A 22 años de una masacre

A 22 años de una masacre

El 13 de julio de 1994, el remolcador 13 de marzo fue hundido por embarcaciones castristas. Cuarenta personas murieron

Disidentes rinden homenaje en Cuba a víctimas del remolcador "13 de Marzo" (foto de archivo)
Disidentes rinden homenaje en Cuba a víctimas del remolcador “13 de Marzo” (foto de archivo)

LA HABANA, Cuba.- Se cumplen 22 años del hecho más criminal de la dictadura castrista: el hundimiento, en la madrugada del 13 de julio de 1994, en la boca de la bahía habanera del remolcador 13 de marzo.

El viejo barco, en críticas condiciones, que había sido tomado por varias decenas de personas desesperadas por irse del país,  naufragó a la salida de la bahía habanera producto de las repetidas embestidas de los remolcadores Polargo 2, 3 y 5, que se empeñaron con saña asesina en frustrar a cualquier costo aquel intento de salida ilegal.

Cuarenta personas murieron. De ellas, once eran niños. Uno de ellos aun no había cumplido los siete meses.

Según testimonios de los sobrevivientes, algunos de los niños cayeron al mar antes que se hundiera la embarcación, arrancados de los brazos de sus madres por los chorros de agua a presión disparados desde las naves perseguidoras  con que barrieron la cubierta del remolcador.

Las autoridades no hicieron ni el intento de rescatar los cadáveres del fondo del mar.

Tampoco fueron llevados a juicio los responsables directo de aquel crimen monstruoso,  los tripulantes de los Polargo 2, 3 y 5, y la Capitanía del Puerto, que es de donde se supone deben haber partido las órdenes, si es que no fue de instancias superiores.

En vez de ser juzgados y castigados, el propio Fidel Castro elogió el celo que mostraron las tripulaciones de los Polargo  para evitar que se robaran el remolcador.

Aquella masacre de gente indefensa, que pudo haber sido evitada por otro de los numerosos medios disuasivos de los que disponen las Tropas Guardafronteras y el Ministerio del Interior, tal vez pretendió ser un escarmiento, “una medida ejemplarizante”, para frenar de una vez  el robo de embarcaciones en medio del éxodo que ya estaba en marcha en aquel convulso verano de hambre y de apagones.

Desde entonces, a pesar de los acuerdos migratorios entre Cuba y Estados Unidos y de la modificación de las leyes migratorias cubanas, no ha cesado el éxodo de cubanos. En los últimos 10 meses, ante el temor de que la Ley de Ajuste Cubano sea derogada o modificada, más bien se ha incrementado. Ahora no son solo los que se lanzan al mar, sino los que se van por Ecuador y Centroamérica, dispuestos a enfrentar todo tipo de riesgos, maltratos y humillaciones, para llegar a suelo norteamericano.

Hoy, cuando ya  advierten oficialmente que se  avecinan nuevamente tiempos de crisis, es de suponer que se dispare espectacularmente el número de cubanos en fuga del socialismo próspero y sostenible.

En estas estampidas siempre está latente la posibilidad de que ocurran tragedias como aquella de hace 22 años. No es que sea alarmista: es que se trata de la misma gente desesperada y del  mismo régimen irresponsable y criminal.

luicino2012@gmail.com

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