Un mar de contradicciones nos rodea a toda hora

Un mar de contradicciones nos rodea a toda hora

Enchapan en oro la cúpula del Capitolio, pero resulta imposible encontrar en las tiendas una lata de pintura para tapar la mugre de nuestras casas

Cuba capitolio pobreza
Contradicciones que marcan a la Cuba castrista (Cibercuba/Cubanet)

LA HABANA, Cuba. – Hace apenas una semana, mientras develaban la cúpula recién restaurada del Capitolio de La Habana, un espectador en las cercanías se preguntaba cómo era posible que hubiera pan de oro para dorar los techos de un edificio del gobierno y no suficiente pan de harina de trigo en las panaderías.

Alguien se apresuró a contestar que las láminas usadas por los restauradores habían sido donadas por el gobierno ruso, lo que desató una enconada discusión donde no solo quedó cuestionada la excesiva bondad de Rusia ‒que, al parecer, no le fue suficiente con la condonación a Cuba de una deuda multimillonaria‒ sino surgieron un sinfín de otras contradicciones en torno al costoso “regalo”.

¿Por qué en vez de oro no donaron alimentos, acero y materiales para un plan de viviendas populares que jamás se cumple y siempre permanece en números rojos, o textiles para elaborar esos uniformes escolares que tanto han dado que hablar?

Son apenas algunas de las preguntas que se hicieron quienes se fueron sumando al debate en el que no faltaron las lamentaciones por una economía que se ha sostenido históricamente en la caridad pública, una verdad demostrable con los ejemplos de las últimas jornadas, como eso del parque de camiones para la recolección de basura donados por Japón y Austria, lo que habla “muy bien” de la superioridad del sistema cubano y, sobre todo, de la “empresa estatal socialista”.

Un sistema político que acoge con beneplácito el informe de la Alta Comisionada Michelle Bachelet sobre los derechos humanos en Brasil pero que emite una declaración de protesta y descrédito contra la misma persona cuando se trata de Venezuela. Pero, además, un sistema económico que admite la creación de un Fondo de Fomento para el cine ‒algo sin dudas positivo siempre que lo ideológico no determine el destino de tales fondos‒ pero se resiste a hacer lo mismo con otras formas del emprendimiento privado, aun cuando ha quedado demostrada la eficiencia de este sector frente al estatal.

Contradicciones extraídas de una lista bien extensa donde están apenas las que son visibles en un contexto donde abundan los secretismos y las múltiples intenciones tras acontecimientos en apariencias demasiado simples.

Me pregunto solo por llevar las cosas al extremo: ¿Tendrían algo que ver los memes y burlas desatados tras ese spot televisivo donde aparece un actor hablando de café fuerte, mojito y tostones (en un país donde el buen café se trae de Miami y donde con frecuencia escasean el aceite para freír) con el hecho de inaugurar un local en el boulevard de San Rafael donde el cubano pudiera degustar esa bebida que le es imposible beber por las mañanas cuando despierta en casa?

Lo cierto es que el spot ha provocado “risas de disgusto” (una reacción muy criolla) solo por el detalle de la tacita de café “fuerte” (¿La Llave o Bustelo?) y la respuesta no ha sido aumentar la cuota de café o eliminar el chícharo de la fórmula sino abrir un establecimiento allí donde el turista extranjero pueda comprobar que todo lo que se dice sobre crisis y escasez es mentira. Puras fake news.

Los verdaderos propósitos no escapan a la vista de quienes sabemos o al menos intuimos las causas tras las consecuencias de muchas cosas. Quienes, como cualquier cubano de a pie, hemos sido suficientemente entrenados por la dura cotidianidad para ver el “oxímoron” ‒para llamarlo de manera poética‒ que nos rodea o que nos acecha.

Así, es posible darnos cuenta de que no llegan en tiempo las telas compradas a China para fabricar los uniformes escolares pero los materiales para producir camisetas y gorras para los desfiles por el 1ro. de Mayo jamás escasean.

No hay suficiente producción de flores naturales para conformar las ofrendas a nuestros muertos, para adornar nuestras bodas o cumplirle a nuestros santos pero se reserva más de una parcela de cultivo de rosas exóticas para garantizar que a Santa Ifigenia ningún “agradecido” llegue con las manos vacías.

No hay papel para elaborar libros y cuadernos escolares pero los tabloides impresos con la nueva Constitución o con los Lineamientos del Partido Comunista se venden a un peso en las esquinas, y su abundancia es tanta que hasta sustituyen el papel higiénico en nuestros baños.

En décadas no hubo recursos para tender una conductora de agua potable para la Habana Vieja pero bastó con que alguien convirtiera el Paseo del Prado en un circuito turístico de lujo para que las obras se culminaran en tiempo récord.

Cientos de miles de cubanos llevan años sin ver un trozo de carne de res en la mesa familiar pero Cuba se convierte en el mayor comprador del producto a los exportadores chilenos.

Se torna imposible aumentar la producción de aves de corral y jamás logra despuntar las ganaderías bovina y porcina pero en las fincas de la empresa de Flora y Fauna existe  tal sobrepoblación de cebras, avestruces, pavos reales y caballos de raza que desde hace años se exportan esas y otras especies más.

No se cumplen los planes para producir viviendas populares pero las inversiones hoteleras ni disminuyen ni se paralizan, a pesar de pronosticarse un descenso en el número de visitantes foráneos.

No hay medicamentos en farmacias y hospitales de la isla pero se firman convenios de exportación hacia decenas de países, así como se distribuyen de manera gratuita en los barrios de Caracas.

Miles de kilómetros de costas, ricas en peces y crustáceos que pudieran alimentar a millones de cubanos, pero ni siquiera existe un lugar donde comprar un anzuelo y un rollo de cordel para uno mismo salir a pescarlos.

El mismo spot televisivo que mencioné líneas arriba habla de la yuca con mojo como irrenunciable marca gastronómica de cubanía pero hace años que la naranja agria, otrora abundante en nuestros patios, no la vemos en los mercados y, cuando aparece, se vende tan cara o más que una cabeza de ajo.

Hemos alcanzado la “invulnerabilidad militar”, afirma el gobierno, pero el equipo de tanquistas enviado a los recientes juegos militares en Rusia quedó descalificado, incluso fue ampliamente superado por millares de Angola, Zimbabue y Uganda.

Durante años se le advierte al sector productivo que no habrá aumento de salarios mientras no se incremente la productividad pero se redoblan los ingresos del sector estatal presupuestado y, por tanto, de dirigentes, fiscales, policías y militares.

La Habana es la “capital de todos los cubanos” pero quienes viven en las provincias orientales necesitan un salvoconducto para permanecer temporalmente en La Habana, de lo contrario son apresados, encerrados en celdas y devueltos a sus provincias bajo procedimientos similares a los usados contra criminales peligrosos.

Cuentan con recursos para repatriar los restos de un diplomático fallecido incluso para darles atención médica a aliados políticos extranjeros y a sus familiares pero no para retornar el cadáver de un emigrante cubano en México cuya familia ni siquiera es atendida por el personal de la embajada cubana en aquel país.

Retornando al Capitolio, enchapan en oro su cúpula, pero resulta imposible encontrar en las tiendas una lata de pintura para tapar la mugre de nuestras casas o una caja de clavos barata para apuntalar una ventana.

Hablan de devolverle el valor al peso cubano y masificar el acceso a internet pero todos los servicios de telefonía celular, y todas las promociones de ETECSA se comercializan en dólares.

Hablan de disminuir importaciones y priorizar las producciones cubanas pero los dirigentes y “cuadros del Partido” usan ropa y accesorios importados, incluso de marcas nada económicas para cualquier cubano que depende de un salario estatal.

Arremeten contra el periodismo independiente y hasta lo acusan de mercenario pero solo cuando las denuncias llegan a nuestros medios las víctimas logran captar la atención de las autoridades, mientras que la prensa oficialista hace silencio o intenta trasladar la culpa hacia las propias víctimas.

El sector privado demuestra iniciativa, productividad, crecimiento y capacidad de generar empleos mejor remunerados, no obstante es la empresa estatal socialista hacia donde el gobierno desvía los recursos y planes.

En fin, un mar de contradicciones nos rodea a toda hora y emprender una lista exhaustiva haría de este artículo una enciclopedia interminable.

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