¡Mentira! ¿Ahora Cuba compra vacas en México?

¡Mentira! ¿Ahora Cuba compra vacas en México?

En 1958, nuestro país tenía una res vacuna por cada habitante

(noticieros.televisa.com)

LAS TUNAS, Cuba. – “¡Mentira!”, dije cuando me lo dijeron. Y, tratando de hacerme creer, me leyeron el titular: “México vende nueve mil hembras de ganado cebú a Cuba”.

Entonces, volviéndome a mi mujer dije: “De tres mil en tres mil, en tres años Cuba comprará nueve mil novillas en México.”

“¿Para qué, para que se mueran de hambre o las maten los cuatreros? Las de 2018 quizás no existan cuando lleguen las de 2021”, dijo ella.

“La carne de res es para nosotros los cubanos el pan nuestro de cada día”, dijo Oscar Pino Santos en un reportaje de 1954. Lea bien: ¡1954!

Y no señor, no hay la menor sospecha de anticastrismo en Pino Santos: Sucede que, en 1954, el reportero Pino Santos debió atenerse a un hecho cierto: la carne de res era alimento cotidiano para los cubanos.

En 1954 la revista Carteles publicó el reportaje La crisis ganadera cubana ante una carencia circunstancial: llegado el período de sequía (diciembre-abril), no había suficiente ganado cebado en los potreros para abastecer las carnicerías en La Habana.

Era la época del año cuando los periódicos publicaban titulares como, “Paralizados los embarques de reses a La Habana”, o alertando que, “Durante varios días, faltará la carne”.

¿Quién lo diría, eh…? Los periódicos cubanos alertando a los consumidores en 1954 que, “durante varios días, faltará la carne”, y vean después…, los cubanos nos pasamos como 30 años del siglo XX sin carne; y, ya llevamos 18 años del siglo XXI sin comernos un bistec, “aunque sea una vez a la semana”, dicen hasta los castristas de a pie.

“¿Dónde el Partido (Comunista de Cuba) habrá metido las vacas que había en este país?”, escuché hace poco quejarse a una anciana que durante muchos años fue maestra.

“Vanguardia organizada de la nación cubana”, reitera la “nueva” Constitución el artículo 5 de la vieja “Constitución”, legitimando la partidocracia castrista que, a decir de la maestra jubilada, “desapareció la carne de res”.

¿También la partidocracia castrista achacará al embargo estadounidense la falta de vacas en Cuba?

Vamos a ver. En 1958, al momento del castrismo tomar el poder el 1ro de enero de 1959, según fuentes oficiales Cuba tenía una población de seis millones de habitantes y un rebaño nacional de seis millones de cabezas de ganado vacuno. Dicho de otro modo: Cuba tenía una res vacuna por cada habitante.

Escribí, “un rebaño nacional de seis millones de cabezas de ganado vacuno” y era tal cual: un rebaño nacional.

Según fuentes oficiales castristas, los mayores latifundios ganaderos expropiados a los estadounidenses en Cuba durante el segundo semestre de 1959 fueron:

King’s Ranch, 7 mil cabezas de ganado; St Marks Land & Cattle Corp., 900 cabezas; Summer Pingree, 11 mil cabezas, y Lykes Brothers, 3 mil 245 cabezas. Total: 22 145 cabezas de ganado vacuno, cuando en Cuba había 6 millones de cabezas.

Luego… si las mayores fincas ganaderas de propiedad estadounidense en Cuba sólo tenían 22 mil 145 reses, cuando en Cuba había 6 millones… ¿De quiénes eran las vacas en Cuba?, pregunté.

“Las reses eran de los cubanos”, dijo un octogenario que integró la Asociación de Ganaderos, diciéndome: “Mire, por toda Cuba donamos bancos como ése”. El banco señalado por el viejo está en el Parque Maceo, en Las Tunas, y dice: Obsequio Asociación de Ganaderos Victoria de Las Tunas.

“¡Ay caray! Y… ahora Cuba compra vaquillas en México”, dijo el viejo en un susurro, cuando le di la noticia.

Mirando al viejo, saco cuentas y digo: “Bueno, si compran 9 mil novillas… son 2 mil menos que las reses expropiadas al rancho Summer Pingree que tenía 11 mil cabezas en 1959, ¿no?”

“Vamos como el rabo de la vaca, pa’ bajo”, dijo el viejo.

Según el censo de 1970, la población en Cuba era de 8 millones 569 121 habitantes. Y según el censo ganadero de ese año 1970, el rebaño de ganado vacuno era de 5 millones 738 100 cabezas.

Es decir, de 1959 a 1970, en 11 años, la población cubana creció en 2 569 121 habitantes, mientras el ganado vacuno, con todo y prohibírsele a los dueños el sacrificio de sus reses, disminuyó en unas 6 mil cabezas en base a 6 millones, pero con respecto a la población, el ritmo de crecimiento disminuyó en 2 569 121 cabezas de ganado.

Dicho diferente: mientras la población creció en más de 2 millones de habitantes, en esa misma cifra ya para 1970 se había estancado el crecimiento de la masa ganadera en Cuba.

Y, ya para 2010, con 11 millones de habitantes, la existencia de ganado vacuno en Cuba solo era de 3 millones 992 cabezas, esto es, algo así como 0.00035 res por habitante.

Un joven nacido en 1994, bien cumplidos ya 23 años, dice: “Jamás me he podido comer un bistec, eso que se ve en películas que es un verdadero bistec; ¡un bistec!, oiga…, si en Cuba tocamos a media costilla de vaca por habitante el día de los CDR”.

Parecería una broma del joven, pero no lo es. Los Comités de Defensa de la Revolución, (CDR) son una organización parapolicial fundada por Fidel Castro en 1960, y suelen celebrar su fundación el día el 28 de septiembre con un caldo de costillas u otros huesos de vaca.

Tampoco es broma cuando inicié este artículo-reportaje-crónica-histórica exclamando, “¡Mentira!”, creyendo inverosímil que, ya casi transcurridos 18 años del siglo XXI, Cuba necesita establecer un pie de cría de ganado de carne, y precisamente de la raza cebú, del que tan buenos ejemplares tuvimos, comprándolo en México.

No dudo de las relaciones comerciales entre las naciones. Creo en ellas. Y por creer en el libre comercio, sostengo que en pleno siglo XXI, en lugar de importadores, los cubanos debíamos ser exportadores de carne y de ganado en pie, de pura raza, de primer nivel.

Lo digo por razones históricas, geográficas y biológicas. Ganado llegó a La Española primero que a Cuba. Pero el primer ganado vacuno traído de Europa a América que pastó y se multiplicó libre, con éxito comercial sin par, lo hizo en Cuba.

A falta de oro, los piratas se llevaban de Cuba carne salada y cueros, y en base a esos dos productos fundamentales, se estableció el “contrabando de Bayamo” o comercio de rescate.

Diego Velázquez de Cuéllar, considerado el primer hispanocubano de la historia, (su casa todavía perdura en Santiago de Cuba) sería el primer gobernador de la Isla, sí, pero además de militar y político, fue un ganadero cubano. Al morir en junio de 1524 legó a sus herederos un rebaño de no menos de mil cabezas de ganado vacuno. Repito: en 1524.

El ganado de raza longhorn que hoy vemos pastando en Texas, es un monumento vivo al pasado; su progenie viene del ganado cuernilargo traído de Extremadura y Andalucía por los conquistadores españoles, llevado de Cuba a México.

Pero a decir del viejo ganadero, “ahora Cuba compra vaquillas en México”, porque como dice el joven añorante de un bistec, “en Cuba tocamos a media costilla de vaca por habitante”. ¿Qué dirían ahora los editores de periódicos que en 1954 alertaban la falta de carne en La Habana “durante varios días”?

[fbcomments]