Así viven estas mujeres desalojadas en La Habana Vieja

Así viven estas mujeres desalojadas en La Habana Vieja

“Además de que estoy embarazada mi madre es parapléjica. Tengo orden de albergue y todos los que tienen que ver con vivienda no han hecho absolutamente nada”

LA HABANA, Cuba.- “Fuimos engañadas para sacarnos del local”, así definieron cuatro de las seis mujeres que se instalaron en un local supuestamente abandonado en la Habana Vieja, las estrategias utilizadas por funcionarios y policías del gobierno para poder sacarlas del espacio que ocupaban en la esquina de Tejadillo y San Ignacio.

“Nos dijeron que saliéramos, que nos llevarían a una reunión con funcionarios que serían los encargados de resolver nuestros problemas de vivienda, pero a esa reunión nunca llegamos, en su lugar nos llevaron para el punto 30 (estación de policía) y a mí luego me llevaron para el ViVac (Centro de retención policial)”, expresó Yenis Cuevas Santana, una de las ocupantes.

Según detalla, una semana después del arresto fue puesta en libertad bajo los argumentos de que le sería dado otro curso al hecho, basados, según Yenis, en que existían varias versiones sobre lo sucedido.

“Decían que habíamos roto el candado, que habíamos roto la puerta, pero se demostró que eso no era verdad, que la puerta estaba cerrada solo con un alambre”, enfatizó.

Según Airelys Peña, otra de las mujeres, decidió dar este paso pues su vivienda está declarada inhabitable, hace varios años, por estar en peligro de derrumbe, y denuncia además que las autoridades no han hecho nada al respecto.

“Tengo orden de albergue y eso lo saben todos los que tienen que ver con la vivienda y no han hecho absolutamente nada. Además de que estoy embarazada mi madre es parapléjica, pero eso tampoco lo han tenido en cuenta. Ya los pisos se están hundiendo y en cualquier momento esto se cae”, puntualizó.

Peña asegura que, desde enero del año en curso cuando ocurrió el último derrumbe parcial, ninguna autoridad se ha preocupado por su situación de vivienda.

“En aquel momento vino todo el mundo, bomberos, la gente de vivienda, todos, pero hasta hoy aquí no ha venido más nadie, y no hay tiempo para seguir esperando, porque ya esto no aguanta más”, dijo Airelys.

Por su parte, Yennisleidis Santana Matos destaca que su situación, la de su hermana Yenis y la de su prima Tatiana es “tristemente deprimente”. Ella y su prima, quienes darán a luz en pocos meses, no disponen de ningún espacio para colocar las cunas de los bebés.

“Aquí vivimos diecisiete personas y ahora vienen dos más, no vamos a tener ni dónde acostarlos ¿y a quién le importa eso?, a nadie. Esa fue una de las causas por la que nos colamos allí, con la intención de que nos den algún lugar, aunque sea pequeño”, apuntó.

[fbcomments]