puro invento. El periodo especial nos lego la agresividad y querer comernos los unos a los otros por la falta crónica de comida y de dinero.

Susana y Mayelin, así se nombraron, dos muchachas muy jóvenes que opinaron:- somos fruto del sálvese quien pueda, por eso ahora no creemos en nada ni en nadie- Mayelin añadió-No deseo parir a mi hijo en este caldero del infierno, con tal salirnos de aquí, hacemos lo que sea…

La generación de cubanos que cargo sobre sus hombros el Periodo Especial, ve latentes los signos de otra etapa de la crisis, que pudiera estar a las puertas. Sus hijos no están preparados para aguantar otra pesadilla.